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Witold Gombrowicz con su gato

http://diposit.ub.edu/dspace/bitstream/2445/42056/3/Gombrowicz-Argentina-Freixa-tesis-castellano.pdf

 

Departamento de Linguistica General de la Universidad de Barcelona

Programa de doctorado “Estudis de llengues i literatures comparades a

l’ambit romanic” del Departamento de Filologia Romanica de la

Universidad de Barcelona

Bienio 2004-2006

Tesis para optar al titulo de doctor por la Universidad de Barcelona

RECEPCION DE LA OBRA DE WITOLD

GOMBROWICZ EN LA ARGENTINA Y

CONFIGURACION DE SU IMAGEN EN EL

IMAGINARIO CULTURAL ARGENTINO

Doctorando: Pau Freixa Terradas

Directora de la tesis: Dra. BoŜena Anna Zaboklicka Zakwaska

Barcelona, Junio de 2008

II

III

AGRADECIMIENTOS

Desearia agradecer la realizacion de esta tesis doctoral

A la Dra. BoŜena Zaboklicka, por su apoyo, ayuda y siempre buen consejo

antes y en el proceso de elaboracion de la tesis.

A Miriam Torrens, por su ayuda y valiosas sugerencias, por el apoyo

necesario recibo en todo momento. A ella va dedicada esta tesis.

A mis companeros de la seccion de Filologia eslava de la Universidad de

Barcelona, por la confianza, el apoyo, la ayuda atenta durante todos estos anos y

tambien por algun brindis lleno de sugestion.

Al Dr. Joan Castellvi, por la ayuda en la definicion formal de la tesis.

A mi familia, por la confianza, el apoyo y la ayuda a menudo excesivamente

A la Dra. Klementyna Suchanow, por la ayuda que ha representado para la

elaboracion de la tesis el trabajo bibliografico que viene llevando a cabo desde hace

anos en Argentina.

A todas las personas entrevistadas aqui, en Argentina y en Polonia que me

han dedicado unos minutos para conversar sobre Gombrowicz. Algunas

afirmaciones, dichas quizas de paso, me han podido ayudar de forma decisiva.

A Alejandro y a Rosa Maria Russovich, por haber compartido conmigo su

tiempo, su entranable presencia y no pocos secretos del tiempo pasado.

Al Dr. Jerzy Jarzębski, por su consejo y tutela en mi estancia en Cracovia.

IV

A todos los amigos, especialmente los argentinos, que me han aportado algun

comentario, que me han mostrado su interes y apoyo.

A todos los bibliotecarios y libreros de Buenos Aires y de todas partes que me

han ayudado, por su atenta y desinteresada ayuda.

1

INDICE

INTRODUCCION

1. Aproximacion al objeto de estudio 10

2. Premisas metodologico-conceptuales 18

3. Metodologia, terminologia y definicion de las muestras de estudio 27

PRIMERA PARTE

RECEPCION DE LA OBRA DE WITOLD GOMBROWICZ Y

CONFIGURACION DE LA REPRESENTACION DE SU LITERATURA Y

FIGURA EN EL IMAGINARIO ARGENTINO

1. Los anos 40: Anonimato y voluntad de reconocimiento

1.1 La llegada de Witold Gombrowicz a Argentina 41

1.2 El fiasco de la tentativa Sur 47

1.3 La aparicion del Ferdydurke argentino 54

1.4 El silencio de Sur y el pamfleto Aurora. La estocada de

El casamiento 64

2. Los anos 50: La estrategia transatlantica

2.1 Cambio de perspectiva promocional 69

2

2.2 El trabajo en el Banco Polaco y los inicios del reconocimiento

internacional 76

3. Los anos 60: La gestacion de una leyenda

3.1La aparicion del “Dossier Gombrowicz” en Eco Contemporaneo 82

3.2 El prologo de Sabato. Los trabajos de Ferrater 91

3.3 La publicacion argentina del Diario argentino 99

4. Del ano 72 al 81: Gombrowicz dramaturgo

4.1 La puesta en escena de Yvonne, princesa de Borgona

por Jorge Lavelli 107

4.2 La critica de acompanamiento 115

4.3 La puesta en escena de El Casamiento por Laura Yusem 118

5. Los anos 80: La lectura nacional

5.1 Una lectura de Gombrowicz genuinamente argentina 123

5.2 Respiracion artificial y “.Existe la novela argentina? Borges y

Gombrowicz” de Ricardo Piglia 126

5.3 La piedra madre de Nestor Tirri 137

5.4 Gombrowicz o La seduccion de Alberto Fischerman 141

5.5 Edgardo Russo, Rita Gombrowicz, German L. Garcia 145

5.6 “La perspectiva exterior: Gombrowicz en la Argentina”

de Juan Jose Saer 148

5.7 “La Argentina de Gombrowicz” de Blas Matamoro 153

6. Los anos 90: Hacia una nueva lectura de Gombrowicz

6.1 Gombrowicz El estilo y la heraldica de German Leopoldo Garcia 158

6.2 Grinberg, Pauls, Grzegorczyk, Abos y otros 165

6.3 Witoldo o la mirada extranjera de Guillermo David 173

3

6.4 Esperando el centenario del nacimiento de Gombrowicz 176

7. (Epilogo). El ano 2004: El centenario

7.1 Actos 187

7.2 Publicaciones 189

7.3 Teatro 193

7.4 Universidad 195

7.5 Internet 196

7.6 Prensa 200

SEGUNDA PARTE

GOMBROWICZ COMO PERSONGE DE FICCION EN LA LITERATURA

ARGENTINA

1. El auto-plagio como mecanismo anti-plagio 206

2. Hacia un estudio de la recepcion productiva de Gombrowicz

en la Argentina 212

3. De la autoficcion a la ficcionalizacion del autor 220

4. Gombrowicz como Tardewski 227

5. Gombrowicz como Gombjovich 241

6. Gombrowicz como fantasma de Gombrowicz 246

7. Gombrowicz como Witoldo 250

8. Gombrowicz con pluma y otros Gombrowiczs 258

4

CONCLUSIONES

LECTURA Y PERCEPCION ARGENTINAS

DE WITOLD GOMBROWICZ 268

BIBLIOGRAFIA

Bibliografia de Witold Gombrowicz 287

Bibliografia critica, teorica, literaria y general 291

Bibliografia argentina de y sobre Gombrowicz 303

Pequena muestra de paginas y portales de internet con contenidos

sobre Gombrowicz en La Argentina 330

Entrevistas y otras muestras orales 332

5

6

MOTTO:

“Es importante que no haya mito Gombrowicz, sino un escritor, una persona

Gombrowicz, falible, susceptible de discusion y critica tanto como de

admiracion y reconocimiento. O sea, un Gombrowicz que pueda leerse en

castellano, un Gombrowicz no silenciado.”

Jorge Di Paola, “Gombrowicz de Polonia,

Ferdydurke de si mismo”, Eco Contemporaneo,

No 5, Buenos Aires, 1963.

“Hijo de un rico abogado y terrateniente, educado en el catolicismo, estudio

Derecho a desgano y comenzo a escribir en sus ratos libres. Considerado

tardiamente uno de los mejores narradores polacos del siglo pasado, gran parte

de su obra la escribio en la Argentina, pais al que llego en 1939 y en el que

decidio quedarse cuando Hitler invadio su patria en setiembre de ese ano.

Habia llegado con su novela Ferdydurke bajo el brazo. Y se puso a buscarle

un editor al tiempo que se relacionaba con la intelectualidad argentina y la

colectividad polaca, mientras sobrevivia en pobres pensiones portenas. Los

heroes de su literatura encierran un conflicto profundo con la “madurez” como

sinonimo de mascara y representacion, y es por eso que crean situaciones con

las que el autor se burla cinicamente de las convenciones y las costumbres.

Transantlantico (1953), Pornografia (1960) y Cosmos (1965) fueron las

siguientes novelas. Pero tambien fue celebrado por su agudo Diario argentino,

un libro de apuntes y observacion publicado en 1957. Durante su exilio de 23

anos en la Argentina mantuvo una conflictiva relacion con el sistema literario,

aunque obtuvo el espaldarazo de escritores como Ernesto Sabato y creo un

selecto nucleo de admiradores y amigos.”

Sin firma, Clarin, Buenos Aires, 11/02/06.

7

8

INTRODUCCION

9

10

1. Aproximacion al objeto de estudio

Desde hace muchos anos Witold Gombrowicz es uno de los autores

polacos con mas prestigio dentro y fuera de Polonia. Ya en 1937, con la

publicacion de su novela Ferdydurke, irrumpio con fuerza en la escena de las

letras polacas y empezo a ser ampliamente considerado por la critica literaria

local. Mas tarde las conocidas vicisitudes historicas fueron postergando su

entrada en la academia y la constitucion del aparato critico a gran escala que

su obra requeria. A pesar del prorrogado ostracismo editorial al que le

condeno el regimen comunista polaco, durante el Deshielo Ferdydurke se

incorporo a las lecturas obligatorias de las universidades y se dio durante

largos anos la paradoja de ser uno de los autores mas comentados por la critica

mas destacada, a pesar de no estar publicado en su patria natal1. Con la caida

1 Esta circunstancia se prolongo hasta 1986, ano en que las autoridades comunistas y Rita

Gombrowicz llegan a un acuerdo para la publicacion de las obras completas del autor en la editorial

oficial Wydawnictwo Literackie. Anteriormente, ya en el periodo comunista se habia publicado

Ferdydurke en 1957, a pesar de que la edicion no se reedito y el autor fue nuevamente prohibido.

Estas publicaciones durante el Deshielo polaco explican el fervor renovado con el que las nuevas

generaciones polacas redescubrieron esta novela y a su autor. Posteriormente, las ediciones en

polaco de sus libros publicadas en Francia por Instytut Literacki fueran vitales para que se siguiera

leyendo a Gombrowicz en Polonia, aunque solo fuera de forma muy limitada, en el ambito

academico y gremial. Las ediciones parisinas llegaban clandestinamente a Polonia en numero muy

reducido, pero entonces se ponian en circulacion, de forma tambien clandestina, en los ambitos

universitarios e intelectuales. Curiosamente las autoridades comunistas prohibian los libros de

Gombrowicz y impedian su circulacion, pero no ponian trabas a los academicos y criticos literarios

que querian escribir sobre el.

11

del comunismo, encontramos un interes todavia mayor por su obra y cada ano

aparecen dedicados a el nuevos libros de critica, ensayos, articulos, tesis

doctorales, libros de correspondencia y otras formas de literatura y critica que

demuestran el interes renovado de las letras polacas por uno de sus autores

mas controvertidos. Actualmente en el mercado polaco pueden contarse mas

de una decena de titulos sobre el autor, y esto sin contar las diferentes

publicaciones menores o mas antiguas que por razones comerciales no se

reeditan, pero que siguen siendo de facil acceso en las bibliotecas.

Pero Gombrowicz es un autor de lengua minoritaria que ha superado con

creces los limites de su pequena patria. Desde finales de los anos 50, y a pesar

de su dificil situacion en el sistema de las letras polacas, empieza a ser

traducido primero al frances y seguidamente a otras muchas lenguas. A partir

de estas traducciones empiezan a aparecer diferentes formas de critica textual

que comentan su obra. Solo en Francia, pais que desde el principio ha

abanderado su recepcion internacional, han aparecido un buen numero de

ensayos y libros dedicados al autor (algunos de ellos escritos por criticos de

primera linea como Bondy, Caillois, Goldman, Proguidis o Salgas), pero

tambien encontramos libros dedicados a su obra escritos por autores locales en

los Estados Unidos, Hungria, Suecia, Alemania, Canada, Holanda, Croacia e

  1. 2

Tambien en Argentina. Como es sabido, Gombrowicz paso gran parte de

su vida literaria en Buenos Aires. Alla intento reubicarse en el sistema

literario local sin demasiado exito. A pesar de la hoy legendaria traduccion

colectiva de Ferdydurke del 1947, el autor permanecio en un anonimato casi

2 Consultar la bibliografia critica i teorica que se encuentra al final de la tesis.

12

absoluto durante los casi 24 anos que paso en el pais del Plata. Mas tarde, a

partir de los anos 60, lenta pero progresivamente empezo a ser leido en su pais

de acogida, aunque siempre en circulos muy reducidos. De hecho, hasta hoy

en dia no tan solo no ha logrado la posicion en el canon local que seguramente

mereceria (al menos desde un punto de vista academico), sino que ni siquiera

se ha regularizado su posible adscripcion dentro del sistema. No es osado

afirmar que Gombrowicz sigue siendo un autor extrano a la critica argentina.

Si bien es cierto que en cierta manera su posicion ha terminado

consolidandose en el imaginario lector local en forma de una especie de

leyenda de su figura y su nombre no es desconocido a una parte importante del

publico lector, esto no se ha manifestado en la creacion de un aparato critico

que lo discurra, ni en la formacion de diferentes formas de intertextualidad o

influencia en los escritores locales. En este sentido, una gran paradoja seria el

hecho de que Respiracion Artificial de Ricardo Piglia, considerada hoy una de

las mejores novelas argentinas de los anos 80 (y de las mas comentadas),

constituya uno de los unicos textos decididamente atravesados por la lectura

de la obra del autor polaco. Pero como decimos, esta novela representa un

ejemplo de recepcion y reformulacion de la obra de Gombrowicz tan brillante

como desgraciadamente aislado y poco representativo.

Esta situacion parece estar timidamente cambiando en los primeros anos

del tercero milenio. Con los diversos actos culturales e institucionales

(promovidos en parte por el gobierno polaco) de las celebraciones del

centenario del nacimiento del escritor, 2004 ha comportado la aparicion de

diferentes publicaciones sobre Gombrowicz o relacionadas con el. La mayoria

de estos libros –que vienen a sumarse a la exigua produccion critica

13

precedente– no son estudios de envergadura sino recopilaciones de antiguos

articulos y ensayos, algunos ya canonicos, otros olvidados y con un valor mas

bien testimonial o historico, otras formas contemporaneas de critica textual

decididamente menores y en muchos casos tambien correspondencia. No

obstante, es incuestionable que sigue faltando un aparato critico de calidad

que trate la literatura de este autor que tambien produjo en lengua castellana y

que algunos escritores y criticos3 no han dudado en considerar argentino y, por

lo tanto, dentro de la tradicion local.

Aparte del desconocimiento general de la poetica del autor y de la

fragmentariedad e intermitencia en el acceso (editorial y comercial) a su obra

en Argentina, una de las principales causas de la precariedad critica con

respeto a la obra de Gombrowicz en la que el acabo considerando su patria, la

constituyen seguramente las dificultades implicitas que comporta el hecho de

que el escritor escribiera casi exclusivamente en polaco. El hecho de que en

Argentina no existan estudios de eslavistica explicaria, al menos parcialmente,

su ausencia en las aulas universitarias. El acceso al idioma polaco resulta

relativamente complicado en Argentina, cosa que desanima (tanto como las

dificultades intrinsecas de este idioma) el estudio global de la obra de este

autor. Evidentemente siempre se puede “atacar” a Gombrowicz

exclusivamente en su vertiente argentina, como autor de textos en lengua

castellana, traductor de algunos de sus propios libros, comentador de la

realidad nacional, publicista, etc. (para no hablar del estudio igualmente

legitimo a partir de las traducciones, como en el caso de algunos criticos

franceses). Afortunadamente este movimiento critico empieza timidamente a

3 Piglia, Saer, Jitrik, etc.

14

desarrollarse entre los nuevos estudiosos de la literatura argentina y las

primeras tesis doctorales sobre Gombrowicz empiezan a aparecer.

Por otro lado, un intento de solucion del problema linguistico en la

formacion de un aparato critico sobre el Gombrowicz “argentino” se ha

desarrollado a veces de forma inversa. Es decir, con hispanistas o criticos

polacos que aprendian el espanol y se lanzaban a la Argentina, a pesar de que

en estos casos se daba evidentemente la contrapartida de la carencia de

conocimientos sobre el sistema de acogida argentino. De todas formas, de

estos ejemplos encontramos pocos y son precisamente expresion de respuesta

a la carencia de estudios desde el lado argentino. En todo caso resulta

incuestionablemente un privilegio el conocimiento de las dos lenguas sociales

y literarias de Gombrowicz al enfocar un estudio de amplitud sobre el autor.

Personalmente siempre nos ha intrigado la presencia de un autor de la

talla de Gombrowicz en esta tierra de grandes escritores que ha sido Argentina

en el siglo XX. Cuando uno lo ve desde fuera puede enseguida ver en este

punto una relacion de causalidad y se hace dificil imaginar que la realidad de

la relacion entre el escritor polaco, que hoy es considerado uno de los

escritores de vanguardia mas importantes del s. XX y el sistema literario

argentino, rico tambien en autores muy innovadores y de importancia capital,

fuera la opuesta y que los contactos fueran escasos. Por otro lado esta

situacion no es menos curiosa e intrigante. Todavia mas interesante lo hace el

fuerte contraste que encontramos entre esta situacion de anonimato y

desconocimiento que encontramos en Argentina y las abundantes y ricas

muestras de recepcion que encontramos en su pais natal.

15

Asi pues, a pesar de que sigue faltando un aparato critico argentino sobre

Gombrowicz a ser analizado (aunque, como decimos, esto puede hacer el

trabajo todavia mas interesante, por las dificultades relativamente nuevas que

comporta), hemos creido interesante emprender un estudio sobre la recepcion

(o no-recepcion) del autor polaco en Argentina. Dada la mencionada poca

abundancia de literatura sobre el escritor en el pais en cuestion, nos hemos

permitido la osadia de intentar alcanzar la recepcion de su obra desde los

primeros textos de los anos 40 hasta los ultimos anos del siglo XX. Las

celebraciones del centenario de su nacimiento en 2004 parecen comportar

cambios sustanciales en la recepcion de la literatura de Gombrowicz en

Argentina que no podemos dejar pasar por alto en esta tesis. Asi, incluiremos

un breve analisis de estos ultimos anos en forma de epilogo a la primera parte,

dedicada exclusivamente a la recepcion, dejando el estudio mas detallado de

esta fase mas reciente a futuros investigadores que dispondran de mas

perspectiva historica y seguramente de nuevos elementos de analisis.

A pesar de que Gombrowicz nunca vio escenificada ninguna de sus

piezas teatrales, estas efectivamente se llevaron a escena, tambien en

Argentina. Por lo tanto, nuestro trabajo tambien analizara la recepcion de su

obra a partir de la acogida de las diferentes puestas en escena de sus dramas en

Buenos Aires.

Mas alla del estudio de la recepcion propiamente dicha, en el caso

particular que nos ocupa, el estudio de la representacion mental que del autor

y su obra se hace el lectorado receptor resulta de una importancia capital. A lo

largo del mas de medio siglo que comprendera este estudio, la obra de

Gombrowicz ha sido recibida, leida y percibida solo de forma muy debil en

16

Argentina y, no obstante, paralelamente, a lo largo de los anos se ha ido

creando una especie de leyenda en torno a la figura del escritor que se ha ido

constituyendo en una cierta representacion mental en el imaginario lector

argentino. Por paradojico que pueda parecer, esta imagen mitica del escritor se

fue configurando de forma relativamente independiente a la recepcion de su

obra. Lejos de ser una consecuencia, esta representacion mental de la figura

del escritor precedio y en muchos casos incluso condiciono la lectura que a

posteriori y solo ocasionalmente se hacia de su literatura. En este sentido el

estudio de esta representacion imaginaria del escritor tiene tanta importancia

para la comprension de la recepcion y el efecto de su obra sobre la sociedad

receptora que puede llegar incluso a condicionarla. Por lo tanto, uno de los

objetivos del presente trabajo sera tambien el analisis de la representacion

mental mas o menos instituida de la figura del escritor en el imaginario

argentino y las relaciones entre esta representacion y la recepcion de la obra

propiamente dicha.

17

18

2. Premisas metodologico-conceptuales

Desde hace ya bastantes anos, una de las escuelas y de los metodos en

historia de la recepcion literaria (e incluso en historia de la literatura en

general) que disfrutan de mas prestigio es la llamada “Estetica de la recepcion

y el efecto” iniciada por Hans-Robert Jauss. En su trabajo “La Historia de la

literatura como provocacion de la ciencia literaria”4, el romanista aleman

rechaza el rechazo en las ultimas decadas de diferentes sectores de la ciencia

literaria a la historia de la literatura como metodologia cientifica para el

estudio de la literatura y propone un retorno a la innegable dimension social e

historica de la literatura a partir de una revision de lo que tiene que ser

entendido como historia literaria. Partiendo de la concepcion ingardeniana de

la obra de arte como artefacto que realiza plenamente su funcion estetica y

significante solo a partir de la interrelacion obra-lector, Jauss situa al lector en

el primer plano de la conformacion estetica de la obra. Para el teorico aleman

la obra de arte se presenta como una suma de energia significativa que se va

materializando de forma dinamica y cambiando con cada nueva lectura. A

partir de aqui, ninguna consideracion de la literatura puede prescindir

completamente de la implicacion del lector. De este modo, Jauss –situandose

en el plano de la sociologia (en un enfoque sincronico del arte como fenomeno

4 Jauss, H. R., La literatura como provocacion, trad. Godo Costa, J., Ediciones

Peninsula, Barcelona, 1976.

19

social) y de la Historia (en su equivalente diacronico)– desplaza la atencion

del estudioso de la literatura de la concepcion de la obra por parte del autor a

la consuncion de esta por parte del lector. En palabras de Jauss, “La

historicidad de la literatura, al igual que su caracter comunicativo, presupone

una relacion de dialogo y al mismo tiempo de proceso entre la obra, el publico

y la nueva obra…”5 Solo de este modo se puede considerar la evolucion de

una obra de arte, escritor, corriente literaria, literatura extranjera, etc. dentro

de un contexto determinado, que puede ser contemplado en su dimension

historica o tambien, en un estudio mas detallado, de forma sincronica, y a

partir de aqui determinar dinamicamente su efecto y peso especifico dentro

del sistema cultural de un determinado lector (individual o colectivo). Dicho

en otras palabras, Jauss propone una consideracion historica y social –ademas

de estetica, esta claro– de la literatura a partir del paso de la tradicional

estetica de la creacion y la presentacion a una estetica de la recepcion y el

efecto, puesto que “La historia de la literatura es un proceso de recepcion y

produccion estetica que se realiza en la actualizacion de textos literarios por el

lector receptor, por el critico reflexionante y por el propio escritor nuevamente

productor”.6

Mas alla de que un intento de contemplacion del caso concreto que nos

ocupa desde una historia de la literatura tradicional resultaria dudoso (a no ser

de haber situado antes el lugar especifico del autor dentro de este contexto

extrano, a traves de un estudio polisistemico, por ejemplo), los metodos

propuestos por la Estetica de la recepcion resultan bastante adecuados incluso

5 Idem, pag. 164.

6 Idem, pag. 168.

20

para un objeto de estudio tan poco ortodoxo como el nuestro. En un pais

donde un escritor disfruta de cierto reconocimiento por cuestiones extraliterarias

(como es el hecho primero de tratarse de un conocido escritor

extranjero que ha residido durante muchos anos al pais), mientras sus libros

son relativamente desconocidos, partir de una critica textual estricta nos

podria llevar a sobreinterpretaciones supuestas y a menudo ficticias de la

realidad lectora. En este caso resulta todavia mas necesario que de costumbre

optar por una historia de la lectura, por mas precaria que esta sea.

El hecho concreto de la creacion de una especie de leyenda urbana en

torno al escritor y ciertamente mucho mas presente en la mentalidad de una

parte de los argentinos que su propia obra, nos obliga del mismo modo a

buscar analizar tambien la representacion mental mas o menos instituida de la

figura del escritor en el imaginario argentino a partir de otras disciplinas

cientificas que se muestren mas adecuadas que la ciencia literaria. De hecho,

como propone la propia Estetica de la recepcion para la realizacion de un

estudio optimo de recepcion y efecto, no podemos contar exclusivamente con

la perspectiva del objeto desde la teoria literaria, por mas sociologica que esta

pueda ser, y tenemos que basarnos en la interaccion con otros campos de las

humanidades (Historia, antropologia, sociologia, etc.) e incluso de la

psicologia. Yves Chevrel nos recuerda como “todos estos trabajos, que

abarcan un periodo mas o menos largo, tienen por caracteristica comun no

separar el estudio de la recepcion de la literatura del examen de las

representaciones mentales…”7 y poniendo un ejemplo de estudio de recepcion

7 Chevrel, Y., “Los estudios de recepcion”, en: Brunel, P. i Chevrel, Y. (dir.),

Compendio de literatura comparada, trad. Vericat, I., Siglo XXI editores, Madrid,

1994, pag. 162.

21

de la cultura de un pais en otro anade: “este tipo de estudios suelen integrar a

la literatura en un conjunto mas vasto en el que interviene la representacion

del pais extranjero: coincidimos en esto con los estudios de imagenes.” 8 Por

lo tanto uno de los campos con que se vera obligado a trabajar la Estetica de la

recepcion es con el del estudio de imagenes o, en otras palabras, con aquellos

estudios que sustentan y utilizan el concepto de imaginario.

A pesar de los esfuerzos de la imagologia de Daniel-Henri Pageaux de

acercar el concepto de imaginario a la comparatistica y por extension a la

ciencia literaria, nos parece mas interesante partir de la antropologia y la

Historia, donde este concepto claramente se origina. Dentro de la propia

antropologia el concepto de imaginario colectivo se ha utilizado profusamente

y a menudo en acepciones muy diferentes. Seguramente su primer sentido,

ligado obligatoriamente a la practica global de todos los miembros de una

comunidad, se centra en la manera como los grupos humanos intentan

controlar intelectualmente el mundo que los rodea, como construyen la

identidad propia y la imagen del otro.9 En palabras de Bronisław Baczko, “un

travail permanent d’invention de leurs propres representacions globales (de les

societats), autant d’idees-images au travers desquelles elles donnent une

identite (…) legitiment leur pouvoir, elaborent des modeles formateurs pour

leurs membres.”10

8 Idem, pag. 162.

9 Ver, por ejemplo: Auge, M., El sentido de los otros, trad. Lacalle, Ch. y Fece, J. L.,

Paidos, Barcelona, 1996; o Todorov, T., La conquista de America. El problema del

otro, trad. Botton, F., Siglo XXI Editores, Madrid, 1992.

10 Baczko, B., Les imaginaires sociaux, Payot, Paris, 1984. Citado por: Pageaux, D.-

H., “Litterature generale et comparee et imaginaire”, pag. 89, http://www.descargascervantesvirtual.

com

22

No obstante, el termino se usa habitualmente de forma mas laxa a la hora

de expresar imagenes, nociones o ideas compartidas por una parte

considerable de un grupo humano determinado. El mismo interes por la

construccion intelectual y colectiva de significados que den sentido a la

experiencia ha convertido el concepto de memoria colectiva y tambien el de

imaginario colectivo en nociones capitales en estudios que han querido

trascender la historia oficial y recuperar la historia vivida. Concretamente nos

han parecido muy reveladores y utiles para nuestro trabajo los estudios sobre

la memoria colectiva y el imaginario de Alessandro Portelli 11 y de Paul

Thompson 12 . A pesar de que en sus trabajos estos dos autores parten de

objetos relacionados con la autopercepcion social colectiva, las conclusiones a

las que llegan sobre la memoria colectiva y la formacion del imaginario

colectivo nos parecen validas para pensar la presencia de un autor en el

imaginario lector de una sociedad determinada, especialmente cuando su

figura no ha sido institucionalizada por la academia y el canon oficial. Tanto

Portelli a partir de un estudio de caso sobre el movimiento obrero italiano,

como Thompson a partir de aportaciones teoricas en torno a la historia oral,

nos hablan de como los grupos humanos construyen la memoria colectiva. Es

decir, nos llaman la atencion sobre que hechos son significativos para un

determinado colectivo en una epoca y un contexto especificos y que otros

hechos son ignorados; de que manera aquellos hechos que son seleccionados

como significativos se transforman configurando imagenes y argumentos que

11 Portelli, A., Biografia di una citta: storia e racconto: Terni 1830-1985, Einaudi,

Torino, 1985; Portelli, A., “Historia y memoria: La muerte de Luigi Trastulli”,

Historia y fuente oral, no 1, Barcelona, 1989.

12 Thompson, P., La voz del pasado. Historia Oral, trad. Domingo, J., Alfons el

Magnanim, Valencia, 1988.

23

trascienden ampliamente los hechos objetivos. El resultado es algo que

podriamos denominar patrimonio intelectual colectivo. Estos autores analizan

en sus trabajos los mecanismos de la conciencia que crean el imaginario

colectivo y como este “constituye el terreno sobre el que la memoria colectiva

conserva una singular convergencia de relatos equivocados, invenciones,

leyendas que van desde reconstrucciones imaginarias de la dinamica del

acontecimiento, hasta la traslacion del mismo de un contexto historico a

otro”. 13 Es importante aqui comprender que el imaginario no siempre se

construye a partir del hecho real u objetivo y que a veces juegan un papel

sorpresivo factores en principio mas irrelevantes como el deseo, la

equivocacion, la casualidad o la necesidad de llenar vacios con los elementos

que se tienen. Al respeto, Thompson recalca:

“Los hechos que la gente recuerda (y olvida) son la materia de la cual esta

formada la Historia. La misma subjetividad que algunos consideran como una

debilidad de las fuentes orales puede hacerlas incomparablemente valiosas,

pues la subjetividad es materia tan de la incumbencia de la Historia como los

‘hechos’, siempre mas visibles. Aquello que el informante cree es ciertamente

un hecho (es decir, el hecho de que el lo crea tanto como lo que ‘realmente’

sucedio.”14

Como veremos a lo largo del presente trabajo, estas nociones nos ayudan

a pensar la configuracion de una leyenda en torno al escritor con unas marcas

imaginarias recurrentes que no siempre coinciden con los hechos reales de la

13 Portelli, A., “Historia y memoria: La muerte de Luigi Trastulli”, Historia y fuente

oral, no 1, Barcelona, 1989, pag. 28.

14 Thompson, P., La voz del pasado. Historia Oral, trad. Domingo, J., Alfons el

Magnanim, Valencia, 1988, pag. 156.

24

vida del escritor y menos todavia con su literatura, la cual a priori parece que

tendria que ser determinante en la configuracion de la imagen de un escritor

por parte del potencial lector. Por lo tanto, en nuestra investigacion nos

interesara mas aquello seleccionado, transfigurado y recordado por la

imaginacion del lector que no sus correspondientes objetivos en la vida y obra

del escritor.

Evidentemente la especificidad de nuestro objeto de estudio nos obliga a

restringir de forma considerable el ambito de accion del concepto de

imaginario colectivo. En un trabajo de recepcion de un autor en particular en

un pais determinado, al utilizar este termino nos estamos limitando a una serie

de miembros de la comunidad que responden a unas caracteristicas

socioculturales muy concretas. Logicamente un escritor como Gombrowicz no

disfruta seguramente de ninguna representacion mental entre los habitantes de

una villa-miseria de la periferia de Buenos Aires, que pueden ignorar

exactamente en la misma medida la existencia de Borges, Cervantes o

Shakespeare; por el contrario un escritor local o un critico literario puede

conocer la existencia no tan solo de Gombrowicz sino tambien de otros dignos

escritores polacos o de cualquiera otro pais, hayan pasado o no por Argentina.

Aqui, al utilizar el concepto de imaginario colectivo nos referimos a un amplio

–teniendo en cuenta el nivel cultural y de experiencia lectora relativamente

alto de la sociedad argentina– sector de poblacion que podriamos denominar

simplemente lectora o de nivel cultural medio-alto. Por lo tanto, tambien

usaremos el termino “imaginario lector”, en tanto que imaginario de un

segmento no delimitado (ni delimitable) de la poblacion lectora, espectadora

de teatro o consumidora de cultura en general. Tenemos que considerar que al

25

menos una parte considerable de la poblacion lectora argentina conoce a

Gombrowicz (ya sea simplemente el nombre, la figura o su obra) como

escritor que vivio en el pais y de relativa recurrencia en la prensa cultural

local. Y es en esta parte del imaginario local donde intentaremos analizar no

tan solo la recepcion de su literatura, sino tambien la constitucion y

representacion de la leyenda de su figura que se fue construyendo con el paso

del tiempo.

26

27

3. Metodologia, terminologia y definicion de las muestras de

estudio

En cuanto a la metodologia y terminologia empleadas, estas provienen de

los dos campos teoricos principales que acabamos de presentar. A partir de los

postulados teoricos de la Estetica de la recepcion y el efecto, Jauss y sus

continuadores proponen las correspondientes aplicaciones metodologicas y

terminologicas, que aqui utilizaremos con la maxima acomodacion posible al

objeto de estudio, a partir de la descripcion que hace Maria Moog-Grunewald

en su trabajo “Investigacion de las influencias y de la recepcion”.15

Una premisa metodologico-conceptual basica en Estetica de la recepcion

es la division entre formas de recepcion pasiva, reproductiva y activa. La

recepcion pasiva es la forma de recepcion primera y mas extendida a pesar de

llevar asociada a menudo la consideracion de “forma menor” (junto con la

recepcion reproductiva). Engloba la recepcion en el conjunto de los lectores de

uno o una serie de textos. Debido a la carencia de rastro textual que no dejan la

mayoria de lectores de literatura es la forma de recepcion mas dificil de evaluar.

Existen diferentes maneras de intentar asirla por si misma, a pesar de que en

general se opta por recurrir a las formas escritas de las recepciones reproductiva

y activa para ver que dicen sobre la pasiva en un momento dado. Otros

15 Moog-Grunewald, M., “Investigacion de las influencias y de la recepcion”, en:

Schmeling, M. (ed.), Teoria y praxis de la literatura comparada, trad. Torres, I.,

Editorial Alfa, Barcelona/Caracas, 1981, pag. 78.

28

procedimientos utilizados por la Estetica de la recepcion a la hora de medir la

acogida de un texto determinado en el lectorado de base, se alejan mucho de los

procedimientos habituales de la critica textual y se basan en modelos

estadisticos heredados de la historia, la sociologia, la antropologia o la

linguistica. En este sentido, una de las posibilidades seria dedicar una parte

importante del esfuerzo investigador al estudio cualitativo del testigo oral –de

mas o menos relevancia– como importantisimo suplemento a la recoleccion y

analisis cuantitativo de los datos. En el caso de la historia de la recepcion de

textos literarios, este movimiento cualitativo viene tradicionalmente relacionado

con la critica textual de las formas de recepcion escrita, pero tambien puede

optar por la entrevista y el trabajo de campo antropologico. En un sistema

literario donde encontramos tan pocas y sobre todo tan poco significativas

referencias textuales sobre el autor que tratamos (que de ninguna forma tenemos

que considerar infravalorado por el lector, como demuestra el hecho del mito

popular creado entorno a su figura), un estudio de la recepcion pasiva del autor

requiere que el investigador salga a la calle y adopte los recursos de la

antropologia y la historia oral. El propio Jauss advierte como un peligro tan

grande como el psicologismo para una historia de la recepcion, “los prejuicios

del objetivismo historico y la fundamentacion tradicional de la estetica de la

produccion y de la presentacion”.16 Por su parte, la metodologia propuesta por

Portelli para la investigacion antropologica en estudios de imaginario colectivo

se muestra reveladoramente adecuada para los estudios de recepcion literaria,

16 Jauss, H. R., La literatura como provocacion, trad. Godo Costa, J., Ediciones

Peninsula, Barcelona, 1976, pag. 166.

29

especialmente en cuanto a la recepcion pasiva. El autor italiano defiende la

fiabilidad cientifica del testigo oral afirmando que

“Los rumores no sobreviven a menos que tengan un sentido para la gente. A la

luz de tales consideraciones no hay fuentes orales ‘falsas’. Una vez comprobada

su credibilidad basada en datos con los criterios establecidos de la critica

filologica historica usuales para con todo documento, la idiosincrasia de la

historia oral radica en el hecho de que las afirmaciones ‘falsas’ siguen siendo

psicologicamente ‘verdaderas’ y que esos ‘errores’ previos son a veces mas

reveladores que una relacion fehacientemente exacta. La credibilidad de las

fuentes orales es una credibilidad diferente. La importancia de un testimonio oral

puede a menudo radicar no en su correspondencia con los hechos, sino mas bien

en su discrepancia de los mismos con la irrupcion de la imaginacion, el

simbolismo y el deseo”.17

En esta misma linea de investigacion, lo que nos interesa subrayar en el

presente trabajo no son tanto los hechos objetivos de la biografia, el

pensamiento o la obra de Gombrowicz, como la construccion del autor como

personaje por parte del lector: que hechos de su peripecia vital se han

seleccionado para recordar, que acontecimientos se han exagerado, que textos

del autor se han leido y de que manera, que y como se ha imaginado y en

definitiva cual es la semantica de toda esta construccion colectiva en torno al

En este sentido, una fuente de informaciones basica para nuestro trabajo

ha sido la entrevista, la conversacion con mucha gente. En funcion del contexto

y el interlocutor estas entrevistas han sido mas o menos abiertas, mas o menos

17 Portelli, A., Biografia di una citta: storia e racconto: Terni 1830-1985, Einaudi,

Torino, 1985, pag. 100. (Trad. del fragmento: Pau Freixa, a partir de aqui, P. F.)

30

estructuradas. En principio hemos intentado entrevistar al maximo numero de lo

que podriamos denominar agentes activos en la configuracion y difusion de la

leyenda Gombrowicz en Argentina como Alejandro y Rosa Maria Russovich,

Juan Carlos Gomez, Miguel Grinberg, German Leopoldo Garcia, Tamara

Kamenszein, Rita Gombrowicz y otros. Pero no otorgamos menos importancia a

las decenas de conversas, muy a menudo informales, que hemos llevado a cabo

en los ultimos tres anos con toda clase de lectores argentinos: profesores de

literatura, criticos literarios, estudiantes y licenciados de filosofia y letras,

investigadores de la obra de Gombrowicz locales (como Pablo Gasparini y

Silvana Mandolessi) y polacos (especialmente Jerzy Jarzębski, Klementyna

Suchanow y BoŜena Zaboklicka), libreros de Buenos Aires y de provincias,

actores, directores y empresarios teatrales y de cine, archiveros de museo,

bibliotecarios, antiguos amigos o conocidos del autor, miembros de la

comunidad polaca de Buenos Aires y mucha otra gente no relacionada de

ninguna forma con Gombrowicz ni con la literatura de forma personal,

academica o profesional que no obstante tenian una idea formada sobre el autor

polaco. Y todo esto precisamente para hacer aflorar a este “primer lector”, ni

critico, ni escritor, del que habla Jauss. Las muestras orales mas importantes

fueron recogidas durante una estancia de investigacion de dos meses en

Argentina (en Buenos Aires y en Rosario). Ademas, los tres anos de confeccion

de la tesis tambien han comportado una estancia de investigacion de 3 meses y

medio en la Universidad Jaguelonica de Cracovia (Polonia) enmarcada en el

programa de becas de investigacion del gobierno polaco, tutelada por el Dr.

31

Jerzy Jarzębski. Los contactos electronicos, telefonicos o directos con diferentes

estudiosos de la literatura argentina o polaca han sido tambien constantes.18

No obstante, la fuente de informaciones mas grande la han representado

las diversas formas de la recepcion reproductiva, es decir: notas y articulos de

prensa, pequenos ensayos aparecidos en revistas literarias o en secciones

culturales y en general aquello que Chevrel ha denominado “el discurso de

acompanamiento”. 19 Si bien se encuentran en Argentina pocos ensayos o

formas de critica de envergadura sobre el autor que nos ocupa, a lo largo de los

anos, sobre todo a partir de su popularizacion en Europa, han ido apareciendo

numerosos articulos en la prensa y en las revistas literarias o culturales que, a

pesar de ser en la mayoria de los casos de poco interes critico respecto a la obra,

al menos nos han permitido tomar una vision de conjunto de su recepcion en

determinados momentos. A pesar de su escaso interes intrinseco, las notas de

prensa, por su caracter informativo, tienen a menudo la virtud de aportarnos una

vision epocal y de conjunto del objeto que tratan, ademas de representar por si

solas visiones concretas de recepcion (la de sus autores) que en la acumulacion

se vuelven importantes. En este sentido, la busqueda sistematica de cada palabra

escrita y publicada en Argentina sobre Gombrowicz, desde finales de los anos

30 hasta practicamente nuestros dias,20 ha sido nuestro objetivo, nuestra tarea y

18 La enumeracion de muestras tanto orales como escritas se encuentra en la

bibliografia al final de la tesis.

19 Chevrel, Y., “Los estudios de recepcion”, en: Brunel, P. y Chevrel, Y. (dirs.),

Compendio de literatura comparada, trad. Vericat, I., Siglo XXI editores, Madrid,

1994, pag. 166.

20 Aprovecho aqui para agradecer a Klementyna Suchanow la magnifica bibliografia

de y sobre Gombrowicz en Argentina publicada en su libro Argentyńskie przygody

Gombrowicza y en la edicion de Adriana Hidalgo editora del Diario argentino de

Gombrowicz. Esta bibliografia me ha agilizado enormemente la tarea de busqueda y

recopilacion de materiales de prensa.

32

posteriormente la base mas solida para el desarrollo de esta tesis. Y esto sobre

todo por la escasez considerable de formas de recepcion productiva.

Por recepcion productiva o activa la Estetica de la recepcion entiende

formas artisticas donde se puede apreciar la influencia de la obra de otro autor o

diferentes formas de lo que Genette denomina transtextualidad 21 y tambien

ensayos criticos de envergadura que van mas alla de comentar los aspectos

esteticos mas evidentes de la obra. Estas formas suelen aparecer en el mismo

campo artistico que la obra que las precede (en este caso la literatura), pero

pueden tambien proceder de otros campos. En especial el cine y el teatro

constituyen dos campos que suelen hacerse eco de diferentes obras literarias,

ofreciendonos asi ejemplos muy claros de recepcion productiva como por

ejemplo la adaptacion, la adaptacion libre, el documental etc. Tambien en

nuestro trabajo contemplaremos estas formas de recepcion productiva

audiovisual muy ligadas a la literatura y muy reveladoras en cuanto a la

percepcion social de la figura del artista y su obra.

Evidentemente, para que se den formas de recepcion productiva en un pais

determinado, el autor que las ha inspirado tiene que ser minimamente conocido

y leido alla. Como sabemos, la lectura de Gombrowicz en Argentina y sus

diferentes formas de recepcion productiva posibles son bastante precarias. Por

lo tanto, en un principio nuestro estudio ha querido alcanzar las tres formas de

recepcion comentadas bajo una misma mirada. Esta mirada y su analisis

constituyen la primera parte de este estudio. Con el esqueleto de las diferentes

formas de recepcion pasiva (a traves de testigos, entrevistas, comentarios en la

21 Genette, G., Palimpsestos, la literatura en segundo grado, trad. Fernandez Prieto,

C., Taurus, Madrid, 1989.

33

prensa sobre la acogida de los libros, correspondencia, diarios…) y de recepcion

reproductiva (la larga cadena de notas en la prensa, criticas de los textos del

autor y articulos monograficos) y el comentario mas amplio de las diferentes

muestras de recepcion activa que de vez en cuando iban apareciendo, hemos ido

probando un analisis dinamico tanto de la recepcion de la obra del escritor

polaco como de la percepcion de su figura que paralelamente se iba creando. No

obstante, deseamos remarcar aqui que el estudio de los textos ha ido siempre

acompanado de la atencion a lo que decia la gente en las calles de Buenos Aires

y este ha sido un factor determinante en la configuracion final de esta primera

parte. Este primer bloque esta dividido en capitulos que coinciden grosso modo

con diferentes decadas. Hemos decidido trabajar con secuencias de tiempos no

tan solo para la comodidad (de organizacion de los materiales y tambien de

lectura) que implica la ordenacion cronologica, sino porque nos hemos dado

cuenta de la sorprendente coherencia tematica que estas series de decadas

Para el estudio de la influencia de un autor sobre los artistas locales, la

Estetica de la recepcion sufre una carencia metodologica que se manifiesta en

una disfuncion terminologica muy reveladora para nuestro caso. Por un lado

Jauss opta siempre por titular la escuela y el metodo que inaugura como Estetica

de la recepcion y el efecto. Pero si en cuanto a la recepcion el manifiesto y las

coordenadas metodologicas que propone resultan muy claras, para el estudio del

efecto deja un vacio considerable que dificilmente puede llenarse desde la

propia Estetica de la recepcion. 22 Muy reveladoramente, aquella parte del

22 Por la naturaleza intrinseca de esta problematica, mucho mas utiles resultan otras

escuelas o metodos mas ligados a la critica textual, como por ejemplo los estudios de

Gerard Genette de transtextualidad, tambien llamada intertextualitat, para mencionar

34

objeto de estudio que contiene el efecto de una obra sobre otra sigue siendo

llamada recepcion (productiva o activa). Este pequeno cul-de-sac terminologico

se muestra muy util en nuestro trabajo. Como hemos indicado, en Argentina

resultaria muy dificil llevar a cabo un estudio consistente sobre el efecto o

influencia de la obra de Gombrowicz sobre otros autores argentinos debido a la

precariedad relativa de la lectura de su obra, la carencia de un aparato critico

que la comente, el hecho de encontrarse historicamente poco traducida y

accesible desde el punto de vista editorial y comercial, etc. Aun asi, la

percepcion de su figura desde los anos sesenta crecio practicamente hasta el

nivel de la leyenda entre una parte de la sociedad argentina de cierta cultura. La

fascinacion por el personaje del escritor –rico en extravagancias y anecdotas

jocosas; cargado de exotismo y personalidad– acabaria dando un movimiento de

reflejo productivo del sello Gombrowicz muy sui generis en la forma de la

adaptacion de su figura como personaje de ficcion literaria por parte otros

escritores locales. Esta tendencia ha dado por lo tanto una gama considerable de

muestras de recepcion productiva no tanto de la obra, como de la “lectura” de la

figura y la postura vital de Gombrowicz o en todo caso de los textos mas

autobiograficos o auto-referenciales del autor. Por lo tanto, en la segunda parte

de esta tesis, mas que rastrear el efecto (a todas luces poco representativo o al

menos dificilmente discernible –sobre todo por la carencia de explicitacion– de

otros “efectos” y por lo tanto poco identificable) de la obra de Gombrowicz en

los artistas locales, nos ha parecido mas interesando concentrarnos en la

fascinacion sin duda mayor por la figura que se puede apreciar en las

solo un estudioso de la literatura la inspiracion del cual puede notarse en algunos

pasajes de la segunda parte de nuestro trabajo.

35

considerables muestras de apropiacion ficcional de Gombrowicz como

personaje de ficcion literaria o cinematografica (vayan estas muestras o no

acompanadas de efecto o de transtextualidad con su obra). Como veremos, esto

nos ayudara a reforzar las tesis de la primera parte sobre la recepcion de la obra,

pero especialmente sobre la mas dificil de analizar percepcion de la figura en el

imaginario argentino. Y en este sentido las conclusiones vendran a representar

una sintesis de la tesis que recorre las dos partes. Es, por lo tanto, en las

conclusiones donde intentaremos definir la imagen dinamica de la figura de

Gombrowicz y de su obra en el imaginario lector argentino.

Otro termino muy extendido hoy en dia que en su momento introdujo la

Estetica de la recepcion es el de “horizonte de expectativas”, es decir, el

conjunto de expectativas conscientes y subconscientes que el texto despierta en

el lector a priori de su lectura. Este termino resulta muy interesante en el estudio

de obras que han representado un punto de inflexion en el curso de una

determinada literatura nacional puesto que permite reconstruir en cierto modo la

mentalidad de una epoca (y lo mas importante: en cualquier epoca) y ver como

la obra de arte la hace evolucionar. El contraste entre el horizonte de

expectativas de una determinada generacion y el nivel de cumplimiento de estas

expectativas por parte de la obra da como resultado lo que Jauss denomino

“distancia estetica”. Cuando la distancia estetica entre una obra y las

expectativas del publico lector es muy grande, nos podemos encontrar ante

puntos importantes en la evolucion del arte. Pero la nocion de horizonte de

expectativas, como deciamos, ya muy extendida y por lo tanto cada vez mas

polisemica, no necesariamente tiene que utilizarse solo en un sentido tan epocal.

El horizonte de expectativas tambien funciona de forma mas “intima”,

36

podriamos decir, para los textos de autores de alguna manera reconocidos. Es

decir, en el conjunto de expectativas que el lector tiene ante un determinado

autor que ya conoce de lecturas anteriores o de noticias coyunturales. En el caso

de que nos ocupa nos interesara mucho mas esta segunda acepcion del termino,

dada la curiosa dinamica que este horizonte particular va cogiendo a lo largo de

las decadas a traves de la lectura general por el lector de unos textos muy

particulares sobre el autor efectuados por amigos y discipulos suyos o escritores

e intelectuales. Es a traves de la produccion reproductiva y en cierto modo

tambien activa de su obra, que este horizonte se va definiendo paralelamente a

la formacion de la leyenda del autor, que a la vez y de forma independiente

tambien ira matizando el conjunto de expectativas de lectura del potencial lector

de Gombrowicz. Y no obstante, la lectura de su obra no acaba nunca de cuajar.

A lo largo de la presente investigacion nos fijaremos en porque esto sucede y

porque los diferentes elementos que van configurando el horizonte de

expectativas social desembocan en la formacion de una leyenda cultural y en

menor medida en la generalizacion de unos determinados modelos de lectura

que, no obstante, no hacen que se desarrolle de forma cuantitativa la lectura de

este autor tan consagrado en otras latitudes no mas abonadas.

Para acabar, solo indicar que por razones de espacio (el objeto de estudio

seguramente sobrepase con creces las posibilidades de espacio de una tesis

doctoral), este trabajo ha obviado casi sistematicamente el comentario y la

critica textuales a priori de la obra de Gombrowicz, ampliamente comentada en

decenas, si no centenares de trabajos anteriores. Hemos preferido aqui

concentrarnos solo en los puntos en que la lectura argentina de su obra aporta

elementos originales respecto al corpus critico mas canonico sobre su literatura.

37

Tambien por razones de espacio, hemos evitado una descripcion demasiado

abundante de los episodios de la vida del escritor y del desarrollo general de la

acogida de su literatura a nivel internacional. En este sentido, nos hemos parado

solo a comentar los episodios realmente pertinentes, es decir, aquellos

posteriormente recordados y glosados por el propio autor u otros argentinos,

que con el paso del tiempo han acabado siendo de alguna manera importantes en

la configuracion de la leyenda social del escritor. Del mismo modo, hemos

traido a la luz solo los momentos de la popularizacion y consideracion

internacional del autor que estaban directamente relacionados con su recepcion

en Argentina. Todo esto puede dificultar la lectura de este trabajo a personas

poco avezadas en la vida y la obra de Witold Gombrowicz. No obstante, hemos

preferido enfocar nuestro estudio desde la Polonistica y dentro de la

Gombrowiczologia para permitirnos un margen de accion mas grande para un

estudio que alcanza tantos materiales y tantos anos. Para la mejor comprension

de los referentes argentinos hemos incluido un anexo con las notas biograficas

de los escritores y personalidades que aparecen en la tesis. Cerramos el volumen

con un indice onomastico para facilitar cualquier posible consulta.

Dicho esto, solo nos queda desear una feliz y provechosa lectura.

38

39

PRIMERA PARTE

RECEPCION DE LA OBRA DE WITOLD

GOMBROWICZ EN LA ARGENTINA Y

CONFIGURACION DE LA REPRESENTACION

DE SU LITERATURA Y FIGURA EN EL

IMAGINARIO ARGENTINO

40

41

1. Los anos 40:

Anonimato y voluntad de reconocimiento

1.1 La llegada de Witold Gombrowicz a la Argentina

El relato de la recepcion y progresiva configuracion de la percepcion de

la obra y la figura de Witold Gombrowicz en el imaginario argentino no puede

sino empezar con la llegada fisica del joven escritor a Buenos Aires. No es

que Gombrowicz fuese un escritor desconocido en su pais de origen. En

Polonia ya habia publicado tres libros y era conocido en los circulos

intelectuales y literarios de Varsovia a pesar de su relativa juventud, sus

origenes provincianos y su dificil caracter, tan abundante en extravagancias y

provocando siempre la convencion social. La aparicion en 1937 de la novela

Ferdydurke creo una gran conmocion en el mundo literario de la Polonia de

Entreguerras y algunos de los criticos que lo habian rechazado anteriormente

se dieron cuenta de su calidad y del caracter innovador de aquella obra. Si

bien la novela fue leida atentamente por muchos lectores polacos de la epoca y

Gombrowicz se convirtio en una especie de joven escritor de culto en su pais,

el aislamiento del mundo literario polaco hizo que no se tradujese en aquel

momento una novela considerada hoy en dia imprescindible para muchos

escritores y lectores. Gombrowicz no era nadie fuera de Polonia. Lo que si le

42

aporto Ferdydurke fue una invitacion para cubrir la travesia inaugural de la

nave Chrobry,23 que desde el puerto de Gdynia debia transportar las ultimas

hornadas de emigrantes polacos hacia la Argentina. De esta manera llegaba

Witold Gombrowicz el 22 de agosto del ano 1939 a Buenos Aires. Com es

sabido el 1 de septiembre la Alemania nazi invadia la Polonia de los

Coroneles, empezando asi la Segunda Guerra Mundial. Al zalpar el Chrobry

de vuelta de America hacia Inglaterra Gombrowicz decide quedarse en

Argentina, no incorporandose por tanto a las filas que el ejercito polaco

organizaba en el exilio. Con esta decision estaba alterando con toda

consciencia el transcurso de su destino, que quedaria ligado para siempre al

lugar donde permanecia, donde no subia al barco, en Buenos Aires.

Gombrowicz sabia que aquella era la decision mas importante de su vida.24

Se ha escrito mucho sobre esta decision. Contra lo que declaraba el propio

autor, hoy sabemos que Gombrowicz decidio no regresar a Polonia antes del 1 de

  1. 25 A menudo se tildo al escritor de cobarde o desertor y su espiritu

polemista se recreo en estas acusaciones, ya fuera en articulos periodisticos, en su

obra assagistica o en la celebre invocacion-diatriba contra la patria que abre su

23 La anecdota de como consiguio Gombrowicz la oportuna invitacion para zalpar en

el primer viaje del Chrobry inaugura la larga lista de episodios verdaderos o

inventados que van a ir configurando la leyenda del escritor exiliado nada mas

abandonar Polonia. La version mas plausible –y que de hecho descarta todas las

demas– es la dada por Jerzy Giedroyc en su libro Autobiografia a cuatro manos

(Trad. del titulo: P. F.) segun la cual el mismo facilito a Gombrowicz la invitacion al

cruzero Chrobry. Giedroyc, J., Autobiografia na cztery ręce, Czytelnik, Varsovia,

1996, p. 169.

24 Asi lo afirma en diferentes pasages de su obra como el Diario, Trans-Atlantico o

Testamento, conversaciones con Dominique de Roux.

25 Suchanow, K., Argentyńskie przygody Gombrowicza, Wydawnictwo Literackie,

Krakow, 2005.

43

novela Trans-Atlantyk. En cualquier caso, se hace dificil creer que un hombre

inteligente como el no hubiera previsto la inminencia de una contienda que ni los

mas optimistas creian evitable en el verano de 1939 en Varsovia. Nadie puede

conocer los pensamientos mas ocultos de otro hombre y el propio Gombrowicz

nunca se movio en esta cuestion con el desparpajo que pretendia, pero si tenemos

en cuenta sus ideas sobre el exilio como estado de libertad y desligamiento

nacional ideal para el artista, no tendria que extranar la sospecha de una voluntad

diferente a la declarada tanto por el autor, como por sus apasionados criticos,

detractores o favorables. De hecho, la idea de un exilio voluntario antes de empezar

una guerra que se preveia cruenta parece la salida mas acorde con unas premisas

intelectuales que ciertamente aspiraban a no alejarse de la realidad empirica. El

Gombrowicz mas coherente con las propias ideas, un artista y intelectual

extraordinariamente dotado y un joven asmatico, no se habria expuesto –como

tampoco lo hizo mas tarde con la irrupcion del comunismo en Polonia– a una mas

que probable perdida de libertad personal, quien sabe si acompanada de la de la

propia vida. Pero las razones que impulsaron a Gombrowicz a aceptar la invitacion

de la compania naviera Gdynia-America y que lo retuvieron mas tarde en

Argentina quedaran para siempre en la ignorancia de sus estudiosos.

Estas pesquisas no interesaban nada –y ciertamente siguen sin hacerlo hoy en

dia–26 a los argentinos de la epoca. Gombrowicz llego a Buenos Aires como un

26 No deja de ser curioso el hecho de que un escritor no tan solo individualista sino

que hizo del individualismo su bandera de guerra y un autor que ha buscado hablar

del hombre y la filosofia en mayusculas, sea visto por las dos principales naciones

que lo acogieron como espejo y oraculo de sus respectivos defectos y virtudes

nacionales. Por un lado, al lector polaco le interesa a priori definir a Gombrowicz

como traidor o procer de la patria, calificarlo de forma negativa o positiva desde un

punto de vista nacional. Por eso su desercion y permanencia en la Argentina son

vistos como punto crucial y determinante para su poetica anterior y posterior. En

44

perfecto desconocido y este estado de anonimato se tendria que prolongar durante

los casi 24 anos que el polaco paso en Argentina. Precisamente uno de los otros

temas biograficos clasicos que apasionan a sus estudiosos y de los que

Gombrowicz ha hablado a menudo ironica, pero tambien seriamente, es la

disyuntiva entre la voluntad de gloria y el deseo de anonimato. Ahora que tenemos

acceso a su correspondencia27 y a otros documentos, parece clara su voluntad

rallando la obsesion de ser admirado como gran escritor a nivel internacional e

incluso como wieszcz 28 en su tan polemizada Polonia natal. A pesar de sus

pedantes auto-ironias, Gombrowicz vivio la mayor parte de su estancia en

Argentina en el anonimato mas absoluto y en su Diario defendia este estado como

optimo para la libertad creativa. No obstante, en el tercer volumen de esta obra

confesaba la envidia que le producian los lectores de los que disfrutaban escritores

europeos de tercera fila, cuando el permanecia desconocido a sus conciudadanos.29

cambio, este punto concreto no interesa demasiado al lector argentino, pues no aporta

nada a la comprension del ser nacional propio. Lo que interesa al estudioso de la

literatura argentina no es la llegada, sino la prolongada decision de permanecer en

Argentina. Que encuentra el escritor en la nacion argentina que le impulsa a

quedarse. Como veremos en este trabajo, esta sera una de las grandes preguntas que

el lector argentino le hace a Gombrowicz. La Argentina lee a la Argentina en las

paginas del forastero.

27 Jerzy Jarzębski, editor de la correspondencia de Witold Gombrowicz con Jarosław

Iwaszkiewicz, Artur Sandauer y Jozef Wittlin, titulo muy ilustrativamente este libro

Walka o sławę (La lucha por la gloria, trad. del titulo P.F.) Gombrowicz, W., Walka

o sławę, Wydawnictwo Literackie, Krakow, 1995.

28 La palabra wieszcz podria traduirse com vate, procer, profeta o poeta nacional,

pero ninguna de estas traducciones conserva el sentido ultimo de esta palabra

encunada en una nacion donde el poeta es visto como la encarnacion humana de la

voz del pueblo y como quien ilumina con su arte su camino. Este termino suele

aplicarse a los poetas romanticos y en especial a Adam Mickiewicz, quien en el segle

XIX puso voz a las luchas independentistas de los polacos.

29 Gombrowicz, W., Diario (1953-1969), trad. Zaboklicka, B. y Miravitlles, F.,

Editorial Seix-Barral, 2005, p. 656.

45

Pero .que hay de cierto en toda la leyenda de la pobre y anonima vida del

autor de Trans-Atlantyk en Argentina? En Polonia Gombrowicz llevaba una vida de

joven artista e intelectual. Lideraba un par de tertulias literarias en los cafes

Ziemiańska y Zodiak de Varsovia y desde la aparicion de Ferdydurke empezaba a

frecuentar a los escritores mas prestigiosos del panorama polaco y sus fiestas. A la

vez escribia articulos en algunos diarios y bajo el pseudonimo de Zdzisław

Niewieski publicaba por fasciculos el folletin Los Hechizados, que disfrutaba de

gran popularidad. Se consideraba y se comportaba como un verdadero hombre de

letras. Al llegar a la Argentina su primera intencion fue seguir llevando el mismo

estilo de vida que en Polonia y conocer por lo tanto a los escritores, artistas y

intelectuales locales, a quien el consideraba sus iguales. En poco mas de un ano ya

hablaba castellano y habia hecho alguna amistad dentro de los circulos culturales

portenos. Al ser un escritor relativamente conocido en Polonia, los emigrados

polacos mas eminentes, en especial Jeremi Stempowski, lo presentaron a escritores

de renombre como Manuel Galvez o al propio Arturo Capdevila. Gracias a ellos, en

el mismo ano 40, bajo el pseudonimo de Alexandro Ianka, empezo a publicar una

columna en Aqui esta, una revista semanal de variedades. Especialmente fructifera

fue su amistad con Adolfo de Obieta, hijo de Macedonio Fernandez –a quien

Gombrowicz llego a conocer muy brevemente–30 y conocido de varios miembros

de la orbita de la mecenas, activista cultural y editora Victoria Ocampo. De Obieta

estaba impresionado con la personalidad del polaco y en 1944 le publico el cuento

“Filifor forrado de nino” en su revista Papeles de Buenos Aires,31 una publicacion

30 Ranieri, S., “Macedonio tenia una certeza absoluta de la eternidad”, La Maga,

20/12/1995, p. 43. (segun testimonio de Adolfo de Obieta).

31 Gombrowicz, W., “Filifor forrado de nino”, Papeles de Buenos Aires, no 3, abril de

1944, p. 5-7.

46

ya mas especializada. Gracias a de Obieta, Gombrowicz conocio a algunas de las

personalidades mas importantes de la intelectualidad argentina del momento,

trabando amistad con el poeta Carlos Mastronardi y llegando a conocer a Jorge

Luis Borges, Adolfo Bioy Casares, Silvina Ocampo y a Eduardo Mallea. Este

ultimo le publico un par de articulos en el prestigioso diario La Nacion, que dirigia,

e incluyo una elogiosa mencion al autor polaco y a su novela Ferdydurke en un

articulo sobre la situacion contemporanea de las letras europeas y los escritores

mas destacados e innovadores, aparecido en 1944 en la revista Leoplan.32 En este

articulo Mallea equipara con gran intuicion –puesto que reconoce conocer

Ferdydurke “solamente de oido y de parcas menciones”– a Gombrowicz con Kafka

en su afan de renovacion de la literatura europea afirmando que “Un joven escritor

polaco, que vive entre nosotros, se encuentra entre los que ultimamente han

entrado en este camino, y a el debemos agradecer una novela en la cual las

dogmaticas concepciones sobre la m a d u r e z en el hombre son revisadas de

forma nueva y muy original”. Mas alla de este articulo, la ausencia de

informaciones sobre posibles contactos entre los dos escritores parece indicar que

esta relacion que habria podido ser tan provechosa para Gombrowicz se acabo

32 Mallea, E., “Las novelas del conocimiento”, Leoplan, 7/7/1944, p. 17.

47

1.2 El fiasco de la tentativa Sur

Por lo que se refiere a la relacion entre Gombrowicz y Victoria Ocampo, las

cosas no fueron mejor. En los anos 30 Ocampo habia puesto en marcha un amplio

proyecto de regeneracion de la cultura argentina, especialmente a traves de la

fascinacion y el injerto de la cultura europea. El principal instrumento de este

proyecto fue la revista Sur (creada en 1931 y que iria saliendo hasta 1992) y la

editorial homonima que se creo a remolque. Desde sus inicios y hasta los anos 50

Sur se propuso, en palabras de su fundadora, “crear la elite futura (…) sin otro

proposito que el de ofrecer al lector argentino cierta calidad de materia literaria, de

acercarlo lo mas posible al nivel de Henry James’”33 y realmente consiguio ser, en

gran medida, lo que se habia propuesto, “un puente, una manera de acercar a los

escritores de Argentina, Estados Unidos y Europa”.34 En definitiva, a lo largo de

los anos centrales del siglo XX consiguio ir importando a la Argentina a los

escritores, corrientes y modelos mas modernos y cosmopolitas provenientes de las

metropolis culturales. Se ha escrito mucho sobre la funcion y el peso especifico de

Ocampo y Sur en el desarrollo de la cultura argentina y su talante elitista y

europeizando (a la vez que su “prescindencia de lo bueno y lo malo que en

literatura posee el pais al que pertenece”) 35 ha despertado durante anos vivas

33 Ocampo, V., “editorial”, Sur, no 192-194, Buenos Aires, Octubre-diciembre de

1950 (citado en: Lafleur, H. R., Provenzano, S. D., Alonso, F. P., Las revistas

literarias argentinas 1893-1967, Centro editor de America Latina S. A., Buenos

Aires, 1968, p. 148.)

34 Sin firma, reportaje a Victoria Ocampo, Primera Plana, no 168, Buenos Aires, 15

de marzo de 1966 (citado en: Lafleur, H. R., Provenzano, S. D., Alonso, F. P., Las

revistas literarias argentinas 1893-1967, Centro editor de America Latina S. A.,

Buenos Aires, 1968, p. 148.

35 Lafleur, H. R., Provenzano, S. D., Alonso, F. P., Las revistas literarias argentinas

1893-1967, Centro editor de America Latina S. A., Buenos Aires, 1968, p. 148.

48

polemicas, pero hoy en dia nadie duda de la enorme importancia del proyecto de

Sur en la cultura argentina, especialmente en las decadas decisivas de mediados del

siglo XX.

Tampoco Gombrowicz dudaba de la relevancia de la revista y de las

posibilidades que le podia reportar un acercamiento a Victoria Ocampo. Bien

conocida era la aficion de la mecenas en acoger y apadrinar a talentos

europeos o de otras partes –a menudo de segunda, sino de tercera fila– cuando

estos pasaban por Argentina. En este sentido el curso natural de las

circunstancias podia haber llevado tambien a Gombrowicz “en peregrinacion”

–como diria el mismo– 36 hacia la revista Sur, barco-insignia de Ocampo,

dejando de lado el hecho de que era una de las mejores revistas literarias

argentinas y, por lo tanto, el objetivo principal del polaco.37 No obstante, el

objetivo de Ocampo no era repescar a talentos expulsados de su contexto por

una razon u otra. En aquella epoca Sur iba introduciendo a los escritores

europeos e internacionales mas destacados y se proponia de este modo

modernizar (que en aquellas decadas en Argentina seguia todavia en gran

medida siendo sinonimo de europeizar) el panorama de las letras y las artes

argentinas. Por lo tanto el requisito indispensable para merecer los favores de

36 Gombrowicz, W. Testamento, Conversaciones con Dominique de Roux, trad.

Alapont, R., Editorial Anagrama, Barcelona, 1991, p. 96.

37 Mas alla de las divergencias intelectuales que le separaban de la orbita de Sur,

aducidas por Gombrowicz en multiples ocasiones en sus textos autoreferenciales,

resultan evidentes el respeto que sentia el polaco hacia Sur y la importancia que

concedia al hecho de poder publicar en sus paginas. En una carta a Jerzy Giedroyc

Gombrowicz se lamenta de sus malas relaciones con la gente de Sur: “… porque la

unica revista argentina donde podria publicarlo (se esta refiriendo aqui a la

conferencia “Contra los poetas”), esta conmigo en pie de guerra.” (Trad. y nota P. F.)

Giedroyc, J., Gombrowicz, W., Jerzy Giedroyc Witold Gombrowicz, listy 1950-1969,

Czytelnik, Archiwum Kultury, Warszawa, 1993, p. 53 (carta numero 11, fechada a 21

de julio de 1951).

49

Ocampo era disfrutar de cierta fama en Paris y que ni que fuera un eco lejano

de las voces de esta fama hubiera llegado a las costas del rio de la Plata.

Desgraciadamente, Gombrowicz no disfrutaba aun de ese pedigri: su obra no

habia sido traducida y el autor era un perfecto desconocido fuera de Polonia.

Pero un obstaculo todavia mas infranqueable en el camino de su estabilizacion

en el mundo literario argentino a traves de Sur fue el orgullo, indocilidad y

espiritu de contradiccion que mostro Gombrowicz en los encuentros –de los

que realmente dispuso– con los hombres fuertes de la revista. Por su dificil y

agresivo caracter Gombrowicz acabo haciendose insoportable a los miembros

del grupo de Sur, cosa que le impedia acceder a un status social mas

conveniente. Estos argumentos parecen mas pertinentes que las

consideraciones intelectuales –sugeridas en primer lugar por el propio

Gombrowicz y mas tarde por diferentes comentaristas argentinos de su obra–

por las cuales un acercamiento entre el iconoclasta e irreverente autor de

Ferdydurke y la intelectualidad argentina ligada al circulo Sur, elitista y

estetizante, resultaria imposible. Es cierto que las lineas culturales de la

revista concebian la literatura y el arte de forma un tanto clasicista y

reverenciaban la cultura en mayusculas, especialmente la proveniente de las

metropolis culturales occidentales, mientras que Gombrowicz atacaba

precisamente todo aquello. Pero seria un grave error entender el proyecto Sur

y su rechazo de la literatura de Gombrowicz a partir de una simplificacion

maniqueista de este tipo. Ocampo pretendia europeizar la cultura argentina,

pero a pesar de su fascinacion por la aristocracia, las jerarquias y la tradicion

occidental mas selecta, en Europa se iban sucediendo diferentes movimientos

culturales que tenian que cambiar completamente la imagen y el caracter de la

50

cultura y el arte europeos. Y estos eran precisamente los valores que

promocionaba Sur. Tanto en la revista como en la editorial aparecieron autores

de la mas variada indole y condicion, empezando por los surrealistas franceses,

de los que Victoria Ocampo era devota seguidora.

Se ha hablado mucho de la importancia del fiasco de Gombrowicz con

Victoria Ocampo y otros miembros de la orbita Sur, en especial con Jorge Luis

Borges, en el transcurso posterior de la situacion de Gombrowicz en Argentina. El

mismo autor especulaba en el Diario y en otros textos sobre como habria podido

ser de productivo el dialogo con Borges 38 y es innegable que si hubiera sido

promocionada por Sur la literatura de Gombrowicz seguramente habria accedido a

cierto reconocimiento, a un estatus mejor en la escena literaria local y quien sabe si

a una relativa popularidad. La historia de su recepcion habria vivido sin duda un

momento de cambio, pero nada de esto sucedio y por lo tanto este episodio tiene en

este punto de nuestro estudio precisamente el valor de una ausencia.

En todo caso, lo mas interesante aqui es que estas desavenencias con una

parte del alta jerarquia literaria argentina de mediados del siglo XX, en la que

podriamos llamar prehistoria legendaria de la formacion de la figura publica de

Gombrowicz en Argentina, unas decadas mas tarde cambiarian el signo de su valor

38 Per exemple, a l’arxifamos fragment on alhora dona la seva versio sobre la manca

d’entesa entre ell y el grup Sur: “Borges y yo somos opuestos. El se halla enraizado

en la literatura, y yo en la vida. Yo soy, a decir verdad, antiliterario. Precisamente a

causa de eso hubiera podido ser fructifero un acercamiento con Borges, pero lo

impidieron dificultades tecnicas. Nos hemos encontrado una vez o dos, y eso ha sido

todo. Borges tenia su capillita, un tanto obsequiosa. El hablaba y ellos escuchaban.”

Gombrowicz, W., Testamento, conversaciones con Dominique de Roux, trad.

Alapont, R., Editorial Anagrama, Barcelona, 1991, p. 96. (No obstant, aqui citem la

versio un tant modificada mostrada com a panell il・lustratiu de les relacions entre

Borges y Gombrowicz a l’exposicio –i al cataleg– “El enigma de Gombrowicz 1904-

2004” al Centro cultural Borges de Buenos Aires, l’estiu austral de 2004.

51

y contribuirian a darle al polaco cierto prestigio de enfant terrible del mundo

literario argentino de la epoca. Como el propio Gombrowicz indica en Testamento:

“Si logre alcanzar cierto renombre en Argentina no fue tanto en mi calidad de

autor como por ser el unico escritor extranjero que no habia acudido en

peregrinacion al salon de la senora Ocampo. Tenia la certeza de que tanto mis

opiniones y mi manera de ser, como mis obras, le resultarian demasiado

chocantes. En lo que respecta a mis obras, la aparicion de Ferdydurke en

Argentina corroboro mi opinion, puesto que la revista Sur, que ella dirigia, fue

la unica publicacion que no le hizo el menor caso.”39

Precisamente la carencia de los vinculos y el prestigio que en cierto

modo habia buscado a traves de miembros del grupo Sur u otros literatos,40

seria lo que anos mas tarde le otorgaria este prestigio. El aureola de rebeldia

que anos mas tarde se formaria en torno a su figura provenia en gran medida

de su oposicion a Sur (fuera o no la consecuencia de un fracaso), encarnada

esencialmente en la leyenda de su pretendida enemistad con Borges. De hecho,

parece que los dos escritores solo se vieron un par a veces. Lo cierto es que

39 Gombrowicz, W. Testamento, Conversaciones con Dominique de Roux, trad.

Alapont, R., Editorial Anagrama, Barcelona, 1991, p. 96.

40 Gombrowicz declara sempre un gran desinteres per les jerarquies literaries y la

vida de salo. No obstant, aquest era un desdeny que li agradava mostrar de forma

sospitosament activa. Una rapida ullada als records de joventut del llibre “Recuerdos

de Polonia” mostra clarament que l’escriptor no rebutjava les invitacions que se li

oferien a tertulies literaries com les de Zofia Nałkowska o d’altres escriptors

importants del moment. El que es cert es que una vegada es trobava en aquests

ambients no es podia estar de provocar situacions incomodes y mostrar la repulsa que

aquests li produien. En el cas de les seves relacions els anys 40 amb la

intel・lectualitat argentina, el mobil de la recerca d’aquestes seria, segons l’autor,

primordialment economic. A aquest respecte, Gombrowicz declara a Dominique de

Roux: “Al principio me esforce por entrar en contacto con ellos (“los medios

literarios argentinos”, contingut a la pregunta de de Roux. Nota: P. F.), con fines

practicos, para serle franco”. Fos com fos a la realitat, el cert es que la seva actitud

envers les elits literaries no semblava mostrar a l’Argentina diferencies basiques

respecte a aquella anterior a Polonia.

52

tenian algunos buenos amigos en comun como el critico y musico Carlos

Coldaroli y el poeta Carlos Mastronardi, intimo de Borges y Ocampo que

durante un tiempo vivio fascinado por la figura del polaco. Se veian muy a

menudo y Mastronardi no paraba de hablar de Gombrowicz en presencia de

los miembros de la orbita Sur. Al final estos accedieron a conocerlo y Silvina

Ocampo y Adolfo Bioy Casaste organizaron la famosa cena en la que se

conocerian los dos escritores. Este primer encuentro que por varias razones –

que dejaremos aqui al trabajo de los biografos– acabo resultando un fracaso

representa el punto inicial de la enemistad entre Borges y Gombrowicz y, lo

que es mas importante, una de las principales marcas imaginarias en la

creacion posterior de la leyenda sobre esta enemistad. De hecho, a partir de

aquel momento los dos autores no se verian practicamente nunca mas. Borges

ignoro persistentemente a Gombrowicz, mientras este se conformo a desgana y

se tuvo que resignar al ostracismo general del anonimato.41 Dicen los que lo

41 De totes maneres, sembla que aquesta enemistat llegendaria secretament va

continuar existint en la psicologia dels respectius escriptors. En una conversa

informal el psicoanalista y escriptor German Leopoldo Garcia comentava a l’autor

d’aquestes linies algunes anecdotes referents a la relacio entre Borges y

Gombrowicz, algunes d’elles explicades aparentment pel propi Borges. Segons

aquest, Gombrowicz podia ser un autor irreal com els dels seus contes, inventat per

Mastronardi, que segurament mai va arribar a existir. Evidentment aquest seria un

petit joc de l’escriptor, ja que en varies ocasions Borges va declarar coneixer l’autor

de Ferdydurke, novel・la que reconeixia haver comencat a llegir. En una conversa

amb Adolfo Bioy Casares l’arriba a anomenar “conde pederasta y escritorzuelo”

(anotacio provinent del diari personal, inedit, de Bioy Casares. Fragments publicats

a: “Conversaciones entre Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares”,

http://www.sololiteratura.com/arlt/arlteldiario.htm). Una altra anecdota molt

il・lustrativa comentada per German Garcia refereix un dia en que Gombrowicz

passava pel carrer y va veure a l’altra vorera Borges, ja gairebe cec. Aturant un

moment el seu pas el polones va cridar fort “!Aqui Gombrowicz!” tot picant-se el pit.

Seguidament els dos escriptors reprengueren la seva marxa, cadascu pel seu costat.

53

conocian que en publico, entre amigos, Gombrowicz no paraba de criticar a

Borges,42 pero tambien es cierto que nunca desprecio seriamente las calidades

literarias e intelectuales del argentino.43 Por lo tanto, se hace dificil hablar de

una verdadera “enemistad”, ni tan solo de una oposicion intelectual, como

pretendia a menudo Gombrowicz. Pero mas alla de los hechos puramente

biograficos, lo que nos interesa aqui es como esta imagen condicionaria la

percepcion argentina de Gombrowicz, dandole sentido muy a menudo a traves

de esta oposicion con el escritor que en Argentina encarna como nadie la

institucion literaria. A la larga, la pretendida enemistad entre Borges y

Gombrowicz y su –supuestamente– consiguiente oposicion intelectual

terminara por convertirse en uno de los principales topoi imaginarios en la

configuracion de la imagen publica de Gombrowicz en Argentina. No obstante,

la reformulacion imaginaria de estos episodios empieza a tener lugar unas

decadas mas tarde, por lo que dejaremos estos aspectos para mas adelante.

42 Hi ha molts testimonis al respecte a: Gombrowicz, R., Gombrowicz intimo, trad.

Rato, M. A. y Dlugovorska, A., Ediciones del Dragon, Madrid, 1987;

http://www.gombrowiczenargentina.com y altres llocs.

43 Son molts els fragments del Diario o d’altres obres on Gombrowicz comenta l’obra

de Jorge Luis Borges. D’altra banda, Rita Gombrowicz comenta al seu llibre

Gombrowicz intimo que el seu marit “nunca habia dejado de ‘ocuparse’ de la obra de

Borges” y que era un gran admirador de contes com La muerte y la brujula

(Gombrowicz, R., Gombrowicz intimo, trad. Rato, M. A. y Dlugovorska, A.,

Ediciones del Dragon, Madrid, 1987, p. 302.)

54

1.3 La aparicion del Ferdydurke argentino

En aquella epoca Gombrowicz seguia publicando alguna columna en

revistas bastante secundarias como El Hogar –donde tambien escribia Borges–

o Viva cien anos, “a fin de ganar algunas piastras”, 44 como declaro anos mas

tarde a Dominique de Roux, y mucho mas esporadicamente en el diario La

Nacion, primero bajo otros pseudonimos como Jorge Alejandro o Mariano

Lenogiry45 y ya a partir de 1944 cada vez mas a menudo con su propio nombre.

No obstante, era una epoca de miseria y bohemia en la que Gombrowicz no

sentia ni la necesidad, ni las ganas –o simplemente no podia por su situacion

social–46 de crear literatura nueva. Este periodo de inactividad literaria dura

unos diez anos –si descontamos la nada despreciable Los Hechizados, que no

obstante Gombrowicz no contaba entre su produccion seria– y va del

Ferdydurke polaco de 1937 al Ferdydurke argentino de 1947. A pesar de todo,

44 Gombrowicz, W., Testamento, Conversaciones con Dominique de Roux, trad.

Alapont, R., Editorial Anagrama, Barcelona, 1991, p. 102.

45 Lenogiry era un dels cognoms d’origen litua del seu avi patern. Fou aquesta

coincidencia la que permete al polonista Jerzy Jarzębski descobrir l’autoria

gombrowicziana d’aquests textos. (Testimoni oral de Jerzy Jarzębski a l’autor).

46 Al primer volum del seu Diario Gombrowicz escriu referint-se al llarg silenci

creatiu dels primers anys a l’Argentina: “infantar aquell llibre (Ferdydurke) havia

estat per a mi una commocio molt forta, y sabia que havia de ploure molt abans no

fos capac de trobar y mobilitzar dintre meu materials nous”. (Gombrowicz, W.,

Dietari 1953-1956, trad. Sławomirski, J. y Rubio, A., Edicions 62, Barcelona, 1999,

p. 212) No obstant, sobre el mateix tema comenta a Dominique de Roux: “No era

posible escribir cuando ignoraba de que viviria al mes siguiente. De vez en cuando,

durante breves periodos de remision, esbozaba mi obra El matrimonio, pero no la

termine hasta despues de la guerra.

La guerra supuso para mi unas vacaciones.” (Gombrowicz, W. Testamento,

Conversaciones con Dominique de Roux, trad. Alapont, R., Editorial Anagrama,

Barcelona, 1991, p. 102)

55

Gombrowicz no echaba la toalla en sus intenciones de hacerse un lugar en el

mundo de las letras de su patria de adopcion. Seguia contando con el as en la

manga que podia suponer Ferdydurke, novela en la que Gombrowicz tenia

plena confianza, a pesar de que dudara de la acogida y proyeccion comercial

en Argentina de un autor polaco no avalado por Paris.47 A traves de Obieta

habia conocido a la editora Cecilia Benedit de Debenedetti quien le

proporciono los fondos y los contactos para la publicacion de una traduccion

de Ferdydurke que evidentemente solo el mismo podia realizar. En aquella

epoca el castellano de Gombrowicz no estaba a un nivel como para realizar

una traduccion inversa de una obra con las complicaciones linguisticas, juegos

de palabras y neologismos del Ferdydurke original polaco. Asi, el escritor

traducia fragmentos de la obra en su castellano –al fin y al cabo no tan

rudimentario, como afirma su amigo de la epoca y miembro del comite de

traduccion Alejandro Russovich–48 durante el dia y al atardecer los traia al

cafe Gran Rex donde un grupo de asiduos lo ayudaba a pulir el texto. A veces

llegaba a haber hasta diez traductores en la sala y a menudo los propios

camareros del Rex aportaban alguna palabra a esa traduccion que tanto queria

beber del lenguaje popular. Por encima de todas estas aportaciones de

miembros mas o menos esporadicos, el formato definitivo se beneficio de la

presencia de un par de personas muy dotadas para la literatura. Fue el mismo

de Obieta quien le presento al joven escritor cubano Virgilio Pinera, quien se

incorporo a la famosa traduccion colectiva convirtiendose rapidamente –sin

47 Gombrowicz, R., Gombrowicz intimo, trad. Rato, M. A. y Dlugovorska, A.,

Ediciones del Dragon, Madrid, 1987. (Testimonis de Roger Pla, Humberto Rodriguez

Tomeu y altres.)

48 Testimoni oral d’Alejandro Russovich a l’autor d’aquesta tesi.

56

duda por su calidad como escritor– en el presidente de aquel extrano comite de

traduccion. Es precisamente su impronta, y la del tambien cubano Humberto

Rodriguez Tomeu, la que seguramente dio el deje idiomatico cubano que sumo

si cabe mas confusion al espanol extravagante y aparentemente mal escrito,

efecto extranante y extranado de la lengua que, por otro lado, buscaba

transmitir del original polaco su autor.

Fue tambien esta ya legendaria traduccion colectiva, mas que la

publicacion del libro en si, uno de los elementos importantes que contribuirian

anos despues a la configuracion de una especie de leyenda urbano-literaria en

el imaginario colectivo argentino y entre los escritores de todo el mundo (que,

sobra decirlo, enlazo de fabula con la leyenda de la oposicion

Gombrowicz/Borges de la que acabamos de hablar). Mas alla de la

importancia simbolica que esta traduccion tendria mas tarde, cabe reconocer

que se estaba formando una especie de embrion de “ferdydurkismo”49 (como

indicaba el propio autor en el prologo de la edicion de la editorial Argos del

1947), 50 a pesar de que de forma casi exclusivamente circunscrita a las

amistades del autor y a algun que otro joven escritor. Como sucederia mas

tarde con la recepcion de su obra en Argentina a mayor escala, tambien en

estos anos de anonimato relativo, el “ferdydurkismo” partia en muchos casos

mas de una fascinacion por la persona del Witoldo, que por una lectura real de

alguna de sus obras.

49 El terme Ferdydurkizm en polones l’encunya el propi autor despres de l’aparicio de

la novel・la el 1937 a Polonia. Designava el public critic y lector, principalment jove,

que defensava aquest llibre que apareixia amb tanta virulencia y polemica a l’escena

literaria varsoviana.

50 Gombrowicz, W. Testamento. Conversaciones con Dominiques de Roux, trad.

Alapont, R., Editorial Anagrama, Barcelona, 1991, p. 95.

57

En 1947, despues de llamar a muchas puertas, Gombrowicz y sus

colaboradores encontraron el apoyo de los editores Luis M. Baudizzone, Jose

Luis Romero y Jorge Romero, que se mostraron dispuestos a publicar la

traduccion en la recientemente creada Editorial Argos. Paralelamente

Gombrowicz tramo un amplio aparato promocional para apoyar a la obra, en el

que la correspondencia, llena de sugestion e incluso manipulacion, jugo un

papel primordial. 51 Gombrowicz puso grandes esperanzas en el proyecto y

pensaba que Ferdydurke despertaria un furor y obtendria un exito similar a los

que tuvo en Polonia. A traves de los contactos que tenia busco el apoyo de

Jorge Luis Borges, Victoria Ocampo y otros miembros de la orbita de Sur (con

quienes hacia tiempo habia roto todo contacto), asi como de Ramon Gomez de

la Serna,52 que en aquella epoca se encontraba en Argentina. Incluso escribio

una especie de diario o anales del “ferdydurkismo suramericano” que titulo

Kronika Ferdydurke y que obviamente nunca se publico.53 En estos esbozos,

investigados recientemente por la historiadora de la literatura Klementyna

Suchanow, 54 Gombrowicz iba anotando los diferentes pasos (criticas,

opiniones sobre el, etc.) de su estrategia “ferdydurkista”, la lucha por la fama

que tenia que arrancar con la publicacion de Ferdydurke.

51 Em remeto aqui als nombrosos testimonis y cartes de l’epoca que apareixen a:

Gombrowicz, R., Gombrowicz intimo, trad. Rato, M. A. y Dlugovorska, A.,

Ediciones del Dragon, Madrid, 1987.

52 Idem.

53 Aquest document manuscrit es troba avui en dia a la Beinecke rare book and

manuscript library de la Yale University y es pot visualitzar juntament amb molts

altres documents de Gombrowicz que es troben en aquesta institucio a l’adreca

elctronica http://beinecke.library.yale.edu/gombrowicz/exhibition.html

54 Suchanow, K, Argentynskie przygody Gombrowicza, Wydawnictwo Literackie,

Krakow, 2005.

58

Si bien es cierto que al aparecer la novela algunos la leyeron, en general

paso sin pena ni gloria y los editores no ganaron ni para cubrir los gastos de la

  1. 55 No obstante, aparecieron bastantes resenas y criticas en las revistas

literarias argentinas. En su Kronika Gombrowicz menciona hasta 1556 Cabe

indicar que se trataba de las primeras notas sobre el escritor polaco que

aparecieron en la prensa literaria del pais del Plata, si exceptuamos la

publicacion en abril del 1944 del relato “Filifor forrado de nino” en los

Papeles de Buenos Aires, la excentrica revista de Macedonio Fernandez y sus

hijos Adolfo y Jorge. 57 La repercusion de esta publicacion vanguardista y

especialmente la recepcion del cuento externo de Ferdydurke resultan hoy en

dia dificiles de comprobar, pero sabemos que el “Filifor” fue leido, al menos,

por Macedonio58 y por Ernesto Sabato59, que a lo largo de los anos se acabaria

convirtiendo en uno de los principales promotores de Gombrowicz. Algunas

de las publicaciones donde aparecieron las resenas de Ferdydurke eran

revistas prestigiosas de gran calidad, cosa que en cierto modo viene a

55 Gombrowicz, R., Gombrowicz intimo, trad. Rato, M. A. y Dlugovorska, A.,

Ediciones del Dragon, Madrid, 1987.

56 Coldaroli, C., “Witold Gombrowicz, Ferdydurke”, Los Anales de Buenos Aires,

maig-juny de 1947. Pinera, V., “Ferdydurke”, Realidad no 3. 18/6/1947, p. 469-471.

Pla, R., “La vida y el libro: Ferdydurke, libro de ideas”, Expresion, no 8, juny del

1947, p. 167-172. Winocur, S., “Ferdydurke”, Savia, novembre de 1947. A part

d’aquestes, sembla segur que n’aparegueren mes. Encara que a Kronika Gombrowicz

n’arriba a contar fins a 15, actualment aquesta informacio resulta dificil de

corroborar (Suchanow, K, Argentyńskie przygody Gombrowicza, Wydawnictwo

Literackie, Krakow, 2005).

57 Lafleur, H. R., Provenzano, S. D., Alonso, F. P., Las revistas literarias argentinas

1893-1967, Centro editor de America Latina S. A., Buenos Aires, 1968, p. 195-196.

58 Ranieri, S., “Macedonio tenia una certeza absoluta de la eternidad”, La Maga,

20/12/1995, p. 43.

59 Sabato, E., “Prologo a la segunda edicion argentina de Ferdydurke”, a:

Gombrowicz, W., Ferdydurke, Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 1964.

59

desmentir el mito del poco caso que hicieron las elites literarias argentinas al

publicarse el primer libro de Gombrowicz. En junio aparece en los Anales de

Buenos Aires, la revista de Jorge Luis Borges y una de las mas refinadas de la

ciudad, una resena de Carlos Coldaroli que indica con acierto la problematica

filosofica y artistica de Ferdydurke. Asi mismo lo hace la critica del escritor

Roger Pla aparecida en la prestigiosa Expresion y la escrita por el propio

Virgilio Pinera en Realidad, revista definida por algunos como “una de las

mas ricas empresas que hayamos emprendido los argentinos en el plano de la

inteligencia”.60

Cabe indicar que los tres criticos mencionados eran todos amigos de

Gombrowicz y, ademas, Coldaroli y Pinera habian participado en la traduccion.

En este sentido, no es de extranar que sus criticas muestren de forma tan

acertada la problematica de Ferdydurke (a diferencia del recibimiento que

tuvo esta desconcertante novela cuando se edito originalmente en Polonia).

Los tres criticos mencionados hacian un repaso a las tesis filosoficas de la

obra destacando su valor y su novedad. Como si siguieran indicaciones del

propio autor (lo que resulta por otro lado provable), los tres resenistas

comentan con un lenguaje sorprendentemente adecuado las tesis de la Forma y

la Inmadurez, a pesar de que los tres –a pesar de que en diferentes grados,

siendo Pla el mas critico, pero tambien el mas desencaminado– consideran la

fuerte critica contra la Cultura y el Arte en mayusculas, contra la falsa moral,

la mitificacion y el lugar comun, desde un punto de vista mas bien epocal,

obviando un poco su caracter filosoficamente mucho mas general, amplio,

60 Lafleur, H. R., Provenzano, S. D., Alonso, F. P., Las revistas literarias argentinas

1893-1967, Centro editor de America Latina S. A., Buenos Aires, 1968, p. 227.

60

universal. Tambien los tres destacan el caracter programatico de la satira y su

“humorada de mostrarse parenetica…”.61

Si nos fijamos de forma retrospectiva en la forma que iria tomando la

recepcion de la obra de Gombrowicz en Argentina, observamos que en general

resultan mas interesantes estas primeras criticas (a pesar de que bastante

basicas, superficiales, un tanto desconcertadas) que no la gran mayoria de

articulos que aparecerian mas tarde, en epocas en que, hay que decirlo, en

Europa ya existira un voluminoso aparato critico en torno a la poetica y la

problematica filosofica del autor. La calidad de estas primeras resenas se tiene

que atribuir sin duda, a las indicaciones del propio autor que, como hemos

indicado, conocia personalmente a los tres articulistas, pero sobre todo a la

ausencia en aquella epoca de la leyenda en torno al escritor que se formaria

mas tarde y que contaminaria irremisiblemente de biografismo la lectura de su

obra. En aquel momento lo que contaba era exclusivamente la obra y sus

valores intrinsecos. En estas y en el resto de resenas menos importantes sobre

la obra que aparecieron en 1947, no encontramos todavia la nota biografica

que mas tarde aparecera sin falta en cada nota, en cada articulo, cuando el

autor empieza a ser conocido en Paris. Desgraciadamente aquel momento de

lectura natural y incondicionada se perderia irrevocablemente y por siempre

en la coyuntura de la mitificacion posterior y el biografismo.

Aparte de estas valiosas criticas publicadas en revistas literarias de

prestigio, tambien aparecieron algunas notas mas breves en las secciones

literarias de diarios nacionales como La Nacion, La Razon y de alguna revista

61 Pla, R., “La vida y el libro: Ferdydurke, libro de ideas”, Expresion, no 8, juny del

1947, p. 170.

61

mas,62 la mayoria de ellas bastante favorables, a veces incluso entusiastas, con

alguna excepcion negativa. Algunas de estas resenas incluian tambien una

critica en general poco elogiosa a la traduccion que, ya fuera por la compleja

naturaleza linguistica de la novela o por la particularidad de su factura

traductologica, desplegaba un castellano tenso, distorsionado, parcialmente

cubanizado partiendo de una base dialectal portena muy popular y en general

bordeando los limites de la correccion gramatical. En cierto modo se puede

atribuir el poco exito que tuvo la primera edicion argentina de Ferdydurke a

las complicaciones linguisticas de la obra y a la distancia estetica con los

canones literarios contemporaneos.63 En Polonia este choque linguistico con el

horizonte de expectativas de la epoca se fue digeriendo gracias al indudable

talento en el modelado de la lengua polaca de las extranas formas de la prosa

gombrowicziana. En cambio, los neologismos, las declinaciones y sufijaciones

forzadas y los juegos de palabras resultaron muy dificiles de trasladar a la

lengua castellana, especialmente teniendo en cuenta que el autor no dominaba

62 Sagues, I., “Acotaciones”, La razon, 8/7/1947, no 13.938, p. 15. Sin firma,

“Ferdydurke por Witold Gombrowicz”, La nacion, (seccion cultural), no 27.397,

21/9/1947, p. 4. Sin firma, “Ferdydurke por Witold Gombrowicz”, Que sucedio en

siete dias, no 55, 19/8/1947, p. 33.

63 Ens remetem novament als comentaris sobre la recepcio de Ferdydurke el 1947 de

diversos dels testimonis que apareixen a Gombrowicz intimo com Virgilio Pinera,

Humberto Rodriguez Tomeu, Ernesto Sabato y d’altres. Gombrowicz, R,

Gombrowicz intimo, trad. Rato, M. A. y Dlugovorska, A., Ediciones del Dragon,

Madrid, 1987.

Alhora podriem recordar aqui les critiques que rebia el castella de Roberto Arlt, de

qui Borges opinava que la seva literatura era tan incomprensible com el seu nom o

l’ostracisme y l’oblit en que mori Macedonio Fernandez. El llenguatge literari

d’aquests dos autors seria posat en relacio anys mes tard per Ricardo Piglia amb el

dubtos espanyol de la traduccio de Gombrowicz y Pinera de Ferdydurke. Pero

d’aquest tema en parlarem molt mes ampliament quan tractem la recepcio de

Gombrowicz a la decada dels 80 y les importants aportacions de Ricardo Piglia.

62

a la perfeccion el idioma de llegada y que aquellos que lo ayudaban no

conocian los malabares linguisticos del original polaco. En aquella epoca

muchos hablaron de la ineptitud de los traductores y le adjudicaron la mala

suerte que corrio esta dificil obra que en terminos filosoficos y sobre todo

esteticos no resultaba mas asequible al lector de la epoca. El malestar entre los

miembros del comite de traduccion que provoco la timida recepcion de la

edicion de Argos en cuanto a la atrevida traduccion del libro queda reflejada

en el siguiente comentario de Virgilio Pinera:

“Cuando el libro aparecio, llovio sobre el el fuego graneado de los gramaticos.

En general tenian razon. Las objeciones de Sabato, de Capdevilla, y de tantos

otros, se fundamentaban en argumentos contundentes. No creo, sin embargo,

que por el hecho de palabras mal empleadas, de otras tomadas en acepcion un

tanto discutible, la traduccion fuese ‘absolutamente mala’. Sin que pretenda

justificar esas faltas lo cierto es que tales errores se debieron a que fue

imposible, en vista de la inminente aparicion del libro, hacer una revision ‘al

microscopio’. Yo no creo, sinceramente, que a pesar de algun que otro adverbio

mal empleado, de un sustantivo usado impropiamente, la version de Ferdydurke

al espanol resulta ilegible. Loin de la.”64

Como es sabido, el tiempo acabaria dando la razon a las palabras de

Pinera, pero no es menos cierto que seguramente parte de la culpa del relativo

fracaso de la primera edicion argentina de Ferdydurke la tuvo la audacia y

originalidad de esta celebre traduccion, admirada hoy precisamente por los

mismos motivos por los que fue rechazada en los dias de su primera

64 Gombrowicz, R., Gombrowicz intimo, trad. Rato, M. A. y Dlugovorska, A.,

Ediciones del Dragon, Madrid, 1987, p. 68. (Testimoni de Virgilio Pinera extret del

seu article “Mi primer encuentro con Gombrowicz” publicat a Cahiers, no 45, Paris,

1960 y a Tworczość, Varsovia, gener de 1981.

63

publicacion. Cabe indicar tambien que, como las novelas del autor en que

aquello que nos es presentado como moralmente inferior a lo largo de la obra

cambia su signo y acaba encarnando valores superiores, tambien en el caso del

idioma de Ferdydurke tenemos que pensar que aquello que rechazaban los

“gramaticos”, al cabo de los anos, seguramente cuando el publico lector

estuvo ya mas preparado y la distancia estetica en relacion al horizonte de

expectativas de la epoca ya no era tan grande, se acabaria convirtiendo en

motivo de fascinacion de una parte del lectorado joven del Plata. En este

sentido, no es osado pensar que la forma radicalizada de la leyenda del artista

outsider que en los anos 60 se iria creando en torno al autor, procede en gran

medida de la fascinacion por esta atrevida y alocada traduccion que con el

paso del tiempo se acabaria convirtiendo precisamente en uno de los puntales

del mito en torno a la figura del escritor.

A pesar de la calidad de las criticas mencionadas anteriormente, el

Ferdydurke argentino paso relativamente desapercibido y su autor continuo en

un anonimato relativo, practicamente condenado a volverse absoluto. El libro

calo tan solo entre un reducido sector del publico mas joven, si tenemos que

hacer caso a los testigos de la epoca.65 El “ferdydurkismo” argentino quedaba

confinado casi exclusivamente al ambito de las amistades personales del autor,

en especial las juveniles.66

65 Vegeu: Gombrowicz, R., Gombrowicz intimo, trad. Rato, M. A. y Dlugovorska, A.,

Ediciones del Dragon, Madrid, 1987. Testimonis de Virgilio Pinera y d’Humberto

Rodriguez Tomeu.

66 Entre els amics personals de l’autor y escriptors mes veterans caldria destacar

l’interes y admiracio que mostra Manuel Galvez, tot y que el suport de l’autoritat

intel・lectual y literaria que representava aquest conegudissim a l’epoca vell escriptor

es limita malauradament a una carta plena d’admiracio y encoratjament que li envia a

64

1.4 El silencio de Sur y el pamfleto Aurora. La estocada de El casamiento

Cuando aparecio Ferdydurke y empezaron los preparativos para la

promocion de la novela, obviamente su autor intento a traves de varios canales

un segundo acercamiento a la gente de la revista Sur.67 Gombrowicz llevo una

gran actividad epistolar y logistica con fines promocionales en la epoca en que

tenia que aparecer Ferdydurke en el mercado argentino y evidentemente su

preocupacion principal fue que la revista Sur se hiciera eco. Como ya se ha

dicho, el escritor polaco tenia no pocos contactos en aquella epoca

relacionados en menor o mayor medida con Borges y Victoria Ocampo y

ejercio una gran presion para contar con su ayuda con el claro proposito de

recibir el espaldarazo mediatico de Sur. Fruto de estas intrigas es el articulo de

Coldaroli aparecido en los Anales de Buenos Aires de Borges, amigo comun

Gombrowicz. Veure: Gombrowicz, R., Gombrowicz intimo, trad. Rato, M. A. y

Dlugovorska, A., Ediciones del Dragon, Madrid, 1987, p. 68 (Carta de Manuel

Galvez a Witold Gombrowicz, Buenos Aires, 3 de gonio de 1947).

67 Aqui nos remitimos nuevamente a la correspondencia y a diversos testimonios que

aparecen en Gombrowicz intimo. Valga como ejemplo un fragmento de una carta

enviada por Gombrowicz a Virgilio Pinera y a Humberto Rodriguez Tomeu fechada

el 25 de enero de 1947 en Caliuades:

“Ademas, ocurre que le mande a Graziella (Peyrou) una ‘Nota contra los

poetas’ que es para Sur y como la mama de Graziella de nuevo esta de cuidado,

corrijanla por favor ustedes y hagan pasar a maquina tres copias y todo esto

hecho de acuerdo con las instrucciones que mande a Graziella por carta.

Ademas, preguntenle a Lida, secretario de Sur, si el fragmento de Ferdydurke

esta aceptado; si no, ponganse en contacto con Sabato de inmediato. Tambien

sera muy bueno y provechoso para todos colocar un fragmento en Anales de

Buenos Aires y otro en la nueva revista Realidad.”

Gombrowicz, R., Gombrowicz intimo, trad. Rato, M. A. y Dlugovorska, A.,

Ediciones del Dragon, Madrid, 1987, p. 78.

65

de ambos. El propio autor de Ficciones reconocia haber iniciado la lectura de

Ferdydurke (sin llegar a terminarla, si nos fiamos de su testimonio).68 Por las

declaraciones de Silvina Ocampo parece que algunos miembros de Sur si que

leyeron la novela, pero tampoco les gusto. En una entrevista con Rita

Gombrowicz comenta Ocampo:

“R. G. – .Por que ignoro Sur a Ferdydurke en 1947?

S. O. – No nos gusto el libro. Lo descubrimos mas tarde.

R. G. – .No les hablo de el Mastronardi?

S. O. – Mastronardi defendio el libro. Lo presento en Sur, pero no nos gusto.”69

A pesar de las turbias pero enfaticas tentativas del polaco, la revista Sur

no se hizo eco en forma alguna de la aparicion de Ferdydurke. Gombrowicz,

que sentia una animadversion natural por las “tias culturales”70 y las jerarquias

elitistas en el mundo del arte y que se sentia profundamente dolido por la

indiferencia de Sur (evidentemente porque veia en la revista la mejor garantia

de una buena acogida para su obra)71 no tardo en responder a Victoria Ocampo

con una diatriba tan virulenta en su contenido como insignificante en su efecto.

Asi, el 6 de octubre del mismo ano 1947 aparecia el panfleto auto-editado

68 Kamenszain, T., “Los que conocieron a Gombrowicz”, Textos criticos No 2,

Mexico, 1976. (Testimonio de Jorge Luis Borges).

69 Gombrowicz, R., Gombrowicz intimo, trad. Rato, M. A. y Dlugovorska, A.,

Ediciones del Dragon, Madrid, 1987, p. 57.

70 Locucion inventada por Gombrowicz en Ferdydurke y actualmente muy popular en

la lengua polaca para designar a las mujeres mecenas o dedicadas a la cultura. Valga

aqui recordar la considerable cantidad de mujeres novelistas que habia en Polonia en

el periodo de Entreguerras, hecho que a veces parece espolear la misoginia natural de

71 Ver nota 37.

66

Aurora, Revista de la resistencia. Aurora (palabra odiada por el autor)72 eran

cuatro paginas con articulos satiricos y humoristico-vanguardistas escritos

todos ellos por Gombrowicz en castellano y destinados basicamente a

ridiculizar a Ocampo y sus acolitos de Sur. La revista desplegaba en general

una afiladisima ironia y concretamente el articulo denigrando la fundadora de

Sur encabezado por el epigrafe absurdo “Un perro amarillo fofo y nuevo” es

una obra maestra de la satira que ningun outsider argentino deberia pasar por

alto. A pesar de las ganas (llenas del sabor amargo de una venganza sin

posibilidades) que puso el autor, 73 nadie escucho las cinicas carcajadas de

Gombrowicz y seguramente sus “Viva Victoria Ocampo!” seguidos de los

“Muera Victoria Ocampo!” no llegaron a oidos de la que el conspirador

denominaba “Suma Sacerdotisa del culto inmaduro de la Madurez”.74 Por las

palabras del “Comite” que redacto la revista con su manifiesto

“revolucionario”, 75 parece claro que Gombrowicz tenia ganas de continuar

editando esta especie de panfleto satirico-literario. Si no aparecio ningun

numero mas fue probablemente porque Virgilio Pinera, con quien inicialmente

pensaba compartir la factura de la revista, se le avanzo con una juguetona

satira a la propia Aurora: la Victrola, Revista de la insistencia76 (Victrola era

72 Suchanow, K., Argentyńskie przygody Gombrowicza, Wydawnitcwo Literackie,

Krakow, 2004, p. 134.

73 Segun Humberto Rodriguez Tomeu “se tiraron cien ejemplares que se

distribuyeron gratuitamente entre todos nuestros amigos, y tambien entre los del

grupo Ocampo”. Gombrowicz, R., Gombrowicz intimo, trad. Rato, M. A. y

Dlugovorska, A., Ediciones del Dragon, Madrid, 1987, p. 75-76.

74 Anonimo (Gombrowicz, W.), Aurora, Revista de la resistencia, auto-editato,

Buenos Aires, 1947, p. 3.

75 Idem, p. 1.

76 Anonimo (Pinera, V.), Victrola, revista de la insistencia, auto-editato, Buenos

Aires, 1947 (Aparecio un dia despues de Aurora).

67

la marca de una especie de gramofono que repetia las cosas mecanicamente y

aqui Pinera jugaba con el nombre de pila de Ocampo), 77 en una broma

literaria que ofendio profundamente al ambicioso Gombrowicz y que casi les

costo la amistad. Al final Aurora quedo en poco mas que una anecdota jocosa

entre amigos (a pesar de que queda claro que Gombrowicz pretendia

inocentemente jugar fuerte) y tuvo un radio de difusion mas que limitado.

Desgraciadamente el panfleto paso rapidamente al olvido donde todavia

  1. 78

Gombrowicz habia estado anos predicando en el desierto, si bien es

cierto que con mas orgullo que volundad. En este sentido, Aurora era tanto

una especie de venganza contra el elitista mundo literario argentino que lo

rechazaba, encarnado en la figura de Ocampo, como una airada despedida a

sus aspiraciones de reconocimiento a traves del comodin que podia haber

representado el cosmopolitismo de la revista Sur.

No obstante, Gombrowicz recuperaba en aquella epoca las ganas de

escribir y se disponia a emprender la que el concibio y considero siempre

como su obra mas ambiciosa, compleja y perfecta: Ślub (El casamiento). A

pesar de que escrita en polaco, enseguida se puso a traducirla en colaboracion

con su mejor amigo de la epoca, el joven estudiante de filosofia Alejandro

77 Extracto de las declaraciones de Humberto Rodriguez Tomeu a Rita Gombrowicz,

recogidas en Buenos Aires en diciembre de 1978. Gombrowicz, R., Gombrowicz

intimo, trad. Rato, M. A. y Dlugovorska, A., Ediciones del Dragon, Madrid, 1987, p.

75. En este testimonio se explican mas detalles sobre la creacion de estas revistas que

en principio Gombrowicz y Pinera pensaban escibir conjuntamente.

78 Cabe remarcar la falta de estudios criticos –tanto en Argentina como en Polonia–

que se ocupen de esta obra, solitaria y atipica en el conjunto de la obra del autor,

pero a la vez tan interesante y representativa de la situacion de Gombrowicz en la

Argentina de los anos 40.

68

Russovich. Nuevamente Cecilia Benedit fue crucial para la publicacion en

1949 del Casamiento en castellano, esta vez en su propia editorial, EAM,

especializada en partituras y textos de musicologia, porque no se habia

encontrado ninguna editorial de literatura interesada. Gombrowicz y

Russovich repartieron en persona los ejemplares por las librerias de Buenos

Aires y unos meses mas tarde ellos mismos los retiraban. No se habia vendido

practicamente ningun ejemplar.79 Ademas, no aparecio ni una sola critica, ni

una breve nota en ninguna publicacion nacional. Las dos obras traducidas por

el propio autor y que cotejadas con los respectivos originales podemos

considerar reescritas mas que traducidas, las que mas tarde algunos han

considerado las obras argentinas (o escritas en castellano) del autor, tuvieron

su oportunidad y pasaron desapercibidas al lector y a la critica argentinos.

Todos los intentos de Gombrowicz por hacerse un lugar en el mundo literario

local habian fracasado. La Kronika del “ferdydurkismo” argentino habia (por

el momento) acabado. Habia que meditar un cambio de estrategia.

79 Gombrowicz, R., Gombrowicz intimo, trad. Rato, M. A. y Dlugovorska, A.,

Ediciones del Dragon, Madrid, 1987. Testimonio de Alejandro Russovich, p. 123.

69

2. Los anos 50:

La estrategia transatlantica

2.1 Cambio de perspectiva promocional

El fracaso editorial de El Casamiento representa un punto de inflexion en la

politica de autopromocio de un autor que ni por un instante dudo de la propia

genialidad y del consiguiente reconocimiento internacional. En estos anos deja de

preocuparse por su reconocimiento y posicion social en Argentina y concentra

todos sus esfuerzos en la recepcion de su obra entre los polacos (se entiende que a

traves de la comunidad polaca en el exilio, puesto que con las nuevas autoridades

comunistas era evidente que un autor como el no tenia la menor oportunidad de

pasar la censura y publicar), un aspecto que nunca habia descuidat del todo. A la

vez empieza a plantearse ser traducido a alguna lengua occidental mas influyente,

especialmente al frances. Los contactos (y desencuentros) con el elitista mundo

intelectual argentino le hacen darse cuenta de la imperiosa necesidad de

publicar y ser reconocido en Paris.

En esta epoca empieza a trabajar en el Banco Polaco y a llevar una vida

relativamente mas estable. No se relaciona en absoluto con el mundo literario

local y vive en el mas completo anonimato. De hecho, este anonimato personal,

el desligamiento de los circulos intelectuals locales, la imposibilidad de

publicar tanto en Argentina como en Polonia y el hecho de no tener lectores,

70

no son vistos para Gombrowicz como una derrota, al menos desde el punto de

vista de la creatividad, y constituyen un estado espiritual optimo, como

declaro en numerosos pasajes de su Diario. Es lo que el escritor checo Jan

Patočka ha denominado “la libertad del gitano”,80 refiriendose a las obras de

autores estigmatizados por el regimen neo-estalinista checoslovaco de despues

de la ocupacion sovietica de Praga en 1968, que ante la imposibilidad de

publicar y en medio del ostracismo social y a menudo economico al que los

condenaba el regimen, se ponian a escribir para el cajon, sin tener en mente un

lector posible a quien dirigirse. Estas obras, nacidas en un atmosfera de falta

de libertad, muy a menudo disponen paradojicamente de una autonomia

sorpresiva, al no verse condicionadas por ningun vinculo con el entorno social

en el que nacen. El Gombrowicz de los anos 40 y sobre todo 50 dispone de

manera doble de esta “libertad del gitano”, por la doble distancia que le

proporciona la emigracion a un pais lejano donde es desconocido como artista

y el ostracismo literario al que lo condena el regimen comunista polaco en su

pais. Y es solo en un contexto como este que puede nacer una obra como

Trans-Atlantyk. Al respeto, Gombrowicz comenta a Dominiques de Roux:

“–!Que locura supuso ese Transatlantico! Desde todos los puntos de vista.

Cuando pienso que escribi una cosa semejante, yo, que me encontraba aislado

en el continente americano sin un centimo, olvidado de Dios y de los

hombres… En mi situacion, era necesario escribir deprisa algo que fuera

susceptible de ser traducido y editado en lenguas extranjeras; o bien, si queria

escribir para los polacos, algo que no atentara en lo mas minimo contra sus

sentimientos nacionales. !Y yo osaba fabricar, en el colmo de la

irresponsabilidad, una novela inaccesible para los extranjeros dadas sus

80 Citado en Zgustova, M. Els fruits amargs del jardi de les delicies, Destino,

Barcelona, 1996.

71

dificultades linguisticas, y al mismo tiempo provocadora para la emigracion

polaca, el unico medio con el que podia contar! Eso es lo que pasa cuando, en

medio del derrumbamiento general, se escribe pese a todo para el propio placer.

!Que lujo me permitia en mi miseria!”81

Trans-Atlantyk es una novela muy particular dentro del universo literario

gombrowiczeano que pone en juego como ningun otro la discusion sobre la

adscripcion nacional de Gombrowicz como escritor. Esta farsa filosofica en

forma de falsas memorias de los primeros tiempos pasados por Gombrowicz

en Buenos Aires representa la unica obra del escritor polaco que transcurre en

la Argentina y, no obstante, seguramente por el cambio de estrategia

promocional del que acabamos de hablar, Trans-Atlantyk era ya una novela

dirigida muy claramente a un lector polaco. Escrita en un polaco de acentos

barrocos y con preponderancia de personajes polacos, el libro trata sobre todo

sobre Polonia y los polacos. En principio incomprensible o de poco interes

para el lector argentino (a pesar de tratarse de una obra donde encontramos

tantas situaciones y personajes enmascarados de la vida real argentina),

Gombrowicz ni se planteo su traduccion y publicacion en Argentina, donde

sabia que la novela no podia tener –al menos de momento– ninguna salida.

Mas alla del primer destino de esta extrana obra, resulta interesante fijarse en

los exiguos, pero reveladores anales de su trayectoria en Argentina. La que

comunmente se suele considerar la novela mas polaca de Gombrowicz, no

llego a Argentina hasta el 1986, ano en que fue traducida por el mexicano

Sergio Pitol y el polaco Kazimierz Piekarek y publicada por Anagrama en

81 Gombrowicz, W. Testamento, Conversaciones con Dominique de Roux, trad.

Alapont, R., Anagrama, Barcelona, 1991, p. 115-6.

72

Espana. Ricardo Piglia la califico como “una de las mejores novelas escritas

en este pais”82 (y lo mismo haria Juan Jose Saer unos anos mas tarde). Con el

tiempo, Transatlantico ha ido apareciendo en muchos articulos periodisticos

como la “novela argentina” de Gombrowicz, a pesar de que no encontramos a

lo largo de los anos practicamente ningun texto critico que discuta la

problematica de esta novela. El cariz mistico que le ha ido confiriendo el

retrato mitico de los anos pasados por Gombrowicz en Argentina, parece no

haberse visto correspondido por una predileccion por la lectura de esta obra

por parte del lector argentino.

Pero volvamos a la realidad de los anos 50. En esta nueva etapa de

autopromocion transoceanica, ya dirigida hacia el lector polaco y europeo,

Gombrowicz se empleara en dos campos de accion prioritarios: la

correspondencia con escritores y intelectuals polacos influyentes en la

emigracion83 y la colaboracion como columnista en Kultura, la revista cultural

y literaria de la emigracion polaca en Francia, que muy pronto se materializara

en un “diario” en forma de folletin. En 1952 Gombrowicz entra en contacto

con Jerzy Giedroyc, director de Kultura, y empieza a publicar asiduamente

articulos en la revista. Al cabo de poco, escritor y editor se dan cuenta de las

posibilidades del diario –forma que Gombrowicz habia utilizado jocosamente

en un par de articulos– y acuerdan crear un espacio permanente en la revista

en forma de diario del escritor, donde Gombrowicz gozara de una libertad

ilimitada para hablar de el mismo y tratar los temas que quiera. Alejandro

82 Piglia, R., “.Existe la novela argentina? Borges y Gombrowicz”, Espacios de

critica y produccion, no6, Buenos Aires, 1987.

83 Ver nota 27.

73

Russovich comenta a Rita Gombrowicz como surgio la idea de crear su

particular diario, publico y en forma de cajon de sastre:

“Un amigo me habia prestado el Diario de Gide en frances. (…) Insisti para que

leyese el Diario y al final fui yo el que no pude terminar el libro porque Witold

no se queria separar de el. Sus comentarios se referian a la significacion del

diario como genero literario. Descubrio un nuevo medio de expresion –un

instrumento– y reflexionaba sobre el modo de utilizarlo. En cuanto escritor fue

como leyo el Diario de Gide. Por otra parte siempre leia como un creador, un

artista. Esa lectura hizo que tuviera la idea de escribir su propio diario, tan

distinto, sin embargo, al de Gide.”84

Asi nacia una de sus empresas literarias mas fructiferas, que lo acompano

hasta su muerte, acaecida en 1969. El Diario, que iba apareciendo en polaco

en el Kultura de Paris, se fue constituyendo en una especie de pulpito

particular en el que Gombrowicz por un lado se empeno en hacer su obra mas

entendedora y accesible al publico general y por otro, busco recobrar su

reconocimiento y posicion durante tantos anos dormidos, pero todavia latentes,

en el mundo de las letras polacas. Esto lo consiguio sobre todo a traves de

numerosas polemicas literarias y politicas con otros escritores y intelectuales

polacos, especialmente emigrados y por la gran calidad literaria y diversidad

programatica y estilistica de su Diario. A pesar de lo que podia sugerir el

titulo de este folletin, el Diario de Gombrowicz no nacia como diario intimo

de un escritor condenado al ostracismo del exilio, sino al contrario, como

escaparate donde exhibirse, recrearse literariamente (lo que le encantaba a este

84 Gombrowicz, R., Gombrowicz intimo, trad. Rato, M. A. y Dlugovorska, A.,

Ediciones del Dragon, Madrid, 1987, p. 134.

74

maestro de la auto-ficcion) y lanzar una fuerte critica tanto a los atavicos

valores nacionalistas de la emigracion polaca como a los aspectos mas

absurdos de la dictadura comunista. En este sentido, el Diario representaba un

espacio ideal de autopromocion, divulgacion y comentario de su propia obra,

donde Gombrowicz podia luchar, como tanto habia deseado, por el

reconocimiento de su obra artistica. El cambio de estrategia que represento el

folletin semanal del Diario muy pronto revelo toda su potencialidad, resituando

a Gombrowicz –quien jugo muy astutamente sus cartas– en medio de

la palestra de las letras polacas en el exilio.

La empresa del Diario representaba una escritura radicalmente diferente

a la de Trans-Atlantyk. Mientras el unico lector posible de esta novela se

constituia en una especie de anti-lector ideal, un lector polaco que

potencialmente podia rechazar la novela por las criticas que esta contendia a la

propia nacion; para el Diario Gombrowicz tenia en mente un modelo de lector

mucho mas asequible. No obstante, en ambos casos este lector debia ser

polaco. Por un lado por la lengua en que fueron escritas y publicadas estas

obras, pero sobre todo por su tematica, a menudo muy focalizada en aspectos

de la vida polaca. Y aun asi, este mismo Diario de Kultura (y no en cambio el

Trans-Atlantyk, que con los anos cogeria el apodo ciertamente erroneo de

“novela argentina de Gombrowicz”) paradojicamente tenia que convertirse

anos mas tarde en la puerta de entrada a la literatura de Gombrowicz para el

lector argentino.

De momento, empero, tanto Trans-Atlantyk, como el Diario

permanecieron largos anos desconocidos en Argentina. El Diario iba dirigido

a un lector no tan solo polaco (que ademas se tenia que encontrar casi

75

forzosamente en la emigracion, puesto que en la Republica Popular de Polonia

practicamente no llegaba Kultura, solo entre ciertos circulos literarios e

intelectuales), sino que este lector tenia que conocer (y reconocer) al

Gombrowicz del periodo de antes de la guerra, para que las continuas

provocaciones, salidas de tono, acusaciones y pedanterias propias de un

megalomano como el Gombrowicz del Diario, no cayesen en saco roto. El

primer lector del Diario no podia ser de ninguna forma argentino y, no

obstante, muchos de sus episodios estaban evidentemente llenos de referencias

y comentarios sobre Argentina y los argentinos, la vida del autor entre ellos y

sus relaciones con algunos personajes locales relevantes. Tambien incluia

reflexiones sobre la literatura argentina, especialmente a medida que algunos

de sus miembros mas destacados empezaron a ser conocidos y apreciados en

Europa. De este modo, la seleccion de fragmentos de su Diario donde se habla

de una manera u otra sobre Argentina, agrupados por el propio autor bajo el

titulo de Diario argentino, fue una de las obras que mas peso tuvieron en la

lectura nacional de la obra de Witold Gombrowicz por parte de los argentinos

y hoy en dia parece seguir siendo una de las obras mas populares del escritor

polaco a orillas del Plata (o al menos la unica que se publica en la Argentina

de forma mas o menos constante en los ultimos anos). Pero el Diario

argentino no se publica en Argentina hasta 1968 y sera discutido sobre todo

durante la decada de los 80 y en adelante. Por lo tanto, trataremos este libro de

forma separada en los capitulos siguientes.

76

2.2 El trabajo en el Banco Polaco y los inicios del reconocimiento

internacional

Los anos 50, como hemos dicho, transcurren para el autor polaco en el

anonimato mas absoluto en su pais de acogida, mientras que gracias al Diario

y a la obstinacion autopromocional de la correspondencia –evidentemente por

el trabajo y el esfuerzo a menudo desinteresado de autores y intelectuales

como Jozef Wittlin, Jarosław Iwaszkiewicz, Artur Sandauer, Konstanty

Jeleński o Jerzy Giedroyc, que desde sus respectivos paises (especialmente

Francia y los Estados Unidos) iban dando a conocer su trabajo, siguiendo

suplicas y ordenes, a menudo muy explicitas, de Gombrowicz– iba recobrando

una buena posicion entre los escritores polacos y se iba forjando muy

lentamente un nombre en el extranjero, y muy especialmente en Francia, que

seguia siendo el centro editorial mas importante. La traduccion de un escritor

al frances y su aceptacion en Paris eran todavia el requisito indispensable para

ulteriores traducciones a otras lenguas mas secundarias. En este sentido

Gombrowicz sabia perfectamente que la lengua espanola y el mundo editorial

argentino no eran ni mucho menos una excepcion. Para publicar en Argentina

era necesario haber sido reconocido antes por Paris y es tambien este camino

en forma de vuelo de bumeran el que inevitablemente tendria que recorrer su

obra para empezar a darse a conocer en su pais de acogida. Pero parece que

durante la decada de los 50 esto no preocupaba demasiado a Gombrowicz,

puesto que habia optado por la paciencia que implicaba una operacion a gran

escala, a escala mundial.

77

Durante los anos 50, que paso en gran parte trabajando discretamente en

el Banco Polaco para ganarse la vida (harto de los largos anos de miseria

precedentes), no apareceria en la prensa argentina ni un solo articulo sobre su

literatura. Por su parte Gombrowicz seguiria publicando esporadicamente en

polaco en la prensa polaca de Argentina85 y mucho mas raramente alguna

resena literaria en el semanario mundano El Hogar, como una critica a los

Cuentos frios de su amigo Virgilio Pinera. En cambio, encontraria tiempo para

traducir al frances –entre lo que el hablab86 y lo que lo ayudaban unas jovenes

amigas– y enviar a sus amigos polacos que vivian en Francia Ferdydurke (la

traduccion bajo el pseudonimo de Brone que saldria en Gallimard en 1958) y

tambien El Casamiento. El cambio de estrategia se iba consumando de forma

decidida. De la traduccion francesa de El Casamiento, obra que no habia

merecido el menor interes de la critica argentina (a pesar de haber hecho llegar

el autor un ejemplar en castellano a las principales publicaciones periodisticas

y literarias nacionales, como afirma Alejandro Russovich), 87 envio un

ejemplar a Andre Gide (de quien no obtuvo respuesta) y otro a Albert Camus

(que le envio “una carta bastante elogiosa”,88 la que aparecera mas tarde en los

85 Especialment a Głos polski, molt sovint com a resposta a comentaris critics de

compatriotes seus cap a la seva obra o persona. Per un estudi detallat de les relacions

entre Gombrowicz y la comunitat polonesa de Buenos Aires (que en aquest treball

hem obviat per raons d’espai y d’interes en quant al nostre objecte) em remeto a

Suchanow, K., Argentyńskie przygody Gombrowicza, Wydawnictwo literackie,

Krakow, 2005.

86 Recordem aqui que el frances era la segona llengua de Gombrowicz. El sabia des

de petit, car havia tingut una institutriu francesa, y mes tard va viure un any a Paris

en la seva epoca d’estudiant.

87 Gombrowicz, R., Gombrowicz intimo, trad. Rato, M. A. y Dlugovorska, A.,

Ediciones del Dragon, Madrid, 1987, p. 123.

88 Idem, p. 125.

78

Cahiers del Herne).89 Tambien envia una copia en polaco al filosofo Martin

Buber, despues de haber descubierto muchas similitudes en los respectivos

pensamientos filosoficos leyendo su obra .Que es el hombre? y con quien se

escribiria durante algun tiempo. Por otro lado tampoco escatimaria tiempo en

sus extensas, esforzadas e interesadas intrigas epistolares con sus colegas de la

literatura polaca, donde Gombrowicz sabia que se jugaba mucho. Envio copias

polacas a Giedroyc y a sus familiares que quedaban en el pais, que recibieron

la obra con entusiasmo. De hecho, tenemos que considerar que en rigor serian

los contactos polacos quienes en un primer momento continuarian la

promocion de su obra, con la publicacion en un solo tomo de Ślub (El

casamiento) y Trans-Atlantyk 90 en polaco en la editorial parisina Instytut

Cabe remarcar aqui que la edicion original de El casamiento, la

traduccion portena, no habia pasado completamente desapercibida y en un

inesperado giro del destino, tenia que ser un joven argentino quien

popularizara la obra y de rebote a su autor, en el mundo teatral frances. Pero

para que esto ocurriera tenian que transcurrir todavia unos anos.

A diferencia del inmovilismo de la situacion personal de Witoldo en

Argentina, en Europa las cosas empezaban a cambiar. Los fragmentos del

Diario que iban apareciendo en la revista Kultura disfrutaban cada vez de mas

adeptos, no solo entre la emigracion polaca, sino tambien entre la

intelectualidad y los jovenes escritores en Polonia. De un modo similar, sus

provocaciones causaban indefectiblemente grandes alborotos entre sus

89 V.V. A.A., Cahiers de L’Herne, no 45, Paris, 1960.

90 Gombrowicz, W., Ślub/Trans-Atlantyk, Instytut Literacki, Paris, 1957.

79

detractores, que montaban unas disputas muy provechosas para Gombrowicz,

establecido en su comodo auto aislamiento argentino. Ademas, con el

Deshielo, en 1957 las autoridades comunistas permitieron la publicacion de

Ferdydurke y otras obras del autor prohibidas hasta entonces. En aquellas

circunstancias historicas Ferdydurke, que habia sido escrita hacia unos 20

anos en un contexto sociopolitico completamente distinto, alzo un vuelo

inesperado y fue leida con una nueva mirada.91 La critica filosofica de cariz

universal que proponia fue leida en clave de satira contra el comunismo y la

carcajada gombrowicziana fue percibida como una bocanada de aire fresco en

el enrarecido ambiente de las letras polacas.92 De hecho, la novela tuvo un

acceso a la poblacion lectora mucho mayor que en 1937, cuando las masas

populares muy raramente accedian a la ensenanza media o superior. En la

grotesca Polonia comunista, Ferdydurke dejaba de ser una obra de arte

compleja y elitista para convertirse en una novela relativamente popular que

despertaba la risa y el espiritu critico de los polacos. Durante el breve periodo

en que la censura autorizo la publicacion de sus obras, Gombrowicz recobraba

en la distancia, en el exilio y en el anonimato cotidiano, una popularidad

(evidentemente limitada a circulos mas o menos cultivados) similar a la que

disfrutaba antes de dejar Polonia. Ademas, con el Diario se iba convirtiendo

dia tras dia, pagina tras pagina, en una especie de anti-conciencia o conciencia

91 La muestra mas completa e interesante de reacciones que la reedicion del libro

desperto en la critica literaria y en el mundo academico polacos la constituye sin

duda el almanaque Gombrowicz i krytycy, editado por Zdzisław Łapiński: Łapiński,

Z. (ed.), Gombrowicz i krytycy, Wydawnictwo literackie, Krakow, 1984.

92 Nos remitimos aqui a la introduccio de Stanisław Barańczak a la traduccio anglesa

de Trans-Atlantyk y als fragments inicials del Diario 2 (1957-1961) de Witold

80

no oficial nacional polaca. Cada vez tenia mas enemigos, sobre todo entre los

circulos intelectuales de la emigracion y evidentemente en las autoridades

comunistas, pero tambien mas seguidores: tan necesarios eran la ironia, la

satira, la mueca y la provocacion gombrowiczianas para los polacos que vivian

bajo un regimen carente de humor que encarnaba de forma extrema todas las

realizaciones de la Forma que segun Gombrowicz oprimen al individuo. Y lo

mismo podria decirse, a pesar de que en su signo opuesto, de la conservadora

y politizada emigracion polaca. La eclosion final de las pasiones enfrentadas

de los polacos, de la admiracion al odio extremos hacia Gombrowicz, fue la

explosiva polemica que desato la publicacion de Trans-Atlantyk en 1959 en

Instytut Literacki, la editorial de Giedroyc en Paris.

Pero para la recepcion internacional y por lo tanto tambien argentina de

su obra, mas importando que su (re)popularizacion en Polonia y que las

fuertes pasiones que sus polemicas en Kultura iban desencadenando entre la

emigracion polaca, fue la aparicion en 1958 de la traduccion francesa de

Ferdydurke a la editorial Gallimard. La obstinacion epistolar de Gombrowicz

y los esfuerzos en el campo editorial de aquellos a quienes iban dirigidas las

cartas, especialmente su amigo Konstanty Jeleński, muy relacionado con el

mundo editorial parisino, empezaban a dar fruto. La aparicion de este primer

libro de Gombrowicz en frances vino acompanada de un revuelo mediatico

considerable. Aparecieron numerosos articulos y elogiosas criticas en la

prensa especializada y Gombrowicz paso en poco tiempo de ser un perfecto

desconocido a convertirse en un autor a tener en cuenta en los medios

intelectuales y literarios de Paris. A la publicacion de Ferdydurke en frances

siguieron las versiones de esta novela al aleman, holandes, italiano y otras

81

lenguas, a menudo en editoriales de prestigio, y pronto empezaron a traducirse

al frances y a algunos idiomas mas otras obras del autor. Habia empezado un

proceso irrevocable: Gombrowicz entraba en la tan denostada, pero

secretamente deseada Paris.

82

3. Los anos 60:

La gestacion de una leyenda

3.1 La aparicion del “Dossier Gombrowicz” en Eco Contemporáneo

A principios de los anos 60 Gombrowicz ya se habia hecho un nombre

dentro las letras europeas del momento y algunos ecos de su relativa

popularidad empezaron a llegar a Argentina –siempre pendiente de los nuevos

descubrimientos de Paris–, donde el autor polaco seguia siendo poco mas que

un desconocido para el mundo literario local. En 1961 aparece en la revista del

diario Clarin93 un articulo literario-biografico de caracter muy general, en

1962 una entrevista en La Prensa firmada por el escritor y antiguo amigo de

Gombrowicz Jorge Calvetti94 y en 1963 otra en La Razon.95 Los tres articulos

93 Leroy, P. (Bau, Z.), “Witold Gombrowicz. Ese otro gran desconocido”, Clarin

(revista), 8/1/1961, p. 20-22. Recalco aqui que como en el caso de Calvetti y en

menor medida de Grinberg, Zdzisław Bau era amigo personal de Gombrowicz.

94 Calvetti, J., “Reside en Buenos Aires un renombrado escritor polaco”, La prensa,

20/7/1962 (no31.745), p. 6. Quizas valga aqui la pena recordar el testimonio de Jorge

Calvetti aparecido en el libro de Rita Gombrowicz Gombrowicz intimo, donde el

escritor argentino explica una divertida anecdota muy ilustrativa por lo que se refiere

a las relaciones de algunos miembros de la orbita Sur con el polaco sobre la

publicacion de esta entrevista: “Despues de la traduccion de Ferdydurke volvi a mi

provincia y nos perdimos de vista durante anos. Un dia, esto era en 1962, me

encontre con Gombrowicz en la avenida de Mayo. Gran alegria. Gran abrazo. Me

habla inmediatamente de su obra y de su exito en Europa. Le hago una entrevista, le

sacan unas fotos y las llevo a La prensa, donde entonces trabajaba. Bueno, digamos

la verdad. Manuel Peyrou, que se encontraba en la redaccion, al ver mi articulo

83

hacen referencia a la genialidad y popularidad europea de un desconocido

conciudadano de Buenos Aires. Los titulos de estos articulos no pueden ser

mas elocuentes: “Witold Gombrowicz: ese otro gran desconocido”, “Reside en

Buenos Aires un renombrado escritor polaco” y “Gombrowicz, genio

desconocido”, respectivamente.

El joven escritor y editor Miguel Grinberg, que firmaba el tercero de los

mencionados articulos, seria el primero en dedicarle un amplio dossier en una

publicacion argentina: Eco Contemporaneo. En aquella epoca Gombrowicz

jugaba ya con otras cartas y estaba convencido de la inminencia de su

irrupcion en las letras argentinas. Eco Contemporaneo era una revista literaria

y cultural underground destinada sobre todo a un publico juvenil y

Gombrowicz quiso asegurarse si valia la pena la oportunidad que le ofrecia

esta publicacion. El propio Grinberg recuerda en el documental de Alberto

Yaccelini “Gombrowicz, la Argentina y yo” el momento en que Gombrowicz

se presento en la redaccion de Eco Contemporaneo y de como le hizo una

declaro que no se debia publicar porque se trataba de una impostura, nadie conocia a

Gombrowicz, pues su estilo carecia de interes, por lo que, en definitiva, se oponia a

la publicacion del texto. Uno de los redactores del periodico me repitio las opiniones

de Peyrou. Le respondi que no me hacia eco de rumores ni de chismes. ‘Si Peyrou

tiene algo que opinar con respecto a mi articulo que se lo diga al director.’ Yo ya

tenia ejemplares de Ferdydurke en aleman y en otros idiomas, y lo mismo ediciones

de otras obras que le ensene al jefe de redaccion. ‘Muy bien, muy bien’ – me dijo

mirando los libros. Por fin aparecio la entrevista y tuvo gran repercusion. Peyrou no

dijo nada, pero se escondia siempre que me veia. Gombrowicz ha contado en Lo

humano en busca de lo humano que Weidle, de paso por Buenos Aires, confirmo que

era muy conocido en Europa. Eso es cierto, pero no que uno de nosotros, Peyrou o

yo, tuviera que ser encerrado en un ascensor para que no llegaramos a las manos.”

Gombrowicz, R., Gombrowicz intimo, trad. Rato, M. A. y Dlugovorska, A.,

Ediciones del Dragon, Madrid, 1987, p. 215 y 216.

95 Grinberg, M., “Gombrowicz, genio desconocido”, La razon, 30/3/1963 (no 19.478),

p. 6.

84

especie de examen al editor. Precisamente para pasar aquella prueba

apareceria en La Razon el mencionado articulo, que incluia tambien una

pequena entrevista. A partir de aqui Grinberg tenia via libre para montar un

dossier sobre Gombrowicz en su revista. Contaria con la colaboracio de los

jovenes amigos del artista, los mismos estudiantes y escritores noveles que los

habian puesto en contacto. Asi, en 1963 aparecia –ya despues de la partida de

Gombrowicz hacia Berlin con una beca de la Fundacion Ford bajo el brazo– el

numero 5 de Eco Contemporaneo con el segundo cuento “externo” de

Ferdydurke, “Filimor forrado de nino”, y un dossier que bajo el titulo de “El

escandalo Gombrowicz” reunia textos de los discipulos Jorge Di Paola, Jorge

Vilela y del propio Grinberg, asi como por primera vez en Argentina (ya que

ya habian aparecido en Francia) los retratos de Gombrowicz hoy en dia

clasicos realizados por su amigo Mariano Betelu. Los articulos aparecidos

tenian un caracter mas bien testimonial o biografico, pero cumplieron bastante

bien su mision: dar a conocer a Gombrowicz al publico argentino o, mejor

dicho, a una determinada juventud argentina, subversiva y con intereses

literarios. La historia se repetia: forzosamente el ferdydurkismo tenia que venir

de la juventud. El reconocimiento del autor polaco en Argentina era un

proceso que empezaba a despertar, pero que con la progresiva aparicion de

traducciones castellanas de diferentes obras suyas, seria ya irreversible. Por

otro lado tenemos que tener en cuenta que es en este dossier donde se da el

pistoletazo de salida al biografismo imperante en la lectura posterior del

polaco en Argentina. El hecho de que sean antiguos amigos del autor (por

mucho que empezaban a dedicarse a la literatura) y no criticos literarios de

mas prestigio los que empiecen a hablar de el en esta epoca de eclosion en

85

Europa y el hecho de que opten por difundir el atractivo de su rebelde y

excentrica personalidad por encima del comentario critico de su literatura,

fomentara la fascinacion por el personaje y la creacion de una especie de

leyenda del autor entre cierta juventud y intelectualidad local. El mismo

Gombrowicz comenta en las paginas de su Diario (ya por 1965) el hecho de

haberse marchado de Argentina sin dejar atras ningun verdadero conocedor de

su obra, mas alla del reducido grupo de amigos de la barra del Cafe Rex:

“Tambien me apena pensar que de esa epoca argentina quedara tan poco.

.Donde estan los que podrian describirme, explicarme, transmitirme tal como

fui? La gente con que me relacionaba por lo general no eran literatos, es dificil

pedirles anecdotas pintorescas, caracteristicas acertadas, un perfil

conseguido…, y hay que reconocer que yo era diferente con cada uno, por lo

que nadie sabe como era en realidad.”96

En cuanto a las “anecdotas pintorescas”, estas se han suministrado en

abundancia, pero por el resto, Gombrowicz no iba muy equivocado.

Desgraciadamente, esta fascinacion por la figura del escritor no vendria

acompanada de una lectura objetiva de la obra, ya de por si minoritaria y

96 Gombrowicz, W., Diario (1953-1969), trad. Zaboklicka, B. y Miravitlles, F.,

Editorial Seix-Barral, Barcelona, 2005, p. 780. La desconfianza del autor en la

posibilidad de que se crease en Argentina una critica textual de su obra por parte de

criticos y academicos calificados se deja sentir tambien en la eleccion de su amigo

Juan Carlos Gomez como maximo experto de su obra en la Argentina (por mas

ironica que esta afirmacion pueda sonar): “Certificado: Juan Carlos Gomez, alias

‘Goma’, es el argentino mas iniciado en mi mundo y conoce mucho mis secretos.

Firmado: Witold Gombrowicz” (Gombrowicz, W., fragmento de una carta enviada a

un grupo de argentinos que buscaban datos sobre su vida, fechada a 5 de agosto de

1963 en Berlin. Citado por Juan Carlos Gomez en: Kamenszain, T., “Los que

conocieron a Gombrowicz”, http://www.literatura.org/wg/wgcono2.htm).

86

dificil, poco accesible en Argentina y faltada de un aparato critico que

facilitase el acceso. Pero todavia mas importante que el hecho mismo de una

lectura primera biografista de la entidad Gombrowicz, seria la tipologia que

esta lectura (y su difusion) adquiriria, tanto por el contenido de los

mencionados articulos, como sobretodo por el contexto contracultural de la

revista en que estos aparecieron. Esta tipologia y este contexto primigenios se

mostraran a lo largo del tiempo muy productivos en la configuracion dinamica

de la percepcion de Gombrowicz en Argentina. Para seguir con la cita anterior

extraida del Diario, fijemonos como ya en 1965 Gombrowicz se queja del

retrato imaginario que de su figura se empieza a gestar en la prensa argentina

y que a la larga quedara fijado con relativa fuerza en el imaginario del lector

argentino:

“Me disgusta cuando de vez en vez me llega por correo lo que se escribe de mi

en Argentina. Como era de esperar, han hecho de mi un tipo bonachon, amigo

de los jovenes; en esos recuerdos y articulitos soy el tipico artista

‘incomprendido’ y rechazado por su medio. !Que le vamos a hacer! Tu l’as

voulu, George Dandin! .Por que has elegido una manera de ser tan dificil de

describir, un sistema de mascaras tan complicado? La gente prevenida procura

que su vida se preste a ser recordada.”97

La aparicion de este primer dossier sobre Gombrowicz precisamente en

Eco contemporaneo vendria a extender y popularizar la vision juvenil,

contestataria y contracultural que el autor se habia ido formando entre los

pocos jovenes escritores e intelectuales que lo conocian, pero que en el fondo

97 Gombrowicz, W., Diario (1953-1969), trad. Zaboklicka, B. y Miravitlles, F.,

Editorial Seix-Barral, Barcelona, 2005, p. 780.

87

tanto detestaba. Eco Contemporaneo venia siendo en aquellos anos la puerta

de entrada a la Argentina de los escritores beatniks y de toda la serie de

movimientos juveniles subversivos y de izquierdas que desembocarian en los

diferentes movimientos contraculturales abanderados por el mayo del 68

frances y el hippismo norteamericano. Dentro del panorama de revistas

literarias y culturales locales se podria definir la tarea de Eco de la siguiente

manera:

“Las formulaciones de Eco contemporaneo parecen resumir como actitud, el

nivel mayor de enconado inconformismo de que es capaz la rebelde generacion

de nuestro medio.

Pero los materiales que informan en el fondo esta suerte de rebeldia, no

obstante sus diferentes perfiles de exteriorizacion, participan de atributos

comunes: descreimiento, negacion y busqueda de una nueva fe, respuestas y

respuestas.”98

A pesar del entusiasmo de Grinberg, encontramos aqui un contraste entre

el cariz de la publicacion y el artista publicado que de forma relativamente

importante condicionara en el presente contemporaneo y en el futuro la pauta

de lectura de Gombrowicz en Argentina. Ciertamente los diferentes

movimientos juveniles pacifistas, ecologistas, de liberacion social, antisistema,

de izquierdas, etc. no formaban parte del radio de accion de

Gombrowicz, que dirigia sus ataques a la cultura occidental desde su centro y

que delimitaba su critica a un nivel mas filosofico y en todo caso literario o

artistico, nunca tan epocal, concreto. Gombrowicz no contemplaba mas

98 Lafleur, H. R., Provenzano, S. D., Alonso, F. P., Las revistas literarias argentinas

1893-1967, Centro editor de America Latina S. A., Buenos Aires, 1968, p. 275.

88

interlocutores entre sus contemporaneos que, por un lado, los representantes

del existencialismo y el estructuralismo (que en general consideraba epigonos

suyos) y algunos de los mejores escritores y artistas de la epoca a un nivel

teorico y, por otro lado, los miembros mas dotados de la intelectualidad, la

literatura y la critica literaria polacas a un nivel mas practico. En todo caso se

sentia comodo en el papel de provocador y outsider y es de suponer que el

visto bueno a que se le hiciera un amplio reportaje en la revista, en lugar de

esperar que apareciera en otra revista mas prestigiosa, no fue gratuito. Al

respeto, Rita Gombrowicz comenta –citando a su marido– en el prologo del

libro de Miguel Grinberg Evocando a Gombrowicz:99

“En su Diario, Gombrowicz cuenta como su partida produjo el estallido de toda

clase de sentimientos indescriptibles. Uno de los fenomenos que mas lo

conmovieron venia justamente de estos jovenes ‘iracundos’ llamados ‘los

Mufados’100. Se dio cuenta de que este reconocimiento tardio de su obra en la

Argentina le llegaba espontaneamente desde la juventud underground. ‘Sin

embargo, algo ya comenzaba a producirse a mi alrededor… en esos dias de

incertidumbre. Algunos aspectos particulares de mi realidad argentina cobraron

un subito impulso, parecia como si aquella realidad, al presentir un final

proximo, se hubiese empezado a acelerar e intensificar en todo lo que de

especifico contenia… esto se apreciaba evidentemente en lo que se refiere a la

juventud, la parte quizas mas caracteristica de mi situacion. Era justamente

como si ellos se hubieran dado cuenta en esos dias de que algo como Gombro

no les sucederia todos los dias: un escritor ya ‘formado’, con un nombre ya

99 Este libro publicado en 2004 es precisamente una especie de reedicion de los textos

hoy en dia canonicos de la gombrowiczologia local aparecidos en 1963 en Eco

Contemporaneo, sumandoles ademas la correspondencia transoceanica entre

Grinberg y Gombrowicz, fotografias y otros documentos.

100 Asi se llamaban jocosamente a si mismos Miguel Grinberg y sus amigos.

“Mufado” es una palabra del lunfardo que designa a un joven triste, taciturno,

89

conocido, que no trataba con personas de mas de 28 anos de edad, un artista

con una rara estetica personal, con un orgullo especial, que con desden y hastio

rechazaba a la gente ‘lograda’ en la cultura para acercarse a los jovenes, a

aquellos que estaban a l’heure de promesse, los de la etapa inicial, los de la

antesala literaria… vaya, !pero que caso excepcional, sin precedentes! !Que

esplendida oportunidad para atacar con este ‘joven-viejo’, como si fuera un

ariete, al beau monde literario de la Argentina, derribar las puertas, provocar la

explosion de las jerarquias, causar escandalos! – Y he aqui que esos blousons

noirs del arte, esos iracundos (una de sus agrupaciones se llamaba ‘Mufados’,

otra ‘Elefantes’) se reunian conmigo, llenos de afan belico, y empezaron a

elaborar apresuradamente las formas astutas para introducirme en la prensa mas

importante. Miguel Grinberg, dirigente de los ‘Mufados’, preparaba

febrilmente un numero de su revista combativa dedicado a mi –!movilizacion,

movimiento, electricidad! Por mi parte, miraba todo aquello con asombro…

porque en verdad era como si presintieran ya mi final cercano… y sin embargo,

aun no lo sabian… Sorprendido, ya lo dije, observaba todo esto, y no sin placer,

poque el estilo de provocacion que me es innato se alegraba de que en

detrimento de ese gran guinol, que a los ojos de los escritores respetables me

quitaba toda seriedad, yo era, contra viento y marea, alguien serio que

representaba un valor’ (Journal 1961-1969, pp. 315-16. Gallimard, Folio, Paris,

1996).”101

Ya fuera por intuicion o por necesidad, Gombrowicz aceptaba a partir de

aquel momento irse convirtiendo en Argentina en una especie de icono

contracultural de un signo muy diferente del que representaba en Polonia o en

Francia. Hay pocas informaciones escritas que comenten la repercusion y el

peso que tuvo el “Dossier Gombrowicz” de Eco sobre la juventud local, pero

101 Grinberg, M., Evocando a Gombrowicz (Prologo: Argentina, ese amor de Rita

Gombrowicz), Galerna, Buenos Aires, 2004, p. 11-12.

90

todo parece indicar que fue considerable, 102 al menos en los circulos mas

underground y parece ser que sus textos empezaron a circular precisamente en

aquellos anos entre un numero de jovenes escritores y lectores. En un articulo

de 1986 Carmen Sgrosso comenta que “Fue justamente a traves de Eco

contemporaneo que muchos argentinos tuvimos un primero contacto con el

Diario de Gombrowicz, y a quienes nos deslumbro este personaje tan extrano

como pintoresco. Luego leimos Ferdydurke, editada en la Argentina en 1947,

quiza su libro mas caotico y demencial, pero a la que el considero su obra

clave.” 103 Por varias declaraciones de sus miembros, nos llega tambien la

evidencia del impacto que causo la lectura de Ferdydurke entre los creadores

de la revista literaria contracultural Literal, a pesar de que durante su

existencia nunca se llego a publicar ningun texto ni de Gombrowicz, ni sobre

el. El escritor Luis Gusman, uno de sus fundadores, declaraba en un articulo

de 1999 que “Ferdydurke fue una de las novelas de mi generacion…” e

incluso… “este ‘manifiesto’ nos permitia oponernos a un sistema literario

instituido. Gombrowicz dejaba mas fisuras que Borges para imaginar lo que

podia llegar a ser un escritor.” 104 German Leopoldo Garcia (del que

hablaremos ampliamente mas adelante), conocido al final de la decada por su

novela Nanina y uno de los grandes promotores de Gombrowicz en Argentina,

ha reconocido en numerosas ocasiones la influencia (mas vital que literaria) de

Gombrowicz, descubierto en aquella epoca, tanto sobre el como sobre otros

102 En este punto coinciden la gran mayoria de testimonios orales consultados por el

autor de este trabajo.

103 Sgrosso, C., “Bakakai cuentos de Witold Gombrowicz. Prefiguracion de un mundo

inquietante”, La Capital, Rosario, 27/4/1986 (seccion 3).

104 Gusman, L., “El demonio de la forma”, Clarin, 25 de julio de 1999.

91

miembros de la orbita Literal como Osvaldo Lamborghini, a quien en

ocasiones se considera uno de los epigonos del polaco en Argentina.

Una prueba mas de la percepcion de Gombrowicz como escritor

contracultural seria la cita gombrowicziana que Julio Cortazar introduce en

Rayuela, publicada en 1963. En la tercera parte del libro (el espacio que se

reserva Cortazar para sus homenajes literarios y filiaciones) podemos leer en

una de las morellianas una cita del Ferdydurke del Cafe Rex.105 Cabe senalar

que esta cita representa el primer homenaje literario a Gombrowicz por parte

de un escritor argentino.106 A juzgar por el contenido anti-elitista y subversivo

de la cita, tenemos que entender que ya en aquella epoca algunos jovenes

escritores argentinos como el propio Cortazar conocian a Gombrowicz y lo

percibian como una especie de outsider de la literatura argentina; un revulsivo

al tantalico elitismo y “culteranismo” de las letras argentinas.

3.2 El prologo de Sabato; los trabajos de Ferrater

En 1964 se reedita la traduccion colectiva del Cafe Rex de Ferdydurke en la

prestigiosa editorial Sudamericana de Buenos Aires, esta vez con un prologo de

Ernesto Sabato junto con el del autor del ano 1947. Gombrowicz busco

105 Cortazar, J. Rayuela, Seix Barral, Barcelona, 1984, p. 613.

106 No sabemos cuales fueron las lecturas gombrowiczianas de Cortazar. En todo

caso, lo que si podemos especular es que a la fuerza el argentino, que en aquella

epoca vivia en Paris, debia conocer en cierta medida la obra del polaco, que en aquel

entonces comenzaba a hacerse muy popular en los medios literarios y editoriales

92

obstinadamente durante largos anos la colaboracio y el apoyo de su irregular amigo

Ernesto Sabato. El autor polaco esperaba beneficiarse de los elogios de un autor de

gran popularidad en Argentina, sin fijarse bien en el tipo de popularidad (y sobre

todo de lector) de que disfrutaba el autor de Sobre heroes y tumbas o El tunel. En

su libro Gombrowicz El estilo y la heraldica German L. Garcia recuerda la epoca

en que salio el libro, cuando el trabajaba en una libreria y promocionaba por su

cuenta Ferdydurke. Respecto al prologo de Sabato comenta:

“Cuando aparecio la edicion de Sudamericana (de Ferdydurke) la cosa se

facilito en un sentido y se complico en otro. Para la media cultural el prologo

de Sabato operaba como un iman, para los enterados era sospechoso. .Como

puede ser un libro tan original, tan especial, si lo prologa Sabato? Ademas, el

autor mismo… .era como dice Sabato, tan amigo de el? Segun el odio del

interlocutor ocasional hacia nuestro conocido escritor, podia defender a Sabato

o simular que sabia muy bien que se habia colgado del libro.” 107

Respecto al prologo de Sabato, habria que indicar que ha sido reeditado y

citado en multitud de ocasiones hasta convertirse en uno de los textos canonicos de

la gombrowiczologia local, cosa que hace pensar en la influencia relativa que debe

haber ejercido en el lector argentino de Gombrowicz. En este ensayo-prologo

Sabato repasa la historia de sus relaciones intelectuales y personales con

Gombrowicz, introduce la problematica filosofica de la obra y acaba destacando el

interes que la lectura del escritor polaco puede tener para el lector argentino. Este

ultimo punto, a pesar de no haber sido demasiado citado por los

“gombrowiczologos” locales posteriores, resulta el mas interesante. A partir de la

107 Garcia, G. L. Gombrowicz El estilo y la heraldica, Atuel, Buenos Aires, 1992, p.

93

lectura del Diario 108 Sabato repesca las categorias gombrowiczianas de

centro/periferia, superioridad/inferioridad, forma/inmadurez, etc. y crea un vinculo

entre Polonia y Argentina –que, como Gombrowicz, considera de caracteristicas

culturales similares, en especial en su relacion con las metropolis culturales– para

proponer una provechosa lectura de Ferdydurke en clave nacional. Segun Sabato,

“Hay, en fin, un aspecto en las ideas de Gombrowicz que lo hace particularmente

util para nosotros los argentinos.” De hecho, esta propuesta de lectura del hoy

nonagenario escritor argentino representa una especie de preambulo a la lectura

“nacional” que en los 80 haran Ricardo Piglia, Juan Jose Saer y otros autores de los

que hablaremos ampliamente mas adelante. No obstante, ninguno de estos autores

que desarrollan y superan ampliamente las tesis de Ernesto Sabato lo citaran en sus

Volviendo a la reedicion de Ferdydurke, en algunos diarios 109 (pero en

ninguna revista literaria) aparecen un par de criticas que hacen hincapie no tanto en

la obra en si como en su redescubrimiento y el de su autor. En esta epoca

empezamos a encontrar en la prensa cultural argentina, sobre todo a partir del no5

de Eco Contemporaneo, un enfoque de la obra de Gombrowicz basicamente

biografista que se extiende hasta nuestros dias y que hace que constantemente las

notas de prensa sobre el autor sufran una hipertrofia en la introduccion o nota

108 En aquella epoca aun no traducido al castellano, aunque si al frances. De hecho, en

su prologo Sabato lo llama Journal, mientras reclama una traduccion al espanol.

109 A., D. Q., “Redescubrimiento de Gombrowicz”, La Nacion, 9/5/1965 (no 33.615),

p. 4 (seccion cultural). Sin firma, “El agua, el pan, el amor”, Clarin, 23/5/1965. Sin

firma, “Witold Gombrowicz, el autor polaco que vivio 20 anos en Buenos Aires casi

ignorado, ahora es el escritor mimado de la critica europea”, La Razon, 3/10/65. Sin

firma, “Un autor polacoargentino, dirigido por Lavelli, se consagra en Europa”,

Clarin, 5/10/1965 (no 7103), p. 24. (segunda seccion). Sin firma, “Witold

Gombrowicz”, El Mundo, 30/5/1965 (no 13.047), p. 42.

94

biografica sobre el autor en detrimento del comentario critico de la obra,

practicamente inexistente. A pesar de que, como afirma German Garcia,

refiriendose a la edicion de Argos de 1947, “en el 63 (…) las mesas de saldos

seguian vendiendo Ferdydurke a 150 pesos (la edicion de Argos, se entiende)”,110

la edicion de Sudamericana de 1964 no se vendio tan mal –si nos fijamos en lo que

escribe la prensa de la epoca–111 a pesar de que tampoco se reedito.

Tambien en 1964 y 1965 algunas pequenas notas y resenas112 se hicieron eco

del enorme exito que obtuvo en 1963 el estreno mundial de Le Marriage

(traduccion francesa de Ślub o El casamiento) en Paris, puesta en escena por el

joven director argentino Jorge Lavelli, quien anos mas tarde contribuiria

enormemente a la popularizacion de Gombrowicz en Argentina, esta vez como

autor teatral.

En 1967 aparecen las Memorias de un provinciano113 de Carlos Mastronardi,

donde el poeta comenta algunas anecdotas de su amistad con Gombrowicz y la

relacion de este con sus amigos y conocidos del grupo Sur, en especial Borges.

Aunque la publicacion de este libro en si no tuvo una gran importancia en la

110 Garcia, G. L. El estilo y la heraldica, Atuel, Buenos Aires, 1992, p. 41.

111 Idem.

112 Sin firma, “Un autor polacoargentino, dirigido por Lavelli, se consagra en

Europa”, Clarin, (segunda seccion), 5/10/1965 (no 7103), p. 24. Sin firma,

“Gombrowicz, mas alla del silencio”, Analisis, 29/1/1968 (no 359), p. 48 y 49.

Barney Finn, O., “Conversacion con Jorge Lavelli”, Solcalmo (revista de

dinamizacion mental), verano de 1967/68. Este numero inicial de Solcalmo,

publicacion de la orbita de Miguel Grinberg, tambien incluia el prologo original de

Ferdydurke. (Citado en Grinberg, M., Evocando a Gombrowicz, Galerna, Buenos

Aires, 2004, p. 85)

113 Mastronardi, C., Memorias de un provinciano, Ediciones culturales argentinas,

Buenos Aires, 1967. (Aparecido mas tarde como: Mastronardi, C. Cuadernos de vivir

y pensar (1930-1970), Prologo de Juan Carlos Ghiano, Ediciones de la Academia

argentina de letras, Buenos Aires, 1984)

95

recepcion de la literatura de Gombrowicz en Argentina y la configuracion de la

imagen de su figura en el imaginario cultural, al menos nos sirve para ver como se

empieza a asociar al autor polaco con diferentes miembros de la orbita de la revista

Sur, especialmente con Jorge Luis Borges y Victoria Ocampo. La insistente

reiteracion de las pocas anecdotas que realmente hubo entre Gombrowicz y la

intelectualidad argentina de los anos 40 y 50 fue sedimentando a lo largo de las

decadas una serie de topoi imaginarios que con el tiempo se asociarian con unas

posturas intelectuales tipificadas que tenian que encarnar paralelamente las dos

vertientes de esta legendaria enemistad. Resulta interesante remarcar una vez mas

el hecho que estas marcas que iban configurando el retrato imaginario de

Gombrowicz proceden primitivamente de la gente que lo conocio. A pesar de que

muchos eran escritores ellos mismos, preferian en la mayoria de los casos destacar

el atractivo del personaje social de Gombrowicz, antes que su literatura.

Posiblemente el caso de Carlos Mastronardi sea el mas elocuente en este sentido.

Ni tan solo un poeta de su talla se mostro mas interesado por la obra que por la

figura del escritor. A pesar de que las alusiones de Mastronardi en referencia a su

amigo polaco se encuentran en un libro de memorias y no en un articulo, ni en un

panegirico, no podemos pasar por alto que esta seria la tonica divulgativa

dominante en las siguientes decadas.

A lo largo de los anos 60 iran apareciendo en diferentes revistas y diarios

argentinos varios reportajes y articulos de cariz biografista, que hablan de la fama

de Gombrowicz en Europa para repasar a continuacion los anos pasados en

Argentina por el polaco. Se empieza a hablar de el como escritor “polacoargentino”.

Empieza en estos anos un proceso de revision de su figura y biografia

que, no obstante, no va acompanado de un repaso serio o, mejor dicho, de un

96

analisis profundo de su obra. La prensa argentina empieza a apropiarse

progresivamente de la figura del escritor para la galeria de glorias nacionales –a

pesar de que siempre ocupando un lugar al margen, no por carencia de meritos,

sino por una siempre dudosa adscripcion nacional– , olvidandose un poco de su

arte y de los aspectos con que este podia enriquecer la cultura nacional. Los

articulos de la epoca son profusos en anecdotas extravagantes o jocosas, tan

abundantes en el exuberante y polemico caracter de Gombrowicz, y en testigos

personales de sus antiguos amigos, que por otro lado son a menudo quienes se

encargan de dinamizar el proceso de popularizacion del autor en la prensa. Este

entusiasmo un tanto infantil de los discipulos y el hecho de que el pais dispusiera

de casi 24 anos de anecdotas y vivencias de Gombrowicz y practicamente ninguna

traduccion de sus obras en el momento de su entronizacion en Europa (cuando

recibe el premio Internacional de la Critica Formentor justo un ano despues de

Borges y es propuesto mas tarde para el Nobel) dejaran un lastre biografista del que

el autor polaco todavia no se ha desprendido. En primer lugar, porque provocan un

acercamiento eminentemente biografista en el receptor argentino de la obra

gombrowicziana, cosa que a la vez hace que busque sobre todo la lectura de las

partes biograficas o mas auto-referenciales de la produccion del polaco, en especial

del Diario y mas concretamente de la seleccion (creada por el propio autor –con

toda desconfianza hacia el lector argentino– especialmente para este fin en 1968)

que representa el Diario argentino, editado muy reveladoramente solo en

Argentina. En segundo lugar, y muy especialmente, porque desvian el interes del

consumidor de cultura hacia el personaje del escritor, obviando, como tan a

menudo se hace, su obra. A lo largo de este trabajo nos iremos fijando en los

mecanismos responsables del hecho que en Argentina se creara, precisamente en

97

estos anos inmediatamente posteriores al regreso hacia Europa de Witold

Gombrowicz, un interes considerable por la figura de este escritor, que acabo

desembocando en una especie de mitologia urbano-cultural de los anos del autor

pasados en Argentina (especialmente de los primeros, de sus desafortunados

contactos con las elites literarias locales y de la traduccion colectiva del Cafe Rex)

y un interes tan exiguo tanto por la lectura critica de su obra, como por una posible

adscripcion de Gombrowicz por parte de la academia y los escritores argentinos a

la tradicion literaria local. Huelga aqui decir que Gombrowicz tardara anos en

entrar en los circulos academicos argentinos, a diferencia de lo que sucede en

Polonia, y que todavia hoy en dia su presencia en las aulas universitarias de Buenos

Aires brilla por su casi total ausencia.

En Europa continuaba creciendo su fama y con ella se iban multiplicando las

ediciones de obras suyas en las mas variadas lenguas occidentales y tambien alguna

de oriental. El mercado editorial espanol no era una excepcion. Tambien en la

peninsula la recepcion de Gombrowicz era consecuencia del reconocimiento

parisino y no, como se podria esperar, de los numerosos contactos de las editoriales

espanolas con las argentinas, las mas importantes de las cuales provenian

directamente del exilio politico espanol hacia el pais sudamericano, en la fructifera

epoca del Boom de la literatura hispanoamericana. En 1965 Seix-Barral publica

Pornografia bajo el titulo mas ligero de La seduccion, novela esta escrita por

Gombrowicz estando todavia en Argentina, pero la edicion tan solo llega al Plata

tres anos mas tarde. El traductor de la version castellana era Gabriel Ferrater,

ferviente admirador de Gombrowicz que segun afirma la leyenda aprendio polaco

solo para poderlo leer en el original y traducirlo (aunque lo mas probable es que

tradujera Pornografia del aleman). En esta epoca de mutuos contactos editoriales y

98

literarios entre Espana y Sudamerica, Ferrater debia de ser suficientemente

conocido en Argentina como critico literario. En este sentido puede atribuirse cierta

influencia a la potencial lectura por parte de algunos escritores o intelectuales

argentinos de su articulo titulado simplemente “Witold Gombrowicz” y publicado

en marzo de 1966 en la revista Presencia.114 Cabe indicar que en este articulo, que

sirve de presentacion de Gombrowicz al lector espanol, Ferrater se fija sobre todo

en la poetica del autor de Pornografia y muy secundariamente, como resulta logico,

en su peripecia vital. A diferencia de lo que pasaba en Argentina, el critico y poeta

catalan contaba con el desconocimiento total no tan solo de la obra de Gombrowicz,

sino tambien del propio nombre del escritor por parte del lector peninsular. Lo mas

interesante de esta breve resena aparecida en Presencia es que Ferrater, con mucha

vision, presenta por primera vez a Gombrowicz como “uno de los mas notables

escritores de la lengua espanola”,115 sin la necesidad de preguntarse si es, o no,

escritor argentino. Ademas, rescata la version portena de Ferdydurke,116 pasando

por alto el caracter mitico de su traduccion que tanto gusta a sus comentadores

argentinos, y es tambien el primero en fijarse en la curiosa lengua literaria

114 Ferrater, G., Papers, cartes, paraules, Quaderns Crema, Barcelona, 1986, p. 192-

194. Originalmente publicado en el no 39 de la revista Presencia el 15 de marzo de

115 Idem.

116 Destacamos aqui que en 1968 Edicions 62 publico una traduccion de Ferdydurke

al catalan que Ramon Folch i Camarasa habia hecho de la traduccion argentina del

Cafe Rex. El hecho de que en 1998 la editorial Quaderns Crema lanzase al mercado

la traduccion directa, tambien al catalan, de Anna Rubio y Jerzy Sławomirski del

Ferdydurke original polaco, ha hecho del catalan la unica lengua que gozo durante

muchos anos del privilegio de contar con los dos originales traducidos de

Ferdydurke: el original polaco y la reelaboracion argentina del propio autor. La

primera edicion de la traduccion castellana directa del original polaco aparecio en

Espana en 2005, realizada de nuevo por Rubio y Sławomirski.

99

empleada en esta novela, con la que anos mas tarde Ricardo Piglia justificara la

consideracion de Gombrowicz en la genesis de la novela argentina contemporanea.

3.3 La publicacion argentina del Diario argentino

Mucho mas importante para la configuracion de la percepcion de

Gombrowicz en el imaginario lector local es la publicacion tambien en 1968

en la editorial Sudamericana del Diario argentino, una seleccion de

fragmentos del Diario relacionados con la Argentina hecha por el propio autor,

en la que seria la primera traduccion gombrowicziana del mexicano Sergio

Pitol. A pesar de que en la epoca en que aparecio esta obra elaborada ex

professo para el lector argentino la critica literaria local no le dedico mucha

atencion, con el paso del tiempo el Diario argentino acabaria siendo uno de

los libros del autor polaco mas leidos y apreciados por el lector argentino y

que ademas consiguio cierta permanencia en el mercado editorial

  1. 117

117 Una rapida ojeada a la historia editorial y a la suerte de los libros de Gombrowicz

en Argentina demuestra esta afirmacion. Se puede afirmar que el Diario argentino ha

sido, desde el momento de su publicacion, el unico de sus libros que encontramos de

forma relativamente ininterrumpida en el mercado argentino. Este dato nos ayuda a

deducir y corroborar la primera afirmacion del enunciado, pues otros sondeos sobre

la lectura de Gombrowicz en Argentina no se han hecho y sempre resulta dificil

determinar que obra de un autor resulta la mas leida, apreciada, influyente, etc. A

falta de pruebas mayores, la evidencia editorial, las numerosas criticas y ensayos

posteriores que hablan de este libro y tambien el testimonio oral de muchisimos

lectores argentinos consultados parecen demostrar que ninguna otra obra de

100

Todo el Diario de Gombrowicz constituye una prueba mas que flagrante

de como su autor se programa una imagen publica, se dota antes de morir de

una biografia autorizada, en definitiva, de como se construye un individuo,

como lo pondria Bourdieu.118 En su libro El mal de Montano, Enrique Vila-

Matas comenta de la siguiente manera la naturaleza del Diario de

Gombrowicz (y, de hecho, de cualquier diario intimo de escritor) a partir de la

lectura de un articulo de Alan Pauls sobre el diario intimo (donde este habla

tambien de Gombrowicz):

“Pero .era sincero Gombrowicz cuando decia eso? Su diario no es

precisamente una obra maestra del arte de la sinceridad, esa facultad que tantos

esperan encontrar en un diario intimo. En su diario llevo a cabo una nueva

invencion de la Forma y al mismo tiempo invento una nueva forma de escribir

un diario. Y lo hizo tal vez porque como escritor a lo que mas temia

Gombrowicz era a la Sinceridad, sabia que esta en literatura no conducia a

nada: ‘.Se ha visto alguna vez un diario que fuera sincero? El diario sincero es

Gombrowicz ha estado tan presente en el mercado editorial y en el imaginario lector

argentino como la seleccion ad hoc del Diario argentino.

118 Debido a la naturaleza especifica del Diario de Gombrowicz, pensado y creado

teniendo en cuenta su inmediata difusion publica, este funciona en cierta medida

como una especie de autobiografia (sobretodo intelectual, pero tambien en cierto

modo factual) que se va escriciendo y haciendo publica semana tras semana. Si

ademas tomamos en consideracion la obsesion de Gombrowicz por la gloria y la

importancia que otorgaba a su Diario para conseguirla, no resulta dificil apreciar

muchos de los medios y resortes que se utilizan en las autobiografias para construir

una “historia de vida” que justifique y de sentido al personaje social que la escribe,

de los que habla Bourdieu en su trabajo “La ilusion biografica” (Bourdieu, P., “La

ilusion biografica”, Historia y fuente oral, no 2, 1989, pp. 27-33). Al respecto,

Alejandro Russovich comenta: “Su autopublicidad formaba parte de su propia

mitologia. ‘Se lo que hay que decir sobre mi’ –decia y tenia razon–”. Gombrowicz,

R., Gombrowicz intimo, trad. Rato, M. A. y Dlugovorska, A., Ediciones del Dragon,

Madrid, 1987, p. 121.

101

sin duda el diario mas falaz, pues la franqueza no es de este mundo. Y, a fin de

cuentas, !la sinceridad, vaya una lata! No es nada fascinante.’

A causa de todo esto, evito dar a su diario un caracter de confesion.

Comprendio a tiempo que en ese diario debia el presentarse en accion, en su

intencion de imponerse al lector de una determinada manera, en su voluntad de

crearse a la vista y conocimiento de todos. Decirle al lector : ‘Asi quiero ser

para ti’, y no ‘Asi soy’. Es decir que Gombrowicz reclamaba el derecho a su

propio rostro: ‘.Acaso debo permitir a cada cual que me desfigure como le

plazca?”’119

Su obra Wspomnienia Polskie (traducida al castellano como Recuerdos

de Polonia), concebida en forma de folletin radiofonico para las emisiones de

Radio Free Europa y que se publico como libro en diferentes lenguas,

representa una prueba similar de autobiografia fragmentaria de sus anos de

juventud en Polonia. Por lo demas, Gombrowicz no escondia sus intenciones

al respeto:

“Quisiera que toda la historia de mi vida fuese cada vez mas conocida. Segun la

interpretacion que yo mismo hago. Si se pudiese hacer historia sin interpretar, la

ofreceria “en crudo”: solo hechos desnudos. Pero hay que escoger, hay que separar

lo que es importante, creativo, de lo que es inutil y esteril; pero es sobretodo por el

hecho de que aun no he muerto, de que estoy vivo y el futuro me espera, que debo

construirme un pasado para que la historia me adjudique un futuro.”120

119 Vila-Matas, E., El mal de Montano, Editorial Anagrama S. A., Barcelona, 2002, p.

120 Gombrowicz, W., Publicystyka, wywiady, teksty roŜne (1939-1963),

Wydawnictwo Literackie, Krakow, 1996, p. 23. (trad. del fragmento: BoŜena

Zaboklicka)

102

En este sentido, el hecho de aislar y agrupar fragmentos donde aparece

tematica argentina –biografica o auto-referencial en muchos casos–, en un

libro pensado para ser publicado exclusivamente en Argentina, no puede dejar

de hacernos pensar en una estrategia promocional del autor para regresar

nuevamente a la Argentina, esta vez no fisicamente, sino como escritor.121

Seleccionando los pasajes argentinos del Diario, Gombrowicz no solo busca

una entrada facil al mercado literario argentino y el reconocimiento publico

del sistema como escritor, sino que probablemente va a reforzar la

construccion de su imagen publica. Una lectura atenta de los momentos autoreferenciales

del Diario argentino pone en evidencia como se asemejan la

imagen publica que el autor proporciona de el mismo y la forma que va

cogiendo la leyenda que en torno a su figura se va configurando en el

imaginario argentino (sobre todo gracias a las aportaciones de sus discipulos)

en aquellos anos. Posiblemente estos dos factores en algun momento se

retroalimenten. En todo caso, con la creacion del Diario argentino

Gombrowicz se encargaba de dejar para la posteridad un Gombrowicz

(extranjero o no, adaptado o no, exiliado o conciudadano) argentino. De este

modo –seguramente inconsciente– se constituia a la vez en el ultimo eslabon

de una larga serie de intelectuales extranjeros a pontificar sobre el pais del

Plata y su ser nacional y en consecuencia abonaba el terreno a la mirada en

121 Recordemos aqui que en 1963 Gombrowicz deja la Argentina. Hasta muy

avanzada su estancia en Europa, el escritor considero seriamente regresar a la

Argentina. Incluso cuando su delicado estado de salud le hizo comprender que ya no

se moberia de Francia, Gombrowicz fue siguiendo la evolucion de la difusion de su

obra y su recepcion en el pais del Plata, que segun pensava (erroniamente) seguiria

paralela a la popularizacion de su obra en Europa. Precisamente para tomar cierta

carrerilla promocional en Argentina fue que creo la seleccion del Diario argentino en

1968, un ano antes de morir en Vence.

103

clave “nacional” de su figura y obra que efectivamente acabaria llegando con

Ricardo Piglia, Juan Jose Saer y otros autores en la decada de los ochenta.

Como veremos mas tarde, en este punto el movimiento autopromocional

mostrara su acierto y la mirada “argentina” sobre Gombrowicz que crean estos

autores a partir de la lectura del Diario argentino devolvera al lector posterior

como un bumeran a la lectura del mismo. Y todo esto, huelga decirlo,

reforzando una lectura argentina de Gombrowicz preeminentemente

biografista, cosa que el autor seguramente nunca habia deseado.

Pero esta mirada “nacional” iniciada por Piglia tendra lugar unos anos

mas tarde. De momento, ni el Diario argentino, ni la edicion espanola de La

seduccion (que tambien llego a las librerias argentinas) no merecieron

demasiadas criticas por parte de la prensa local. Una de las revistas que se

hicieron eco de la publicacion de estos dos libros fue Sur, que aprovecho la

ocasion para compensar antiguos errores con la aparicion de un par de

  1. 122 Por un lado, los recuerdos mas bien denigrantes de un encuentro en

Uruguay con Gombrowicz de Eduardo Gonzalez Lanuza como comentario al

Diario argentino. Visto con la perspectiva de mas de cuatro decadas pasadas,

cabe decir que esta resena, rellena de anecdotas chocantes y grotescas

compartidas por Gonzalez Lanuza con Gombrowicz, con el tiempo se ha

convertido en un articulo ya mitico de la gombrowiczologia local 123 y

122 Gonzalez Lanuza, E., “Witold Gombrowicz y su diario”, Sur, no 314, septiembreoctubre

de 1968, pp. 81-85. Tirri, N., “La seduccion de W. Gombrowicz”, Sur, no

314, septiembre-octubre de 1968, pp. 97-100.

123 Se trata de uno de los articulos de las decadas pasadas sobre Gombrowicz que

podemos encontrar aun colgado en varias paginas de Internet. Asimismo, es uno de

los mas citados por otros comentaristas argentinos de la obra del autor de

104

seguramente tambien en uno de los textos mas leidos que aportan marcas de

caracter en el retrato imaginario de Gombrowicz en Argentina. Por otro lado,

Sur publica en el mismo numero una critica de la traduccion de Gabriel

Ferrater de La seduccion escrita por Nestor Tirri, uno de los discipulos de

Gombrowicz de la epoca de Tandil de los que acabarian siendo escritores.

Parece ser que a pesar de la tibia acogida en la prensa argentina estos dos

libros no se vendieron mal. 124 Por otro lado, la publicacion de Yvonne,

princesa de Borgona en castellano tambien en 1968 en Madrid no conto con

ningun tipo de eco mediatico en Argentina. El Gombrowicz dramaturgo estaba

todavia por descubrir en el Plata.

En 1969 aparece en Seix-Barral 125 Cosmos, ultima novela de

Gombrowicz, gracias a la cual recibe el premio Formentor. A pesar de que la

prensa argentina se hace eco del premio, la edicion castellana del libro en si no

provoca ninguna resena seria por parte de la critica argentina. De este mismo

ano podriamos destacar el primer articulo sobre Gombrowicz de German

Leopoldo Garcia,126 un psicoanalista y escritor que mas tarde se convertira en

el primero gombrowiczologo argentino en producir un libro ensayistico sobre

su obra. Garcia es uno de los psicoanalistas argentinos mas prestigiosos y en

este articulo introduce una aproximacion psicoanalitica en la critica argentina

124 Al respecto, Miguel Grinberg comenta en una carta a Witold Gombrowicz fechada

a 15 de mayo de 1968: “La novela (La seduccion) se vende muy bien en las librerias

de Buenos Aires, mucho mas que la publicitada (y alabada por los intelectuales)

novela Paradiso del cubano Lezama Lima”. Grinberg, M., Evocando a Gombrowicz,

Galerna, Buenos Aires, 2004, p. 131.

125 Debemos tener en cuenta que la editorial Seix-Barral, que hoy en dia posee todos

los derechos de publicacion de la obra de Gombrowicz en castellano, era en aquella

epoca, com vuelve a serlo hoy dia, una empresa con presencia en el Estado espanol,

en Argentina y en otros paises suramericanos.

126 Garcia, G. L., “Leer a Gombrowicz”, Los libros, agosto de 1969.

105

de los libros del autor polaco. Avanzandonos a la historia diremos tambien que

German L. Garcia sera uno de los que mas va a hacer, entre los que no eran

amigos personales suyos, para la difusion de la obra de Gombrowicz en

1969 nos trae tambien la muerte del escritor en Vence, en el sur de

Francia, noticia que reflejaran los periodicos mas importantes de Argentina

con unos pequenos obituarios resenando muy brevemente su vida y obra.127

Gombrowicz muere en Europa rodeado de los laureles que tanto habia

anhelado, pero sin el reconocimiento del pais donde paso la mayor parte de su

vida literaria. Son numerosos los documentos que demuestran el interes que

Gombrowicz manifesto hacia el final de su vida por ser leido y apreciado en

Argentina. El mismo Jorge Lavelli, que en aquella epoca habia saltado a la

primera fila del teatro europeo poniendo en escena los dramas de Gombrowicz,

comenta en una entrevista con Jose Tcherkaski el interes del dramaturgo

polaco en saber que se decia en los diarios argentinos del gran exito que logro

el estreno mundial de Le Marriage en Paris: “…pero a el le interesaba mucho

saber, !en Paris!, que decia La Nacion de su obra…”.128 Y seria precisamente

de la mano de Lavelli que Gombrowicz triunfaria, por primera vez a gran

escala, en Argentina. Se tendria que esperar a las grandes escenificaciones de

sus obras teatrales, en 1972 y 1981, para encontrar un Gombrowicz mas

127 Sin firma, “Witold Gombrowicz fallecio en Niza”, La Nacion, 26/7/1969

(no35.119), p. 5. Sin firma, “Fallecio el escritor polaco W. Gombrowicz”, Clarin,

26/7/1969. Sin firma, “Witold Gombrowicz murio en Francia”, La Prensa, 27/7/1969

(no 34.234), p. 4. Sin firma, “Witold Gombrowicz ha dejado de existir”, La Capital,

27/7/1969 (no 37.767), p. 4. Garcia, G. L., “Leer a Gombrowicz”, Los libros, agosto

de 1969.

128 Tcherkaski, J., Las cartas de Gombrowicz, Siglo XXI de Argentina Editores,

Buenos Aires, 2004.

106

popular en Argentina. Este autor que detestaba el teatro y que nunca habia

asistido a la representacion de una de sus piezas, seguramente no habria

podido nunca imaginar que su entrada al mundo de la literatura argentina seria

a traves del telon. Gombrowicz no triunfo en Argentina hasta que no lo hizo

como hombre de teatro, pero esto ya no lo veria.

107

4. De 1972 a 1981:

Gombrowicz dramaturgo

4.1 La puesta en escena de Yvonne, princesa de Borgoña por Jorge Lavelli

Los anos 70 empiezan para un Gombrowicz ya postmortem con mas

articulos generales e igualmente exiguos sobre su vida y obra en diarios como

Clarin, Primera Plana o La Nacion y con la publicacion en Mexico de Lo

humano en busca de lo humano, 129 que actualmente conocemos como

Testamento, Conversaciones cono Dominique de Roux. Seguramente por su

caracter vivencial y ensayistico, donde se habla con profusion de temas

argentinos, el libro merecio unas cuantas resenas y criticas, todas ellas de

caracter bastante positivo y sin olvidar nunca la nota biografista, en las

secciones culturales de diferentes periodicos.130

129 Gombrowicz, W., Lo humano en busca de lo humano. Conversaciones con

Dominique de Roux, trad. Alapont, R., Editorial siglo XXI, Mexico, 1970.

130 Soares, N. J., “Las ‘fachas’ de Gombrowicz”, Primera Plana, 24/11/1970 (no 408),

p. 48. Sin firma, “Resena de Lo humano en busca de lo humano”, La Nacion,

27/12/1970 (no 35.624), p. 4 (seccion 4). Goligorsky, E., “Lo humano en busca de lo

humano”, Clarin, 7/1/1971 (no 8965), p. 5 (seccion 3). Yanez, M. (Orozco, O.),

“Aqui vivio”, Claudia, 1971, p. 3.

108

No pasara lo mismo en 1971 con Transatlantico, 131 audacia

traductologica de Sergio Pitol y Kazimierz Piekarek publicada en Barcelona

por Seix-Barral, que no merece ni una sola nota en la prensa argentina. En esa

epoca, como ha seguido pasando mas tarde, Trans-Atlantyk, que en 1987

Ricardo Piglia calificaba como “una de las mejores novelas escritas en este

pais”, 132 no fue leida, ni entendida, por el publico argentino. Esta novela

constituye, desde el punto de vista de las diferentes lecturas y recepciones

nacionales, un caso muy particular, aparentemente paradojico. A pesar de ser

la unica novela de Gombrowicz que pasa en Argentina, con protagonistas

locales y multitud de referencias a la realidad argentina (incluido un personaje

que representa en clave a Jorge Luis Borges), el verdadero tema de la obra es

la relacion filiastrica del individuo con la nacion, pero aqui la nacion que sirve

como base a la reflexion teorica no es Argentina, sino Polonia. Asi, a pesar del

contexto argentino, la novela esta llena de referencias culturales e historicas a

la nacion polaca dificilmente comprensibles por parte del lector argentino y,

ademas, practicamente obviadas en las dificultades de la traduccion. Tampoco

el hecho de que el libro contenga las memorias de los primeros anos de

Gombrowicz en Argentina –aunque estas sean solo una excusa literaria y un

juego auto-ficcional– no parece haber alentado al lector argentino, tan

influenciado por la vision biografista de la obra, a emprender la lectura de una

de las mejores novelas del autor polaco.

131 Gombrowicz, W., Transatlantico, trad. Pitol, S. y Piekarek, K., Editorial Seix

Barral, Barcelona, 1971. En la ultima edicion de esta traduccion, aparecida en

Barcelona y Buenos Aires en 2004 tambien en Seix-Barral se ha corregido el titulo,

pasando a llamarse Trans-Atlantico, forma mas fiel al titulo original polaco.

132 Piglia, R., “.Existe la novela argentina? Borges y Gombrowicz”, Espacios de

critica y produccion, no6, Buenos Aires, 1987, p. 13.

109

Por otro lado, La Virginidad,133 coleccion de tres cuentos de los que mas

tarde formaran parte de Bakakai, publicada tambien en Barcelona por

Tusquets en 1971, sera motivo de una suela critica en el diario Primera Plana.

Pero la publicacion de estos libros y de los que ya habian salido a lo largo de

los anos sesenta, asi como las escasas resenas, criticas y los articulos

biografistas o de caracter general que van apareciendo principalmente en las

secciones culturales de los periodicos argentinos y mucho mas

esporadicamente en publicaciones especializadas, no hacen mas que preparar

el terreno al que sera el primer contacto serio de Gombrowicz con el publico

argentino que, como ya hemos indicado, no vendra de la mano de la novela, ni

siquiera del testimonio o del ensayo de tematica argentina, sino del teatro.

De hecho, el origen de la percepcion y consiguiente popularizacion del

Gombrowicz dramaturgo que acontece a principios de los anos 70 tendriamos

que buscarlo ya en 1963, ano en que tiene lugar en Paris el estreno mundial de

Le Marriage, puesta en escena por el director novel argentino Jorge Lavelli.

Este habia leido El Casamiento hacia ya muchos anos en la version argentina

de Gombrowicz y Russovich y lo habia releido en la primera traduccion

francesa que hizo el propio Gombrowicz con la ayuda de unas estudiantes

francesas, todavia en Argentina, para poderla enviar a Paris. 134 El joven

Lavelli, estudiante en Paris, decide elegir esta dificil obra, concebida mas bien

para ser leida que representada (a pesar de que cogia como modelos

Shakespeare y La vida se sueno de Calderon de la Barca) para presentarse al

133 Gombrowicz, W., La virginidad, trad. Pitol, S., Tusquets editores, Barcelona,

134 Tcherkaski, J. Las cartas de Gombrowicz, Siglo XXI de Argentina Editores,

Buenos Aires, 2004.

110

importante Concurso de Jovenes Companias celebrado en Paris. Lavelli se

llevo el primer premio del concurso y el espectaculo fue un exito de

dimensiones que ni Lavelli, ni el mismo Gombrowicz no podian ni imaginar

para una obra tan compleja y dificil de escenificar. Nacia asi una simbiosis

artistica entre el polaco y el argentino que resultaria muy fructifera para los

dos. La prensa francesa se hizo eco de forma apabullante de la puesta en

escena y el exito de publico de Le Marriage conseguido por el joven (y hasta

entonces desconocido) director argentino, con articulos en Le Figaro, Le

Monde y en muchas revistas especializadas de teatro y literatura.135 Ademas,

otras companias europeas –entre ellas el Teatro Dramatico Real de Estocolmo

del prestigioso director Alf Sjoberg–, pidieron los derechos, tradujeron y

representaron, a menudo con mucho exito, El Casamiento. El gran

acontecimiento teatral a nivel europeo que desencadeno el estreno de Lavelli

contribuyo muchisimo a la popularizacion por toda Europa occidental de un

Gombrowicz que se encontraba ya en alza gracias a sus novelas y lo descubrio

al publico como autor teatral. Enseguida se le comparo con autores como

Beckett o Ionesco136 y sus originales dramas alcanzaron un peso especifico

tanto en el teatro contemporaneo, como en el conjunto de su obra.

Pero el exito de Le Marriage tambien toco de pleno y llevo al

reconocimiento internacional a su director, que era argentino. A pesar de que

en Argentina Jorge Lavelli era y siguio siendo casi una decada mas

practicamente un desconocido, algunos diarios argentinos se hicieron eco de

135 Idem.

136 K. A. J. (Jeleński, K.), “Witold Gombrowicz llama maldito a Ionesco porque la

critica lo situa en su orbita de influencias”, La Razon, 14/1/1967 (no 20.825), p. 13.

111

su exito europeo137 y esto hizo que su retorno a Buenos Aires en 1972 fuera

acompanado de un gran revuelo mediatico. Es en esta epoca que algunos

articulos periodisticos empiezan a difundir la idea de que la fama mundial de

Gombrowicz se debe al descubrimiento y a la primera escenificacion de

Lavelli, que con el tiempo se ira convirtiendo en una idea bastante

generalizada en Argentina. Si bien esta afirmacion es parcialmente erronea, lo

que si es cierto es que a partir de este primer encuentro las colaboraciones

entre Gombrowicz y Lavelli serian numerosas y los beneficios artisticos y en

popularidad, mutuos. Es tambien gracias a Lavelli que Gombrowicz regresara

en 1972 a Argentina por la puerta grande y seguramente no es menos cierto

que parte del exito que logra ese mismo ano Lavelli en su tierra se debe

tambien al hecho de traer a un autor todavia relativamente desconocido, en

cierto modo enigmatico, pero que facilmente podia resultar interesante o

atractivo (sobre todo despues del exito europeo de Le Marriage los anos

pasados en Argentina por su autor cobraron fuerza) para los argentinos como

Witold Gombrowicz.

Efectivamente, a principios de 1971 la direccion del prestigioso Teatro

San Martin de Buenos Aires se mostro interesada en el regreso a Argentina de

Jorge Lavelli, admirado en los circulos teatrales europeos, pero

mayoritariamente desconocido en su pais natal. Se acordo la puesta en escena

137 Mendia, J. A., “Paris: una obra desconcertante y un brillante director argentino”,

La Prensa, 9/5/1964. A., D. Q., “Redescubrimiento de Gombrowicz”, La Nacion,

9/5/1965 (no 33.615), p. 4 (seccion cultural). Sin firma, “Un autor polacoargentino,

dirigido por Lavelli, se consagra en Europa”, Clarin, 5/10/1965 (no 7103), p.24.

(segunda seccion). Barney Finn, O., “Conversacion con Jorge Lavelli”, Solcalmo

(revista de dinamizacion mental) (no 1), verano de 1967/68. Sin firma, “Exito en

Milan de El matrimonio”, Clarin, 3/1/1969 (no 8251), p. 19 (segunda seccion).

112

de Yvonne, princesa de Borgona –obra que Lavelli ya habia estrenado en Paris

y otras ciudades europeas en 1964– con direccion de Lavelli, produccion del

San Martin y la participacion de un elenco de conocidos actores argentinos. La

obra se estreno con toda la pompa la noche de San Juan de 1972 y desde el

primer momento se convirtio no tan solo en un gran exito de publico, sino en

un acontecimiento mediatico a escala nacional. No encontramos practicamente

ni un diario argentino, incluidos muchos diarios de provincia y tambien de las

diferentes comunidades de inmigrantes en sus lenguas, que no se hiciera eco

de esta puesta en escena. Ademas, esta supero el ambito del mundo teatral y se

convirtio en un acontecimiento cultural de primera magnitud, cosa que se

manifestaba tambien en el hecho de que los articulos que se le dedicaron en la

prensa superaran a menudo los espacios destinados a las secciones culturales y

cuando se hablaba dentro de estos espacios mas adecuados, normalmente era

en primera plana. Tal fue el impacto de la obra: Yvonne, princesa de Borgona,

una de las piezas mas excentricas dentro del conjunto de la literatura del autor,

una obra, ademas, pre-argentina, de juventud, entraba por la puerta grande en

Buenos Aires. Y es que, aparte del valor del texto, del exito europeo que la

precedia, de la magnifica puesta en escena y de la presencia de numerosos

actores argentinos de primera fila, contaba con el apoyo oficial que

representaba una produccion del Teatro San Martin. De este modo Yvonne

represento el acontecimiento teatral del ano y una de las obras mas celebradas

de la epoca. Ademas se dice que en cierto modo marco una nueva tendencia en

el teatro San Martin con mas apuesta por unas escenografias espectaculares,

envolventes, expresionistas, y unas puestas en escena mas agresivas e

innovadoras. “No es exagerado afirmar que con la obra del desconcertante

113

Gombrowicz, Buenos Aires se convirtio por un momento en capital del mundo

del teatro”,138 frases grandilocuentes de este tipo no eran dificiles de encontrar

en los articulos que anunciaban el estreno de Yvonne o bien comentaban el

gran exito que estaba teniendo. Por otro lado, esta espectacular puesta en

escena representaba la eclosion definitiva del reconocimiento de Gombrowicz

en Argentina. Paradojicamente el reencuentro postmortem del escritor polaco

con su pais de adopcion, esta vez rodeado de los laureles que siempre habia

deseado, se consumaba con una obra escrita en Polonia en su juventud y en un

genero, el teatro, que Gombrowicz no concebia en su dimension dramatica,

sino como forma de expresion preeminentemente textual. Por primera vez el

nombre de Witold Gombrowicz estaba en boca de todo el mundo.

Practicamente de la noche a la manana dejaba de ser un personaje

extravagante y misterioso de la vida portena o un escritor de culto respetado y

reconocido en circulos intelectuales o de cultura underground 139 muy

reducidos y se convertia en autor teatral ampliamente reconocido. Cabe decir

que Lavelli y Gombrowicz se repartieron los elogios a partes iguales. Al fin y

al cabo los dos habian permanecido practicamente desconocidos hasta el

momento en Argentina mientras triunfaban en Europa. Lavelli estaba vivo, era

joven y popular, volvia a Buenos Aires cargado de exitos internacionales.

Gombrowicz hacia tres anos que habia muerto, era conocido en Europa, pero

138 Sin firma, “Una fascinante experiencia teatral ha ofrecido Lavelli en Buenos

Aires”, Cronica, Rosario, 27/6/1972, p. 36.

139 Recordamos aqui, a modo de ejemplo, el circulo de la revista Literal o al activista

contracultural Miguel Grinberg, de los que hemos hablado en el capitulo precedente.

Tambien algunos autores como Ricardo Piglia, Juan Jose Saer, Cesar Aira, Tamara

Kamenszain y otros que en esa epoca eren jovenes y anos mas tarde escrivieron sobre

Gombrowicz, se han declarado lectores fervientes de Gombrowicz en la decada de

los 70.

114

la prensa argentina estaba poco familiarizada con el, a no ser por la misteriosa

figura que no se habia olvidado del todo, especialmente entre una parte de la

gente mas cultivada y de la juventud alternativa. Asi, a la hora de presentar a

Gombrowicz, encontramos un amplio abanico de posturas en los

numerosisimos articulos que rodearon este acontecimiento teatral. En

principio algunos periodistas dieron por supuesto el conocimiento general de

Gombrowicz en Argentina y se ahorraban presentaciones de cariz general,

pero muchos de los articulos siguieron apareciendo con notas biograficas que

destacaban la prolongada estancia del escritor en el pais y sobre todo el hecho

de que el medio artistico local lo hubiera estado ignorando durante tantos anos.

Muchos de estos articulos trataban a Gombrowicz sobre todo como

dramaturgo o consideraban que la produccion teatral de Gombrowicz era la

mas destacable del autor y la que le habia otorgado prestigio y fama en Europa.

De hecho, tenemos que ver en esto una consecuencia de la idea solo

parcialmente correcta, pero bastante extendida entre muchos periodistas de la

epoca (y que pervive todavia hoy en dia) de que Gombrowicz habia sido

descubierto en Paris por Lavelli y de que era famoso sobretodo como autor de

teatro. Los numerosos articulos dedicados a Gombrowicz durante los meses de

verano de 1972 hablan mas bien poco de las novelas o de la obra ensayistica

del polaco-argentino.

La inmensa mayoria de las criticas fueron muy positivas, solo alguna

destacando las dificultades de escenificacion de un texto muy “literario”, mas

bien pensado para ser leido. Si bien es cierto que la mayor parte de los

articulos no son mas que breves notas o resenas generales de la pieza, tambien

lo es el hecho que aparecieron criticas muy acertadas y por primera vez

115

fundamentadas en criticos europeos o reputados estudiosos de la obra de

4.2 La critica de acompanamiento

La puesta en escena de Yvonne, princesa de Borgona no contribuyo a la

divulgacion de la obra de Gombrowicz solo a traves de los articulos teatrales

que comentaban el exito de las representaciones. Algunos diarios y revistas

quisieron hacerse eco del acontecimiento teatral con dossieres especiales

dedicados al autor, con articulos mas generales o con testigos de los que lo

habian conocido mas de cerca. Ya en mayo del mismo 1972 German L. Garcia

publico en su revista Los libros140 un analisis de la poetica de Gombrowicz

desde el punto de vista del psicoanalisis, lo que constituye una de las primeras

miradas criticas de un argentino sobre la obra completa de Witold

Gombrowicz. Unos dias antes del estreno de Yvonne, La Opinion dedicaba su

seccion cultural a un amplio dossier de 12 paginas sobre Gombrowicz. 141

Aparecia un largo y exhaustivo “ensayo sobre la trayectoria argentina de

140 Garcia, G. L., “Gombrowicz textual”, Los libros, mayo de 1972.

141 Oks, M., “Transito argentino de Gombrowicz”, La Opinion, 18/6/1972, pag. 2-5.

Gombrowicz, W., Dubuffet, J., “La polemica sobre arte y cultura de Gombrowicz-

Dubuffet”, La Opinion, 18/6/1972, pag. 6-8.

MroŜek, S., “La pesadilla de Sławomir MroŜek”, La Opinion, 18/6/1972, pag. 8.

Kott, J., “Mascaras y rostros en el teatro de Gombrowicz”, La Opinion, 18/6/1972,

pag. 9-10.

Lavelli, J., “Gombrowicz segun Lavelli. Un recuerdo sobre el estreno mundial de El

matrimonio”, La Opinion, 18/6/1972, pag. 12.

Sense signatura, “El ultimo reportage”, La Opinion, 18/6/1972, pag. 10.

116

Gombrowicz”, como apuntaba Mario Oks, su autor, acompanado de una

cronologia, una parte de la correspondencia entre Gombrowicz y el pintor

frances Jean Dubuffet, un articulo de 1967 de Sławomir MroŜek

(relativamente conocido en Argentina gracias a la puesta en escena unos anos

antes de su pieza teatral Tango) y otro del tambien polaco Jan Kott sobre el

teatro de Gombrowicz, fragmentos de la ultima entrevista realizada al autor

polaco y que sirvio para montar la emision televisiva de un capitulo dedicado

al escritor en la “Bibliotheque de poche” y finalmente una evocacion del autor

por parte de Jorge Lavelli. El mismo diario La Opinion publicaba en julio un

articulo testimonial del pintor Antonio Berni y otro en agosto a dos paginas

del profesor de filosofia y antiguo amigo de Gombrowicz y traductor de su

obra Alejandro Russovich. Por su parte Clarin publico un articulo tambien

biografista del escritor Roger Pla sobre su relacion durante los anos 40 con el

“Witoldo” y El Cronista el trabajo del tambien discipulo Jorge Di Paola Levin

“Tango Gombrowicz”, que reapareceria dos anos mas tarde en la revista de

literatura Hispanoamericana.

En 1973 aparecia en Espana El Matrimonio y Opereta142 en un solo libro

y la recopilacion de textos diversos y entrevistas bajo el titulo de

Autobiografia sucinta, 143 los dos editados por Seix-Barral, y en 1974

Bakakai,144 los cuentos completos de Gombrowicz, traducidos por Sergio Pitol

y editados por Barral. Seguramente sea el retraso con que estos libros llegaron

a Argentina la razon por la cual la prensa literaria local se hace tan poco eco

142 Gombrowicz, W., El matrimonio i Opereta, trad. Fernandez de Castro, J., Editorial

Seix-Barral, Barcelona, 1973.

143 Gombrowicz, W., Autobiografia sucinta, seleccion y trad. Fernandez de Castro, J.,

Editorial Seix-Barral, Barcelona, 1973.

144 Gombrowicz, W., Bakakai, trad. Pitol, S., Editorial Barral, Barcelona, 1974.

117

de la aparicion de estos libros. Lo cierto es que practicamente no recibieron

ninguna critica y, en el caso de Bakakai, las pocas que aparecieron lo hicieron

con un atraso de algunos anos respeto la fecha de salida de la primera

  1. 145 Durante el resto de los anos 70 no aparecen practicamente articulos

dedicados a Gombrowicz, cosa que vagamente podemos atribuir en parte a la

coyuntura politica del momento, con el inicio de la dictadura militar el 24 de

marzo de 1976, con la consiguiente imposicion de una fuerte censura y el

enmudecimiento forzado de muchos jovenes escritores y lectores

potencialmente lectores de la obra de Gombrowicz. (Recordemos aqui la

percepcion que se tenia en Argentina desde los anos 60 de Gombrowicz como

autor subversivo y contracultural). Antes del comienzo del llamado “Proceso

militar” encontramos un aislado y poco relevante articulo de Ernesto Sabato

(muy popular en aquella epoca) en Paginas vivas.146

Hay que destacar tambien la aparicion en 1976 en Mexico de un numero

especial de la revista Textos Criticos147 dedicado a Gombrowicz preparado por

la argentina Tamara Kamenszain. Esta joven periodista y poetisa se dedico a

seguir el rastro del autor polaco en Argentina y entrevisto tanto a sus

amistades y conocidos, como a algunos escritores que lo habian llegado a

conocer, entre otros a Borges y a Sabato. Inexplicablemente las entrevistas y

los comentarios de Tamara Kamenszain no aparecieron en ninguna

145 Sgrosso, C., “Bakakai cuentos de Witold Gombrowicz. Prefiguracion de un mundo

inquietante”, La Capital, Rosario, 27/4/1986 (seccion 3).

Orphee, E., “Un marginado del lugar comun”, La Nacion, 18/5/1988 (no 41.855), p.

146 Sabato, E., “La gran literatura no es cosa de broma”, Paginas vivas, 1974, pp. 150-

147 Kamenszain, T., “Los que conocieron a Gombrowicz”, Textos criticos No 2,

Mexico, 1976.

118

publicacion argentina, aunque es de suponer que la revista mexicana llego de

todos modos a manos de algunos lectores argentinos. Actualmente los textos

estan publicados de forma virtual en la pagina web sueco-argentina

“Gombrowicz en la Argentina”.148

4.3 La puesta en escena de El Casamiento por Laura Yusem

El siguiente acontecimiento importante por lo que se refiere a la

popularizacion de Gombrowicz nos llega nuevamente de la mano de una de

sus piezas teatrales. Durante los meses de octubre y noviembre de 1981 la

joven directora Laura Yusem pone en escena una adaptacion del discipulo

tandilense de Gombrowicz Nestor Tirri de la pieza El Casamientoen el Teatro

San Martin. Laura Yusem era una de las directoras teatrales mas reconocidas

del momento y El Casamiento era una obra de Gombrowicz escrita en

Argentina que aunque nunca habia sido representada alla, el mundo teatral

local recordaba bien por la puesta en escena de Lavelli en 1963 en Paris que

tantos exitos le habia reportado. Tambien en este caso el elenco actoral estaba

formado por actores de mucho renombre, con Ulises Dumont en el papel

principal de Enrique. Para la escenografia se opto como en la puesta de Le

Marriage y Yvonne, princesa de Borgona de Lavelli por unos decorados de

ambientacion onirica y tenebrosa y por unos vestuarios y maquillajes

extravagantes y grotescos, cosa que creo un gran impacto en el publico

148 http://www.gombrowiczenargentina.com

119

porteno. La prensa comento ampliamente esta puesta en escena tan atrevida y

espectacular y la atencion de las criticas y articulos se repartio entre la obra en

si, su directora y su autor. En cuanto a este, una parte considerable de los

articulos hablaba de nuevo del caracter de redescubrimiento del autor que

aportaba la puesta en escena y muchos articulos volvian una vez mas a repasar

la trayectoria vital de Gombrowicz en Argentina, como si se tratara todavia de

un autor relativamente desconocido. No obstante, se puede afirmar que al

menos el publico aficionado al teatro le conocia a traves de Lavelli y la puesta

en escena de Yvonne, princesa de Borgona. Como diez anos atras con Yvonne,

El casamiento tambien provoco un numero especial dedicado a Gombrowicz

(con tres articulos, aunque solo a dos paginas) esta vez en el suplemento

cultural de Clarin. En cuanto a las criticas a la puesta en escena, estas fueran

numerosisimas y tambien bastante diversas. La opinion mas generalizada

destacaba la excelencia de la puesta en escena en general y del trabajo actoral

en especial y hacia hincapie en el exito de publico que habia obtenido. No

obstante, muchos criticos teatrales destacaron desequilibrios o carencias,

atribuidos en algunos casos a la directora y en los mas sinceros a las

dificultades de comprension (no salvadas en la puesta en escena de Yusem a

pesar de la adaptacion de Nestor Tirri del complejo texto original castellano

de Gombrowicz y Russovich)149 que presentaba la escenificacion de la obra.

149 Como en el caso de Ferdydurke, la otra obra traducida por el propio autor, cuando

aun no hablaba castellano a la perfeccion, en colaboracion con personas que no

sabian polaco, en el cas de El casamiento tambien nos encontramos ante una

traduccion o version tan alejada del original que a menudo se dice que se trata de

obras distintas. En este sentido, las traducciones argentinas de Ferdydurke y El

Casamiento pueden considerarse como obra original de Gombrowicz escrita en

castellano (junto a otros articulos periodisticos que si escribio directamente en

espanol).

120

En todo caso es innegable que El Casamiento fue un acontecimiento teatral de

primera magnitud en la capital argentina que creo un gran impacto en la

prensa, el publico y en el mundo teatral local. La revista especializada Teatro

dedico integramente las casi setenta paginas de su numero 5 a la puesta en

escena de El casamiento y muy especialmente a su autor, comentando su

poetica y problematica en general. Este numero de Teatro constituyo el

dossier mas completo, extenso e interesante que se habia publicado en

Argentina sobre Gombrowicz hasta el momento, a pesar de que evidentemente

una gran parte de los articulos se referian exclusivamente a la dramaturgia

gombrowicziana. Contenia articulos de Kott, MroŜek, Di Paola, Tirri, Olga

Cosentino, la ultima entrevista antes de dejar Argentina que le hizo Grinberg,

recuerdos de Lavelli, fragmentos del Diario argentino y el prologo a El

Casamiento del propio autor, una cronologia muy extensa cotejando la

biografia de Gombrowicz con los estrenos teatrales y los acontecimientos

historicos argentinos e internacionales mas relevantes, un reportaje a Yusem y

un par de articulos mas sobre el teatro de vanguardia y argentino de caracter

mas general.150 El numero conto tambien con la colaboracion de Betelu, Di

Paola, Grinberg y Tirri, entre otros, para su confeccion.

En 1983 el periodista y reportero Jose Tcherkaski publica un libro sobre

Jorge Lavelli donde este habla ampliamente de su relacion con

  1. 151 De hecho, El teatro de Jorge Lavelli, El discurso del gesto es

una especie de cajon de sastre donde Tcherkaski insiere entrevistas a Lavelli,

150 V. V. A. A., Teatro, no 5, 1981. (Referencias de los diferentes textos en la

bibliografia).

151 Tcherkaski, J., El teatro de Jorge Lavelli. El discurso del gesto, Editorial de

Belgrano, Buenos Aires, 1983.

121

reportajes periodisticos sobre las puestas en escena, ensayos sobre el o sobre

autores que habia representado y correspondencia. De este modo aparece por

primera vez en Argentina correspondencia de Gombrowicz con un personaje

local. En el libro tambien aparece el polemico ensayo del frances Lucien

Goldman sobre El casamiento, donde el profesor de la Sorbonne lee la pieza

teatral en clave politica y ve una a alegoria critica sobre la historia reciente de

Europa Central y del Este.152

Despues de una decada, fue nuevamente la representacion de una pieza

teatral de Gombrowicz la que lo pondria en la primera linia de la vida cultural

argentina, apoyando asi su imagen como dramaturgo. Gombrowicz era

ampliamente conocido y reconocido en el mundo teatral argentino y empezaba

a ser conocido por el gran publico como autor de unas obras de teatro

espectaculares y grandilocuentes que rayaban el absurdo. A pesar de esto,

Argentina no se habia dotado aun de ensayos teatrales o literarios aptos para

comprender aquellas piezas teatrales tan complejas. Ademas, nada hace

indicar que su literatura (al alcance del lector argentino desde hacia ya muchos

anos) fuera conocida por la mayoria de lectores. Gombrowicz hacia muchos

anos que era considerado un autor de culto o un “escritor para escritores” y

seguia siendo leido solo por un grupo relativamente restringido de

intelectuales y escritores. Justamente escritores de la epoca como Ricardo

Piglia rescatarian por primera vez al Gombrowicz no dramaturgo y su

literatura al poco de aquellos anos. No obstante, la puesta en escena de Yvonne,

princesa de Borgona por Lavelli en 1972 y de El Casamiento por Yusem en

1981 dejarian un poso en la constitucion de la imagen publica de Gombrowicz

152 Idem, p. 95 (Aparecido originalmente en: Cahiers de l’Herne no 45).

122

que las decadas siguientes modificarian solo parcialmente. Por un lado

construirian una imagen generalizada de Gombrowicz como autor teatral que

seguramente para mucha gente no variaria demasiado durante los siguientes

anos debido a la poca presencia de su figura y obra en los medios de

comunicacion una vez pasadas las dos representaciones. Por otro lado, la

decada que va de 1972 a 1981, con las dos escenificaciones de las que hemos

hablado y las noticias que llegaban de las exitosas puestas en escena en

Europa de obras de Gombrowicz por parte de Jorge Lavelli, erigiria al polaco

como autor de culto de primer orden entre la gente de teatro de Argentina,

estatus que sigue hasta nuestros dias, cuando las obras de Gombrowicz

representadas en Buenos Aires y otras ciudades argentinas, tanto en los

grandes teatros como en los circuitos alternativos, siguen disfrutando de gran

popularidad y asistencia de publico.

123

5. Los anos 80:

La lectura nacional

5.1 Una lectura de Gombrowicz genuinamente argentina

Los anos 80 son importantes para la configuracion de la obra de

Gombrowicz en el imaginario colectivo argentino porque la percepcion que se

tenia de este autor se enriquece con la lectura de escritores importantes que

dan un nuevo sentido a su literatura y especialmente a su pensamiento. Hasta

el momento hemos observado una percepcion casi exclusivamente biografista

ya no de su literatura, sino de la concepcion misma de su figura publica de

escritor. Hasta la irrupcion de Lavelli el unico Gombrowicz posible es el del

personaje que el escritor se habia ido creando durante su vida en Argentina,

promovido por sus efusivos amigos y discipulos, por otro lado los unicos que

a priori tuvieron un acceso facil y directo a su lectura. Su literatura seguia

virgen para la critica literaria de calidad, a pesar de que el personaje se habia

convertido en una especie de leyenda para la cultura subversiva argentina. Por

otro lado, a pesar de la recuperacion de Gombrowicz como autor teatral (que

en las dos puestas en escena comentadas anteriormente parecio colmar la

percepcion que se tenia de el), nunca se abandono un biografismo excesivo

mas alla de buscar los aspectos vitales del autor en su obra. Este biografismo

124

de los primeros gombrowiczologos argentinos, que podriamos denominar

“parentales”, no extraia conclusiones claras de la postura vital de Gombrowicz

en relacion con el conjunto de la cultura nacional y ni siquiera analizaba su

obra bajo la luz de su vida.

De hecho, los nuevos actores de esta historia de la recepcion de

Gombrowicz en Argentina tampoco abandonan del todo esta tradicion

biografista instaurada en la minuscula gombrowiczologia local, pero lo

aprovechan para poner en relacion la literatura del polaco con la tradicion

argentina y sus escritores. De este modo, y solo a partir de este punto, es

posible empezar a considerar Gombrowicz dentro del sistema literario

argentino y recuperarlo asi, no tan solo para la critica literaria y la academia

local, sino tambien para un lector mas basico. Esta operacion, que trabajara

sobre todo a partir de la mirada nacional de Gombrowicz y sus ideas sobre las

culturas perifericas, nuevamente obviara, al menos en una primera fase, las

obras que Gombrowicz consideraba “artisticas” (con la excepcion quizas de

los aspectos linguisticos de la traduccion colectiva de Ferdydurke) y en

concreto Trans-Atlantico 153 (reeditada en 1986 en Espana) –que en este

153 En pocos autores como en Gombrowicz vale tanto el topico que dice que cada

novelista escribe una sola novela a lo largo de su vida. Sus cuatro novelas

(descontando Los Hechizados –que firmo con pseudonimo– y sumando las piezas

teatrales Opereta/Historia y especialmente El casamiento, que el consideraba la

quintaessencia de su arte) pueden considerarse una reescritura de Ferdydurke en

diferentes claves tematicas o, en otras palabras, la teoria de la Forma y la

Inmadurez aplicada a diferentes aspectos de la vida. En este sentido la aplicacion

“artistica” de esta filosofia en relacion al binomio Individuo/Nacion, se opera en

Trans-Atlantico, la gran novela “nacional” de Gombrowicz. Debido al hecho que

Gombrowicz escoge Polonia –aunque la anecdota pase en Argentina– para dar

forma a su reflexion sobre el ser y las superestructuras nacionales, el intringulis de

esta novela ha restado desgraciadamente opaco para el lector argentino, poco o

nada familiarizado con la Historia, cultura y obsesiones nacionales de los polacos,

125

aspecto habria podido enriquecer de forma considerable la mencionada

operacion– para instalarse en la obra ensayistica y muy especialmente en el

Diario. Como veremos en este capitulo y tambien en la segunda parte de esta

monografia, el movimiento de absorcion, asimilacion o entrada de

Gombrowicz en la literatura argentina resulta doble y en los dos casos

continua la linea biografista precedente. Podriamos decir que este movimiento

doble se desarrolla en forma de vectores opuestos: en un sentido de la ficcion

a la biografia, en el otro de la biografia a la ficcion.

Por un lado, algunos escritores argentinos repescan la literatura de

Gombrowicz y su mirada exterior, desatada –a pesar de que emitida dentro o,

mejor dicho, al lado–, de la cultura argentina (a partir de la hibridacion

ficcion-ensayo-autobiografia del Diario), para hacer una relectura nacional de

la propia literatura argentina. Por otro lado, se adopta la figura del

Gombrowicz argentino, mitificada a lo largo de los anos hasta convertirse en

una especie de leyenda urbana, como motivo e incluso motor de creacion

literaria. De este modo, diferentes escritores reconstruyen su figura o algunos

de sus aspectos constituyendolos en personaje literario. El escritor, o su figura

imaginada, para ser mas exactos, se convierte en personaje literario en la

pluma de otros escritores. En cuanto a esta segunda tendencia, le dedicaremos

la segunda parte del presente trabajo, no solo por la cantidad de ejemplos que

encontramos de un Gombrowicz ficcional, ficcionalizado o inspirador de

imprescindibles para entender esta novela. Asimismo, cabe hacer notar aqui la

ausencia de una lectura critica de esta obra en los autores que veran en

Gombrowicz una voz interesante en el discurso nacional que sin tregua se arrastra

en Argentina, porque precisamente Trans-Atlantico pasa en Argentina y por este

hecho ha despertado una especial atencion que, desgraciadamente, no ha ido

acompanada de una lectura critica demasiado atenta en cuanto a estos aspectos.

126

ficciones, sino porque nos ayudara a repasar y definir la percepcion de

Gombrowicz en Argentina desde el terreno de la propia ficcion literaria, al no

haber ejemplos mas claros de recepcion productiva. Pero fijemonos ahora en

las importantes aportaciones criticas de los escritores argentinos que empiezan

esta tendencia coincidiendo con la puesta en escena de Laura Yusem de El

  1. 154

5.2 Respiración artificial y “.Existe la novela argentina? Borges y

Gombrowicz” de Ricardo Piglia

Estos dos movimientos independientes entre si de los que acabamos de

hablar (uno de critica literaria, el otro puramente artistico) nacen entrelazados

bajo la pluma de Ricardo Piglia, condensados en una novela considerada hoy

en dia un clasico de la literatura argentina. Respiracion artificial, primera

novela de Piglia, aparece en Buenos Aires en 1980, en plena dictadura de la

Junta militar. Gracias a su cruce de estilos y discursos, fusionando ficcion,

critica literaria, Historia y politica, se erige en la gran renovadora de la novela

argentina contemporanea. Respiracion artificial es una obra de frontera

154 Fijemonos de que manera la consideracion de Gombrowicz como dramaturgo

consolidada con las dos grande representaciones de 1972 y 1981 enlaza directamente con

la nueva lectura y configuracion imaginaria que describiremos a continuacion y que se

extiende a lo largo de los anos 80. Cabe decir que, a pesar de que no encontramos ninguna

otra puesta en escena en Argentina hasta el cambio de siglo, la consideracion de

Gombrowicz como autor preeminentemente de teatro se mantiene y convivira con la nueva

percepcion, mas rica y ligada al contexto nacional que se va creando en la decada que

tratamos a continuacion.

127

construida de fragmentos y de restos literarios que forman unos cuantos cursos

narrativos que se trenzan o se engloban en una misteriosa trama con un(os)

principio(s) y un(os) final(es) incierto(s) que solo el lector determina. Es

ciertamente una novela llena de intertextualitat, prestamo textual, juego con la

tradicion literaria argentina y universal y metaliteratura omnipresente. De

hecho, en Respiracion artificial el comentario metaliterario no cumple una

funcion formal, ni busca (exclusivamente, como funcion primordial) la

interrelacion con el lector complice y erudito, sino que se constituye en

fundamento estructural de primer orden y tambien en la misma carne del

contenido. Y es que esta es (entre otros cosas, pero principalmente) una novela

sobre la literatura, sobre la circulacion de los textos y, por lo tanto, sobre la

tradicion cultural y literaria. De forma teorica general en cierto modo, pero en

especial como hipotesis sobre la formacion de la novela argentina. Y es en

este punto, que recorre toda esta compleja obra, pero que atomiza toda la

segunda parte o Descartes, donde Piglia rescata a Gombrowicz y releyendo sus

postulados (ademas de releer otros escritores argentinos a traves de

Gombrowicz) lo situa en el centro de la palestra de las letras nacionales.

Ademas, este movimiento se opera, como ya hemos senalado, de forma doble.

Piglia ficcionalitza tangencialment la figura del escritor polaco en el personaje

de Vladimir Tardewski, para seguidamente hacerle articular una hipotesis

sobre la literatura argentina construida a partir de premisas claramente

gombrowiczianas, donde, ademas, el propio Gombrowicz real aparece como

uno de los principales protagonistas. De hecho, el nombre propio de

Gombrowicz no aparece invocado con tanta frecuencia como los otros

escritores de los que Piglia se sirve para construir su discurso, pero el ejemplo

128

del polaco aparece encarnado y mostrado de forma tangible o practica en la

voz privilegiada de Tardewski, guia del hilo argumental e intelectual de toda

la segunda parte y personaje que encarna “la metafora mas pura del desarrollo

y la evolucion subterranea del europeismo como elemento basico en la cultura

argentina desde su origen”, 155 como lo denomina Marcelo Maggi, el

protagonista ausente en torno al cual gira toda esta segunda parte.

Ricardo Piglia ha mostrado desde sus inicios un gran interes por la figura,

arte y pensamiento de Witold Gombrowicz y es gracias a el que en la decada

de los 80 los argentinos releyeron a Gombrowicz con un interes renovado y

mas conscientes de lo que el polaco les podia ensenar sobre ellos mismos. Ya

su primera novela, fundacional no tan solo de su poetica sino tambien de la

novela argentina contemporanea, denota en algunos puntos la influencia del

polaco156 y representa ademas el intento mas serio y complejo de evaluar el

legado de Gombrowicz en la cultura argentina por parte de un escritor local.

Para analizar este legado y releer la tradicion literaria argentina en clave

gombrowicziana, Piglia decide introducir la figura de Tardewski, indudable

doble literario de Gombrowicz con quien comparte en la ficcion nacionalidad,

caracteristicas psicologicas similares y varios hechos vivenciales comunes

155 Piglia, R., Respiracion artificial, Seix Barral, Buenos Aires, 2003, pag. 115.

156 Ciertos parecidos o caracteristicas comunes entre la novela de Piglia y la

literatura de Gombrowicz aparecen senaladas en el articulo de Marzena Grzegorczyk

“Discursos desde el margen: Gombrowicz, Piglia y la estetica del basurero, a pesar

de que, como la propia autora indica, no son lo mas pertinente al analizar la vision

que de Gombrowicz tiene Piglia y aquello que del autor polaco hace aparecer en

Respiracion artificial: “Los temas predilectos de Gombrowicz la atraviesan: el duelobatalla

simbolica, la critica del nacionalismo cultural y la parodia del genero

policiaco”. (Grzegorczyk, M., “Discursos desde el margen: Gombrowicz, Piglia y la

estetica del basurero”, Hispamerica No 76, Gaithersburg, 1996, p. 19)

129

muy representativos, y de quien intenta de alguna manera condensar (con

suerte irregular por parte de Piglia, en nuestra opinion) el espiritu, el sentido

de su destino y la metafora que este representa para la cultura argentina. Pero

analizaremos la figura de Tardewski y su correlacion con Gombrowicz en la

segunda parte de este trabajo; fijemonos ahora en el discurso sobre la cultura

argentina que Piglia pone en boca de Tardewski y donde Gombrowicz es

tambien central.

Segun Piglia, Tardewski (o el mismo Gombrowicz, como por otro lado

aparece explicitado en la propia novela) constituye el ultimo segmento de una

linea de intelectuales extranjeros en Argentina que, junto con sus parejas

intelectuales locales, fundan la tradicion literaria argentina a partir

seguramente del binomio Esteban Echeverria/Pedro de Angelis. Estas parejas

estaban constituidas normalmente por un escritor local que buscaba imitar los

modelos culturales europeos y un intelectual europeo (a menudo de segunda o

tercera fila), que representaba el modelo mas proximo a seguir para el

argentino. Mientras el intelectualizante argentino se mira desde abajo al

europeo buscando su aprobacion, el europeo juega su rol de superioridad

cultural, aleccionando a su homologo argentino y pontificando sobre su

inmaduro pais de paso o de adopcion, en algunos casos llegando a burlarse de

la situacion de inferioridad cultural157 que el mismo condicionaba. De este

157 Este es, en cierto modo, el caso de Gombrowicz, que no obstante juega con la

ventaja de actuar desde el margen y de no depender de los centros politico-culturales.

No olvidamos que Piglia recrea, o mejor dicho, reformula la tradicion argentina

(como el mismo afirma que esta, de hecho, se crea) a posteriori. En su epoca

Gombrowicz no represento nunca la cultura europea, mientras otros autores hoy en

dia olvidados, como Keyserling, jugaban este papel. Su vision sobre la cultura

argentina la repesca precisamente Piglia en Respiracion artificial.

130

modo se funda el europeismo cultural, que sera hegemonico en la cultura

argentina durante la segunda mitad del s. XIX y gran parte del XX, y de rebote

el gran complejo de inferioridad cultural que sufren los argentinos respecto a

la metropoli cultural, es decir, la tradicion occidental. Y aqui hay que hablar

de complejo de inferioridad en su sentido mas estrictamente psicologico, si

tenemos en cuenta el origen casi exclusivamente europeo de los argentinos y

las oleadas de emigrantes europeos que iban llegando a Argentina mientras

este discurso (y esta tradicion) se iba forjando. Los argentinos, desde sus

inicios como nacion, se sienten indisolublemente ligados a la cultura europea

porque son de facto europeos. El complejo de secundariedad cultural que,

gracias a los esfuerzos para superarlo, ha dado en el siglo XX obras de un

refinamiento y una sofisticacion que han superado las de los creadores

europeos, les viene dado, por un lado, por la distancia geografica extrema y la

ruptura, por lo tanto, de una continuidad fisica con el Centro y, por otro lado,

precisamente por la presencia de los viajeros intelectuales europeos que sirven

de espejo deformante desde el acondicionamiento de la propia mirada

Como se puede observar facilmente, Piglia se mueve por el terreno de la

tradicion nacional con categorias y conceptos claramente gombrowiczianos:

cultura central/secundaria, centro/periferia, superioridad/inferioridad,

madurez/inmadurez… y tambien forma/amorfia, puesto que en Gombrowicz

aquello que en principio es “bajo” acostumbra a mostrar su reverso y

convertirse en valor. De este modo Piglia repesca al gran olvidado de la

literatura argentina, Roberto Arlt, de quien recurrentemente se decia que no

sabia escribir, por usar el lenguaje coloquial, a menudo tachando la

131

incorreccion del cocoliche 158 o del lunfardo 159 de la gente de la calle, y

cambiando el signo de su valor lo considera el primer (!y ultimo!) escritor

moderno de la literatura argentina. De hecho, Piglia no hace sino desarrollar

en clave argentina las ideas de Gombrowicz sobre el complejo de inferioridad

cultural de las naciones perifericas como Polonia o la propia Argentina.

Gombrowicz no ve como un handicap la inmadurez cultural de las naciones

perifericas y, bien al contrario, cree que su distancia, su posicion mas ligera o

falta de importancia, puede aportar cosas nuevas a la cultura universal. En este

punto Gombrowicz se acerca al Borges del ensayo “El escritor argentino y la

tradicion”160 y es en este movimiento que Piglia funda su hipotesis sobre la

literatura argentina. Este punto de conexion entre Gombrowicz y Borges,

Piglia lo aprovecha sobre todo en el ensayo “.Existe la novela argentina?

Borges y Gombrowicz”, del que hablaremos seguidamente, pero en

Respiracion artificial se sirve de los mas numerosos desencuentros entre los

dos escritores para construir la ultima de las parejas intelectuales sobre las que

fundamenta su teoria. En rigor, esta ultima pareja es mas bien una anti-pareja:

Borges interesado en la cultura, arraigado en la literatura, de tematica

universal y a menudo exotica, fascinado por la cultura anglosajona, creador de

158 Denominacion que recibia en la epoca de la gran inmigracio de finales de siglo

XIX y primeras decadas del XX el castellano mal hablado de los italianos recien

159 Idiolecto de las clases bajas y el ambiente criminal de los barrios de inmigrantes

de las ciudades del Rio de la Plata (especialmente de Buenos Aires, donde se origino).

Este registro vulgar con aportaciones del italiano y sus dialectos (lunfardo viene de

lombardo) se ha relacionado a menudo con el mundo del tango primitivo.

160 “El escritor argentino y la tradicion” es el titulo de la conferencia que Borges

dicto en el Colegio Libre de Estudios Superiores de Buenos Aires el 19 de diciembre

de 1951. La version taquigrafica aparecio a principios de 1953 en el volumen XLII

(Nos. 250-251-252) de Cursos y Conferencias, revista del mismo colegio.

132

las refinadas abstracciones de la llamada “estetica de la inteligencia”;

Gombrowicz trabajando con una filosofia que arranca de la vida y que tiene

como maxima inviolable el no alejarse demasiado de la realidad tangible,

desdenoso de las culturas centrales, creador de una poetica de formas

grotescas y alocadas, etc. 161 Es mas, en el caso de esta anti-pareja, la

fascinacion de Argentina hacia Europa sufre una inversion. Para empezar es

Borges quien representa aqui a Europa, mientras que la literatura de

Gombrowicz es de alguna manera mas “salvaje”. Ademas, Gombrowicz no

escondia, aunque fuera de mal grado, su admiracion por el escritor ciego,

mientras este ignoro al polaco tanto como le fue posible. En este ultimo

movimiento de las parejas intelectuales que visualiza Piglia es Europa que

mira y admira a Argentina. La periferia adopta una posicion central, mientras

el Centro se desplaza a un segundo plano. Aquello “bajo, inferior” aparece

como “alto, superior” y viceversa. Aparentemente solo porque se han invertido

los papeles: Gombrowicz juega el papel del fauve, mientras Borges se situa en

el centro de una tradicion elitista de erudicion y citas (recordemos aqui el

memorable duelo de escritores de Trans-Atlantico, en el que Witold queda, al

menos en apariencia, estrepitosamente derrotado). Pero si nos fijamos mas de

cerca en esta tension intelectual, y siempre desde la optica filosofica

gombrowicziana repescada por Piglia, la obra de un escritor y la del otro se

pueden entender como productos logicos de las respectivas tradiciones de las

161 No estaria aqui de mas recordar los celebres fragmentos del Diario en los que

Gombrowicz se compara a Borges: “Borges y yo somos opuestos. El se halla

enraizado en la literatura y yo en la vida. Yo soy, a decir verdad, antiliterario.

Precisamente debido a eso hubiera podido ser fructifero un acercamiento con Borges,

pero lo impidieron dificultadas tecnicas.” (Gombrowicz, W., Diario argentino, trad.

Pitol, S., Adriana Hidalgo editora, Buenos Aires, 2001)

133

que salen. Y es que a partir de Gombrowicz, pero tambien de Borges,162 la

periferia toma el relevo de inspirador y creador de modelos culturales nuevos

para la agotada y sobrecargada metropoli.

La influencia de Borges en la configuracion de las letras argentinas

contemporaneas y posteriores a el esta fuera de toda duda. Por el contrario,

.cual es la aportacion de Gombrowicz? .Quien lleva a cabo las operaciones

teoricas que Gombrowicz propone a los artistas de las culturas secundarias?

Segun Piglia, el primer (aunque inadvertido en su epoca) fruto plenamente

genuino del dialogo interior/exterior, que lo digiere y supera, es Roberto Arlt

y lo hace olvidandose de Paris y sumergiendose, como propone Gombrowicz,

en la “inferioridad” nacional.

Roberto Arlt es el primero en adoptar la lengua del pueblo, recreandola

en un estilo literario moderno, y el primero en considerar la realidad de las

clases bajas portenas como elemento poetico con el que crea alta literatura en

forma de novelas a la vez “populares” e imbuidas del espiritu posmoderno de

la estetica del vertedero. Pero Arlt muere en 1942, cuando Gombrowicz era

todavia un recien llegado en Argentina y no habia ni iniciado la traduccion de

  1. 163 .Como entonces relaciona Piglia a estos dos escritores? El

162 Podria afirmarse que Gombrowicz desarrolla estas premisas de forma teorica,

mientras Borges las encarna con su literatura.

163Laura Pariani especula en su libro La straduzione con la posibilidad de que

Gombrowicz y Arlt se hubieran conocido. Si se conocieron o no, seguramente ya no

lo sabremos nunca. En todo caso es seguro que Arlt no podia haber leido a

Gombrowicz, puesto que cuando murio todavia no existia ninguna traduccion de su

obra. En cuanto a Gombrowicz, no aparece en su Diario, ni en ninguna otra parte,

mencion alguna a la literatura de Roberto Arlt. El primero en ponerlos en relacion es

precisamente Piglia en Respiracion artificial y mas tarde en el ensayo “.Existe la

novela argentina? Borges y Gombrowicz”.

134

autor de Adrogue defiende en Respiracion artificial y en su ensayo “.Existe la

novela argentina?”, que “toda verdadera tradicion es clandestina y se

construye retrospectivamente”.164 Partiendo de esta premisa Piglia lee a Arlt

desde el Diario de Gombrowicz y, aparte de encontrar en la obra del autor de

El juguete rabioso o Los siete locos una realizacion ideal de parte del

programa teorico de Gombrowicz para los escritores de naciones perifericas,

descubre una reveladora relacion linguistica entre las novelas de Arlt y la

version argentina de Ferdydurke.165 Segun Piglia, el europeismo argentino y el

aislamiento cultural provocaban que el escritor argentino leyera normalmente

en una lengua diferente (especialmente el frances y tambien el ingles) de la

que escribia y esto creaba un extranamiento con la lengua propia que ya

encontramos en Borges –que por otro lado basa su idioma literario en el

castellano adoptado por el frances Paul Groussac–, pero que eclosiona en las

obras de Roberto Arlt, escritas a partir del argot popular porteno, enriquecido

con la resaca de los acentos extranjeros de los inmigrados.

La relacion entre la lengua de Arlt y la del Gombrowicz argentino y, de

rebote, la oposicion Borges/Gombrowicz se ve de forma mucho mas clara en

el ensayo “.Existe la novela argentina? Borges y Gombrowicz”, escrito en

1986 como intervencion en el debate “Sobre la novela argentina” en el Primer

encuentro de literatura y critica de la Universidad Nacional del Litoral (Santa

Fe), aparecido por primera vez en 1987 en la revista Espacios de critica y

164 Piglia, R. “.Existe la novela argentina? Borges y Gombrowicz” Espacios de

critica y produccion, no6, Buenos Aires, 1987, p. 15.

165 En Respiracion artificial Piglia concentra el analisis linguistico que le va a dar pie

a construir su teoria sobre la formacion de la novela argentina contemporanea en la

figura de Roberto Arlt. No obstante, en “.Existe la novela argentina?” lo ampliara a

Macedonio Fernandez y Witold Gombrowicz.

135

produccion, mas tarde en la compilacion de ensayos sobre literatura de

Ricardo Piglia Critica y Ficcion, publicado en 1990, y que actualmente se

encuentra tambien en el libro Formas breves del mismo autor, bajo el titulo

“La novela polaca” y en un buen punado de paginas de Internet con su nombre

original. Este articulo es una especie de sistematizacion del papel de

Gombrowicz –o explicitacion, si se quiere, del rol de Tardewski– en su teoria

sobre la genesis de la novela argentina moderna que encontramos en

Respiracion artificial. En este articulo Piglia ve como puntales de la novela

argentina contemporanea a Roberto Arlt, Macedonio Fernandez y… Witold

Gombrowicz. Gracias al analisis linguistico de estos tres autores de lenguas

literarias torcidas, extranadas y de alguna manera extranjeras –al menos en

relacion al canon literario argentino marcado por Lugones y Borges, que

Piglia considera todavia en un estadio estilistico anterior, decimononico–, el

autor del ensayo situa al polaco dentro de la esfera de las letras argentinas.

Piglia no solo es el primero en hablar de Gombrowicz como autor argentino,

sino que gracias a su vision retrospectiva de la tradicion da a algunos de sus

libros –en especial a Ferdydurke del Cafe Rex y al Diario– caracter

fundacional en relacion a la literatura argentina contemporanea. Su ya celebre

sentencia “El mejor escritor argentino del siglo XX es Witold

Gombrowicz”,166 es mucho mas que una divertida provocacion a esta orgullosa

tradicion literaria. Situa al polaco dentro del sistema literario argentino,

declara su propia admiracion como uno de los escritores y criticos literarios

mas respetados del pais por un autor que en vida fue sistematicamente

rechazado e ignorado y, precisamente por el hecho de ser extranjero y

166 Citada en http://www.Gombrowiczenargentina.com y en muchos otros lugares.

136

marginal, establece su peso especifico en la conformacion de la literatura

argentina del siglo XX. Piglia lee la tradicion argentina desde Gombrowicz y

lee a Gombrowicz desde la tradicion argentina. Ademas, esta doble operacion

realizada a partir del ideario gombrowicziano del Diario y del Ferdydurke del

Cafe Rex le sirve tambien para poder colocar dos estilos literarios tambien

marginales y hasta muy tarde cuestionados por la academia como los de

Macedonio Fernandez y Roberto Arlt justo en el centro de la genesis de la

novela argentina moderna, funcionando como contrapunto a la poetica

Y es precisamente en este punto donde Piglia es tan importante para la

recepcion de la obra de Gombrowicz en la Argentina. Seguramente el papel y

peso que Piglia concede a Gombrowicz dentro de la tradicion literaria

argentina es muy cuestionable, como tambien lo son las correlaciones

estilisticas del polaco con Arlt y todavia mas con Macedonio, pero la critica

literaria de la epoca no contradijo las tesis de Piglia sobre el autor de

Ferdydurke, posiblemente abrumados por el torrente de interesantisimas ideas

y teorias sobre la literatura nacional que el escritor argentino (re)planteaba en

Respiracion artificial. El caso es que a partir de esta novela y tambien del

ensayo aparecido en Critica y Ficcion, que ademas fueron tan ampliamente

leidos y comentados en Argentina, 167 muchos lectores conocieron o se

familiarizaron con la figura y la obra del polaco. Piglia superaba el

biografismo predominante en torno a la figura de Gombrowicz y proponia una

167 Actualmente Respiracion Artificial esta comunmente considerada como una de las

mejores novelas argentinas de los anos 80. Esta es seguramente la novela mas

conocida y leida de Ricardo Piglia, posiblemente el autor argentino mas prestigioso

de las ultimas decadas en todo el mundo. La bibliografia existente hoy en dia sobre

Respiracion Artificial es inabarcable.

137

lectura en clave nacional que encaminaba al lector argentino hacia las tesis

planteadas in abstracto en el Diario. Aun asi, la vision de Piglia no dejaba de

ser una lectura restringida (a la esfera nacional y, por tanto, en cierto modo

continuadora de la tendencia biografista) de la obra del polaco que no entraba

en la sustancia literaria de sus obras de ficcion ni en su problematica filosofica

y, si lo hacia, lo hacia solo en su aplicacion nacional y prescindiendo ademas

de Trans-Atlantico, donde se tratan estas cuestiones en clave artistica. Para

terminar, cabe indicar tambien que los esfuerzos de Piglia en la difusion de la

obra del polaco no se acaban en su literatura y ensayistica. Tambien fue el el

primero en introducir a Gombrowicz en las aulas de la Universidad de Buenos

Aires, a pesar de que no en forma de seminarios especificos.168 (De hecho,

todavia hoy en dia el autor de Ferdydurke sigue excluido de los programas

academicos de las universidades argentinas). Aparentemente, las referencias a

la literatura del polaco que Piglia desplegaba en sus clases, contribuyeron a

que muchos jovenes estudiantes de Filosofia y letras entraran en contacto con

la obra del autor de Małoszyce. Todo esto hace que popularmente muchos

lectores consideren a Piglia como al gran introductor (o al menos definitivo)

de la literatura de Gombrowicz en la Argentina. Asimismo, cabe indicar

tambien que su lectura gombrowicziana, que en algun punto arrancaba ya de la

representacion mental como autor marginal y contracultural de las decadas

precedentes, se complementaria a lo largo de los anos 80 con visiones

similares de otros escritores y criticos (que comentaremos mas adelante) y que

actualmente tiene todavia una vigencia considerable.

168 Segun el testimonio epistolar del profesor de literatura argentina de la Universidad

de Buenos Aires Roberto Ferro al autor de esta tesi.

138

5.3 La piedra madre de Nestor Tirri

A lo largo de los anos 80 siguen apareciendo traducciones castellanas de

las obras de Gombrowicz. En 1984 Sudamericana apuesta por la publicacion

(incompleta) 169 de Los hechizados, novela gotica, deliberadamente “mala”,

publicada por entregas en los ultimos anos 30 en Polonia bajo el pseudonimo

de Zdzisław Niewieski y que el autor no reconocio como propia hasta poco

antes de morir. Para la traduccion inderecta (del frances), se opto por un

escritor de lujo: Jose “Pepe” Bianco. Para esta edicion salieron unas cuantas

resenas. No fue asi en 1985 con la publicacion de Recuerdos de Polonia,170 ni

en 1986 con la reedicion de Transatlantico.171 Estos dos libros, publicados en

Espana, no merecieron ni una sola mencion en la prensa argentina. En 1986

llega a Argentina la reedicion de la traduccion de Sergio Pitol de Bakakai,172 a

la cual se dedican solo un par de criticas. Aun asi, articulos como el de

Carmen Sgrosso dedicado a este libro y aparecido en el diario La Capital de

Rosario, demuestran la madurez de las lecturas del polaco que algunos criticos

169 Opętani (Los hechizados) salia por entregas en dos publicaciones periodicas

polacas. Con el estallido de la guerra, el folletin quedo interrumpido y se perdio el

ultimo capitulo, en cualquier caso, no muy determinante. Asi la novela se fue

publicando incompleta en polaco y en traduccion hasta que en 1986 se encontraron

inesperadamente los fragmentos que faltaban. Gombrowicz, W., Los Hechizados, trad.

Bianco, J., Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 1982.

170 Gombrowicz, W., Recuerdos de Polonia, trad. Zaboklicka, B. y Vidal, J. C., Ed. Versal,

Barcelona, 1985.

171 Gombrowicz, W., Transatlantico, trad. Pitol, S. y Piekarek, K., Editorial Seix

Barral, Barcelona, 1986.

172 Gombrowicz, W., Bakakai , trad. Pitol, S., Seix-Barral, Barcelona, 1986.

139

empezaban a tener.173 En los anos 87, 88 y 89 aparecen tambien en Espana

respectivamente Peregrinaciones argentinas, Diario 1 y Diario 2, 174 con

tambien muy escasa repercusion en la prensa argentina.

Pero volvamos a 1985, ano en que Gombrowicz se reafirma como

personaje de ficcion en la literatura argentina. Por un lado aparece en este ano

la novela La piedra madre 175 de Nestor Tirri, discipulo tandilero de

Gombrowicz. En esta obra de caracter mas bien local y de poca repercusion en

Buenos Aires aparece un capitulo entero, del que hablaremos mas

ampliamente en la segunda parte de este trabajo, dedicado a la estancia del

polaco en la ciudad de Tandil. La piedra madre es una especie de cronica

historica, subjetiva y grotesca, un poco en la linea de algunos autores del

llamado realismo magico, de la ciudad de Tandil, donde Gombrowicz residio

un ano. Alli conocio a una serie de jovenes que se convertirian en sus amigos,

primero en Tandil y mas tarde tambien en Buenos Aires. De entre estos

jovenes tandileros algunos de ellos se dedicarian mas tarde a la literatura,

como Jorge di Paola o el propio Nestor Tirri. Y de aqui que se los denomine a

menudo discipulos de Gombrowicz. En esta peculiar revision y reformulacion

de la historia de la ciudad, no podia faltar la visita prolongada de Gombrowicz,

173 Aparte de la calidad del analisis que Sgrosso hace de los cuentos de Bakakai,

resulta tambien interesante el breve repaso que efectua la autora de la recepcion de

las obras de Gombrowicz en la Argentina, dando un paso alla de la simple nota

biografica sobre el paso del autor polaco por Argentina que, sin embargo, tampoco

ella decide evitar. Sgrosso, C., “Bakakai cuentos de Witold Gombrowicz.

Prefiguracion de un mundo inquietante”, La Capital, Rosario, 27/4/1986 (seccion 3).

174 Gombrowicz, W., Peregrinaciones argentinas, trad. Zaboklicka, B. y Miravitlles, F.,

Alianza 2, Madrid, 1987. Gombrowicz, W., Diario 1, trad. Zaboklicka, B. y Miravitlles, F.,

Alianza 2, Madrid, 1988. Gombrowicz, W., Diario 2, trad. Zaboklicka, B. y Miravitlles, F.,

Alianza 2, Madrid, 1989.

175 Tirri, N., La piedra madre, Editorial Galerna, Buenos Aires, 1985.

140

que por la psicologia y comportamiento del autor se insertan perfectamente en

el tono grotesco que tiene toda la novela. Pero aparte de la relacion de una

serie de anecdotas, algunas de ellas narradas en clave, pero sin demasiados

problemas de reconocimiento, lo mas interesante es que Tirri de alguna

manera aprovecha la entrada del personaje para crear una especie de pastiche,

imitacion o parodia de la poetica de Gombrowicz. Encontramos aqui, aparte

del ritmo acelerado y llamativo del peculiar grotesco del polaco, muchos de

sus motivos mas reconocibles: el desdoblamiento identitario, el interminable

juego de mascaras y muecas y, finalmente, el duelo dialogico en forma de

enfrentamiento grotesco. Desgraciadamente esta aproximacion intertextual a la

figura y literatura del polaco, que de alguna manera une la vision biografista

preponderante en Argentina (y creada en gran medida precisamente por esta

pandilla de amigos) con una lectura mas atenta de su literatura y de sus

procedimientos artisticos, queda en un intento de calidad artistica mas bien

limitada. De todos modos, Tirri se da cuenta –y asi lo muestra al lector– de la

unidad organica entre la vida y el arte de Gombrowicz, un autor que se creo

una pose en la vida real que hacia que pareciera un personaje de sus novelas (o

viceversa) y que en su cotidianidad sufriera como problemas tangibles los

grandes temas filosoficos que conforman su poetica y su pensamiento. En este

sentido el capitulo 7 de La piedra madre constituye una nueva prueba de

analisis –a pesar de que de forma no declarada, mas bien inherente– del arte

de Gombrowicz. A pesar de todo, como deciamos, el libro paso sin pena ni

gloria, practicamente inadvertido por la critica (cosa doblemente grave si

tenemos en cuenta que el propio Tirri era entonces critico de literatura y cine

en Clarin…), sin duda por el escaso valor literario de la obra en general.

141

5.4 Gombrowicz o La seducción de Alberto Fischerman

Mucho mas interesante resulta el experimento que represento la pelicula

de Alberto Fischerman Gombrowicz o La seduccion (representado miedo sus

discipulos), que ponia de nuevo al escritor polaco-argentino en el punto de

mira de una parte de la prensa cultural especializada. El 24 de julio de 1985 el

Centro Cultural General San Martin organizaba un homenaje a Witold

Gombrowicz coordinado por el escritor y guionista Rodolfo Rabanal (del que

se hicieron eco diarios como La Nacion). En este encuentro donde se dieron

cita los principales discipulos y amigos del autor y otras personalidades del

mundo de la cultura surgio la idea de hacer una especie de documental atipico

sobre Gombrowicz, un poco en el espiritu iconoclasta de su protagonista. La

idea nacia como un proyecto experimental dirigido por Alberto Fischerman

que tenia que ser un taller cinematografico para estudiantes y licenciados del

Centro Experimental del Instituto Nacional de Cinematografia, coproductor

del proyecto junto con el Centro Cultural San Martin. Este film, que conto

ademas con un esplendido guion de Rodolfo Rabanal, se proponia evocar la

figura de Gombrowicz y reconstruir de forma artistica y experimental su paso

por Argentina. La pelicula que surgio –de la que hablaremos mas

extensamente en la segunda parte del presente trabajo– recreaba la figura del

escritor polaco a traves de la evocacion de cuatro de sus amigos y discipulos

de la epoca argentina. El proyecto rehuia la idea de una recreacion

ficcionalizada de la vida del autor a partir del trabajo actoral y tambien el

142

montaje documental a partir de testigos, textos, voces en off e imagenes. En

cambio, se concebio desde el principio de forma experimental y buscaba

moverse en un terreno entre el documental y la ficcion. Para este fin conto con

la plena colaboracion de Alejandro Russovich, Juan Carlos Gomez, Mariano

Betelu y Jorge Di Paola, ademas del compositor Adrian Russovich (hijo de

Alejandro) con un esplendido trabajo musical. Asi nacia el primer documental

y a la vez la primera pelicula sobre Gombrowicz, en una fantastica produccion

que los criticos de cine de la epoca se afanaron a elogiar y que con el paso del

tiempo se ha ganado el status de pelicula de culto y es considerada por algunos

expertos como una de las mejores propuestas cinematograficas argentinas de

los anos 80.176

Gombrowicz o la seduccion despliega una atmosfera lugubre y misteriosa,

con imagenes quemadas y casi siempre interiores, excursos narrativos extranos

(algunos en polaco), un humor tachando el absurdo y una musica inquietante.

Ademas, la imagen del protagonista principal no aparece nunca: la pelicula

gira en torno a un fantasma que no existe en forma fisica o que, mejor dicho,

solo existe en las palabras y los recuerdos –los traumas y las obsesiones,

parece querernos decir Fischerman– de los que lo trataron. Como afirman los

propios realizadores de esta pelicula, se trata de un tipo de invocacion o sesion

de espiritismo177 que trata de rescatar la figura del escritor y analizar el legado

176 Nos remitimos aqui a las abundantes referencias en la premsa que se escribieron

sobre la pelicula, contenidas en la bibliografia.

177 “El encuentro de los cuatro discipulos, motivado por la pelicula, produjo un

verdadereo reencuentro con el maestro despues de tantos anos: como si se tratara de

una sesion de espiritismo, en la que los propios protagonistas reconocian entre

bromas al director como medium entre el espiritu errante de Gombrowicz y ellos. En

ese sentido la filmacion se convirtio en una puesta al dia y ajuste de cuentas de sus

respectivas relaciones con el amigo polaco.” Esta cita forma parte del apartado

143

que dejo en sus discipulos. Con el recurso de la ocultacion (Gombrowicz solo

aparece en los esquematicos retratos de Betelu y en una fotografia como fondo

en los titulos de credito finales), en lugar de hacernos mas cercana la figura

del escritor polaco, Fischerman la deja en un misterio todavia mayor.

Seguramente lo que el director buscaba transmitir era la leyenda que se habia

ido creando en torno a Witoldo y que seguramente tambien le habia llegado a

el de este modo. Gombrowicz o la seduccion no es una pelicula sobre

literatura, ni sobre un escritor, y ni siquiera sobre un personaje extravagante,

sino sobre el misterio de una figura casi legendaria y su turbio legado. En este

sentido, esta pelicula tan innovadora no variaba demasiado la percepcion que

del autor polaco se habia tenido hasta entonces. En Argentina su figura

publica seguia siendo mas cautivadora que su literatura. Fischerman

aprovecho muy bien la leyenda biografica en torno al escritor que

evidentemente le tenia que dar unos reditos artisticos importantes

transformados en cine. En este sentido, la pelicula continuaba la tonica

dominante de la critica literaria (y de rebote de la percepcion colectiva que de

este escritor se tenia) y a la vez indudablemente la reforzaba.

Gombrowicz o La seduccion fue una pelicula de arte y ensayo

subvencionada institucionalmente, pero con poca salida comercial. El film se

proyecto durante siete dias en el Centro Cultural San Martin de Buenos Aires

en el marco de las Jornadas de cine y literatura, pero desgraciadamente no

aparecio en ninguna sala de proyecciones comercial de la ciudad. Su difusion

inicial fue por lo tanto muy limitada, pero no dejo indiferente a los que la

“Proposito” del anteproyecto de la pelicula, supuestamente elaborado per Fischerman

o por Rabanal, que es conserva en la Coleccion Jorge M. Couselo del Museo del Cine

de Buenos Aires.

144

vieron –de lo que es testigo la prensa de la epoca–178 y, como hemos dicho,

por su originalidad y calidad se gano un lugar privilegiado en la historia del

cine argentino. A pesar de su escasa difusion, los medios se hicieron eco de

forma considerable. Aparecieron numerosas notas, reportajes, entrevistas a

Alberto Fischerman –que se iba consolidando como uno de los cineastas de

arte y ensayo mas importantes del momento– y criticas cinematograficas,

todas ellas muy elogiosas.179 Estos articulos, aparecidos en diarios y revistas

como La Nacion, Clarin, La Razon, Nuevo Pais o Cultura venian todos

acompanados de la ya tipica nota biografica sobre Gombrowicz y los anos que

paso en el pais. Entre otros articulos que resenaban esta pelicula La Nacion le

dedico un reportaje de varias paginas con un articulo testimonial de los

discipulos-actores sobre el escritor polaco. Por su parte, el suplemento cultural

de La Razon publico una entrevista con Jorge Di Paola. Para acabar con

Gombrowicz o La seduccion cabe indicar que, a pesar de su poca difusion

inicial, la television argentina compro los derechos de emision de esta pelicula,

que de vez en cuando va apareciendo en pantalla (normalmente a altas horas

de la noche) y que, por lo tanto, al menos una parte del publico cinefilo

argentino esta relativamente familiarizada con ella. Ademas, desde hace unos

anos la pelicula vuelve a estar comercializada en cinta VHS gracias a la

distribuidora Blakman de Buenos Aires.

178 Ver la nota no 178.

179 Idem.

145

5.5 Edgardo Russo, Rita Gombrowicz, German L. Garcia

En 1986 el poeta Edgardo Russo publica el articulo “.Padres?

.Padrastros? .Padrillos? .Padrinos?” en Tiempo Argentino180 y en 1987 el

ensayo “Poesia y vida. Consideraciones sobre el panfleto de Gombrowicz

‘Contra los poetas’ – pretexto”.181 En este ultimo, Russo reflexiona sobre la

diatriba “Contra los poetas” y la pone en relacion con la nueva poesia

argentina y con el arte poetico en general. Mas alla de las conclusiones a las

que llega, lo que resulta interesante con respecto a nuestra investigacion es,

para empezar, el hecho de que Russo no incluya la tipica y gastada nota

biografica del polaco y ni siquiera repase las premisas basicas del ensayo que

critica, como si estas fueran de dominio publico. Russo entra rapidamente en

materia y se plantea en primer lugar la tradicion poetica argentina, para leerla

seguidamente desde “Contra los poetas”. A pesar de que el articulo en si no

resulta, a nuestro entender, muy interesante, sorprende la naturalidad con que

Russo repesca esta vieja ponencia de Gombrowicz creada en Argentina.182

180 Russo, E., “.Padres? .Padrastros? .Padrillos? .Padrinos?”, Tiempo argentino,

28/12/1986.

181 Russo, E., “Poesia y vida. Sobre el panfleto de Gombrowicz ‘Contra los poetas’ –

pretexto”, Cursos de extension universitaria (Serie ensayo no 11), Universidad

Nacional del Litoral, Santa Fe, 1987.

182 El celebre ensayo “Contra los poetas” aparecio por primera vez en la Argentina

como conferencia pronunciada en la libreria Fray Mocho de Buenos Aires el 21 de

agosto de 1947. En esta charla enmarcada en un ciclo sobre literatura asistieron

numerosos intelectuales y artistas de la capital argentina. En las memorias del

compositor Juan Carlos Paz Alturas, tensiones, ataques, intensidades, aparece un

fragmento muy ilustrativo donde se narra uno de los incidentes de aquella famosa

velada entre el conferenciante y una persona del publico, poeta el mismo, muy

ofendido por el contenido de la charla de Gombrowicz. Citado en Grinberg, M.,

Evocando a Gombrowicz, Galerna, Buenos Aires, 2004, pp. 101-102.

146

Ademas, en el ultimo parrafo parece emprender (aunque sea de forma

inadvertida) una critica al biografismo argentino respecto a la obra del polaco

y parcialmente a las tesis de Piglia que buscan definir el lugar de Gombrowicz

en la tradicion literaria argentina.183

En 1987 la coleccion Biblioteca del Dragon, dirigida por el argentino

Marcos Ricardo Barnatan, publica en Madrid Gombrowicz intimo,184 seleccion

de testimonios de amigos, conocidos, escritores y intelectuales que habian

conocido a Gombrowicz en Argentina, realizado por Rita Gombrowicz en

1978 en este pais y editado por primera vez en frances bajo el titulo

Gombrowicz en Argentine.185 No conocemos el ano en que este importante

documento llego a las costas del Plata, pero lo que si sabemos es que no

recibio ninguna critica por parte de la prensa argentina. Esta situacion no era

nueva y se vendria perpetuando todavia largos anos: desinteres de las

editoriales argentinas por la obra del polaco; publicacion de alguno de sus

libros en Espana, donde el autor probablemente no era mas conocido; llegada

de las ediciones espanolas a Argentina, donde estas eran ignoradas por la

prensa y leidas solo por una minoria culta o juvenil. El esquema se repite

183 “el peligro de intentar suturar la grieta de la que se hablo al principio, no con los

textos y por los textos, sino en la invencion de un colorido paisaje biografico que

ensuena un padre bueno, mito y modelo en el que vendria a conciliarse, ya sin

fisuras, palabra y acto. Mitologia biografica, cuyo peligro, en su afan de contenernos

por paliar nuestra orfandad, radica en ganar en la apuesta uno o dos Homeros, y

perder en el camino la Odisea.” Russo, E. “Poesia y vida. Sobre el panfleto de

Gombrowicz ‘Contra los poetas’ – pretexto” Cursos de extension universitaria (Serie

ensayo no 11), Universidad Nacional del Litoral, Santa Fe, 1987, p. 169.

184 Gombrowicz, R., Gombrowicz intimo, trad. Rato, M. A. y Dlugovorska, A.,

Ediciones del Dragon, Madrid, 1987.

185 Gombrowicz, R., Gombrowicz en Argentine: temoignages et documents,1939-

1963, Denoel, Paris, 1984.

147

incluso con esta especie de biografia fragmentaria del tiempo que el polaco

paso en Argentina; un libro muy util, por cierto, para complementar una

lectura como la que propone Piglia u otros escritores argentinos en esta misma

epoca y una herramienta para el estudioso de la literatura. No obstante, el

mundo academico argentino seguia sin interesarse por la obra del escritor

En 1988 y 1989 German L. Garcia publica tres articulos sobre

Gombrowicz en diferentes revistas como la psicoanalitica Descartes. Lo mas

interesante de estos articulos es seguramente que Garcia pide una lectura mas

libre y profunda de la obra de Gombrowicz, desatada del contexto nacional o

como minimo de lo que el denomina “la mitologia de quienes le

conocieron”.186 La percepcion de Garcia no es equivocada y demuestra como,

a pesar de la amplia recepcion de Respiracion artificial de Piglia en Argentina,

la percepcion de Gombrowicz seguia estando dominada por un enfoque

claramente biografista. De todos modos, aunque el autor no lo especifique, la

critica de Garcia puede interpretarse tambien como una critica a una lectura

restringida a la esfera nacional –y por lo tanto tambien a unas partes muy

concretas de la obra del autor– propiciada por el movimiento intelectual de la

lectura de Piglia.

186 Garcia, G. L., “Informe para el psicoanalisis, Una columna de German Garcia”,

Babel, Buenos Aires, junio/1989, p. 23.

148

5.6 “La perspectiva exterior: Gombrowicz en la Argentina” de Juan Jose

Saer187

Tambien en 1989 aparecen en dos revistas literarias de prestigio dos

ensayos muy interesantes de dos escritores importantes que vendran a

complementar la lectura nacional que Piglia hacia de Gombrowicz a principios

de la misma decada.

Juan Jose Saer publica en Punto de vista el ensayo “La perspectiva

exterior: Gombrowicz en Argentina”, que anos mas tarde aparecera, ya

canonizado, en El concepto de ficcion, compilacion de los ensayos completos

de Saer, y en otras publicaciones sobre Gombrowicz. “La perspectiva exterior”

representa el segundo intento por parte de un escritor argentino de

reconsiderar a Gombrowicz dentro del sistema literario argentino. En un gesto

similar al de Piglia, Saer argentiniza al polaco, lo empuja hacia el contexto

nacional y busca finalmente considerarlo dentro de la tradicion literaria local.

Tambien Saer ensarta a Gombrowicz dentro de la larga sucesion de

intelectuales europeos que escribieron sobre la Argentina y, como en el caso

de Piglia, sus consideraciones no estan exentas de un cierto analisis linguistico,

pero a diferencia de el, Saer no trabaja con parejas intelectuales local/visitante,

sino que se fija en el hecho de que los temas nacionales se han tratado tambien

en lenguas extranjeras. La literatura argentina se ha construido tambien en

ingles (Hudson, Frank, Darwin…), frances (Groussac), aleman (Keyserling) y…

polaco. En este sentido la pertenencia de Gombrowicz a esta cadena –

seguramente como ultimo eslabon– se ve muy clara si partimos del Diario,

187 Saer, J. J., El concepto de ficcion, Seix-Barral, Buenos Aires, 2004.

149

material con el que trabaja primordialmente Saer. El autor de El limonero real

o Cicatrices contempla lo que Gombrowicz ha escrito sobre la Argentina

como un documento valiosisimo emitido desde una perspectiva exterior,

desatada de la nacion sobre la que glosa. Pero ademas, a partir de los

conceptos gombrowiczianos de periferia cultural, secundariedad, inferioridad,

inmadurez nacional, etc. Saer reconsidera la totalidad del Diario e

intercambiando las palabras Polonia o polaco por Argentina o argentino, como

por otro lado el propio autor del Diario sugiere,188 lo relee en clave nacional.

Su postura no es gratuita: para empezar toda la problematica

Metropolis/Periferia cultural y el consiguiente complejo de inferioridad

nacional de pais periferico que Gombrowicz ve en la cultura polaca, “venia

siendo de un modo inequivoco, desde los anos veinte, la preocupacion esencial

de los intelectuales argentinos”,189 en palabras de Saer. Ademas, uno de los

temas centrales del Diario, estrechamente relacionado con el anterior, es

tambien “el conflicto entre un nacionalismo excesivo, de tipo reactivo, y el

deslumbramiento, secreto o confesado, por la literatura europea” 190 que

encontramos tanto en la cultura polaca como en la argentina.

En este sentido se muestra contrario al “desgajamiento absurdo del

pretendido Diario argentino”, 191 puesto que, segun Saer, la totalidad del

Diario nos habla de Argentina puesto que tiene como trasfondos la

188 Gombrowicz, W., Testamento, conversaciones con Dominique de Roux, trad.

Alapont, R., Editorial Anagrama, Barcelona, 1991.

189 Saer, J. J., El concepto de ficcion, Seix-Barral, Buenos Aires, 2004, p. 20.

190 Idem, p. 25.

191 Idem, p. 29. Independientemente del hecho de que Saer supiera o no que la

seleccion del Diario argentino habia sido realizada por el propio autor, se muestra

contrario a esta operacion en cualquier caso comercial y seguramente erronea en sus

150

experiencia argentina de Gombrowicz y el aislamiento liberador –

desligamiento doble respeto el Centro cultural y la Patria– que le ofrecio su

exilio porteno.

Y es en este mismo punto en lo referente al exilio liberador de

Gombrowicz que Saer invierte el movimiento y vuelve de la obra al autor para

reconsiderar su posicion en el sistema de las letras argentinas. Si Gombrowicz

logra la posicion de desligamiento nacional y libertad creativa que lo llevan a

escribir en la forma tan particular del Diario (ni desde Occidente, ni desde

dentro de la tradicion propia) sobre Polonia y la literatura polaca, es gracias al

hecho de haber ido a parar, en el momento decisivo de su exilio, a un pais tan

periferico como la propia Polonia con el distanciamiento anadido respecto al

Centro que supone el aislamiento fisico del continente americano, sin hablar

del aislamiento social en que se encontro durante la mayor parte de su estancia

en el pais del Plata. Esto Gombrowicz se lo debe en cierto modo a la

Argentina o, al menos, a la decision de permanecer tanto de tiempo. Segun

Saer “la evolucion de su literatura es inseparable de su experiencia argentina,

y esa experiencia penetra y modela la mayor parte de su obra, que sin ella se

volveria incomprensible”. 192 De este modo Gombrowicz no puede sino ser

considerado un escritor argentino que escribe en polaco.

Para rematar la cuestion de la adscripcion de Witoldo a la literatura

argentina, al igual que Piglia, Saer se ve obligado a confrontar a Gombrowicz

con Borges, que cumple las funciones de poeta nacional193 en un pais y una

192 Saer, J. J., El concepto de ficcion, Seix-Barral, Buenos Aires, 2004, p. 23.

193 La aportacion de Saer en esta ya larga confrontacion entre Gombrowicz y Borges

no puede dejar de recordarnos el duelo literario –para disputarse los puestos mas

altos del podio de la literatura polaca– que Gombrowicz libra contra Mickiewicz en

su novela Trans-Atlantyk.

151

cultura sin tradicion romantica. Partiendo del ensayo de Borges “El escritor

argentino y la tradicion”,194 donde el autor de Ficciones propone un programa

creativo para los autores argentinos similar al que se desprende de las tesis

gombrowiczianas sobre las relaciones entre centro y periferia, Saer traza una

espectacular cadena de parecidos y puntos en comun (evidentemente, todos

ellos mas intelectuales que literarios) entre el aspirante y su gran enemigo

intelectual argentino y parece refutar cualquier duda sobre la argentinidad del

polaco. Saer (con Piglia) es el Pimko que hace que Borges y Gombrowicz se

den la mano: la analogia intelectual con el maestro ciego sella la argentinidad

del Witoldo.

El debate sobre la adscripcion de Gombrowicz al sistema de la literatura

argentina apenas empezaba y deberia ver aun nuevas aportaciones. En todo

caso, cabe indicar que si Saer veia en Gombrowicz a un escritor argentino,

este lo era solo en cuanto a ensayista y a autor del Diario. Tambien el, como

Piglia, no podia desatarse de una lectura estrictamente nacional de

Gombrowicz y esto prescindiendo ademas de Trans-Atlantyk, presente

nominalmente en los ensayos de los dos autores, pero tratado en ambos casos

de forma muy superficial. Saer seguia proponiendo una lectura eminentemente

ligada a la estancia del polaco en Argentina y por lo tanto en el fondo

relativamente biografista.

En los anos 80 Saer era un autor consagrado que a pesar de vivir en Paris

era considerado uno de los mejores escritores argentinos de los ultimos

tiempos, percepcion que se ha consolidado despues de su muerte el 2006. En

este sentido, huelga decir que “La perspectiva exterior: Gombrowicz en la

194 Ver nota no160.

152

Argentina” debio de disfrutar de gran repercusion, sobre todo despues de su

publicacion en El concepto de ficcion. Este interesante ensayo representaba y

sigue representando uno de los posibles portales de acceso a la literatura del

escritor polaco para el lector argentino –un acceso algo restringido, quizas, a

la obra ensayistica, pero posiblemente muy conveniente. Aparte de las

ediciones mencionadas, posteriormente el articulo ha aparecido en otras

publicaciones impresas (actualmente se encuentra publicado –junto con

“.Existe la novela argentina?” de Piglia y otros textos consagrados sobre el

autor de Ferdydurke– en el libro de Jose Tcherkaski Las cartas de

Gombrowicz),195 esta tambien colgado en varias paginas de Internet196 y hoy

en dia representa sin duda un texto canonico dentro de la gombrowiczologia

local. Por otro lado es necesario indicar tambien que Saer mostro de forma

muy clara su admiracion por Gombrowicz en su aparicion en el documental de

Alberto Yaccelini Gombrowicz, la Argentina y yo,197 donde entre otras cosas

habla de Trans-Atlantyk como una de las mejores obras del s. XX, poniendo

orgullosamente enfasis en que fue escrita en Buenos Aires.

195 Tcherkaski, J. Las cartas de Gombrowicz, Siglo XXI de Argentina Editores,

Buenos Aires, 2004.

196 http://www.gombrowiczenargentina.com, http://jorgealbertoaguiar.blogspot.com/ y

197 Yaccelini, A., Gombrowicz, la Argentina y yo (1998) [pelicula documental].

153

5.7 “La Argentina de Gombrowicz” de Blas Matamoro

Otro ensayo interesante que viene a complementar la linea de lectura

inaugurada por Piglia y continuada por Saer es “La Argentina de

Gombrowicz” del escritor Blas Matamoro, aparecida en el No 469/470 de los

Cuadernos Hispanoamericanos, en 1989. Como los autores precedentes

Matamoro se plantea una lectura nacional de la obra de Gombrowicz

fundamentada en el Diario y, por primera vez, tambien en el folletin

radiofonico Peregrinaciones argentinas. Ademas, Matamoro tambien incluye

algunas reflexiones sobre Trans-Atlantico que, no obstante, no pasan de un

nivel muy superficial de analisis.

“La Argentina de Gombrowicz” sigue varias lineas de reflexion. Para

empezar Matamoro se pregunta quien es Gombrowicz como escritor y figura

intelectual y todas las respuestas las busca en su condicion de excentrico. Por

un lado, y sobre todo, en su condicion de exiliado, especialmente si tenemos

en cuenta que Gombrowicz elige emigrar a una nacion periferica que por sus

similitudes con la posicion de la cultura polaca le hace de espejo de si mismo

como ente nacional, a la vez que le permite una libertad absoluta de creacion y

pensamiento por la distancia tomada hacia la nacionalidad real. Por otro lado,

su personalidad excentrica y mas concretamente su condicion homosexual

(aspecto, justo es decir, que el biografismo local solia pasar por alto). 198

Matamoro busca definir la personalidad de Gombrowicz en relacion a su arte,

198 Cabe indicar que Matamoro compartia la condicion de exiliado en una cultura no

central –en Madrid– y de homosexual –en su caso de una forma mas desinhibida.

154

pero solo lo hace desde la perspectiva de su figura publica en Argentina y

tambien de las reflexiones –sobre todo las nacionales– de su Diario.

En este sentido es curiosa la ausencia total de reflexiones o comentarios

sobre la Teoria de la Forma y de la Inmadurez, que conforma la base de su

creacion artistica y de su pensamiento filosofico. Esto vendria probablemente

a demostrar la influencia que la lectura gombrowicziana de Ricardo Piglia

habia dejado en otros escritores e intelectuales ya en aquella epoca.

En este punto hay que remarcar que la filosofia de Gombrowicz no era

desconocida en Argentina. Ya con la publicacion de Ferdydurke algunas de las

resenas que salieron (de Coldaroli, Pla o Pinera) indicaban de forma muy

acertada la problematica de aquel libro que marcaria el resto de la produccion

artistica de su autor. Mas tarde, en los articulos de cariz biografico o general

que iban apareciendo en la prensa argentina, se siguen comentando los

conceptos de Forma e Inmadurez –aunque cada vez de forma mas

esquematizada– y volveran a hacerlo en la gran revision de finales de los anos

90 y durante el centenario de su nacimiento en 2004. Pero como hemos visto,

en los 70 y los 80 es otra lectura la que interesa a los intelectuales argentinos.

Concretamente en la decada de los ochenta es la recuperacion de unas

reflexiones y de un programa sobre la problematica nacional lo que hace

atractiva la lectura de Gombrowicz a los escritores argentinos, que ademas

pueden encabir su figura –tradicionalmente excentrica para la prensa local y

de dificil concrecion en el panorama nacional– a las letras argentinas gracias a

la mirada sobre el pais que aparece en el Diario y que permite incluirlo en la

lista de observadores extranjeros de la realidad nacional. Tambien Matamoro

ejecuta este movimiento previo y lo hace porque quien realmente le interesa es

155

un Gombrowicz estrictamente argentino o, mejor dicho, un Gombrowicz que

venga a cerrar la larga sucesion de observadores extranjeros que han escrito

sobre la Argentina. Y quizas si que el polaco fue un testigo de excepcion, pero

a diferencia de Groussac, Frank o Keyserling (que llegaban de una Metropoli

mas reconocible), Gombrowicz no entro en el imaginario argentino por esta

puerta, sino por ser un escritor conocido en Paris que habia estado viviendo en

Buenos Aires. A diferencia de los otros mencionados, es mucho mas conocido

en su pais natal y hasta cierto punto tambien en los centros academicos de los

paises centrales que en Argentina.

En este punto no se hace extrana la critica que hace Matamoro a la

edicion espanola de los dos primeros volumenes del Diario. Si Saer criticaba

la extraccion de los fragmentos argentinos del Diario para confeccionar un

Diario argentino pensado para venderse en el pais, Matamoro no comprende

que el editor espanol haya incluido tantas notas a pie de pagina explicando los

nombres propios y la realidad polaca y casi ninguno comentando la realidad

argentina del momento, cosa que hace que el lector peninsular, poco

familiarizado con la historia y cultura argentinas, “no pueda saber lo que

Gombrowicz refiere ni, menos, lo que calla”.199 Esta critica va en verdad mas

encarada al propio escritor que al editor o a los traductores; al escritor por su

pasividad politica y relativa carencia de interes por lo que denomina “la

Argentina concreta (…) el pais politico, economico, ‘cotidiano’”. 200 El

problema es que en los 50 y los 60, cuando escribe el Diario, Gombrowicz

calla mucho respecto a Argentina. Ha habido un gran cambio de estrategia por

199 Matamoro, B., “La Argentina de Gombrowicz”, Cuadernos Hispanoamericanos,

No469/470, 1989, p. 276.

200 Idem.

156

parte del autor y si comenta Argentina, como lo hacen los grandes

intelectuales invitados, lo hace, a diferencia de ellos, mirando hacia Europa,

de espaldas al pais, de forma mucho mas coyuntural.

En todo caso lo que le interesa a Matamoro es esta mirada sobre

Argentina y en su ensayo hace un amplio repaso de lo que Gombrowicz

comenta sobre el pais y de como ve a los argentinos. Asimismo, Matamoro

aprovecha para ponerse a pontificar el mismo sobre el ser nacional. Esta

postura tan argentina –que tanto criticaron los observadores extranjeros,

tambien Gombrowicz– de pensarse continuamente como ente nacional en

cualquier situacion u ocasion, se repetira a menudo en la lectura que se hace

de Gombrowicz a partir de los 80 y hasta llegar a su punto algido en el

documental de Alberto Yaccelini Gombrowicz, la Argentina y yo (comentado

mas adelante), de titulo proverbial en este sentido.

La difusion que tuvieron los textos de Piglia y Saer consolidaron una

lectura de Gombrowicz ligada a la historica reflexion argentina sobre el ser

nacional. Esta vision evidentemente privilegiaba al Gombrowicz ensayistico

del Diario y del menos interesante, pero mas argentino, Peregrinaciones

argentinas y, a pesar de que alentaba a la dificil lectura de Trans-Atlantico,

seguia obviando el resto de la obra artistica del polaco. La lectura nacional

creaba un horizonte de expectativas muy interesante para el lector argentino y

de alguna manera garantizaba a Gombrowicz no tan solo un lector permanente

en Argentina, sino tambien un lugar –aunque de momento muy restringido– en

el panorama de las letras nacionales. Este lugar, no obstante, seguia siendo

minusculo en comparacion con la consideracion de su obra en Polonia o

incluso en Francia. De momento Gombrowicz interesaba sobre todo como

157

observador extranjero, comentador de la realidad nacional. Argentina leia a

Argentina a traves de la “mirada exterior” de Gombrowicz. Los grandes textos

del polaco seguian no obstante sin un aparato critico de altura en su pais de

adopcion. Se tendria que esperar a la decada siguiente para encontrar las

primeras lecturas criticas deslocalizadas por parte de criticos argentinos.

158

6. Los anos 90:

Hacia una nueva lectura de Gombrowicz

6.1 Gombrowicz El estilo y la heráldica de German Leopoldo Garcia

Los anos 90 empiezan con un articulo de cariz general sobre

Gombrowicz en La Nacion, una pagina entera en el periodico El Cronista

Comercial, que incluye un articulo de Ernesto Sabato, uno de Carlos Roberto

Moran recalcando el redescubrimiento que se estaba aparentemente operando

o que, mejor dicho, seguia operandose aquellos anos, de “la leyenda de Witold

Gombrowicz”, 201 como reza el titulo del articulo, y unos fragmentos de

Peregrinaciones argentinas. La revista de psicoanalisis y cultura El

Murcielago, de la orbita de German Leopoldo Garcia, publica tambien en

1990 la “Introduccion al psicoanalisis de Freud” de Gombrowicz y en 1991

aparece en Radar, suplemento cultural de Pagina/12, otro articulo del polaco:

“Cinco grandes numeros. Un inedito de W. Gombrowicz”. Tambien en 1991

llega una nueva edicion espanola de las Conversaciones con Dominique de

Roux,202 aunque no aparece ninguna resena critica en la prensa argentina.

201 Moran, C. R., “Vuelve la leyenda de Witold Gombrowicz, un escritor para algunos

genial”, El Cronista Comercial, 26/8/1990 (no 25.882), p. 4. (El resto de referencias

de premsa se encuentra en la bibliografia).

202 Gombrowicz, W., Testamento Conversaciones con Dominique de Roux, trad.

Alapont, R., Editorial Anagrama, Barcelona, 1991.

159

El primer acontecimiento importante de la nueva decada en cuanto al

tema que nos ocupa llega en 1992 con la publicacion del libro Gombrowicz El

estilo y la heraldica203 del escritor German L. Garcia, que desde hacia anos

luchaba por el reconocimiento del polaco y pedia estudios literarios mas serios

y profundos de su obra. El estilo y la heraldica es importante sobretodo por

tratarse del primer estudio critico de envergadura sobre la obra de Witoldo y el

primer libro que se le consagra en Argentina. Psicoanalista autodidacta de

formacion, German Garcia no pretendia un estudio academico exhaustivo de la

obra de Gombrowicz, pero si fijarse y analizar ciertos aspectos de la obra

artistica del polaco y por lo tanto deslocalizar la lectura argentina y liberarla

de una mirada excesivamente biografista y/o nacional (en el sentido que

hemos venido utilizando en el capitulo precedente). El estilo y la heraldica

surge como un intento de dar muerte a la mitificacion del personaje imaginario

del escritor, forjado por sus pocos conocidos o admiradores durante el curso

de largos anos de olvido de la obra, para proponer una lectura no condicionada

por la figura legendaria y desligada a la vez de su contexto argentino.204 Para

203 Garcia, G. L., Gombrowicz El estilo y la heraldica, Atuel, Buenos Aires, 1992.

204 No por rnada German Garcia titula el primer capitulo “El olvido de la obra” y

comienza el relato con una critica a la poca mencion critica que hacen de la obra del

polaco los discipulos que mas hicieron por el reconocimiento de su figura: “.Por que

Witold Gombrowicz dejo una fabula personal y el olvido de su obra entre quienes le

frecuentaron en la Argentina? Es la pregunta que surge cuando se conocen los

testimonios escritos y/o filmados.

“Recuerdo haber escuchado una conferencia de Alejandro Russovich, donde,

ademas, leyo un texto inedito de Gombrowicz, un texto comico basado en el recurso

de un error continuo que convertia cada frase en otra. La audiencia agradecio la

conferencia y ese texto, pero la presencia de Gombrowicz, el peso de su recuerdo,

parecia desalentar la posibilidad de invocar la risa de la obra. Es sabido que

Gombrowicz vivio algunas decadas en la Argentina, que fue un hombre de amistades

diversas y de insolencias legendarias, pero es menos sabido que entre nosotros faltan

160

este fin el autor intentara en cierta medida dejar de banda la obra ensayistica

de tematica nacional o argentina (y en especial el Diario argentino) y buscar

la problematica de su creacion mas artistica. Con mucha valentia –aunque con

suerte irregular– decide dejar de lado la exposicion de las tesis mas evidentes

de la teoria de la Forma y la Inmadurez (tratados ampliamente por un lado por

el propio Gombrowicz en su obra ensayistica, en articulos de prensa y en las

conversaciones con Dominique de Roux; y por otro lado por reputados criticos

literarios franceses o polacos, algunos de ellos publicados en castellano en

Espana) que recorren toda su obra, e intenta fijarse en otros aspectos de esta y,

especialmente, buscar las motivaciones psicologicas y las causas profundas

que se encuentran en la raiz de la configuracion de las tesis filosoficas, los

procedimientos artisticos, los temas y las manias del autor. Ademas, busca

mantener, desde Lacan y el psicoanalisis, un dialogo con estas tesis y construir

un discurso postestructuralista que se mueve entre la filosofia, la psicologia y,

solo como apoyo a estas, la literatura. De hecho Garcia es de los primeros

intelectuales en hacer una lectura psicoanalitica de la obra de Gombrowicz a

nivel internacional. En este sentido El estilo y la heraldica no se aleja

demasiado de la preponderante lectura biografista argentina contra la cual en

teoria lucha, pero al menos amplia los horizontes de la critica a toda la obra y

la vida del escritor (especialmente la epoca de infancia y juventud en Polonia)

y a las causas psicologicas e incluso subconscientes de su escritura.

En la contraportada del libro Garcia declara: “Este libro no es sistematico,

tampoco exhaustivo. Es un libro de citas, de afirmaciones y negaciones, que

comentarios y criticas sobre su obra.” Garcia, G. L., Gombrowicz El estilo y la

heraldica, Atuel, Buenos Aires, 1992, p. 7.

161

busca por la repeticion sugerir otra lectura: la de los libros de Witold

Gombrowicz.”205 Y realmente el libro no parece haberse fijado otros objetivos

mas precisos que provocar una lectura nueva de la obra del autor polaco o en

todo caso el de llenar un vacio y una deuda que hacia anos Argentina parecia

tener hacia el. Sin embargo, a lo largo de su lectura, el caracter “no

sistematico” del libro hace que el objetivo de estudio realmente no este

demasiado claro. La obra se divide en 7 capitulos relativamente azarosos, que

ni por el titulo, ni por el contenido, parecen tampoco apuntar hacia objetos de

estudio y critica claros. El estilo y la heraldica es mas bien una larga

divagacion, un caotico estudio psicoanalitico y un intento de construccion de

un discurso a partir del pensamiento, las premisas artisticas y el motor

psicologico de la obra de Gombrowicz. A pesar de la complejidad del denso

estilo de Garcia, el libro y los capitulos apuntan sutilmente unas cuantas tesis

que intentaremos resenar seguidamente.

“El olvido de la obra”, primera parte del libro, empieza con una especie

de invocacion a una lectura nueva, a modo de introduccion, y seguidamente

pasa a hacer un analisis psicoanalitico del relato Crimen premeditado, donde

Garcia ve en cierto modo la genesis psicologica (y familiar, heraldica) y una

condensacion de los temas de toda su obra posterior.

En la quinta y la sexta partes (“Recuerdos del olvido” y “Olvidos del

recuerdo”) Garcia continua interpretando la obra de Gombrowicz a partir del

psicoanalisis. En “Recuerdos del olvido” busca los origenes de la teoria de la

Forma y la Inmadurez, que concentra sobre todo en el estudio de Ferdydurke y

205 Garcia, G. L., Gombrowicz El estilo y la heraldica, Atuel, Buenos Aires, 1992,

162

en un analisis de las experiencias de infancia y juventud del escritor. A partir

de la lectura de los Recuerdos de Polonia (del cual este capitulo es una larga

cita interrumpida aqui y alla por los comentarios del autor), Garcia

reconstruye las primeras disyuntivas con que se va encontrando el polaco: las

oposiciones campo/ciudad, juventud/madurez y sobre todo nobleza/pueblo

bajo, que le dan desde pequeno una fuerte percepcion de las nociones de

superioridad e inferioridad operantes entre los hombres. Garcia, siguiendo por

otro lado las propias explicaciones del autor en los Recuerdos de Polonia, ve

en la fuerte codificacion social de la nobleza polaca, de la que los

Gombrowicz formaban parte, y en la rigida estratificacion de la sociedad

polaca que familiarizan al autor con las formas de relacion interclasial, la

genesis primera de lo que acabaran siendo, al ampliarse los contenidos, las

tesis de la Forma y la Inmadurez.

En “Olvidos del recuerdo” Garcia va mas alla y busca la genesis de la

poetica y la tematica gombrowiczianas mas alla de la psicologia y la

experiencia vital del autor, adentrandose en la historia particular de su familia

y en el arbol genealogico de la estirpe Szymkowicz-Gombrowicz/Kotkowski

que tanto apasionaban al joven Witold. Para hacerlo Garcia repasa Los

hechizados, la novela folletinesca firmada bajo pseudonimo que narra en clave

algunas de las leyendas y obsesiones de la familia Kotkowski. El psicoanalista

argentino relaciona Los hechizados con Crimen premeditado y busca la

influencia del legado familiar en la obra de Gombrowicz. A partir sobre todo

de Trans-Atlantyk, Garcia intenta determinar la relacion padre/hijo como

motor de creacion literaria. Desgraciadamente el estilo confuso del analisis

163

psicoanalitico de Garcia no permite extraer una vision demasiado clara de las

conclusiones a las que en teoria llega.

La ultima parte, “destellos argentinos”, continua un poco en la linea de

los capitulos precedentes, intentando establecer un vinculo entre la heraldica

familiar y el estilo de Gombrowicz. Hacia el final de esta parte –y del libro–

pone en relacion la poetica y la problematica filosofica del autor de

Ferdydurke con el ser nacional argentino y hace finalmente una especie de

repaso a algunas miradas argentinas anteriores sobre el autor polaco,

reclamando un Gombrowicz argentino y la formacion de una cierta

gombrowiczologia local.

La segunda parte, denominada “Despertar versiones”, es una larga

digresion que entre Gombrowicz, Lacan, Freud y algunos filosofos mas, busca

(re)definir el sujeto moderno y su relacion con el entorno, es decir, con la

alteridad y con las superestructuras sociales. Se trata de una especie de

meditacion que entre la psicologia y la filosofia repasa y re-formula las tesis

gombrowiczianas de formacion del sujeto de la Teoria de la Forma (que

encontramos primera y principalmente en Ferdydurke, pero tambien a lo largo

de su obra) y perfila lo que tienen en comun con las descripciones de la

psicologia moderna (Lacan en particular) y en cierto modo con el

existencialismo y el estructuralismo (con abundancia de citas de Levi-Strauss).

La cuarta parte (“Darse corte”) analiza de forma mas bien divagadora y poco

clara otros aspectos de la novela Ferdydurke.

German Garcia intercala sus desordenadas reflexiones con recuerdos

personales de su encuentro con la literatura del polaco y de su experiencia

como hombre de cultura, cosa que da un toque mas ameno al libro. A pesar de

164

que en general intenta no caer en la recreacion de las gastadas anecdotas de la

leyenda argentina de Gombrowicz, expone muchos episodios y referencias de

la juventud polaca del autor para construir sus estudios psicoanaliticos.

A pesar de tratarse de un ensayo critico algo confuso, El estilo y la heraldica

represento el primer intento en Argentina de asumir de forma critica y

profunda la obra y el pensamiento de Witold Gombrowicz. Ademas, la obra se

vio enriquecida por las lecturas de Garcia de ensayos franceses y polacos

sobre el autor y en especial del fantastico libro del griego Lakis Proguidis Un

ecrivain malgre la critico. Essai sur el oeuvre de Witold Gombrowicz,206 el

influjo del cual se deja sentir a menudo en el libro del autor de Nanina.

La aparicion del libro fue acompanada de diversas resenas en la prensa.

Aparecieron un par de articulos en Pagina/12 y un par mas en La Razon, asi

como algun otro en revistas de psicoanalisis argentinas y una de catalana.207

La revista Humor le hizo una entrevista a Garcia donde se habla sobre todo de

Gombrowicz y de la pasion del primero por el segundo. De todos modos el

libro no desperto mayores debates ni controversias. Todo parece indicar que el

libro no se leyo mucho: por un lado, por la complejidad estilistica de Garcia;

por otro lado, por tratarse de una edicion muy limitada que practicamente no

se encontraba en las librerias locales. Asi pues, la vision psicoanalitica de

Garcia no parece haber modificado sustancialmente la percepcion de

Gombrowicz en Argentina, ni haber provocado una nueva lectura. Poca gente

conoce a nivel popular la “mision” gombrowicziana de German L. Garcia, ni

206 Proguidis, L., Un ecrivain malgre la critique. Essai sur l’oeuvre de Witold

Gombrowicz, Editions Gallimard, Paris, 1989.

207 Referencias en la bibliografia. Cabe remarcar que German L. Garcia vivio

bastantes anos en Barcelona, especialmente coincidiendo con la epoca del llamado

Proceso militar en la Argentina.

165

su vision, pero en general se le tiene que reconocer como a uno de los mayores

“promotores” del ferdydurkisme local.208

En 1993 el mismo Garcia fundo en el marco de su asociacion

psicoanalitica “Descartes” el “Circulo Gombrowicz”, destinado precisamente

a la dinamizacion de la gombrowiczologia local y a la difusion de la obra del

polaco. Desgraciadamente el Circulo no tuvo demasiado exito y su actividad –

ya de por si bastante exigua– se fue extinguiendo en poco tiempo.

6.2 Grinberg, Pauls, Grzegorczyk, Abos y otros

Tambien en 1993 Miguel Grinberg, antiguo amigo y otro de los grandes

animadores argentinos de la obra de Gombrowicz, publica un articulo de cariz

208 Insisto nuevamente en utilizar el aparentemente jocoso termino Ferdydurkismo y en

hablar de “promocion” o “promotores” en este estudio de la recepcion del autor de

Ferdydurke en Argentina. Gombrowicz velo como pocos otros autores por la difusion de

una obra dificil para el publico mayoritario y no renuncio nunca a una recepcion a gran

escala. Esta recepcion siempre se planteo para Gombrowicz en terminos de lucha,

combate, defensores, enemigos, etc. y ya en el momento de la aparicion de la obra que se

acabaria convirtiendo en la mas representativa de su produccion, en 1937 en Polonia,

acuno el termino ferdydurkizm para designar sus seguidores y especialmente los

“colaboradores” en esta empresa de promocion literaria. Con esta aparente ironia pretendia

alentar a los que creian en su obra y asegurarse una lealtad activa en la prensa, en el terreno

de las influencias personales, incluso en el boca a oreja. Esta obstinacion por la expansion

de su obra entre los lectores (acompanada evidentemente de su indudable calidad literaria,

innovacion y carga de provocacion que encantaba a los jovenes, los principales

ferdydurkistes), creo un ejercito de verdaderos promotores de la novela entre los que lo

conocieron, a quien el autor exigia actuar incansablemente en cada nueva edicion del libro.

Parece que la fuerza de esta obstinacion (ahora ya muy conocida por las declaraciones al

respecto en el Diario y la publicacion de su correspondencia) y su influencia sobre los

admiradores ha alargado la tendencia a la “lucha” por el maestro entre aquellos que ya no

lo conocieron personalmente. German Leopoldo Garcia es seguramente el ejemplo mas

claro en Argentina.

166

general destacando –como siempre en Grinberg– el caracter iconoclasta y

outsider del autor polaco en el No 8 de la revista Contacto. Un ano mas tarde

el propio Grinberg incluye “La forma que nos deforma”, el prologo a El

casamiento, escrito por su autor, en el libro Visionarios implacables,209 una

antologia de textos aparecidos a la revista Eco contemporaneo, que habia ido

apareciendo de 1961 a 1965. Visionarios implacables se trataba, no obstante,

de una publicacion relativamente marginal.

El enfoque de los periodistas en relacion al autor polaco se iba

normalizando con el paso del tiempo, fruto de un conocimiento mas amplio –si

bien a menudo muy superficial– del escritor. A pesar de que los articulos que

van apareciendo en los noventa no dejan nunca de fijarse antes que nada en el

atractivo de la figura legendaria del escritor, muchos ya dan por sabido e

innecesario el repaso a sus anecdotas argentinas o la pura presentacion

biografica, que tan a menudo hemos ido encontrando en la prensa argentina.

Prueba de esto seria la publicacion en la seccion de viajes de La prensa de

fragmentos del Diario y de Peregrinaciones argentinas donde Gombrowicz

escribe sobre Mar del Plata. El articulo iba acompanado de fotografias de la

localidad y de una breve nota introductoria sobre el autor. 210 Tambien a

mediados de la decada Clarin y Pagina/12 publican algunos articulos sobre el

escritor polaco, uno de ellos rememorando el 24o aniversario de la muerte del

  1. 211

209 Grinberg, M., Visionarios implacables, Ediciones Mutantia, Buenos Aires, 1994.

210 Gombrowicz, W., “Mar del Plata por Gombrowicz”, seleccion y traduccion por

Jorge Fondebider, La prensa (Viajes) 21/11/1993 (no 42942), p. 12.

211 Sin firma, “Ese hombrecito”, Clarin, 17/2/1994 (no 17254). Sin firma,

“Gombrowicz forrado de mito”, Clarin (Espectaculos) 25/7/1994 (no 17410).

167

En 1994 la revista literaria La Maga saca un mini dossier sobre

Gombrowicz con diferentes articulos de y sobre el autor.212 Observamos aqui

una tendencia que no es nueva (lo mismo pasaba en el No 5 de Teatro, de 1981

o en otros periodicos) en los escasos numeros especiales o dossieres dedicados

al polaco: la de ir rescatando articulos del pasado, especialmente testimonios o

aquellos que salieron en momentos especialmente importantes como “El

ultimo reportaje antes de volver a Europa” de Miguel Grinberg que

encontramos aqui. Podriamos aventurar dos causas para esta insistencia en

repescar articulos biografistas y prologos (y no las buenas criticas sobre sus

novelas, las de Ferdydurke de 1947, por ejemplo). Esto puede suceder, por un

lado, por una carencia de conocimiento profundo de la obra, que hace que no

encontremos ensayos mas detallados sobre un aspecto u otro de la obra de

Gombrowicz, estudios comparativos, criticas mas serias, etc. y que hace que,

por su caracter mas general, cuando no puramente biografista, la mayoria de

articulos argentinos sobre el polaco en cierto modo se asemejen. Por otro lado,

este movimiento denota un interes restringido a la figura argentina del escritor

polaco, que obvia la presencia de la creacion literaria. En este sentido al lector

argentino parece resultarle mucho mas interesante la anecdota, el testimonio,

la entrevista o el reportaje de los anos argentinos, que no una critica mas

Gombrowicz, W., “Yo y mi doble”, Pagina/12, 11/8/1996 (no 2844). Mayer, M, “La

placidez y la angustia”, Pagina/12, 11/8/1996 (no 2844), pp. 4-5.

212 Gombrowicz, W., “Carta a los ferdydurkistas”, La Maga, 2/11/1994 (no 146), p.

38. Idem, “En la Argentina el pecado es menos pecaminosos”, La Maga, 2/11/1994

(no 146), pp. 39-40. Grinberg, M., “El ultimo reportaje antes de retornar a Europa”,

La Maga, 2/11/1994 (no 146), p. 39. Ranieri, S., “Para leer al conde apocrifo de la

literatura argentina”, La Maga, 2/11/1994 (no 146), pp. 37-38. Idem, “Macedonio

tenia una certeza absoluta de la eternidad”, La Maga, 2/11/1994 (no 146), pp. 40-42.

Sense signatura: “Witold Gombrowicz: ‘Estoy proyectado hacia el futuro’”, La

Maga, 2/11/1994 (no 146), p. 37.

168

profunda de una obra que no es nueva, ni completamente desconocida, pero en

general tampoco leida ni muy asimilada por el lector de suplementos

culturales. Resulta tambien interesante fijarse en el hecho de que estos

dossieres o reportajes, aparte de la repesca de antiguos articulos sobre

Gombrowicz escritos en Argentina, introducen textos criticos mas interesantes

provenientes de Europa (concretamente de Polonia y Francia), cosa que

demuestra de forma implicita el reconocimiento por parte de la critica literaria

y el periodismo cultural argentinos de la carencia de critica textual local de

calidad sobre la obra del escritor polaco. Por su parte, el mundo academico

argentino no es capaz de suministrar estos materiales (o no esta interesado en

ello). Asi que, en general, la prensa literaria de Buenos Aires se limita a

repescar alguno de los articulos clasicos escritos en el pais (y, repetimos,

aquellos mas emocionales, repletos de anecdotas, de los amigos del autor, y no

algunos articulos de critica mucho mas interesantes), buscan ensayos serios

escritos en Europa (que seran los unicos de los reportajes que se ocuparan de

la obra de una forma mas o menos profunda) y de esta manera, al periodista

contemporaneo, aquel que organiza el reportaje, no le queda mas que redactar

una nota biografica y un breve repaso de cariz general sobre la obra a modo de

introduccion o simplemente para dar un poco de cohesion al resto de articulos

que conforman el dossier.

En 1996 aparece en la revista panamericana Hispamerica el interesante

articulo “Discursos desde el margen” 213 de Marzena Grzegorczyk, que ya

hemos brevemente comentado en el capitulo precedente. El ensayo comenta la

213 Grzegorczyk, M., “Discursos desde el margen. Gombrowicz, Piglia y la estetica

del basurero”, Hispamerica no 73, 1996, pp. 15-33.

169

vision que de Gombrowicz tiene Piglia en Respiracion artificial y traza los

vinculos entre estos dos escritores tan diferentes. Mas alla del valor del

articulo, que de paso hace un repaso a las tesis de la Forma y la Inmadurez de

Gombrowicz para relacionarlas con Piglia y el entorno americano, es

interesante el puente que representa esta profesora polaca de literatura

hispanoamericana entre una lectura polaca a un nivel puramente artistico, mas

profundo, y su posible contextualizacion en la literatura argentina, que conoce

En 1996 encontramos un articulo sobre el Diario de Gombrowicz de la

mano de uno de los mas reputados escritores argentinos contemporaneos. Alan

Pauls firma la seleccion de fragmentos y las introducciones/comentarios

criticos de Como se escribe el diario intimo, 214 libro de divulgacion

perteneciente a la serie El taller del escritor de la libreria El Ateneo de

Buenos Aires. Pauls comenta breve, pero cuidadosamente, la peculiar

naturaleza del Diario de Gombrowicz y lo situa dentro del contexto del genero

y de la literatura universal, en un paso mas de deslocalizacion del contexto

argentino de esta obra tan marcada en el pais por la lectura de Piglia y Saer.

Fijemonos de entrada en el hecho que la seleccion no incluye a ningun autor

argentino y que en el ensayo dedicado a Gombrowicz Pauls obvia “la

argentinidad” reclamada por Saer de este Diario, destacando solo que “por

suerte para los argentinos, una buena parte del diario de Gombrowicz

transcurre en la Argentina”, 215 pero centrando su analisis en los aspectos

intrinsecamente literarios del Diario.

214 Pauls, A., Como se escribe el diario intimo, El ateneo, Buenos Aires, 1996.

215 Idem., p. 244.

170

En 1997 se publica en Espana el Curso de filosofia en seis horas y

cuarto,216 que no recibe ninguna resena en la prensa argentina. A largo de este

estudio nos hemos encontrado a menudo con esta situacion: las obras del autor

polaco son traducidas y publicadas en Espana y de aqui pasan a Argentina, a

menudo rodeadas de la indiferencia de la prensa y de la critica literaria, pero

al menos el lector avezado puede disponer de la obra, seguramente ya

conocida con anterioridad a su publicacion, por la fluidez no menor en el

intercambio de prensa y libros entre Espana y Argentina. Un factor a tener en

cuenta a la hora de hacer historia de la recepcion en un caso como este, dados

los intercambios editoriales entre Espana e Hispanoamerica,217 podria ser una

confrontacion entre los elevados precios de los libros espanoles y el poder

adquisitivo de los argentinos. Muchos de los informantes entrevistados en este

estudio han declarado la importancia de este factor, especialmente a lo largo

del periodo de fuerte inflacion de los anos 80, respecto al desconocimiento de

Gombrowicz entre los lectores argentinos. No obstante, este complicado

estudio de incierta trascendencia no parece estrictamente necesario en el caso

de un autor minoritario por sus coordenadas esteticas como Gombrowicz.

Volviendo al Curso de filosofia en seis horas y cuarto, sorprende la

indiferencia de la critica hacia este libro, tratandose de una edicion postmortem

de nueva aparicion en Francia,218 montada a partir de los apuntes que

216 Gombrowicz, W., Curso de filosofia en seis horas y cuarto, trad. Ventosa, J. M.,

Tusquets editores, Barcelona, 1997.

217 Recordemos aqui que desde los anos del Boom de la literatura suramericana, a

finales de los anos 60, muchas editoriales espanolas tenian su sede, a parte de

Barcelona, en algunas capitales de America latina como Buenos Aires, Ciudad de

Mexico y/o Caracas.

218 Gombrowicz, W., Cours de philosophie en six heures un quart, Editions Payot &

Rivages, Paris, 1995.

171

Gombrowicz utilizo para un breve curso de filosofia que impartio a su mujer

Rita y a Dominique de Roux. Era por lo tanto un libro desconocido en

Argentina y no obstante nadie se hizo eco de su aparicion.

A pesar de una cierta estabilizacion –una especie de conocimiento

pasivo– de la figura del escritor en el sistema literario argentino y de la

admiracion dentro de un sector restringido de la intelectualidad argentina,

Gombrowicz sigue estando lejos de entrar en el canon local. Se trata de un

escritor de escritores, con un publico fiel, pero muy restringido, y con el

tratamiento mediatico del poeta maldito de camino a su entronizacion por el

sistema. La prensa deja de tratarlo como a un desconocido en sus articulos,

pero aparte de esto practicamente seguimos sin encontrar ensayos o articulos

de calidad sobre la obra del autor (y no sobre su figura), como seria propio en

el caso de un escritor minoritario, pero reconocido. Y pareceria obvio que si se

reconoce a un autor, sea por su literatura (por el reconocimiento de su obra),

pero en el caso de Gombrowicz en Argentina, como hemos visto, esto no es

Tambien en 1997 aparece un ensayo que evoca y analiza la mitica

traduccion de Ferdydurke del Cafe Rex,219 donde la autora trata a Gombrowicz

abiertamente como autor argentino. Seguramente digno de mencion es tambien

el relato-ensayo El cuarteto de Buenos Aires,220 (que ya habia aparecido hacia

unos cuantos anos en la revista de divulgacion historica Todo se historia)

incluido en el libro de titulo homonimo de Alvaro Abos. El cuarteto de

Buenos Aires es una recreacion literaria de los posibles encuentros (y

219 Isola, L., “Ferdydurke de Witold Gombrowicz, diario de la traduccion”, Nuevos

territorios de la literatura latinoamericana, Buenos Aires, 1997, pp. 393-397.

220 Abos, A., El cuarteto de Buenos Aires, Editorial Colihue, Buenos Aires, 1997.

172

desencuentros) entre los que el escritor considera probablemente los mejores

escritores argentinos (al menos en el sentido de que crearon en Argentina) del

siglo XX: Juan Carlos Onetti, Jorge Luis Borges, Roberto Arlt y Witold

Gombrowicz. Desgraciadamente Abos no se fija demasiado en los cruces

intelectuales entre estos cuatro escritores, sus parecidos o diferencias, y se

contenta con la recreacion de anecdotas reales y ficticias en un ejercicio

destinado a los amantes de la literatura, o mejor dicho, a los idolatras de la

mitificacion de la vida de los escritores como fetiche. Como veremos en la

segunda parte de este trabajo, donde hablaremos tambien de El cuarteto de

Buenos Aires, Gombrowicz es una de las figuras preferidas de cierta literatura

neo-romantica de inspiracion literaria, metaliteraria y sobre todo extraliteraria

en cuanto a la pasion por la vida y anecdotas de los escritores, que tanto de

moda esta en nuestros dias. La mascara que Gombrowicz tanto queria evitar y

que se convirtio precisamente por su insistencia anti-convencional en la

“mascara Gombrowicz”, contradictoria y cambiante, pero inconfundible como

pocas, lo ha convertido en uno de los mas grandes escritores-fetiche del siglo

XX y, de rebote, en protagonista de varias novelas argentinas y tambien de

otros lugares. No es de extranar que sea uno de los autores favoritos de

Enrique Vila-Matas.221

De todos modos, lo mas importante aqui no es lo que Abos escribe o deja

de escribir sobre Gombrowicz, sino el hecho de que un critico de prestigio

como el lo ponga en relacion con tres de los puntales de la narrativa

rioplatense del s. XX. De este modo Abos los equipara jerarquicamente ante

221 Enrique Vila-Matas ha declarado en varias ocasiones una admiracion rayando la

idolatria por Gombrowicz. Valga como ejemplo su articulo “Estropear el juego”,

aparecido en Babelia el 22/11/2001.

173

los ojos del lector argentino (como hemos dicho El quarteto de Buenos Aires

es una obra mas bien divulgativa o fetichista), situando al escritor polaco entre

lo mas selecto del canon local.

6.3 Witoldo o la mirada extranjera de Guillermo David

En la misma serie de ensayo-ficcion Punaladas, ensayos de punta de la

Editorial Colihue aparece en 1998 una nueva recreacion, esta vez puramente

ficcional, de la figura del Gombrowicz argentino. Con Witoldo o la mirada

extranjera Guillermo David, psicoanalista cercano a la orbita de German

Garcia, se propone tomar su relevo e intenta crear este “libro argentino de

Gombrowicz” que Garcia reclamaba en Gombrowicz El estilo y la heraldica.

Una prueba irrefutable de hasta que punto en Argentina no puede existir la

literatura de Gombrowicz sin una revision previa de su figura seria el hecho de

que David intento llenar el vacio de la critica argentina en cuanto al autor

polaco, no a traves de un ensayo sino a traves de una novela. Una novela,

ademas, no al estilo de Gombrowicz donde la accion novelesca y su

tratamiento artistico transportan una trama filosofica y una carga intelectual o

critica, sino a traves de la ficcion de una anecdota novelada. David comenta en

una entrevista realizada por su mujer a proposito del libro que este “no fue

sino post-festum, por una suerte de ocasional transaccion de ultima hora al

imperativo del genero –esa incomoda comodidad editorial– que este texto se

convirtio en un ensayo”. En esta novela-ensayo David se propone tambien

174

crear un texto que “pueda ser tomado como tenue prolongacion o nota al

margen” de Respiracion artificial de Ricardo Piglia. David busca para la

trama de su ficcion-critica literaria dos personajes que representen de alguna

manera ciertos antagonismos del pais y por el otro vengan a encarnar una

tipica pareja (aunque en este caso fortuita) intelectual formada por un

personaje local y uno de extranjero con las que Ricardo Piglia construia su

teoria sobre la literatura argentina en Respiracion artificial. Toda la trama de

Witoldo la constituye una larguisima conversa entre un Gombrowicz ficcional

y un intelectual argentino que le es opuesto en muchos aspectos, pero que por

talante y por ciertos otros vinculos posibilita este encuentro: se trata de Jose

“Pepe” Bianco, intelectual, escritor y durante muchos anos director de la

revista Sur, que anos despues del pretendido encuentro en una ciudad costera

de Uruguay, traduciria Los hechizados. Los dos hombres de letras conversan

sobre literatura, escritores y posturas intelectuales mientras el narrador va

comentando la accion siempre privilegiando al interlocutor polaco con la

perspectiva narrativa (lo que crea una asimetria justificada solo por el titulo en

una obra basada en una conversacion entre dos escritores) y solo a partir de

aqui medita sobre su figura, su pensamiento filosofico, sus procedimientos

artisticos y de forma muy reducida sobre sus obras concretas. Encontramos

aqui un movimiento muy recurrente en la critica literaria argentina sobre el

autor que nos ocupa: se busca constantemente la correlacion entre la peripecia

vital y la postura intelectual (que, justo es decir-lo, se retroalimentan), por un

lado, y la postura artistica y filosofica por el otro. La operacion no es

descabellada en un autor que de joven encontro un sistema filosofico de una

magnitud increible (la de la filosofia del siglo XX, en cuyos principio y

175

corazon se encuentra su pensamiento) y un modelo novelistico/artistico

innovador y muy original que ya no abandono en su larga carrera literaria.

Ahora bien, su sistema filosofico –la teoria de la Forma y la Inmadurez–

queda muy claro a traves de su obra artistica y los comentarios constantes del

autor en los prologos, en el Diario y finalmente en el libro de conversaciones

con Dominique de Roux. En cambio, sus novelas requieren un analisis a nivel

artistico que la critica argentina todavia tiene que encarar. En este sentido,

Witoldo puede considerarse solo un ensayo sobre la figura y la postura

intelectual de Gombrowicz, puesto que lo que el autor analiza en las largas

paginas de reflexion que flanquean la accion es este pensamiento general que

se desprende de las obras del polaco, pero sin pasar por las propias obras,

poco digeridas en Argentina y transmitidas sobre todo a partir de la lectura del

Diario. Asi, Guillermo David intenta destilar el pensamiento de Gombrowicz,

la postura intelectual subversiva y iconoclasta que lo trajo a oponerse a Borges

y a la plana mayor de Sur (a pesar de que sabemos que estas premisas son solo

topoi solidificados a lo largo del tiempo y solo parcialmente ciertos del mito

argentino de Gombrowicz), a traves del analisis de sus anos pasados en

Argentina, metaforizados aqui por el encuentro ficticio con Pepe Bianco. De

una lectura mas concentrada de alguna de sus novelas, cuentos o piezas

teatrales no encontramos ni rastro en el trabalenguas intelectual de la vigilia

analitica de David. Mas interes tendria la accion novelistica en si de esta

peculiar obra, si la conversacion entre los dos escritores no se viera

constantemente prorrogada por la accion reflexiva del narrador. A pesar del

estilo pesante y pedante de David, esta conversacion nos trae a interesantes

puertos –interesantes repito, desde el punto de vista novelistico o anecdotico–

176

y el narrador aprovecha para introducir digresiones sobre otros autores que los

interlocutores discurren. En este punto el libro se acerca a la posmoderna

tendencia a la ficcion de tematica literaria que hemos comentado

anteriormente y es aqui donde puede resultar interesante para un determinado

lector fascinado por la Historia de los escritores y sus anecdotas,

especialmente en la tantalica Argentina.

Desde un punto de vista mas teorico, Witoldo, a pesar de las pretensiones

de su autor, no presenta demasiado interes. Todo aquello que pueda contener

de interes el analisis de David se ve enturbiado por su escritura

deliberadamente criptica que parece contener en cada frase la verdad mas

relevante sobre el autor polaco y que, por la complejidad intrinseca de la obra

de este, tiene que ser expresada exactamente como lo hace David, en un libro

que aun asi, o quizas precisamente por eso, ha pasado irremediablemente

desapercibido por la critica y por el lector argentinos. Asi como novela y

tambien como ensayo.

6.4 Esperando el centenario del nacimiento de Gombrowicz

En 1999 se organiza un homenaje ante el inmueble 615 de la calle

Venezuela del centro de Buenos Aires, donde Gombrowicz habia vivido. En el

encuentro se reunieron muchos de sus amigos argentinos. La mayoria de ellos

se habian jubilado por aquel entonces y algunos de ellos, en especial Juan

Carlos Gomez, “el fiel Goma” de las cartas, pondrian una gran obstinacion en

177

la difusion de la figura publica –y la leyenda– de Gombrowicz en vistas al

centenario de su nacimiento, en 2004.

Tambien en 1999 Gomez recoge y publica las cartas que su amigo

Witoldo le habia enviado bajo el titulo de Cartas a un amigo argentino.222

Estas cartas escritas en castellano por el autor de Ferdydurke despliegan para

el lector argentino toda la maravillosa capacidad epistolar del polaco, que

cultivo toda la vida, tanto en polaco, como en castellano y en frances. Al salir

este libro, con un breve prologo de Ernesto Sabato y una presentacion de

Ricardo Niremberg, recibio casi una decena de criticas y resenas en la prensa

argentina. El suplemento Cultura y Nacion del diario Clarin publico un

interesante dossier 223 con articulos de Rita Gombrowicz, Luis Gusman,

Alejandro Russovich, Nestor Tirri y Monica Sifrim. Por otra parte, en

Pagina/12 aparecia una interesante resena de Alan Pauls.224 No es de extranar

que este libro tuviera una acogida tan buena por parte de la critica, puesto que

aportaba mas datos a la configuracion imaginaria de la leyenda de

Gombrowicz a su paso por Argentina. Otro aliciente de estas cartas es que

estan escritas en un castizo y divertidisimo castellano aportenado (cosa que,

sin ir mas lejos, demuestra la capacidad linguistica de Gombrowicz como

escritor en lengua castellana). Por lo tanto, en las Cartas a un amigo argentino,

222 Gombrowicz, W., Cartas a un amigo argentino, Emece editores, Buenos Aires,

223 Gombrowicz, R., “Los dias de un escritor”, Clarin, 25/7/99 (no 19.214) (Cultura y

Nacion), p. 5. Gusman, L., “El demonio de la forma”, Clarin, 25/7/99 (no 19.214)

(Cultura y Nacion), p. 7. Russovich, A., “El otro idioma de Witoldo”, Clarin,

25/7/99 (no 19.214) (Cultura y Nacion), p. 6. Sifrim, M., “Memorias de un polaco

irreverente”, Clarin, 25/7/99 (no 19.214) (Cultura y Nacion), p. 4. Tirri, N., “El

capitulo impossible”, Clarin, 25/7/99 (no 19.214) (Cultura y Nacion), p. 5.

224 Pauls, A., “Cuando un amigo se va…”, Pagina/12, 25/7/1999, (Radar libros), p. 5.

178

el lector local no tan solo podia encontrar aportaciones del escritor en cuanto

al ser nacional, sino que aquel se entregaba directamente a la argentineidad, se

comportaba como ente social argentino. De todos modos, a pesar de las

elogioses criticas a esta compilacion de correspondencia que se lee casi como

una novela, el libro no se reedito, y sus ejemplares se encuentran hoy en

muchas tiendas de saldos de Buenos Aires.

Durante 1999 y 2000 siguen apareciendo articulos sobre Gombrowicz en

la prensa argentina (e iran en aumento a medida que se vaya acercando 2004).

En abril del 2000 Rita Gombrowicz visita Argentina y Clarin le hace un

reportaje225 aprovechando el rodaje en Buenos Aires de un documental sobre

Gombrowicz en que la viuda del artista participa. En esta epoca los articulos

de prensa han ido perdiendo las notas biograficas explicativas y si aparecen lo

hacen solo en forma de una breve oracion subordinada. A base de anos y

articulos el autor polaco empieza a ser percibido por la prensa cultural

argentina como un artista comunmente conocido por el lector estandar de las

secciones culturales o literarias de los periodicos. Aunque no podamos

establecer si se trata de un autor leido, conocido ampliamente o consagrado en

el sistema de las letras nacionales (ni desde el punto de vista de la academia,

ni mucho menos desde la representacion que el lector medio se hace de este

sistema), con toda seguridad su nombre no resulta tan extrano e incluso se ha

ido perdiendo la patina de misterio que lo rodeaba y la concepcion marginal de

su literatura (a pesar de verse evidentemente como autor en cierto modo

contracultural). La percepcion de su figura se va por lo tanto normalizando, al

225 Gonzalez Toro, A., “La TV francesa, tras los pasos de Gombrowicz”, Clarin,

17/6/2000 (no 19.749) (Seccion Cultural), p. 36.

179

menos en la prensa, a pesar de que esta sigue haciendose eco tan solo de la

postura, pensamiento general y vida del autor. Sigue faltando un

acontecimiento que acerque su literatura al lector argentino (y en este sentido

unos anos antes los diarios empiezan ya a senalar a las celebraciones del

centenario del nacimiento del autor). Aunque no disfrute de un aparato

promocional fuerte en la prensa, un punto de inflexion importante parece ser

el progresivo lanzamiento de sus obras completas por la editorial Seix-Barral

en una coleccion especial con el titulo de Biblioteca Gombrowicz,226 editada

tanto en Espana como en la Argentina (con la correspondiente acomodacion de

los precios de los libros que hacia anos que se hacia esperar). Gracias a esta

coleccion iniciada en 1999 con la re-edicion del Ferdydurke argentino, por

primera vez la obra del polaco se encuentra presente de forma mas o menos

amplia en las librerias argentinas y los nuevos precios argentinos de la

editorial hacen sus libros mas accesibles al publico local. Respecto a esta

coleccion, cabe indicar que la editorial no contempla la publicacion del Diario

argentino, aparecido sin embargo en 2001 en Adriana Hidalgo editora (reeditado

en 2003). Por el contrario, se ha completado la traduccion del tercer

volumen y el Diario ha aparecido en Seix Barral en 2006 en version integra.

Habra que ver ahora que suerte espera tanto a la edicion vigente del Diario

argentino, como al destino mismo de la seleccion de fragmentos que

representa este libro y que tanta importancia ha tenido en la recepcion

argentina del autor. .Seguira en Argentina siendo mas popular el Diario

argentino o cedera su lugar a la totalidad del Diario, ahora traducido y

accesible en Buenos Aires?

226 Para las notas bibliograficas de la Biblioteca Gombrowicz, ver bibliografia.

180

En estos anos de fin de siglo empezamos a encontrar acontecimientos

relacionados con el autor polaco. Al homenaje al 30 aniversario de su muerte,

el 24 de julio de 1999 ante el numero 615 de la calle Venezuela, se suma una

muestra cinematografica dedicada al escritor en el Teatro San Martin. Bajo el

nombre de Tres miradas a Witold Gombrowicz se proyectan las peliculas

Gombrowicz o La seduccion de Alberto Fischerman, Historia, un documental

polaco con partes de recreacion ficcionalizada de algunos episodios del autor

vividos en Polonia, y la coproduccion franco-argentina Gombrowicz, la

Argentina y yo. Este ultimo documental, realizado en 1998 por el editor

argentino residente en Francia Alberto Yaccelini, puede verse como una

muestra muy interesante de la percepcion que los argentinos tienen de

Gombrowicz y muy especialmente de aquello que buscan en sus libros. En

cierto sentido podria afirmarse que es la culminacion del proceso de lectura

focalizada nacionalmente iniciado por Ricardo Piglia en Respiracion artificial.

Al tratarse de un documental sobre la vida de un escritor sobra decir que sigue

tambien la tendencia biografista precedente y dominante en Argentina, pero a

la larga el film va derivando su interes del escritor en si, a la vision argentina

del escritor, para acabar hablando del pais. El documental empieza repasando

las trazas vitales del escritor en Argentina y se formula una pregunta que

gobernara toda la pelicula: .Que fascinaba tanto a Gombrowicz de este pais

para que se quedara tanto de tiempo? De hecho, esta parece ser una de las

preguntas basicas que desde la primera lectura de Piglia y la mirada que sobre

el autor se crea en los anos 80 en general le hace el lector argentino a

Gombrowicz. De este modo se indaga no tanto en el autor polaco en si, sino en

su mirada sobre el pais, como si realmente se tratara del ultimo de los

181

intelectuales extranjeros invitados a opinar sobre el pais, y que esta confianza

general en la “mirada exterior” tuviera mas peso que el interes que pudiera

despertar su literatura. Aprovechamos aqui para remarcar nuevamente que la

consecuencia mas clara de esta situacion parece ser el privilegio de que han

disfrutado los textos factuales o ensayisticos del polaco, en detrimento de los

artisticos, desatados todos ellos –a excepcion de Trans-Atlantyk– del contexto

Intentar responder al enigma de la fascinacion de Gombrowicz por

Argentina y su permanencia en el pais durante 24 anos sera el motor que

movera la pelicula de Yaccelini, repleto de testigos de desigual relevancia,

interes artistico y documental. Pero a medida que el film avanza y de forma

tan previsible como acertada, la pregunta sobre la Argentina de Gombrowicz y

su poder de atraccion para un artista de sus caracteristicas lo trae a preguntarse

por el pais en si, por el ser nacional y, finalmente, entrando el narrador al

primer plan de la trama, por la relacion filiatica del propio Yaccelini –al fin y

al cabo tambien el emigrante en Paris, aunque en un movimiento inverso, de la

periferia al Centro– con la patria. Alan Pauls afirma que “el film de Yaccelini

(…) deja de ser un simple documental biografico y se convierte en un ensayo

sutil acerca de un pequeno punado de perversiones argentinas: el exilio, la

perdida, la doble identidad, la traduccion y esa extrana pasion –culpable de

muchos de los mejores hallazgos de nuestra cultura– que se llama

desapego”.227 El lenguaje audiovisual le permite al director dar un paso alla en

la lectura en clave nacional del autor polaco-argentino. Yaccelini no busca

autodefinirse nacionalmente en el espejo textual del intelectual extranjero, no

227 Pauls, A., “Reyes en el exilio”, Radar, a: http://www.pagina12.com.ar

182

se interesa por la obra artistica (argentina o no) de Gombrowicz, ni repasa el

Diario, las Peregrinaciones argentinas ni ningun otro de los textos donde el

escritor habla del pais. Aqui la operacion se realiza directamente a partir de la

personalidad y peripecia vital del escritor en Argentina. Y es que Gombrowicz,

la Argentina y yo, como el titulo indica, es mas que nada un largo documentalensayo

sobre el ser nacional, donde Gombrowicz y el propio Yaccelini no son

mas que figuras que dialogan desde su oposicion doblemente exterior,

doblemente interior, sobre las respectivas relaciones con el pais del Plata.

Sobre este particular dialogo filmico se construye este discurso tan argentino,

el de la redefinicion nacional constante de este pais joven, construido a base

de capas de inmigracion sobrepuestas, en evolucion constante –al menos hasta

mitad de siglo XX. En este sentido se trata de un documental sobre Argentina,

hecho por un argentino y para argentinos, donde la figura en teoria principal y

a medida que avanza la pelicula progresiva e impudicamente rechazada del

escritor polaco responde estrictamente a la lectura marcada nacionalmente que

se hace de su figura y postura vital en su pais de adopcion. Para acabar, cabe

indicar que la produccion de Yaccelini –en si marginal, al tratarse de un

documental cultural– contara con posteriores proyecciones, entre otras en el

Malba en abril de 2004.

Durante el mismo ano 1998 en que se filma Gombrowicz, la Argentina y

yo, encontramos tambien en Buenos Aires otro interesante rodaje sobre el

autor que nos ocupa. Paula Kleiman, una joven estudiante de direccion y guion

del antiguo INCA se habia lanzado a la filmacion de un medio-metraje entre el

documento y la ficcion que intentaba analizar el paso de Gombrowicz por la

Argentina y de alguna forma reconstruir en cine su poetica. El ojo Witoldo se

183

proyecto en la biblioteca del Centro Polaco de Buenos Aires durante la

celebracion del 60 aniversario del desembarco de Gombrowicz en Argentina

(con participacion de German Garcia y algunos periodistas de la comunidad

polaca en Argentina) y un par de veces en circulos muy reducidos. No

obstante, los desequilibrios tecnicos de esta cinta de factura amateur

imposibilitaron una mayor difusion. A pesar de los desniveles tanto a nivel

documental como estetico, la pelicula merece una mencion especial. Para

empezar, es seguramente uno de los ejemplos mas claros –y uno de los

unicos– de lo que podriamos considerar recepcion productiva de la obra de

Gombrowicz en Argentina, puesto que la cinta se construye a partir de una

trama ficcional de inspiracion efectivamente gombrowicziana. Evidentemente,

una gran parte de la obra esta imbuida de la inquietud y admiracion que

despierta la figura del artista en la directora y potencialmente en cualquier

espectador argentino que a priori conozca al autor polaco, cosa que resulta

natural al tratarse de una obra con partes documentales sobre un escritor. No

obstante, las partes mas ficcionales, donde se medita sobre el caracter estetico

y la dimension filosofica de la obra “artistica” de Gombrowicz se muestran

libres del peso del legado biografista de la tipica mirada argentina sobre el

polaco. Seguramente se deba a la juventud de la directora el hecho de que

desplace la atencion desde los textos gombrowiczianos que glosan el hecho

nacional o la anecdota argentina y desde el mito popular en torno al autor para

fijarse en los constructos y resortes de su produccion artistica, especialmente

de Ferdydurke, de la que la pelicula reproduce muy acertadamente algunos

motivos. La trama nos muestra a un histrionico personaje pseudo-polaco que

llega a Buenos Aires con la intencion de realizar una investigacion sobre la

184

inmigracion polaca en Argentina. No obstante, un extrano influjo lo trae a ir

declinando su investigacion hacia la figura del Witoldo y progresivamente su

pesquisa se va convirtiendo en un gag de tintes gombrowiczianos que repesca,

reproduce o se inspira en fragmentos de Ferdydurke. Las declaraciones

documentales de los testigos quedan integradas con suerte irregular en la

trama ficcional y el lenguaje tanto de estos como del resto de actores

reproduce la prosodia y la tematica gombrowiczianas. Desgraciadamente, El

ojo Witoldo se quedo en un pequeno experimento cinematografico, pero

algunas de sus escenas contienen momentos reveladores y recuerdan

vivamente tanto los textos de Gombrowicz como las adaptaciones

cinematograficas o televisivas polacas de algunas de sus obras. A diferencia

de Gombrowicz o La seduccion y de Gombrowicz, la Argentina y yo, el mediometraje

de Kleiman no preve un espectador cualquiera, a quien basten las

tipicas notas biograficas de la figura del autor de que cualquier argentino de

cultura mediana-alta puede disponer, sino que requiere un espectador

aventajado que conozca bien sus ficciones, especialmente Ferdydurke. La

pelicula, por lo tanto, podia haber funcionado por ejemplo en Polonia, donde

la novela es lectura obligatoria en los institutos de secundaria, pero muy

dificilmente en Argentina, donde el interes del espectador se centra mas en el

personaje o en una vision en todo caso biografista y nacional de la obra. En

este sentido, la capacidad del lector argentino para comprender el juego

intertextual que nos propone Paula Kleiman en “El ojo Witoldo” es escasa. De

todos modos, hoy en dia esta pelicula resulta dificil de encontrar y es de

suponer que ha sido vista por muy pocos espectadores.

185

Para ir terminando esta primera parte sobre la recepcion de Gombrowicz

en Argentina resulta interesante fijarse en como la Historia critica de la

literatura argentina,228 dirigida por Noe Jitrik, introduce una entrada-capitulo

para Witold Gombrowicz considerandolo asi autor argentino. El articulo que

se le dedica, redactado por Alejandro Russovich con un apendice de Jorge Di

Paola, no puede evitar empezar con una pequena aclaracion sobre el porque de

la inclusion del autor polaco en una historia de la literatura argentina.229 No

obstante, el texto que nos presenta Russovich se aleja rapidamente de

consideraciones conjecturals y obviara todo aspecto biografico y biografista

para adentrarse en la problematica filosofica y estetica de la obra

gombrowicziana. En esta entrada llamada “Gombrowicz en el relato

argentino” el antiguo amigo de Gombrowicz y profesor de filosofia de la UBA

hace un repaso general a su obra destacando los rasgos generales, en especial

el valor filosofico de las diferentes aplicaciones y variantes que va tomando la

llamada Teoria de la Forma y la Inmadurez en las diferentes novelas y piezas

teatrales del autor. Asimismo situa su pensamiento en la tradicion filosofica

occidental y solo muy levemente –por lo tanto traicionando un poco la

promesa del titulo– apunta su lugar en el sistema literario argentino. Aparte

del valioso texto en si, que se concentra en el analisis (aunque breve) de la

obra y no en la biografia del escritor, ni en su vision sobre Argentina, hay dos

factores paratextuals que debemos tener en cuenta. En primer lugar, el hecho

de que el editor elige para la elaboracion de la entrada Gombrowicz a dos

228 Jitrik, N., Historia critica de la literatura argentina, vol. 11, Emece, Buenos

Aires, 2000.

229 De todas formas, en una de las multiples conversaciones que mantuvimos,

Russovich comentaba que estas frases “justificativas” iniciales no estaban en el texto

original. Russovich se vio obligado a introducirlas a peticion de Jitrik.

186

antiguos amigos y discipulos del autor, cosa que demuestra por un lado el

enfoque biografista y “tradicional”, podriamos decir, para la Argentina, del

editor hacia el escritor polaco y por otra la falta de criticos especialistas en su

obra en Argentina, razon por la cual tienen que ser a menudo antiguos amigos

del autor los que se ocupen criticamente. En segundo lugar el hecho de que

Russovich –tanto por vision, como por aptitud– “defrauda” la expectativa

biografista y de alguna manera rompe con la tradicion critica sobre

Gombrowicz adentrandose en el sentido y la forma de la obra, en un texto y

una posicion sin duda importantes dentro de la gombrowiczologia local. De

todos modos, el pequeno anexo de Jorge Di Paola –titulado “El escritor

tabano”– viene a complementar con la esperada anecdota el analisis de la obra

artistica que hace Russovich.

187

7 (epilogo). 2004:

El centenario

7.1 Actos

A modo de epilogo, cabe indicar que el proceso de reconocimiento,

celebracion y en cierto modo “normalizacion” del estatus de Gombrowicz en

el sistema literario argentino que empieza a operarse durante los ultimos anos

del siglo XX parece continuar o incluso evolucionar de manera importante en

los primeros anos del tercer milenio. No obstante, la ausencia de perspectiva

historica con que nos encontrariamos al querer considerar la percepcion de

Gombrowicz en Argentina hasta el dia presente, nos obliga a dejar la

continuacion de este trabajo para estudios futuros. En todo caso, lo que si que

podemos hacer es indicar algunos elementos que hacen prever cambios

sustanciales (tanto cuantitativos como cualitativos) en la lectura y la

percepcion del escritor polaco en el pais sudamericano.

En enero de 2004 un acontecimiento extra-literario pondra a

Gombrowicz en el centro de todas las miradas con la entrada al ano del

centenario del nacimiento del artista. En Polonia se llega incluso a decretar

2004 como Ano Gombrowicz y en Argentina (con la obstinacion mas decidida

del gobierno de Polonia) se aprovechara la efemeride para acabar de definir

188

dentro de la tradicion un valor literario de primer orden mundial. El Instituto

del Libro de Polonia organiza en colaboracion con lo Centro cultural Borges,

la embajada de Polonia en Buenos Aires y con la participacion decisiva de

algunos de los antiguos amigos, especialmente Juan Carlos Gomez, una gran

exposicion conmemorativa llamada muy reveladoramente “El enigma de

Gombrowicz, 1904-2004” en el mencionado Centro Borges, uno de los

complejos culturales mas importantes y populares de la Capital Federal. La

exposicion conto con muchos materiales enviados desde Polonia, ilustraciones,

comentarios de los amigos, fragmentos de su obra donde se habla de Argentina,

una muestra de ediciones argentinas, polacas y extranjeras de sus obras, asi

como manuscritos y fotografias. El numeroso publico que paso por la

exposicion disfrutaba ademas de la posibilidad de llevarse un extenso catalogo

sobre el autor con gran cantidad de citas y textos preparados para la ocasion

por Juan Carlos Gomez y Rajmund Kalicki, critico polaco especialista en

Gombrowicz y autor del libro Tango Gombrowicz sobre la estancia del polaco

en Argentina. El prestigio del Centro cultural Borges, su centrica ubicacion en

un extremo de la calle Florida y la calidad e interes de los materiales de la

muestra seguramente tambien han contribuido en cierto modo a la difusion,

quizas a un nivel un tanto mas popular, del autor polaco entre los argentinos, y

quien sabe si animaran tambien a la lectura de su literatura. En todo caso, a

pesar de denominarse “El enigma de Gombrowicz”, lo que hizo la exposicion

fue ir a desvelar algunas incognitas de esta figura tan rodeada por el misterio

en Argentina (en una operacion inversa al falso documental de Alberto

Fischerman Gombrowicz o la seduccion) y acercarla de este modo al gran

189

publico. Y sin embargo, los topicos mas recurrentes sobre el autor siguieron

  1. 230

7.2 Publicaciones

A rebufo del impulso provocado por las celebraciones del centenario,

algunos de los antiguos amigos del escritor y otros autores han aprovechado

para publicar algunos libros sobre el polaco. A pesar de la considerable

cantidad de estas muestras (sobre todo si tenemos en cuenta que anteriormente

solo habian salido dos libros dedicados integramente al autor), su calidad deja

bastante que desear, cosa que demuestra el desinteres de la critica de calidad

hacia el autor (siguen ocupandose de el sobre todo los antiguos discipulos).

Por el contrario, este fenomeno pone a las claras un interes nuevo de las

editoriales hacia la figura de Gombrowicz, que ya no lo perciben como un

autor tan poco comercial. Un par de estos libros representan oportunas

(.oportunistas?) recopilaciones de viejos articulos y ensayos sobre el autor,

correspondencia y solo algunas nuevas palabras memorialisticas en forma de

prologo: Evocando a Gombrowicz 231 de Miguel Grinberg, con los viejos

articulos de los discipulos aparecidos en 1963 en el “Dossier Gombrowicz” de

230 El catalogo de la exposicion esta lleno de referencias a la vida “extravagante”, de

anecdotas chocantes y desopilantes vividas con los amigos y la intelectualidada local,

de su relacion de enemistad con Borges, etc. De referencies a su literatura

encontramos mas bien pocas.

231 Grinberg, M. (ed.), Evocando a Gombrowicz, Editorial Galena, Buenos Aires,

190

Eco Contemporaneo y correspondencia de Grinberg con Gombrowicz; Las

cartas de Gombrowicz,232 compilado por el periodista Jose Tcherkaski, con la

correspondencia entre Gombrowicz y Jorge Lavelli y algunos de los articulos

mas canonicos sobre Gombrowicz escritos o difundidos en Argentina).

A la vez aparecen tambien un par de ensayos criticos mas serios sobre el

escritor. El antiguo amigo y difusor de Gombrowicz Juan Carlos Gomez,

doctor en ciencias de la administracion, que ya habia publicado su

correspondencia con el maestro, se lanza a un estudio critico sobre varios

aspectos, tanto vitales como artisticos de la obra de su amigo. GOMBROWICZ

Este hombre me causa problemas 233 representa quizas la prueba mas seria

escrita en la Argentina de pensar la poetica de Gombrowicz desde las obras

concretas, intentando superar una lectura precedente excesivamente ligada al

contexto nacional, a pesar de que Gomez raramente consigue apartarse de un

vision muy condicionada por su relacion personal con el autor polaco y en

muchos puntos parece no tener mas objetivo que demostrar la homosexualidad

de Gombrowicz. Sin embargo, se le tiene que reconocer un conocimiento de la

materia poco comun en Argentina, cosa que hace brillar el libro por instantes.

Cabe destacar que el libro de Gomez viene precedido por un prologo en forma

de ensayo de Cesar Aira donde este reflexiona sobre la vida y obra de

Gombrowicz como poseur. Este no es el unico articulo que Aira ha escrito

sobre Gombrowicz en los ultimos anos y las referencias y homenajes al autor

polaco se multiplican en sus textos y entrevistas. Despues de Ricardo Piglia,

232 Tcherkaski, J. (ed.), Las cartas de Gombrowicz, Siglo XXI de Argentina Editores,

Buenos Aires, 2004.

233 Gomez, J. C., GOMBROWICZ Este hombre me causa problemas, Interzona

Editora, Buenos Aires, 2004.

191

Juan Jose Saer y Alan Pauls, seguramente Cesar Aira era el unico de los

grandes autores argentinos de finales de s. XX que faltaba en pronunciarse

sobre Gombrowicz. Con los articulos escritos los ultimos anos, este autor de

reconocida trayectoria y reputacion internacional confirma cierta filiacion

literaria y de rebote situa al escritor polaco en la tradicion y el panorama de

las letras nacionales. Incluso declara en una entrevista que “Gombrowicz es

argentino porque se hizo argentino, y nosotros lo sentimos como argentino.”234

Por su parte, la escritora y critica nonagenaria Emma Barrendeguy firma

el fasciculo Mastronardi-Gombrowicz, una amistad singular,235 un irregular

estudio comparativo entre estos dos autores tan diferentes, durante una epoca

amigos y que, como destaca en su monografia la autora, comparten algunos

puntos en comun, por otro lado mas bien extra-literarios y poco relevantes. El

libro tambien incluye un par de poemas de Mastronardi donde este retrata a su

amigo polaco.

Tambien en 2004 aparece el libro de ensayos Fricciones de Tomas

Abraham, donde el filosofo y amigo personal de Alejandro Russovich medita

sobre Gombrowicz. El largo ensayo “Los polacos”, que abre este libro, es una

extensa divagacion sobre Witold Gombrowicz, Bruno Schulz, Stanisław

Ignacy Witkiewicz, Isaac Bashevis Singer y otros escritores polacos y/o

judios; varios aspectos historicos y culturales de Polonia; su antisemitismo;

sus judios y otros pensamientos vagamente relacionados por un debil vinculo

234 “Cualquier cosa: un encuentro con Cesar Aira”

http://216.239.59.104/search?q=cache:gl1d7CjdKdQJ:www.lehman.cuny.edu/ciberlet

ras/v15/epplin.html+gombrowicz+aira+nosotros+lo+sentimos+argentino&hl=ca&ct=

clnk&cd=1&gl=es&lr=lang_es

235 Barrendeguy, E., Mastronardi-Gombrowicz, una amistad singular, Grama

ediciones, serie tri, Buenos Aires, 2006.

192

nacional. Desgraciadamente Abraham no se concentra en ningun punto en

concreto y va saltando del uno al otro con la gracia que le permite una forma

ensayistica muy libre cercana a la literatura, pero sin demasiada consecuencia,

ni acierto. En cuanto a Gombrowicz, Abraham lo pone en contexto a partir de

su relacion con Schulz y Witkacy, para pensarlo despues en su contexto

argentino. Aparte de analizar ciertos puntos de su vida y pensamiento,

aprovecha para considerar algunas de las aportaciones criticas que sobre el se

han hecho en Argentina. En su ensayo, Abraham no solo no medita sobre la

poetica de Gombrowicz, sino que, por primera vez en Argentina, reconoce

interesarse basicamente por la figura del escritor y su postura vital. Este gesto

decidido y sincero podria servir de colofon a este estudio de una recepcion que

ha venido historicamente marcada por la misma tonica, a pesar de que nadie se

haya atrevido a declararlo con tanta osadia como Abraham. En sus palabras:

“Gombrowicz no es literato, (…), es un orador, Schulz tenia razon. Lo que nos

interesa de Gombrowicz es lo que nos dice y como nos lo dice. Hay una

desnudez gombrowicziana, un desfalco brutal y una arremetida contra el arte

que ha universalizado su voz. Es actor, panfleteador, burlon, pensador.

Podemos vivir sin su “arte”, pero extranariamos su actitud”.236

Por otro lado, German Garcia, aparte de seguir publicando articulos sobre

Gombrowicz, retoma en cierto modo la tradicion del Gombrowicz ficcional y

lo incluye como personaje (a pesar de que solo en el trasfondo de la accion), a

el y a una antigua amiga suya polaca de Buenos Aires (Alicia Giangrande),

con quien el protagonista, claramente un alter ego de Garcia, se va

encontrando a lo largo de la novela.

236 Abraham, T., Fricciones, Editorial sudamericana, Buenos Aires, 2004, p. 36.

193

7.3 Teatro

Tambien el mundo del teatro vuelve a fijarse con la entrada al nuevo

milenio en el autor polaco. Si bien es cierto que las obras de Gombrowicz solo

se representaron anteriormente en Argentina en las dos puestas en escena

comentadas anteriormente, en 1972 y en 1981, estas tuvieron una repercusion

tan grande que el autor seguia siendo muy recordado entre la gente de teatro

argentina. Ademas, Jorge Lavelli, uno de los directores de teatro argentinos

mas consagrados, habia seguido poniendo en escena –y recogiendo exitos–

obras de Gombrowicz en todo el mundo a lo largo de los anos. Justo es decir

que los hitos historicos que supusieron la puesta en escena de Yvonne,

princesa de Borgona por Lavelli y en menor medida de El casamiento por

Laura Yusem, para no hablar de las dificultades a priori intrinsecas de

escenificacion de los dramas de Gombrowicz, dejaban el liston muy alto para

futuras puestas en escena de estas obras.

La primera en romper el hielo es la joven Fernanda Garcia Lao, que pone

en escena en 1999 y en 2000 Yvonne, princesa de Borgona en el Centro

cultural Recoleta. La obra no tuvo demasiada repercusion y los pocos articulos

que la comentaron en la prensa fueron negativos, considerando esta

reanudacion como un fiasco.237

237 Capalbo, A., “Fiasco de Ivonne”, El menu de Buenos Aires, julio de 2000 (no 83),

p. 12.

194

Es durante el ano 2004, aprovechando que Gombrowicz se vuelve a

poner de moda, que algunas companias eligen para escenificar algunas obras

suyas. Adrian Blanco adapta al espanol Opereta y la pone en escena en

Buenos Aires. Tanto por la adaptacion y puesta en escena, como por el nivel

de los actores y la produccion musical, la representacion obtuvo un exito

rotundo tanto de publico, como de critica.238

Mucho mas minoritaria y poco acertada fue una adaptacion muy libre de

Pornografia, con este mismo nombre, en la escena off portena. Tambien

encontramos el mismo ano una curiosa y magistral adaptacion coral de

Historia por el joven compositor argentino residente en Francia y Alemania

Oscar Strasnoy con los Neue Vocalen Solisten de Stuttgart, en la sala pequena

del Teatro Colon. Despues de tantos anos sin representaciones de sus dramas

en Argentina, resulta curioso pensar que durante unas semanas del verano de

2004 podian verse en Buenos Aires tres representaciones o adaptaciones de

piezas de Gombrowicz y –al menos en los circulos teatrales– nadie parecia

extranarse. La prensa argentina acompano cada una de las representaciones

con un amplio espectro de articulos, reportajes y criticas, muy numerosas y

positivas en el caso de los espectaculos de Adrian Blanco y Oscar Strasnoy.

La cantidad de espectadores que vieron estas representaciones (en ambos

casos se agotaron las entradas) demuestra la fidelidad a Gombrowicz del

ambiente teatral argentino.

238 Ver por ejemplo: Sin firma, “En el mundo de Gombrowicz”, La Nacion,

17/7/04; Cabrera, H., “Entre la desnudez y la mascara”, Pagina/12, 25/7/2004, p.

31 (Espectaculos); Gorlero, P., “El complejo universo de Gombrowicz”, La

Nacion, 25/7/2004, p. 6 (Espectaculos).

195

7.4 Universidad

Si bien es cierto que Gombrowicz sigue sin estar presente en las

facultades argentinas (problema que los implicados suelen imputar a las

dificultades linguisticas), su presencia en las aulas y en los trabajos

academicos parece ir en aumento. Una caracteristica perfectamente visible es

el hecho de que en estos ultimos anos estan apareciendo las primeras tesis

doctorales, conferencias en congresos y articulos academicos sobre

Gombrowicz escritos por estudiantes, doctorandos y profesores universitarios

argentinos. En la segunda parte de nuestro trabajo comentamos brevemente

una de estas tesis, El exilio procaz, Gombrowicz por la Argentina239 (2004) de

Pablo Gasparini, seguramente el trabajo academico de mas envergadura

escrito por un argentino (a pesar de haber sido realizado en la Universidad

Paulistana, en el Brasil). Aparte de este trabajo, Gasparini dispone de varias

publicaciones mas breves de tematica gombrowicziana. Un poco en la misma

linea y tambien con articulos de gran interes encontramos a la cordobesa

Silvana Mandolessi, quien tambien desarrolla sus proyectos en el extranjero,

concretamente en Belgica. Estos son quizas los dos novisimos

“gombrowiczologos” locales mas interesantes, pero la lista es mas larga. En

cuanto a estos trabajos, disponibles en general en la red electronica, habria que

destacar que, si bien estos jovenes investigadores han conseguido liberarse del

mito de la figura y llevan a cabo investigaciones literario-cientificas de

239 Actualmente publicada como: Gasparini, P. F., El exilio procaz: Gombrowicz

por la Argentina, Beatriz Viterbo editora, Rosario, 2008.

196

calidad, tambien es cierto que raramente se dedican a la critica estricta de los

textos de Gombrowicz. Herederos de la tradicion de lectura gombrowicziana

argentina o “nacional” iniciada por Piglia y Saer, prefieren enfocar aspectos a

menudo extra-literarios, vivenciales, como mucho intelectuales, muy a

menudo desde los estudios culturales, polisistemicos, de genero, etc.

Evidentemente, no se puede pasar por alto que el desconocimiento de la

lengua polaca es un handicap serio a la hora de emprender una critica de la

literatura del autor.

Habra que ver si en el futuro se consolida un espacio critico sobre

Gombrowicz en los marcos academicos, si el autor entra definitivamente en el

canon argentino (como parece apuntar el tono y las referencias que

encontramos en los mas nuevos articulos) y por consiguiente en las aulas

universitarias y como evoluciona el enfoque que los jovenes investigadores

iran (re)definiendo en torno a la figura y a la obra del escritor polaco y –cada

vez mas– argentino.

7.5 Internet

No podemos acabar esta primera parte sin hacer una breve mencion a los

textos sobre Gombrowicz en Argentina que encontramos en la red virtual. Por

razones obvias de indole tecnologica, este aspecto de la difusion cultural

practicamente no ha aparecido en el transcurso de nuestro trabajo. Hace pocos

anos que la red electronica se utiliza como apoyo textual e instrumento de

197

almacenamiento y difusion de la informacion y la cultura, pero sobraria aqui

recordar las dimensiones que en estos pocos anos el fenomeno de Internet ha

ido tomando. Si hace poco tiempo no encontrabamos en la red mas que un par

de paginas dedicadas a nuestro autor, hoy en dia, si buscamos en el buscador

Google paginas argentinas en castellano donde aparezca el criterio de

busqueda “Gombrowicz”, nos aparecen 47.000 entradas. Para hacernos una

idea, si buscamos la misma palabra en toda la red y en cualquier idioma el

resultado es de 957.000 paginas disponibles. Si bien estas cifras resultan solo

orientativas y su analisis para el tipo de estudio que nos ocupa presentaria

varios problemas, al menos nos pueden dar una idea relativa de la presencia

masiva de materiales gombrowiczianos en la red. Efectivamente podemos

encontrar en Internet todo tipo de notas, articulos, testigos, entrevistas,

comentarios en chats, foros y blogs, textos literarios, etc. sobre Gombrowicz

escritos en Argentina. Incluso existen un par de portales argentinos dedicados

exclusivamente a este tema.240 Esto nos hace pensar en un intenso cambio

cultural. Por un lado, la aparicion y desarrollo de Internet parecen estar

modificando tanto los apoyos necesarios para la literatura como los habitos de

consumo de cultura ligados a estos apoyos. Por otro lado, la red permite un

mayor acceso a la cultura y a la literatura: un acceso mucho mas rapido y

economico que implica normalmente tambien una mayor oferta de materiales.

Por lo tanto, de aqui en adelante los estudios de recepcion y efecto culturales

240 Los mas interesantes y completos son Witold Gombrowicz en Argentina

(http://www.literatura.org/wg/wgea2.htm) portal creado por argentinos en Suecia; y

WITOLD GOMBROWICZ Seleccion de textos

(http://www.elortiba.org/gombr.html).

Hemos incluido una pequena muestra de paginas web argentinas con materiales

gombrowiczianos al final de la bibliografia.

198

no solo tendran que tener en cuenta la cantidad ingente de hipertextos, sino

que –me atreveria a decir– Internet se acabara convirtiendo en la principal

fuente de materiales para el estudio de la recepcion pasiva y reproductiva de

El caso de la obra de Gombrowicz representa un claro ejemplo, puesto

que parece comportar un gran cambio cuantitativo en los materiales de la

recepcion. Lo que no tenemos claro es si esta presencia masiva de articulos y

comentarios en Internet sobre Gombrowicz responde a un cambio en el

horizonte de expectativas del lector argentino respeto al autor polaco o si, por

el contrario, representa en si una de las causas principales del espectacular

aumento de referencias a Gombrowicz en Argentina, que indefectiblemente

hacen pensar en la expansion del fenomeno receptivo.

Cabe tener en cuenta, sin embargo, que los materiales que encontramos

en Internet raramente son originales, publicados unicamente en Internet o,

menos todavia, creados exclusivamente para este apoyo. Por un lado,

encontramos una gran cantidad de “reediciones”, para decirlo de alguna

manera, de los antiguos articulos de la gombrowiczologia local, en un proceso

similar al de los libros sobre el autor aparecidos el ano del centenario.

Actualmente, encontrar los articulos ya canonicos de Piglia, Saer, Matamoro,

Kamenszain, Di Paola etc. asi como numerosos textos testimoniales no lleva

mas de unos segundos de busqueda y algunos de estos textos estan colgados en

diferentes portales. Por otro lado, en Internet podemos encontrar tambien

todos los articulos que aparecen en la prensa escrita. Practicamente todos los

diarios y publicaciones periodicas tienen ediciones virtuales y algunas incluso

organizan sus archivos y cuelgan los materiales antiguos en la red.

199

Aparte de los materiales recuperados y de los periodisticos, tambien

encontramos en la red una pequena cantidad de materiales nuevos, mas

originales. En este campo, el caso mas espectacular lo representa la obra del

antiguo amigo, comentador y difusor de la obra de Gombrowicz Juan Carlos

Gomez. “El fiel Goma”, como se lo denomina a menudo, no se contento con la

publicacion de la correspondencia que le enviaba el autor de Ferdydurke (las

celebradas Cartas a un amigo argentino), ni con la aparicion de su ensayo

critico Gombrowicz Este hombre me causa problemas y continua con su

particular lucha ferdydurkista. Desde que se jubilo, Juan Carlos Gomez lleva

todo tipo de acciones relacionadas con la difusion y critica de la obra de

Gombrowicz. Antes del centenario, en cuyos preparativos y desarrollo tomo

parte activa, se habia dedicado sobre todo a una frenetica y extravagante

actividad epistolar, creando una inmensa red de contactos entre escritores,

criticos, investigadores y dinamizadores culturales tanto argentinos, como

polacos y espanoles.241 En sus cartas Gomez intenta emular al maestro con un

estilo agresivo y a veces ofensivo, creando todo tipo de trifulcas y buscando la

provocacion y la inquietud de sus interlocutores epistolares. Evidentemente,

muchos de ellos han acabado renunciando a este juego unilateral de Gomez de

representar, como el mismo afirma, el papel de Gombrowicz en la Tierra. Por

lo tanto, la mejor salida para el Goma, aprovechando astutamente las

posibilidades nuevas de Internet, ha sido “abrir” sus cartas convirtiendolas en

misivas publicas que aparecen periodicamente en un par de websites

241 Conocemos la existencia de estas cartas porque el remitente nos las ha mostrado

personalmente. Ademas, algunas de ellas (las mas amables) han sido publicadas en

diversas revistas y periodicos argentinos, polacos y espanoles.

200

argentinas y espanolas. 242 Gomez ha dado pseudonimos (la mayoria

insulsamente peyorativos) a los antiguos destinatarios de sus cartas o a otros

agentes de la gombrowiczologia internacional (antiguos amigos, criticos

argentinos y polacos, escritores devotos, viudas, etc.) y ha creado una red de

textos donde combina la critica literaria y las anecdotas personales vividas con

el celebre escritor con unas trifulcas inventadas de mas bien mal gusto que

hace vivir a sus personajes. La unica gracia de la empresa es su adecuacion y

aprovechamiento del nuevo contexto hipertextual y, quizas, las anecdotas que

de vez en cuando explica de su relacion con el autor polaco. Actualmente Juan

Carlos Gomez ha producido y difundido cerca de un centenar de textos

“Gombrowiczidas” y no parece tener ganas de abandonar su proyecto, que se

multiplica dia a dia.

7.6 Prensa243

Tambien la presencia de Gombrowicz en la prensa argentina parece estar

aumentando de forma perceptible durante los ultimos anos. Las publicaciones

argentinas han ido haciendose eco de todos los acontecimientos relacionados

con el autor mencionados anteriormente, anadiendo por su parte una cantidad

242 Las mas fieles son: http://www.elortiba.org y http://www.tabernil.com

243 Una muestra de articulos de tematica gombrowicziana aparecidos en los ultimos

anos en la prensa argentina la encontramos al final de la bibliografia argentina de y

sobre Gombrowicz. Por otro lado, cabe indicar que la mayoria de estos articulos se

pueden consultar en los portales de Internet de las diferentes publicaciones

periodicas argentinas.

201

considerable de dossieres, ensayos, resenas y criticas tanto sobre algun libro o

pieza teatral puntual, como sobre el conjunto de la obra y vida del escritor. La

investigadora polaca Klementyna Suchanow, que esta realizando una

bibliografia critica argentina de y sobre Gombrowicz,244 ha contabilizado para

el ano 2004 73 entradas, lo que supone un incremento espectacular respeto los

anos anteriores. Lo mas interesante es que pasado el ano Gombrowicz y

cuanto mas nos acercamos al momento de poner un punto final a nuestro

trabajo, esta tendencia al alza parece mantenerse, si no aumentar. Esto revela

no tan solo un conocimiento e interes creciente por parte de la prensa (que

actua en cierta forma como reflejo de la sociedad), sino que a la vez hace

prever cambios sustanciales en la recepcion del autor polaco en Argentina. Un

rapido vistazo a los articulos publicados durante los ultimos anos permite

notar un notable cambio en el enfoque y el tono (por fin llenos de naturalidad)

utilizados a la hora de comentar al autor polaco.

.Nos encontramos ante la consolidacion de Gombrowicz en el imaginario

argentino? .Ante la absorcion definitiva del escritor polaco en el canon

literario argentino? Desgraciadamente no disponemos todavia de una distancia

historica suficiente como para responder a estas preguntas. Habra que analizar

en el futuro el peso seguramente importante que habra tenido el ano del

centenario del nacimiento del escritor y la cantidad de textos que lo han

acompanado y que con toda seguridad continuaran apareciendo para ver como

evoluciona la recepcion de su obra en Argentina.

244 Suchanow, K., Komentowana bibliografia podmiotowa i przedmiotowa

argentyńskich drukow dotyczących Witolda Gombrowicza (1939–2006), inedita.

202

Y de este modo y de otros modos mas intimos, personales, indescifrables,

los de la realidad irreducible del lector, de cada lector, Gombrowicz sigue

poco a poco haciendose un nombre en su tierra de acogida. De todos modos,

para ver si estos ultimos acontecimientos y otros que a buen seguro tienen que

venir hacen cambiar la percepcion –siempre debil, en cierto modo polifacetica,

pero tambien rigida– del autor polaco en Argentina que hemos ido

comentando, tendremos que esperar a futuros trabajos.

203

204

SEGUNDA PARTE:

GOMBROWICZ COMO PERSONAJE DE

FICCION EN LA LITERATURA ARGENTINA

205

206

1. El auto-plagio como mecanismo anti-plagio

Como apuntabamos en la introduccion y hemos ido observando en la

primera parte del trabajo, son numerosas las dificultades que comportaria un

estudio exhaustivo de la recepcion productiva o efecto de la obra de

Gombrowicz por parte de los escritores argentinos. A partir del estudio de lo

que Jauss denomina recepcion reproductiva y precisamente por la ausencia

considerable de formas menores de recepcion productiva como ensayos,

comentarios paratextuals, filiaciones reconocidas en entrevistas u otros textos,

etc. hemos llegado a la conclusion de la poca difusion real de las obras de

Gombrowicz, o al menos de la escasa lectura de estas. Esto no excluye

evidentemente la recepcion productiva por parte de algunos escritores, a pesar

de que seguramente restringe el numero. Si a este problema principal

anadimos la naturaleza intrinseca de las obras del autor, no se hacen extranas

las dificultades al reconocer su influencia en la literatura local y, mas todavia,

a sus posibles epigonos.

Asi, la primera dificultad nace de las propias coordenadas literarias del

escritor polaco. Como es sabido, la obra artistica de Gombrowicz se mueve en

unos patrones muy rigidos. Desde las primeras obras –los relatos de las

207

Memorias del tiempo de la inmadurez–245 el autor polaco busco un modelo

narrativo innovador y original que le diera un sello propio y lo diferenciara del

resto de escritores. Huelga aqui recordar que Gombrowicz tenia panico a la

igualdad y no se podia concebir como parte integrante de un conjunto. Esta

originalidad formal de Gombrowicz ya se percibia en polaco (y mucho menos

en traduccion, debido precisamente a este plus, a este uso muy personal de la

lengua) en sus primeros textos, por la creacion de un lenguaje literario muy

particular a partir del juego con las posibilidades flexivas y lexicologicas de la

lengua eslava que le permitia una comica y sensual deformacion linguistica y

la formacion de muchos neologismos. Ademas, ya desde el principio ideo una

estructura formal ligada a una trama que sustenta un modelo filosofico que se

va definiendo junto con esta (especialmente a partir de Ferdydurke, pero en

cierto modo ya desde Crimen premeditado) y en general una estructura

narrativa propia muy original, pero tambien muy rigida, cosa que se aprecia

facilmente al contrastar las diferentes novelas y piezas teatrales del autor (con

la posible excepcion de Ivona, princesa de Borgona, pero incluso esta es

discutible). Gombrowicz habia encontrado al principio de su carrera una forma

de creacion literaria y un estilo narrativo muy personales y originales que no

quiso abandonar en toda su carrera “artistica”. Sorprende el hecho de que en

todo su Diario no haya comentarios al respecto, pero lo cierto es que sus obras

irian repitiendo una vez y otra la misma estructura narrativa, variando en

cierto modo los personajes, las situaciones (sin que estos se desvien

demasiado de los modelos iniciales) y especialmente la perspectiva filosofica,

245 Primer libro de Gombrowicz, aparecido en Polonia en 1933 en la editorial Roj de

Varsovia (trad. del titulo al castellano: P. F.). Publicado en castellano como:

Gombrowicz, W., Bakakai, Edicions Tusquets, Barcelona, 1997.

208

buscando la aplicacion de un sistema filosofico tambien propio y de gestacion

temprana a diferentes esferas de la existencia humana. Asi, Ferdydurke

representa una introduccion a la teoria de la Forma y la Inmadurez y de alguna

manera propone su aplicacion mas importante, intentando definir la relacion

del Individuo con la alteridad y las superestructuras sociales y culturales;

Trans-Atlantico contempla las tensiones entre Individuo y Nacion;

Opereta/Historia la relacion entre Individuo e Historia, etc. De hecho, la

aplicacion de su sistema filosofico a los aspectos o campos mas importantes

de la realidad humana parece ser el verdadero motor a la hora de escribir cada

nueva obra y la dilucidacion general de este sistema filosofico la causa

primera de toda su empresa artistica. 246 El Diario –una obra de caracter

estetico muy diferente– y el libro de entrevistas Testamento, vendrian a aclarar

su pensamiento filosofico, expresado de forma artistica en las obras de ficcion.

En todo caso, lo que nos interesa constatar aqui es la integridad,

coherencia interna y capacidad de regeneracion de un modelo a la vez estetico

y filosofico que, por el doble hecho de constituir un hallazgo artistico original

que a la vez se repite y se auto-matiza constantemente, impide una posible

reanudacion por parte de otros artistas posteriores y menos todavia

contemporaneos. La poetica de Witold Gombrowicz esta cerrada en si misma.

246 Un pensamiento recurrente al leer a Gombrowicz es el de definirlo como a filosofo que

se expresa como artista o, de una manera similar, como artista impregnado o incluso

sustentado de un profundo pensamiento filosofico. Estas dos consideraciones vienen a

expresar de alguna manera una realidad bastante tangible. De todos modos, lo que resulta

mas interesante en esta reflexion es el hecho de que un hombre que crea y mantiene

durante toda su vida un sistema filosofico que se encuentra en la raiz del pensamiento

filosofico del s. XX –que ha florecido en movimientos como el existencialismo, el

estructuralismo o la fenomenologia– elige la literatura (grotesca) como vehiculo de

expresion filosofica. A pesar de tratarse de un lector eminentemente de filosofia, su

proceder y su manera de reflexionar es la del novelista y no la del filosofo.

209

Constituye una gramatica limitada con infinitas posibilidades de autorealizacion

dentro del propio sistema, pero con mecanismos que impiden la

apropiacion por parte de una voz extranjera. La obra de Gombrowicz no

permite el plagio porque en rigor es toda ella un plagio de los primeros textos

del autor. Cada nueva obra constituye una variacion, en el sentido en que

Kundera utiliza la palabra al aplicarla al arte de la novela,247 de una misma

obra o patron que puede escribirse en prosa o en forma de dialogo teatral.

Podemos facilmente identificar este “modelo gombrowicziano” con

Ferdydurke por el hecho de constituir esta novela el modelo primigenio y una

especie de emblema tanto para el autor como para sus lectores, pero en verdad

se trata de un amplio proyecto narrativo con muchas caras.

Sobra aqui indicar que los limites legitimos de esta gramatica se

encuentran en la exclusividad de la escritura del autor polaco. Por lo tanto,

podemos afirmar que Gombrowicz es un autor que evidentemente puede

influenciar y ha influenciado artisticamente a otros escritores o artistas en

tanto que lectores, pero de forma mucho mas restringida en tanto que

escritores o artistas. Es posible encontrar sus temas predilectos, formas

parecidas de grotesco o una dinamica narrativa similar, pero estas nunca se

remiten de forma indiscutible o clara al autor polaco que, como hemos

indicado, basa su poetica en una relacion muy estrechada entre el nivel formal

(la trama, el lenguaje literario y la estructura de la novela) y una tesis

filosofica que a priori no puede existir in abstracto. Cada uno de los

elementos narrativos y la propia dinamica de la accion novelesca o teatral

247 Kundera, M., L’art de la novel・la, trad. Tarrida, J., Edicions L’ancora, Barcelona,

210

encarna en una relacion simbolica o metaforica los elementos abstractos del

discurso filosofico. Por eso sus novelas de ideas, como se suelen denominar,

revestidas de una forma grotesca que ha hecho que algunos criticos las

confundieran con el Absurdo, no se asemejan a nada anterior y no permiten

que nada se les asemeje. Por eso, a pesar de que en Polonia la influencia sobre

los escritores y artistas contemporaneos y posteriores se reconoce como

enorme y en cierta medida tambien en la cultura occidental, se hace dificil

senalar epigonos o filiaciones mas concretas.

En cuanto a la adopcion, reformulacion, matizacion, etc. del pensamiento

filosofico gombrowicziano por parte de otros artistas o pensadores, se nos

presenta sencillamente el problema opuesto: su problematica filosofica es tan

central en el pensamiento del siglo XX y guarda una relacion tan estrecha con

los principales filosofos y movimientos filosoficos de este siglo que seria

dificil indicar una filiacion filosofica exacta, en un texto que no fuera una

reformulacion directa. Una prueba irrefutable de esto seria el sorprendente

parecido, no tan solo de las ideas y postulados, sino incluso de la propia

nomenclatura original empleada en ambos casos entre la obra artistica y

ensayistica de Witold Gombrowicz y la filosofia de Martin Buber, que dejo

perplejo al escritor polaco al leer .Que se lo hombre? del filosofo israelita.248

Del mismo modo, el pensamiento filosofico de Gombrowicz se ha comparado

a menudo con el de Sartre y Camus y el mismo se consideraba precursor del

existencialismo y cercano al estructuralismo. Algunos criticos y psicoanalistas

248 Concretamente nos estamos refiriendo aqui al concepto del Entre, aislado y

utilizado por los dos autores de forma muy similar. Ver testimonio de Alejandro

Russovich (p. 124) y correspondencia entre Witold Gombrowicz y Martin Buber (p.

147-155) en: Gombrowicz, R. Gombrowicz intimo, trad. Rato, M. A. y Dlugovorska,

A., Ediciones del Dragon, Madrid, 1986.

211

han indicado tambien numerosas similitudes entre la Teoria de la Forma y la

Inmadurez y el pensamiento de Lacan.249 Por todo esto se haria dificil buscar

filiaciones filosoficas claras o exclusivas en otros autores. Otro problema que

presentaria un estudio de posibles epigonos filosoficos en literatura, seria la

forma artistica, indisoluble de la forma filosofica (exceptuando las

aclaraciones mas bien paratextuals del Diario y del Testamento), en que sus

postulados son expresados. Y en este sentido encontrar casos de epigonos

claros o ni siquiera de cierta influencia reconocible en otros autores por lo que

se refiere al pensamiento filosofico nos traeria a los problemas de cariz mas

estetico tratados anteriormente.

249 De entre los argentinos, sobre todo German L. Garcia.

212

2. Hacia un estudio de la recepcion productiva de Gombrowicz

en la Argentina

En el caso de Argentina, a pesar de los homenajes intertextuals explicitos

–como la cita morelliana en la Rayuela de Cortazar–250 o implicitos –como el

viaje a Polonia del protagonista de El llanto de Cesar Aira– y la admiracion

declarada de algunos escritores –la de Piglia, la de Saer, la de Pauls–, no

encontramos filiaciones literarias reconocidas ni tampoco epigonos

minimamente reconocibles en esta literatura.

El unico estudio de magnitud sobre Gombrowicz que ha tratado el tema

de la recepcion productiva de Gombrowicz en Argentina, aunque de manera

muy tangencial y significativamente solo en un apendice, es la tesis doctoral

de Pablo Fernando Gasparini El exilio procaz: Gombrowicz por la

  1. 251 Este estudio de alcance mucho mas amplio incluye un intento252

de detectar rastros o rasgos gombrowiczianos en autores argentinos, a pesar de

que no de forma exhaustiva, mas bien como prueba de analisis y creacion de

un espacio comun de tres de sus presuntos epigonos. La investigacion de

Gasparini se centra exclusivamente en Copi, Nestor Perlongher y Osvaldo

250 Cortazar, J., Rayuela, Seix-Barral, Barcelona, 1962, p. 613.

251 Gasparini, P. F., “El exilio procaz: Gombrowicz por la Argentina”, Tese de

doutorado apresentada a Faculdade de Filosofia, Letras e Ciencias Humanas,

Universidade de Sao Paulo, para a obtencao do Titulo de Doutor em Lingua

Espanhola e Literaturas Espanhola e Hispano-americana. Ano 2004.

252 Idem: Ver: “Apendice: Algunos exiliados filiatricos: Copi, Osvaldo Lamborghini y

Nestor Perlongher”, pp. 193-241.

213

Lamborghini, pero la seleccion de estos tres autores responde mas bien a

aspectos extra-literarios como el lugar marginal que ocupan en el sistema

literario, la condicion de auto-exiliados en ciertos momentos de sus vidas, la

condicion homosexual 253 o cierta postura intelectual en los cuatro

(precisamente la voluntad de marginalidad –tambien desde un punto de vista

nacional–, la exploracion de una subjetividad artistica que va mas alla de lo

que la academia puede aceptar dentro de la etiqueta de innovacion u

originalidad, y la negacion tanto de influencias como de ubicacion en ningun

sistema). En la introduccion a esta parte de su tesis Gasparini comenta

tambien una posible herencia artistica de Gombrowicz detectable en cierta

forma del grotesco y ciertos temas comunes en las literaturas de los tres

escritores comentados (que ademas forman parte de una misma generacion), a

pesar de que declara la imposibilidad de definir una filiacion concreta en

ningun caso. En sus palabras:

253 Esta comparacion biografista tan ocurrente en los tiempos que corren –los de los

estudios culturales– explicitada sobre todo en el capitulo dedicado a Perlongher, donde se

compara un estudio de campo antropologico del escritor argentino sobre la prostitucion

masculina homosexual de la ciudad de San Pablo con los fragmentos de Trans-Atlantico

que tratan la homosexualidad de Gonzalo y otros espacios del Diario donde Gombrowicz

habla de la homosexualidad, constituye en nuestra opinion, un grave error. Si Gombrowicz

lucho toda su vida para no verse encasillado ni etiquetado dentro de ningun conjunto, ni en

los asuntos personales ni artistico-intelectuales, tambien hizo todo lo posible para liberarse

de la consideracion publica de su pertenencia a un grupo antropologico definido por sus

inclinaciones sexuales. No descartamos aqui un posible estudio psicoanalitico que

relacionara su vida sexual con su literatura y personalidad, pero lo que parece inadmisible

es una consideracion a priori de Gombrowicz dentro de lo que se viene denominando

literatura gay. Gombrowicz no escribia desde esta perspectiva, con la cual, ademas, no se

sentia identificado ni como ente individual, ni social, ni menos intelectual (a diferencia de

Copi y Perlongher y en cierto modo tambien de Lamborghini) y probablemente gran parte

del rechazo a su condicion sexual se debia mas al malestar de la etiqueta intelectual que al

miedo al ostracismo social.

214

Menos que demostrar una dudosa “herencia” (se trata, ya dijimos, de hijos

bastardos), interesa aqui apreciar como la realidad argentina de fines de los

anos ’70 y comienzos de los ’80 permite que la problematica gombrowicziana

se muestre asombrosamente relevante para analizar las relacionas entre

literatura, ideologia y politica frente a una identidad nacional coptada hacia el

lado del terror, la delacion y los delirantes pruritos de grandeza.254

Fijemonos aqui en como fueron de importantes las lecturas

gombrowiczianas que hemos denominado “nacionales” de escritores de la

decada de los 80 como Piglia o Saer no tan solo para la recepcion posterior de

la obra del polaco, sino tambien para el estudio de la recepcion productiva de

este autor en Argentina. Al menos asi parece poder deducirse del estudio de

Gasparini, uno de los mas extensos y serios realizados hasta la fecha. El

investigador centra su estudio no tanto en parametros esteticos o filosoficos,

como en la investigacion de signos identitarios o posturas intelectuales

Asi, en ninguno de estos tres autores puede hablarse de una recepcion

productiva clara de la literatura ni del pensamiento de Gombrowicz, al menos

en el sentido en que lo ha venido haciendo la estetica de la recepcion. En todo

caso, Gasparini pretende “apreciar que la hetereogeneidad de los varios

planteos esteticos no disimula una inquietud comun ante su nacion de origen.

En todos, por cierto, se intuye un cierto querer construir su literatura como

gesto abiertamente remiso o libertario frente a cualquier tipo de relacion

incestuosa entre praxis estetica y demanda nacional y/o nacionalista”.255 Pero

incluso este principal punto de contacto aparentemente valido no se muestra

demasiado firme si damos un vistazo mas atento a la poetica del polaco. Esta

254 Gasparini, P. F., “El exilio procaz: Gombrowicz por la Argentina”, Tese de

doutorado apresentada a Faculdade de Filosofia, Letras e Ciencias Humanas,

Universidade de Sao Paulo, para a obtencao do Titulo de Doutor em Lingua

Espanhola e Literaturas Espanhola e Hispano-americana. Ano 2004, p. 200.

255 Idem: p. 200.

215

claro que Gombrowicz crea un proyecto filosofico central y con una voluntad

de centralidad evidente, aunque este proyecto se lance desde el margen. El

caso de Trans-Atlantyk tambien deja sin argumentos la apreciacion de

Gasparini, al tratarse de una obra que burlandose de la exigencia nacionalista

y provocando los sentimientos nacionales desde una posicion marginal e

incluso inmoral, lo que intenta es precisamente reformular y reformar la

propia tradicion nacional. Y en este sentido Trans-Atlantyk es una empresa

relativamente nacionalista, como por otro lado siempre defendio su autor.256

Por lo tanto, el de Gasparini dificilmente podria ser considerado un parametro

de estudio valido para una estetica de la recepcion productiva, y menos si

tenemos en cuenta que solo puede funcionar de forma aislada y sin el apoyo de

aspectos artisticos mas relevantes, en definitiva los que conciernen al objeto

literario en cuestion. En este punto podemos apreciar nuevamente el lastre de

una lectura argentina de Gombrowicz prenada de biografismo (proveniente de

los estudios culturales en el caso de Gasparini) y excesivamente ligada a los

textos ensayisticos, destinados a menudo, recordemoslo, a apoyar y hacer mas

accesibles los textos artisticos, donde se encuentra originalmente el genuino

pensamiento filosofico gombrowicziano y su poetica literaria tambien mas

Dejando de lado las consideraciones de Gasparini, el caso de Osvaldo

Lamborghini merece seguramente una atencion especial. Gombrowicz es uno

de los autores que normalmente se suele citar cuando algun critico se aventura

a mencionar algun escritor del que se pueda decir que Lamborghini haya

recibido cierta herencia artistica.257 Di Paola ya senalo parecidos entre los dos

autores en un articulo de 1973,258 a pesar de que lo relegaba solo a “mediador”

256 En el prologo de Trans-Atlantico, en fragmentos del Diario, de Testamento, etc.

257 Sirva como a ejemplo, ademas de los que vendran a continuacion, el articulo

dedicado a Osvaldo Lamborghini del undecimo volum de la Historia critica de la

literatura argentina: Jitrik, N., Historia critica de la literatura argentina, vol. 11,

Emece, Buenos Aires, 2000, pp. 174-175.

258 Di Paola, J., “Osavaldo Lamborghini. Un museo literal”. Citado en: Gasparini, P.

F., “El exilio procaz: Gombrowicz por la Argentina”, Tese de doutorado apresentada

216

de Borges, y detectaba a la vez el homenaje a Gombrowicz y la inspiracion del

Gonzalo de Trans-Atlantico o de la figura legendaria del propio escritor en el

personaje del Marques de Sebregondi, protagonista de Sebregondi

  1. 259 German Garcia ha apuntado que “Osvaldo Lamborghini habia

asimilado lo mejor de Witold Gombrowicz” (comentando de la impresion que

le causo la lectura de la novela La causa justa), 260 sin especificar en que

sentido. Segun Cesar Aira “los unicos antecedentes que vale la pena

mencionar son Arlt y Gombrowicz”, 261 para un autor tan inclasificable,

rompedor y personal como Osvaldo Lamborghini. Un estudio minucioso de la

poetica de los dos autores seguramente nos traeria a extraer ciertos lazos de

parentesco artistico (mas alla de los senalados por Gasparini en cuanto a la

posicion intelectual y otros aspectos extra-literarios). Podriamos destacar

aspectos comunes como la creacion de espacios literarios alegoricos donde los

personajes y elementos textuales remiten siempre (aunque no forzosamente de

forma plena) a ideas o elementos simbolicos y, lo que es mas importante y

caracteristico, el cambio de significacion o de valoracion moral de los

diferentes elementos alegoricos en el transcurso de la accion; el recurso del

duelo como forma dialogica y discursiva; la ambientacion grotesca, comica y a

menudo onirica para tratar temas de gran seriedad; la provocacion de cariz

sexual (mucho mas explicita en Lamborghini), etc. No obstante, estos rasgos

mencionados dificilmente nos ayudarian a definir una relacion de influencia o

efecto entre los dos artistas, puesto que ninguno de ellos es exclusivo de los

dos autores, para no hablar de las evidentes diferencias en la configuracion

especifica de los mencionados elementos en sus respectivas poeticas. Un

a Faculdade de Filosofia, Letras e Ciencias Humanas, Universidade de Sao Paulo,

para a obtencao do Titulo de Doutor em Lingua Espanhola e Literaturas Espanhola e

Hispano-americana. Ano 2004, p. 218.

259 Lamborghini, O., Novelas y cuentos, Ediciones de la Serba, Buenos Aires, 1986.

260 Garcia, G., “Fuego amigo. Cuando escribi sobre Osvaldo Lamborghini”

http://www.descartes.org.ar, Buenos Aires, marzo de 2003.

261 Aira, C., “Osvaldo Lamborghini y su obra” (prologo del libro: Lamborghini, O.,

Novelas y cuentos, Ediciones de la Serba, Buenos Aires, 1986.)

217

rapido vistazo a sus textos nos aporta tantos posibles parecidos como

evidentes diferencias.

En todo caso, parece evidente que Lamborghini habia leido y conocia

relativamente bien la obra de Gombrowicz. El escritor argentino co-fundo y

formo parte de la revista Literal desde sus inicios en 1973 hasta casi el final,

en 1977.262 Esta revista que buscaba provocar y conmocionar la escena de las

letras argentinas fue creada por escritores muy jovenes de entre los cuales

saldrian nombres asociados mas tarde a Gombrowicz como German Garcia o

Luis Gusman,263 aparte del propio Lamborghini.

Sin animo de pasar por alto esta presunta asimilacion por parte de

Osvaldo Lamborghini (u otros miembros de la revista Literal) de la literatura

de Gombrowicz, acompanada seguramente de la admiracion por la irreverente

figura del escritor, y teniendo en cuenta que no se encuentran demasiados

ejemplos como el de Lamborghini, dejaremos de momento un analisis mas

profundo de los resbaladizos aspectos de efecto a investigadores futuros que

seguramente dispondran de mas objetos de estudio similares en cuanto a la

influencia artistica directa de Gombrowicz en Argentina.

De momento no deseamos aqui lanzarnos en busca de rastros de

influencia artistica que ciertamente nos llevarian a resultados demasiado

inciertos como corrobora, por otro lado, el estudio de Gasparini. No obstante,

un estudio de la recepcion productiva de Gombrowicz en Argentina no tiene

por que quedarse en los parametros tradicionales propuestos por la Estetica de

la recepcion. Las caracteristicas propias de la recepcion pasiva de

Gombrowicz en Argentina, que como hemos visto en la primera parte

ciertamente no pasan tanto por la recepcion de una obra o una literatura

concreta, sino mas bien por la representacion imaginaria de esta literatura, de

lo que esta significa y muy especialmente de la figura mitificada de su autor,

262 Pera mas informacion sobre la revista Literal, ver: Libertella, H., Literal 1973-

1977 revista literaria, Santiago Arcos editora, Buenos Aires, 2002.

263 Algunos de los rasgos literarios comunes de la literatura de Lamborghini y

Gombrowicz, serian tambien extrapolables a la de Gusman.

218

comportan una forma de recepcion productiva en cierto modo sui generis de

este caso concreto de recepcion.

Si en un contexto determinado la figura del artista (o al menos una

representacion popular relativamente indeterminada de la obra encarnada

pobremente en la figura de su autor) resulta mas atractiva para el consumidor

de cultura que su propia obra, como parece ser el caso de la obra y la figura de

Gombrowicz en Argentina, es normal que la recepcion productiva de este

determinado autor provenga mas de la fascinacion que su figura ejerce sobre

el artista receptor (incluso despues de haberlo leido, especialmente si no hay

un aparato critico adecuado que comente la obra), que no de la asimilacion de

sus lecturas, en todo caso abusivamente atentas a la figura y al mito del autor.

Pero, en un caso como este, ciertamente atipico para un escritor

internacionalmente reconocido y ampliamente traducido 264 como es

Gombrowicz, .que formas concretas de recepcion productiva o de

“reescritura” pueden darse a partir de esta forma de “lectura”, tambien muy

concreta?

Mientras resulta dificil observar signos tangibles de un rastro artistico de

la obra de Gombrowicz en los escritores argentinos, resulta mucho mas facil

observar homenajes literarios al escritor polaco por parte de estos. A veces

estos homenajes toman la forma de paratextos –como en el caso de la

morelliana de la Rayuela265 de Cortazar que, publicada en 1963, representa

seguramente el primer homenaje literario a Gombrowicz por parte de un

escritor argentino–, pero mas a menudo todavia encontramos situaciones o

personajes literarios que nos remiten a la figura o a determinados referentes

biograficos del autor de Ferdydurke. Precisamente esta parece ser la forma

predilecta de recepcion productiva de los escritores argentinos por lo que se

refiere a Gombrowicz.

264 Nos remitimos aqui a la “Bibliographie des oeuvres de Witold Gombrowicz, les

traductions dans le monde”, preparada por Rita Gombrowicz. En:

http://www.gombrowicz.net

265 Cortazar, J., Rayuela, Seix Barral, Barcelona, 1984, p. 613.

219

Asi, encontramos en la literatura argentina a partir de principios de los

anos 80, pero intensificandose este fenomeno cada vez mas, una presencia

considerable de personajes literarios que toman ciertos rasgos psicologicos,

intelectuales o biograficos del autor polaco. Normalmente estos aparecen bajo

pseudonimos de resonancia eslava o centroeuropea, pero tambien encontramos

ficcionalizaciones directas que conservan el nombre y apellido reales del autor.

Del mismo modo, tanto pueden representar fragmentos de la biografia del

polaco ficcionalizados y reinventados, o simplemente novelados, como

homenajes o, de forma mas sofisticada, apropiaciones intelectuales de la

figura para fines literarios y sobre todo ensayisticos. No obstante, solo una

parte de estas adaptaciones ficcionales de la figura pueden considerarse

formas hipertextuales, para usar la terminologia de Genette,266 en el sentido de

que se remitan explicita o implicitamente a algun texto de Gombrowicz,

puesto que muy a menudo este movimiento nace de la fascinacion por el

personaje, independientemente de que este –como su formulador– sea escritor.

En todo caso, hay una diversidad considerable de estas ficciones a partir de la

vida del autor, en fuerte contraste con la casi nula reformulacion,

intertextualitat o parodia de motivos o episodios literarios gombrowiczianos

en las obras de los escritores argentinos.

Por esta razon parece mas oportuno centrar un estudio de la recepcion

productiva de Gombrowicz en Argentina en las diferentes formas de

apropiacion y/o aprovechamiento literarios de la figura del escritor o, cuando

menos, de la reproduccion de forma literaria de la representacion mental de su

figura intelectual y de su leyenda, que no en el rastreo de las posibles

influencias artisticas de la obra del polaco sobre el escritor local. Como

veremos a continuacion, esta peculiar forma de reescritura vendra a reforzar

las conclusiones que ya se apuntaban en la primera parte de nuestro trabajo.

266 Genette, G., Palimpsestos. La literatura en segundo grado, trad. Fernandez Prieto,

C., Taurus, Madrid, 1989.

220

3. De la autoficcion a la ficcionalizacion del autor

Evidentemente, la utilizacion del sello “Gombrowicz” como personaje de

ficcion es mucho mas antigua que las novelas o cuentos que lo reciclan en

Argentina y nace, de hecho, con la obra del propio autor, que utilizo el recurso de

la autoficcion, de una manera u otra, en la mayor parte de sus textos. En este

sentido, Vincent Colonna llega a declararlo en su estudio Autofiction et autres

mythomanies litteraires uno de los primeros autores modernos en recrear la propia

figura en sus ficciones.267

Mas alla del hecho de que en algunos cuentos de las Memorias del tiempo de

la inmadurez 268 ya encontramos varias situaciones vagamente autobiograficas,

267 “L’histoire des beaux-arts connaissait le delire dionysiaque, l’apologie, le

prologue de l’Auteur, l’image du donateur, la peinture in figura, le portrait de

l’artiste pas lui-meme, le ‘Je’ lyrique, l’autobiographie mensongere a la Davy

Crockett, la mise en abyme, les fous litteraires, mais l’heroisation de l’artiste, sa

mutation en role fictif semblait en 1954 (en referencia al ano de publicacion de

Trans-Atlantyk – nota: P. F.) une boutade ou une faute de gout. Comme en 1937 (en

referencia al ano de publicacion de Ferdydurke – nota: P. F.), le tour etait hardi, sens

reference dans la conscience litteraire et dans la vraisemblable critique, identifie ni

par la tradition empirique de l’histoire litteraire, ni dans la tradition theorique des

rhetoriques et poetiques.” Colonna, V., Autofiction et autres mythomanies litteraires,

Ed. Tristram, Paris, 2004, p. 12.

268 Segun Jan Błoński (1994) los relatos que conforman este libro resultan los mas

complejos y de mas dificil interpretacion de toda su obra precisamente a causa de

toda la carga de episodios psicologicos autobiograficos que aparecen en clave en la

trama de los cuentos y las relaciones entre sus personajes, que hacen que este libro se

convierta en terreno abonado para la critica y la especulacion psicoanalitica.

221

seguramente podemos considerar Ferdydurke como la primera autoficcion del

escritor polaco. A pesar de que aqui el nombre del protagonista es Jozek –Pepe en

la version argentina–, por sus caracteristicas lo podemos considerar una especie de

alter ego del autor y mas si consideramos la manera como el autor real sentia y

sufria en su propia carne toda la serie de tormentos que hace sufrir en la ficcion al

pobre Jozek/Pepe. Aparte de esto, Gombrowicz empezo a escribir Ferdydurke

como una especie de diatriba en forma de cuento grotesco, escrito en la primera

persona de un joven escritor furioso que remitia claramente al autor, contra los

criticos literarios que habian rechazado sus Memorias del tiempo de la inmadurez

(lo mas curioso es que cambiando el nombre del protagonista, el autor haga

aparecer el nombre de la mencionada obra como si esta hubiera sido escrita por

Jozek). Mas tarde el autor aprecio la envergadura que estaba tomando el panfleto y

decidio convertirla en una novela filosofica, pero el tono dramatico del

protagonista hace que en toda la obra no se pierda la sensacion que el narrador

habla realmente de algo que esta afectando directamente al autor. De este modo el

lector experimenta una identificacion entre protagonista, narrador y autor bastante

peculiar si tenemos en cuenta que se trata preeminentemente de una novela de ideas

en la que los personajes funcionan sobre todo como materializaciones simbolicas

de los diferentes resortes del discurso filosofico y que todo se desarrolla en un

ambiente grotesco y a ratos surrealista. En este sentido Ferdydurke puede

considerarse claramente un ejercicio de autoficcion, aunque no haya una

coincidencia entre el nombre del narrador/protagonista (que, por otro lado,

practicamente no aparece mencionado en toda la novela) y el del autor.269

269 Un vistazo retrospectivo al conjunto de sus obras artisticas viene a reforzar de forma

aun mas clara este argumento. En el resto de sus novelas Witold/Gombrowicz aparece ya

como narrador-protagonista. Gracias a los numerosos paralelismos entre sus obras y por las

222

En cualquier caso, la primera novela donde claramente Gombrowicz adopta el

rol de personaje de ficcion y se convierte en protagonista de su propia obra es

Trans-Atlantyk. De hecho, esta obra originalmente tenia que ser una especie de

libro de memorias de sus primeros anos en Argentina, a pesar de que, como

sabemos, se acabo convirtiendo en una nueva novela de ideas en la que las tesis de

la Forma y la Inmadurez se aplican a las relaciones entre Individuo y Nacion y que

continua por lo tanto en la linea de Ferdydurke. Gombrowicz comenta de la

siguiente forma la genesis primera de Trans-Atlantyk en su Diario:

“Una noche, volviendo a pie de Caballito, empece a divertirme ordenando en

mi memoria, al estilo del Grand Guignol, los recuerdos de los primeros dias de

mi estancia en Buenos Aires, y al mismo tiempo, por la fuerza del mismo

pasado, me senti anacronico, revestido de un estilo antiguo, atrapado en una

especie de esclerosis casi prehistorica, todo lo cual me regocijo tanto que en

seguida me puse a escribir algo que iba a constituir mis memorias prehistoricas

de aquel tiempo. (…) Pero, naturalmente –y como siempre–, la obra empezada

se me escapo y empezo a escribirse sola: lo que yo habia ideado como cronica

de mis primeros pasos tras mi desembarco se convirtio sin esfuerzo y Dios sabe

como –probablemente a traves de miles de concesiones hechas a favor de la

forma–, en un estrafalario relato sobre los polacos, (…) Polonia se me metio

bajo mi pluma chiflada como de paso, solo porque estaba escribiendo sobre los

polacos, y quiza tambien porque la sentia como un anacronismo y por lo tanto

iba bien a mi teatro y su decorado pasado de moda.”270

leyes de la analogia que el propio Gombrowicz teoriza en Ferdydurke, resulta imposible no

ver a Jozek/Pepe como un estricto alter ego del autor avant la lettre de la decision de

convertirse en protagonista directo de sus obras.

270 Gombrowicz, W., Diario (1953-1969), trad. B. Zaboklicka y F. Miravitlles, Seix

Barral, Barcelona, 2005, pp. 351-352.

223

Al final el episodio autobiografico del que parte la novela se acaba diluyendo

en una trama novelesca de acentos mucho mas amplios, pero de alguna manera

Trans-Atlantyk –o al menos algunas de sus partes mas significativas– sigue

conteniendo, aunque de forma disfrazada o en clave, una especie de libro de

memorias. En todo caso, lo importante es que Gombrowicz se da cuenta aqui de

que el ejercicio autoficcional le ofrece muchas mas posibilidades que el solo hecho

de poder cifrar de forma artistica y grotesca unos episodios muy especiales de su

vida y la posibilidad de transformarlos a su antojo. Gracias a la identificacion con

el protagonista de la obra, que es quien ira descubriendo toda la carga filosofica y

moral de la anecdota, el autor descarga sobre su persona toda la responsabilidad del

comportamiento y de las provocativas conclusiones morales a las que va llegando

el protagonista. De este modo el autor asume de forma doble toda la carga

intelectual y provocativa de la obra, se involucra de forma mas personal en la trama

y la tematica de la historia (no olvidemos las dolorosas pruebas a las que se ve

obligado a pasar el Witold protagonista de Trans-Atlantyk y el Gombrowicz real

despues de publicar este libro) y enfatiza el caracter realista de su arte.271

271 A pesar de las apariencias de grotesco, absurdo, expresionismo, Gombrowicz siempre se

ha considerado a si mismo como a autor realista, puesto que sus obras, mas alla de los

planteamientos esteticos empleados, como novelas y piezas teatrales de ideas que son,

deben ser consideradas desde su plan conceptual y, desde esta perspectiva, aspiran a

hablarnos de forma realista sobre la experiencia humana y la realidad. En este sentido,

resulta muy interesante la confrontacion entre Artur Sandauer y los criticos de filiacion

marxista durante el Deshielo polaco. En esta polemica, que desembocaria en el permiso de

publicacion de las obras de Gombrowicz por parte de las autoridades comunistas del pais,

Sandauer aseguraba que era mas realista la literatura de Gombrowicz y de Schulz, que la

de los autores del Realismo socialista. Sandauer, A., “Rozmyślania o literaturze”,

“Szkoła nierzeczywistości i jej uczeń”, “Początki, świetność i upadek rodziny

Młodziakow” y otros articulos de 1957. Ver: Biłek-Dąbrowska, Z., “Materiały do

bibliografii tworczości Gombrowicza”, en: Łapiński, Z. (ed.), Gombrowicz i krytycy,

Wydawnictwo literackie, Krakow, 1984.

224

Desde Trans-Atlantyk Gombrowicz no abandonara este modelo narrativo para

sus siguientes novelas donde el elemento autobiografico queda ya descartado del

todo, pero sigue la identificacion autor-narrador-protagonista. En Pornografia situa

al protagonista en la Polonia de los tiempos de la II Guerra Mundial, aclarando en

el prologo que nunca la conocio. La temporalidad en Kosmos no esta determinada,

pero sucede en las montanas polacas en la juventud del protagonista. Fijemonos

tambien en el hecho de que Gombrowicz situa en su pais natal (que por cierto no

volveria a pisar) la accion de estas dos novelas de tematica existencial y universal

escritas en el exilio, como si considerara Polonia el medio natural de desarrollo de

su individualidad incluso como ente ficticio. Y su individualidad ficcionalizada, el

medio ideal de expresion de su pensamiento.

No nos pondremos aqui a analizar los procedimientos autoficcionales de

Gombrowicz, 272 lo que nos interesa remarcar es que el mismo crea el sello del

personaje literario “Gombrowicz” o “Witold” y se recrea en cierto modo en su

caracterizacion, por muy tangencial que esta pueda ser. Seria interesante aqui

preguntarse si el autor era consciente de la autonomia que el Gombrowicz ficcional

–como cualquiera otro personaje de ficcion– podia adquirir mas alla de sus propios

textos y designios. Obviamente Witold no se ha convertido en un Quijote o en un

Švejk, pero si ha seguido su propia existencia mas alla de la muerte y la voluntad

de su creador primigenio.

Y asi nos damos cuenta de que lo que podriamos denominar mecanismos de

control anti-epigono, de los que hemos hablado mas arriba y que tan bien

272 Nos remitimos aqui a otros trabajos que analizan este punto como: Jarzębski, J.,

Powieść jako autokreacja, Wydawnictwo Literackie, Krakow, 1988; o Smorąg, M.,

“L’autofiction ou le je dans tous ses etats”, Revue des sciences humaines, no 239,

Lille, 1995.

225

funcionan para su poetica, fallan aqui y, paradojica, ironicamente, parece que lo

mas apropiable por parte de posibles “receptores productivos” de su obra es el

mismo nombre propio del autor en su transformacion ficcional o, para ser mas

exactos, la posibilidad de recrear el personaje Gombrowicz bajo diferentes formas.

Curiosamente, en una pirueta de la Forma literaria, Gombrowicz puede “hacer

callar a los epigonos”,273 como diria Piglia, en lo referente a su obra, pero no puede

evitar que reproduzcan su persona, que deformen su Forma personal, que incluso

escarnezcan sus poses y que, en definitiva, le “hagan el morro”,274 para usar la

terminologia propia del autor. Huelga aqui recordar como odiaba Gombrowicz que

se hablara de su persona de forma inadecuada y la mania que tenia en comentar y

aclarar su propia obra en los prologos y posteriormente en el Diario y otros textos,

por miedo a ser mal interpretado, deformado.

Como ya apuntabamos, en Argentina esta forma de reanudacion literaria

parece del todo natural si tenemos en cuenta que el epigono potencial facilmente

puede encontrarse mas familiarizado con la figura del escritor que con su obra. Por

lo tanto, no resulta extrano el hecho de que esta reanudacion se opere desde la

ficcionalizacion, novelacion o reformulacion en clave del autor o de su leyenda

local y solo en un grado muy inferior desde la transformacion del personaje ficticio

Witold o Gombrowicz preexistente, modelado por el autor polaco en sus novelas.

En este sentido la autoficcion gombrowicziana y la reanudacion de un Gombrowicz

ficcional por parte de los escritores argentinos no responden tanto a una relacion de

continuidad literaria o de intertextualitat logica, intencionada, como una casualidad

273 Piglia, R., “.Existe la novela argentina? Borges y Gombrowicz”,

http://www.gombrowiczenargentina.com

274 Gombrowicz, W., Ferdydurke, trad. Sławomirski, J. i Rubio, A., Quaderns Crema,

Barcelona, 1998.

226

fruto de la configuracion especifica del sello “Gombrowicz” en el imaginario de

este pais. Es precisamente la preponderancia de la figura del autor sobre su obra

aquello que hace tan caracteristica la configuracion especifica de la curiosa forma

de recepcion que nos ocupa. Por lo tanto, el recurso de la autoficcion que se

encuentra en su obra –mas alla de la vocacion de poseur del Gombrowicz real–

resulta significativo solo como fuente de inspiracion (especialmente el Witold de

Trans-Atlantyk) o motivo intertextual para alguna de las obras que lo retoman, pero

seria del todo erroneo pensar que constituye el motivo o motor principal de todo

este fenomeno.

En este sentido, resulta interesante observar como el otro pais donde el

conocimiento de la figura y la obra de Gombrowicz es relativamente presente, en

Polonia, la reanudacion del personaje literario Gombrowicz se efectua de una

forma muy diferente. Precisamente por el hecho de ser un autor conocido a traves

de la lectura de sus obras275 y no tanto por la creacion a priori de una leyenda

personal que disfrute de mas difusion que su propia obra, lo que se retoma no es

tanto la figura del autor en si como la marca ya ficcionalitzada por el propio autor.

Es decir, ya sea el Witold de Trans-Atlantyk, el Jozio de Ferdydurke, etc. y todo

ello gracias a las recurrentes adaptaciones teatrales o cinematograficas de estas

obras con las cuales el publico polaco se siente en mayor o menor grado

275 Recordamos aqui que en Polonia Ferdydurke es lectura obligatoria en los

Institutos de Bachillerato.

227

4. Gombrowicz como Tardewski

Volvamos ahora a la Argentina y fijemonos sin mas preambulos en las

apropiaciones ficcionals de Gombrowicz o de su personaje literario por parte de los

artistas locales. Como en la primera parte ya hemos comentado la mayoria de las

obras argentinas que de alguna manera u otra reproducian o analizaban la figura de

Gombrowicz, lo que haremos en esta segunda parte sera mas bien un analisis del

personaje que ficcionalice o haga referencia al escritor polaco. Nos fijaremos por lo

tanto en la construccion de estos personajes como formas de recepcion productiva

de su obra y intentaremos analizar la lectura que de Gombrowicz hacen diferentes

escritores o artistas argentinos a traves de esta apropiacion del personaje.

Como hemos senalado en la primera parte, el primero que advierte el

atractivo de la figura de Gombrowicz y de su potencial como actor novelesco es

Ricardo Piglia. No obstante, en Respiracion artificial (1980), esta apropiacion va

mucho mas alla del aprovechamiento del exotismo del personaje, su atractivo

novelesco o la familiaridad relativa del lector argentino con su leyenda, y responde

mas bien a motivos de conveniencia intelectual y estructural para esta novela. Para

empezar, Piglia no repesca toda la figura del autor polaco, sino diferentes

caracteristicas suyas para crear un personaje nuevo, desatado formalmente de su

inspirador, pero con numerosas marcas que lo hacen claramente reconocible al

lector minimamente avisado. Esta figura ira desglosando con su discurso y vendra a

228

ejemplificar con su peripecia vital y pensamiento (que es basicamente lo que Piglia

extrae de –o adjudica a– Gombrowicz) una buena parte de la carga intelectual de

esta novela eminentemente metaliteraria y de critica historica y cultural. Pero

fijemonos mas de cerca en este personaje, el discurso que entrana y sus

correlaciones, parecidos y disonancias con su homologo real.

La primera pagina de la cuarta y ultima parte de la novela empieza con la

introduccion de un nuevo personaje que asume aqui y por toda la primera mitad de

esta parte la voz del narrador. En un principio todo lo que sabemos es que se llama

Tardewski, a pesar de que ya desde el principio Piglia incluye un par de marcas que

muy sutilmente nos indican una posible asociacion. Al presentarse telefonicamente

a Emilio Renzi, protagonista principal de la novela, que sera su interlocutor durante

toda la cuarta parte, este pronuncia erroneamente el apellido, con lo que Tardewski

indica la pronunciacion correcta remarcando de forma un tanto pedante la silaba

donde cae el acento. “Tardewski, le digo. Se pronuncia Tardewski, con acento en la

segunda vocal.”, dice. Efectivamente toda palabra no monosilabica en polaco es

llana, pero con este pequeno gag Piglia –que, dicho sea de paso, denota cierta

desinformacion desde el punto de vista linguistico al recrear un personaje de origen

polaco– parece mas bien reproducir la manera en que Gombrowicz se solia

presentar a sus interlocutores. Pero incluso en el mismo apellido, Tardewski,

aquellos mas avezados en la biografia de Gombrowicz pueden leer una

deformacion de Taworski (especialmente si tenemos en cuenta el error de

pronunciacion de Renzi, que lo denomina Tardowski, error indicado incluso

tipograficamente por el autor con la o en cursiva) que es el nombre del periodista

polaco con quien Gombrowicz convivio durante 6 meses en una chalet en

construccion de Moron (en la periferia de Buenos Aires) en unas condiciones de

229

miseria extrema. Pero las coincidencias entre Tardewski y Taworski van mas alla,

puesto que los dos comparten nombre de pila a pesar de que Tardewski se llama

Vladimir en ruso y Taworski se llamaba Włodzimierz, que es lo mismo en polaco.

No queda muy claro por que razon Piglia hace que Tardewski tenga un nombre de

pila ruso, probablemente lo que hace es castellanizarlo, creando asi esta

coincidencia-diferencia entre los dos nombres. Por sus caracteristicas vitales y

intelectuales, pero sobre todo por su destino de naufrago y fracasado, no es dificil

ver un paralelismo claro, al menos segun las teorias que Piglia nos presentara, entre

los dos “Vladimires” polacos. Pero la coincidencia linguistica no nos hace olvidar

que el personaje en quien realmente se inspira Tardewski es el propio Gombrowicz,

con quien comparte muchos mas aspectos.

Volviendo a la novela, mas adelante se explica un poco la peripecia vital del

protagonista y nos damos cuenta de que Vladimir Tardewski es polaco, apasionado

jugador de ajedrez, que estudio filosofia con Wittgenstein, que huyo justo antes de

la II Guerra Mundial a un pais que desconocia por completo donde termino por

establecerse y donde sobreviviria pobremente dando clases particulares a jovenes

estudiantes de secundaria. La mayoria de las informaciones que va aportando nos

remiten de alguna forma u otra a la biografia de Gombrowicz en un

transvestimiento similar al que encontramos en las primeras paginas de Trans-

Atlantyk. Piglia transforma ligeramente ciertos acontecimientos y cambia

caracteristicas de los dos personajes para dejar claro el acceso metaforico a un

lector capacitado, sin hacer, no obstante, la correlacion demasiado evidente. En esta

primera fase el autor solo esboza la figura de Tardewski y su clara correlacion con

la figura de Gombrowicz para introducir su teoria (de la que ya hemos hablado en

la primera parte de este trabajo) sobre las parejas intelectuales formadas por un

230

intelectual extranjero y uno de local que vendran a definir tanto el europeismo

predominante en el s. XIX y buena parte del XX en Argentina, como el

consiguiente complejo de inferioridad de los artistas locales. Tardewski desglosa el

discurso situando al propio Gombrowicz real (en un memorable juego de

ambiguedades con el lector) como ultimo eslabon de esta cadena y reforzando a la

vez su teoria con el ejemplo de su peripecia vital –la de Tardewski–, que no es otra

que una transmutacion de la de Gombrowicz. No obstante, al principio este

ejemplo vital solo queda esbozado para dar pie a la teoria que el autor quiere

Mas adelante, ya en el segundo capitulo de esta ultima parte, precisamente

cuando la primera persona del narrador ha pasado a Renzi, Tardewski toma la

palabra –por medio de un original juego de estilos indirectos en forma de cajas

chinas que Piglia idea para esta novela como metafora de la cruza de discursos, el

caracter ciclico de la Historia y la intertextualitat omnipresente en la literatura,

todos ellos temas centrales de esta obra– y empieza entonces a explicar de forma

mas detallada lo que ha sido su vida y como ha llegado alla donde se encuentra

ahora. Y es aqui donde Piglia prueba un intento de analisis de la vida y destino de

Witold Gombrowicz en Argentina para extraer conclusiones sobre su postura

intelectual. Empecemos por fijarnos en los acontecimientos que Piglia decide sacar

a la luz para trazar el dibujo vital de Tardewski y hasta que punto estos constituyen

recreaciones, de una forma mas o menos velada, o tergiversada, de varios

momentos de la vida del autor polaco. Huelga aqui indicar que, como todo en esta

novela, la caracterizacion de Tardewski esta llena de intertextualitat y de

propuestas de juego erudito con el lector y es de este modo como Piglia construye

la metafora del pretendido filosofo polaco exiliado en Concordia, Entre Rios. Por

231

ejemplo, en su juventud Tardewski no es escritor sino un brillante estudiante de

filosofia, discipulo de Wittgenstein en Cambridge. Gombrowicz aparte de escritor

puede perfectamente ser considerado filosofo y su pensamiento, que vagamente

podriamos denominar pre-existencialista, entronca de pleno con las corrientes

predominantes de la filosofia del siglo XX, las cuales reciben una influencia

incuestionable del filosofo austriaco. Si tenemos en cuenta este hecho, la

correlacion creada por el juego a partir del parentesco intelectual queda bastante

clara. Mas tarde, la forma en que Tardewski abandona Europa parece carente de

toda coherencia sin la asociacion relativa a la salida de Gombrowicz de Polonia a

bordo del barco Chrobry. En la primavera de 1939 Tardewski se encuentra en

Londres escribiendo su tesis doctoral y con un futuro academico prometedor ligado

al mundo anglosajon. En verano del mismo ano se marcha a Polonia, “en un

momento en que todos, hasta los muy abstractos estudiantes de filosofia de

Cambridge, teniamos la certeza de que la guerra iba a empezar en el momento y en

el lugar donde empezo” –como aparece en Respiracion artificial–, para acabar

huyendo en plena agresion militar nazi contra Varsovia hacia Marsella y de alla a la

desconocida Argentina. La accion en si no tiene demasiado sentido si consideramos

Londres una opcion vital mejor y mas factible para el protagonista de Piglia, pero

la anecdota nos da una nueva clave para leer en Tardewski una transfiguracion de

Gombrowicz. A la vez, la frase citada mas arriba nos da un motivo de reflexion

sobre la partida del escritor polaco en agosto de 1939 en lo que seria el primero y

ultimo trayecto de la linea Gdynia-Ameryka (.Era Gombrowicz consciente en

verano de 1939 de la “desercion” que iba a perpetrar?) y en la supuesta falta de

reflexividad en la decision de Tardewski podemos ver una transposicion de

terminos con la tambien dificil, repentina y aparentemente descabellada decision de

232

Gombrowicz de quedarse en Buenos Aires, tomada –segun afirma el autor polaco–

unos minutos antes de que la nave zarpara de regreso hacia Europa. En todo caso,

Piglia explica la decision del protagonista por su fascinacion/inclinacion hacia el

fracaso:

“Podria decirse, dijo Tardewski, que ese acto aparentemente irreflexivo o, si se

prefiere, ese acto azaroso por el cual me vi atrapado por la entrada de las tropas

nazis en Varsovia fue mi primera decision consciente (aunque yo entonces no

lo sabia) de llegar adonde ahora estoy: viviendo en Concordia, provincia de

Entre Rios, dedicado a la ensenanza privada de la filosofia, lo cual quiere decir

que me gano la vida preparando a los estudiantes secundarios que deben

presentarse a rendir examen de filosofia o de logica o como se llamen esas

materias que los jovenes argentinos estudian en un manual escrito por un tipo

de una ignorancia casi genial llamado, creo, Federico Garcia Morente, Federico

o Manolo Garcia Morente, a quien yo denomino El Asno Espanol II.

Y todo esto .por que?, dira usted, me dice Tardewski, quizas por esa

predileccion fascinada que sentia en mi juventud por el mundo de los

fracasados que circulan en los ambientes intelectuales.”276

(Ademas, en esta cita podemos observar tambien una de las ocupaciones

atipicas a las que se dedico temporalmente Gombrowicz –la ensenanza de

senoritas– y aparece tambien el manual de filosofia que, segun confiaba un dia a

quien escribe estas lineas Alejandro Russovich, amigo suyo y companero de piso

de la epoca –que en aquellos tiempos era estudiante de filosofia–, sirvio de guia

para muchas lecturas filosoficas del polaco (!))

276 Idem.

233

Todas estas paginas en las que Tardewski explica a Renzi su peripecia vital

estan impregnadas de la idea que el filosofo polaco ha estado fascinado desde la

juventud por los fracasados y que esto lo ha traido irremisiblemente a buscar el

propio fracaso. El propio narrador nos explica como le surge esta idea:

“En su caso personal, dijo que veia con claridad que esa fascinacion por el

fracaso era algo que se remontaba a su juventud, a sus anos de Varsovia,

anteriores, por supuesto, a sus lecturas alcoholicas de los Pensamientos de

Pascal en Cambridge. Sentia inclinacion por lo que uno llama tipos fracasados,

dijo. Pero .que es, dijo, un fracasado? Un hombre que no tiene quizas todos los

dones, pero si muchos, incluso bastantes mas que los comunes en ciertos

hombres de exito. Tiene esos dones, dijo, y no los explota. Los destruye. De

modo, dijo, que en realidad destruye su vida. Debo confesar, dijo Tardewski,

que me fascinaban.”277

Mas adelante encontramos una descripcion mas detallada del porque de

esta fascinacion:

“… esa forma de mirar afuera, a distancia, en otro lugar y poder ver asi mas alla

del velo de los habitos, de las costumbres. (…) Un fracasado, no todos, claro,

cierta clase especial de fracasado ve todo, continuamente con ese tipo de

mirada. Esa lucidez aberrante, por supuesto, los hunde todavia mas en el

fracaso. Me interese mucho por gente asi, en lo anos de mi juventud. Tenian

para mi un encanto demoniaco. Estaba convencido de que esos individuos eran

los que ejercian, dijo, la verdadera funcion de conocimiento que siempre es

destructiva.” 278

277 Idem, pag. 156.

278 Idem, pag. 157.

234

Esta idea se convierte en la tesis central que Piglia teje en su mirada analitica

sobre Gombrowicz y le permite cotejar dos de los temas mas recurrentes en

Argentina a la hora de hablar del escritor polaco. Por un lado, y principalmente, su

fracaso como escritor en Argentina, la indiferencia con la que lo trato el mundo

literario local y en general el desconocimiento generalizado de su obra en su pais

de adopcion. Por otro lado, la pregunta recurrente de por que Gombrowicz a pesar

de todo decidio permanecer practicamente 24 anos en Argentina; que lo empujo a

quedarse tanto tiempo. A partir de la llegada de Tardewski a Buenos Aires, Piglia

se dedica a recrear de forma casi fiel los movimientos que Gombrowicz hizo con la

intencion de restituirse un lugar parecido dentro de la escena literaria local al que

tenia unas semanas antes en Varsovia. La peticion y concesion para seis meses de

un estipendio en tanto a escritor recien exiliado por parte de la embajada polaca; la

toma de contacto con ciertas figuras de las elites literarias locales, sustituidas en

Respiracion artificial por “lo que podriamos llamar los circulos filosoficos de

Buenos Aires”279 que, como remarca, gracias a sus calidades le habrian podido

asegurar facilmente un futuro comodo dentro del mundo academico, etc. A partir

de aqui Tardewski empieza a narrar el enrarecimiento de sus relaciones con estas

elites “filosoficas”, desde la condescendencia hasta una irreprimible irritacion por

la falta de inteligencia de aquellos que en teoria debia considerar desde un punto de

vista de inferioridad. La fuerte diatriba que dirige Tardewski contra Ortega y

Gasset y contra Keyserling prepara de forma clara el camino hacia el ultimo

equivalente claro de la derrota definitiva en la tentativa de Gombrowicz de hacerse

279 Idem, pag. 170.

235

un lugar en el mundo literario local: el acercamiento y colision con el grupo de la

revista Sur y su punto culminante, el famoso encuentro de Gombrowicz y Borges

durante la cena en casa de los Bioy Casares-Ocampo. Aunque Piglia no utiliza en

esta ocasion ningun criptonimo “clarificador”, la referencia al encuentro es mas que

evidente en la cena con filosofos que tambien para Tardewski cerrara sus

aspiraciones de hacer carrera en Argentina.

En toda esta parte, Ricardo Piglia ensaya una prueba de analisis del destino de

Gombrowicz como escritor en Argentina y sus relaciones con Borges y Victoria

Ocampo. Sin embargo, esta prueba, que –no lo olvidemos– es a la vez una excusa

para la creacion artistica, en nuestra opinion solo se puede considerar lograda a

medias, solo a un nivel muy superficial, casi obvio. En principio, toda esta teoria

del fracaso como requisito a una mirada critica realmente deslocalalizada, al

margen, coincide plenamente con las teorias gombrowiczianas de la “inmadurez” o

la “inferioridad”, para usar la terminologia del autor, no tan solo como garante de

un espiritu critico, sino tambien como motor de creacion artistica. Ademas,

acertadamente Piglia considera la carrera vital de Gombrowicz, con el

distanciamiento doble que le represento el exilio prolongado a una nacion

periferica como Argentina, una manera “excelente” de llevar a cabo su programa

intelectual. La fascinacion pura por el mundo de los fracasados tambien la

comparte Gombrowicz en lo que el solia definir como “aquello bajo”, “aquello que

es indefinido, inconcluso”, en la fascinacion por la juventud, por ciertos individuos

de las clases bajas y quien sabe si tambien en la auto-percepcion denigrante de su

No obstante, la explicacion de la falta de exito de Gombrowicz en sus

relaciones con las elites literarias locales y en especial con Victoria Ocampo y Sur

236

a partir de esta fascinacion por el fracaso nos parece francamente algo simplista.

Son muchos los elementos que fueron conformando el progresivo desarrollo de los

hechos y a pesar de la fascinacion del polaco por lo que el denominaba

genericamente “la inferioridad”, me parece erronea la interpretacion asociativa de

esta fascinacion con una vocacion real. Como ya hemos comentado en varias

ocasiones, la fascinacion que sentia Gombrowicz por la gloria literaria y sus

intentos para lograrla –muy a menudo torpes o desganados en el caso de Argentina

y Sur, eso si– estan fuera de todo duda. Precisamente si no pudo limar las

diferencias que lo separaban de Sur y templar su caracter en beneficio propio fue

mas bien por su gran egotismo y complejo de superioridad, que no le permitia

contemplar otras figuras valiosas en condicion de igualdad y mucho menos de

inferioridad. Y todo esto dejando de lado la gran fijacion (solo en parte ironica) que

sentia Gombrowicz por la aristocracia y la heraldica familiar.

De alguna manera Piglia intenta tambien esgrimir este complejo de

superioridad, sin tener en cuenta, pero, que aquellos a quien

Gombrowicz/Tardewski veia como rivales intelectuales, siendo tambien sus unicos

mecenas posibles, no eran una pandilla de forofos a la filosofia. Por lo tanto, en

nuestra opinion, la interpretacion de Piglia solo es valida en su contexto simbolico

y literario, pero no permite un analisis de elementos suficientemente consistente. El

pretexto de la vocacion por el fracaso no tan solo le va bien como anecdota literaria,

sino que soluciona de este modo una caracterizacion psicologica del personaje de

Tardewski mas bien pobre. En este aspecto Piglia parece preferir construir un

personaje mas parecido al mito del escritor, impregnado de la condicion de outsider

irremisible que le imprimieron Grinberg y otros criticos a principios de los anos 60,

que a su figura psicologica real.

237

Mas alla del hecho de que psicologicamente la figura de Tardewski no parece

tener mucho que ver con la de Gombrowicz, cosa que en literatura parece en

principio perfectamente licito, la construccion del personaje es poco creible. De

alguna manera no parece la misma persona la que esta tranquila y

condescendientemente conversando con el pedante Renzi (y en este punto creo que

las figuras de Tardewski y Gombrowicz se alejan demasiado) y la que llevaria a

cabo toda la serie de irreverencias extraidas de la vida real del escritor polaco que

lo conducen irremediable e incluso, si se quiere, voluntariamente –como nos quiere

hacer creer Piglia– al ostracismo de la intelectualidad y el mundo editorial

Por ultimo, Piglia comenta los anos de trabajo de Tardewski en el Banco

Polaco (que tambien comparte Gombrowicz en el elemento real de la metafora) y

como al final es transferido a una sucursal de Concordia, donde el destino ficticio

de Tardewski se separa definitivamente del de Gombrowicz.

En su libro Argentyńskie przygody Gombrowicza 280 (Las aventuras

argentinas de Gombrowicz – trad. del titulo y citas: P. F.) Klementyna Suchanow

considera a Emilio Renzi como porte parole del autor de Respiracion Artificial, “y

asi se puede decir que se trata de conversaciones entre Piglia y Gombrowicz…”.281

Parece arriesgado considerar a Renzi como unico portavoz de Piglia, o lo que es lo

mismo, de toda la carga intelectual de esta novela-ensayo. Mas bien se trata de una

forma dialogica de discurso en la que los diferentes personajes, todos ellos

individuos de alguna manera u otra intelectualmente dotados, van construyendo y

280 Suchanow, K., Argentyńskie przygody Gombrowicza, Wydawnictwo Literackie,

Krakow, 2005.

281 Idem, p. 238. “Emilio Renzi jest porte parole autora, a więc moŜna powiedzieć, Ŝe

są to rozmowy Piglii z Gombrowiczem…”

238

trenzando los diferentes cursos tematicos. No obstante, resulta muy significativo el

hecho de que Piglia elija a Gombrowicz como conductor principal de los discursos

que se articulan en toda la segunda parte (seguramente la mas interesante, al menos

desde el punto de vista de la critica literaria). Esto le sirve, en primer lugar, porque

estructuralmente le da pie a articular de forma magistral la teoria sobre las parejas

intelectuales ofreciendonos el ejemplo vital del ultimo eslabon de esta cadena (su

“pareja” intelectual local, Borges, no aparece como personaje, pero gran parte de

las conversaciones lo discurren), pero tambien para introducir otras teorias o ideas

sobre la literatura argentina donde no participa directamente Gombrowicz, pero de

las cuales es inspirador o potencial coparticipe. Por ejemplo, el hecho de considerar

el estilo deliberadamente inconcluso, imperfecto, bajo, “inmaduro”, de Roberto

Arlt como fundador de la literatura argentina moderna.

Converse o no con el, la asimilacion de una parte importante del pensamiento

de Gombrowicz por parte de Piglia esta mas que clara, aunque una herencia de base

mas artistica –como propone Marzena Grzegorczyk a su articulo “Discursos desde

el margen: Gombrowicz, Piglia y la estetica del basurero”–282 resulte mucho menos

perceptible283 y Piglia se inscriba claramente en una linea intelectual y estetica muy

diferente. Por ultimo, nos gustaria recalcar que independientemente de los

parecidos o diferencias entre Tardewski y Gombrowicz y del esmero en la

ambiguedad con que esta construido el personaje, el hecho de que Piglia cree este

juego intertextual con la figura del autor polaco nos indica, en referencia al tema

que nos ocupa, principalmente dos cosas: por un lado, como deciamos, la

asimilacion de su legado intelectual por parte de uno de los autores argentinos mas

282 Grzegorczyk, M., “Discursos desde el margen: Gombrowicz, Piglia y la estetica

del basurero”, Hispamerica, 1996, no 73, pp. 15-33.

283 Para estas observaciones, ver la primera parte de este trabajo.

239

destacables, pero por otro lado, el hecho de que esta intertextualidad no se

desarrolla entre textos, es decir, a partir de la reelaboracio, inclusion, citacion,

plagio, parodia o cualquier otra forma de juego intertextual, como seria normal en

el caso de la reanudacion artistica de un escritor por otro, sino a partir de los

referentes intelectuales articulados por la propia figura ficcionalizada. Ademas, un

estudio detallado de las fuentes de las premisas intelectuales que Piglia adopta de

Gombrowicz no nos conduce a la obra “artistica” del polaco sino al Diario, al

Testamento y todavia a algun otro de sus textos ensayisticos que, como inmensos

paratextos, comentan (entre otras muchas reflexiones y relatos) de forma mas

abstracta el pensamiento expresado de forma artistica en sus novelas y dramas.

Cabe indicar a la vez, que el dialogo que Piglia entabla con algunas partes del

Diario de Gombrowicz funciona sobre todo a un nivel tematico y no se hace eco de

los procedimientos esteticos que lo conforman.

A pesar del caracter contemporaneo de esta “nueva” forma de metaliteratura

(basta observar el exito de propuestas literarias de autores como Kundera, Vila-

Matas o el propio Piglia), en que diferentes escritores o artistas canonizados vienen

a encarnar tramas novelescas,284 el caso concreto de Respiracion artificial parece

acusar todo el peso del biografismo y la leyenda que rodearon a la figura de

Gombrowicz al menos hasta la epoca en que esta novela fue escrita. .No resulta un

poco sospechoso el hecho de que en todas las largas paginas en que

284 A este respecto resulta divertido el hecho que Piglia haga que Tardewski haya

conocido no solo a Wittgenstein, sino tambien a James Joyce y a Arno Schmidt. El

atractivo personal de Gombrowicz y el de su original literatura convierten al polaco

en un referente muy goloso para los autores de lo que podriamos llamar “novela

metaliteraria erudita”, aun sin denominacion exacta, pero tan en boga en nuestros

dias. Como veremos mas adelante, en otras novelas Gombrowicz conocera tambien a

Ezra Pound, a Onetti, a Arlt, entre otros.

240

Tardewski/Gombrowicz protagoniza de alguna forma la novela, no haya ni una

sola cita gombrowicziana, ni ninguna otra forma de juego intertextual en una obra

tan colmada de citas como esta? Si, Piglia dialoga con Gombrowicz y se hace cargo

y eco de toda su tematica, pero su literatura no le interesa demasiado, al menos en

esta novela. Piglia es aqui un lector ideal (seguramente uno de los mejores en

Argentina) de algunas paginas del Diario donde se exponen a menudo las mismas

ideas que en las novelas, dramas y cuentos, pero no le interesa tanto explorar la

poetica de la obra “artistica” del polaco de forma mas amplia. Obviamente, Piglia

tomo lo que le interesaba de la obra y el pensamiento de Gombrowicz para

construir su novela y su discurso, restringidos evidentemente a una serie concreta

de temas. Desgraciadamente, en los otros escritos que el escritor argentino ha

dedicado al autor de Ferdydurke los aspectos que le interesan no se alejan

demasiado de los tratados en Respiracion Artificial. Y estos aspectos son casi

siempre unicamente aquellos que pueden relacionar con Argentina y que le sirven

para conformar un discurso eminentemente nacional. En cualquier caso, las

reflexiones que aporta en esta notable novela constituyen, como ya hemos indicado,

un legado colosal que cambiara de forma considerable la percepcion que hasta el

momento se tenia del autor polaco en la Argentina.

241

5. Gombrowicz como Gombjovich

Menos de un lustro despues de Respiracion artificial volvemos a

encontrar un par de apropiaciones ficcionales de la figura de Gombrowicz, una

en literatura, la otra, mas dudosa, en cine. En 1985 Nestor Tirri publica la

novela La piedra madre, especie de vision subjetiva y grotesca de la historia

reciente de la ciudad de Tandil, donde un capitulo esta dedicado al paso de

Gombrowicz por esta localidad. Tirri habia conocido personalmente a

Gombrowicz en Tandil y habia formado parte –aunque solo de forma

tangencial– del grupo de jovenes tandileros que se constituyo en el ultimo

circulo de amistades del polaco antes de dejar el pais en 1963. Algunos de

estos jovenes, notablemente Jorge di Paola y el mismo Nestor Tirri, se

acabaron dedicando ellos mismos a la literatura, por lo que a menudo se tiende

a considerarlos “discipulos” de Gombrowicz, aunque en esta consideracion los

criterios biograficos o filiaticos prevalezcan considerablemente sobre aquellos

esteticos o literarios. De alguna forma esta consideracion de epigonos viene a

reafirmar dentro de la configuracion del mito local un aspecto basico del

caracter legendario de su figura: la de un autor al margen de las corrientes y

circulos centrales de la literatura, fascinado por la juventud y fascinante para

la juventud y consecuentemente rodeado siempre de jovenes outsiders que se

acaban constituyendo en una especie de discipulos (no olvidemos que fue

242

precisamente el grupo de Tandil quien con sus articulos y entrevistas fomento

en grande parte esta leyenda).

Obviamente, en la novela tandilera de Tirri Gombrowicz no podia faltar,

pero la apropiacion que el autor hace del personaje real no va mucho mas alla

del aprovechamiento de su exotismo y caracter legendario, aparte de constituir

uno de los materiales autobiograficos mas interesantes de los que dispone para

construir esta transfiguracion novelada de su historia personal y la de su

ciudad. En este sentido la aportacion de Tirri es diametralmente opuesta a la

de Piglia y considerablemente menos interesante, aunque no este privada de

cierta intertextualidad y de juego no tan solo con la figura, sino tambien con la

literatura del polaco. En La piedra madre, Tirri hace aparecer un personaje a

quien denomina Witoldo o el Viejo –como lo llamaban sus jovenes amigos de

Tandil– y que desde el principio no deja lugar a dudas que se trata

simplemente del polaco, de su estancia en la ciudad pampera y del

conocimiento que alli hara con Mariano Betelu, Ricardo Vilela, Jorge di Paola

y, entre otros, el propio Nestor Tirri. No obstante, el narrador (narrador-autor,

se supone) se mantiene durante todo el capitulo en un segundo plano narrativo

y relata los hechos en primera persona del plural, a veces en segunda del

singular invocando a Mariano Betelu, pero no se decide a narrar su relacion

con el maestro. En todo caso, la identificacion entre un Gombrowicz ficcional

y su contraparte real, no presenta dudas.

Pero si Piglia sintetizaba la vida del polaco e intentaba analizar el

“significado” –o al menos la posible significacion que para la literatura y la

cultura argentina podia tener– de esta vida con la consiguiente necesidad de

atomizarla en el pseudonimo de un personaje diferente, Tirri retoma el

243

personaje real con su nombre propio y a partir de aqui se recrea en historias

inventadas que hace protagonizar a un personaje caracterizado mentalmente a

priori por un lector “complice” a partir del conocimiento del personaje real.

De este modo Tirri hace vivir a Witoldo episodios grotescos y de realismo

magico –que siguen la tonica general de todo el libro– al principio y al final

de su aparicion, en el capitulo 7, en la vida de Tandil.

Lo que sin duda resulta mas interesante es como con la entrada de

Witoldo la novela adopta unos rasgos esteticos claramente gombrowiczianos

que ocuparan gran parte de este capitulo dedicado a el. El estilo grotesco que

encontramos en toda la novela se vuelve aqui todavia mas deliberado, un poco

a la manera alocada, apresurada y llamativa de Trans-Atlantyk y aparecen

atributos muy claros de la poetica gombrowicziana. El desdoblamiento del

personaje del escritor, el juego de mascaras y muecas y el consiguiente duelo

entre los dos dobles recuerdan vivamente algunos de los temas o recursos

predilectos del autor polaco.

Hacia la mitad del capitulo, el narrador cambia de tono y empieza a

narrar, medio en clave, medio fielmente, con nuevas aportaciones grotescas

inventadas, el primer encuentro de Gombrowicz con los jovenes tandileros (la

memorable exclamacion “!Ferdydurke!”285 de Di Paola, que entonces contaba

dieciseis anos, al ser presentado al escritor extranjero y reconocer el nombre

de pila del autor de esta novela que habia descubierto olvidada en la biblioteca

de Tandil) y algunas de las anecdotas que acontecieron en la cafeteria Rex de

Tandil durante el ano que paso Gombrowicz en la localidad. Esta parte resulta

285 Di Paola, J. “Gombrowicz de Polonia, Ferdydurke de si mismo”, Eco

contemporaneo, no 5, 1963.

244

interesante sobre todo como anecdotario y evidentemente funciona mucho

mejor si el lector tiene ya una imagen prefijada del escritor polaco y espera de

la novela nuevos elementos de juicio.286 Si no, toda la serie de anecdotas en

clave no tienen mas interes que como tramas imaginativas de un cierto

Resulta muy interesante tambien la manera como Tirri reproduce el habla

y el comportamiento tan caracteristicos del polaco, que conocia bien de la vida

real. Con la transmutacion de las “r” en “g” o “j” y una seleccion muy

esmerada del lexico, de la cadencia de la frase y sobre todo de su contenido,

consigue una imitacion muy divertida del personaje real.

En todo caso, la imitacion del estilo en una trama imaginaria y absurda,

la relacion de las anecdotas y la reproduccion del habla nos aportan de forma

artistica nuevos elementos de juicio para una lectura de Gombrowicz: Tirri se

da cuenta perfectamente de los parecidos, de la unidad sustancial, incluso,

entre la vida y el arte de Gombrowicz; un autor que en la vida real gustaba de

comportarse con el estilo sobreactuado y grotesco de sus personajes de ficcion

y que tambien como estos escenificaba con su comportamiento teatral los

grandes problemas de su filosofia. En este sentido no existen otros limites

entre vida y obra que no sean la concrecion de sus paginas. Con la adaptacion

de la poetica del maestro para narrar episodios reales y mostrando con

286 Hay muchos referentes a traves de los cuales el lector puede sentirse familiarizado con

las anecdotas que aqui se explican, ni que sea en clave. Para empezar muchas de estas

anecdotas las comenta el propio Gombrowicz en varios fragmentos de su Diario

(recogidos todos en el Diario argentino) y en Peregrinaciones argentinas. Ademas

algunos de estos episodios tambien aparecen en los articulos que se pueden considerar

“canonicos” de la gombrowiczologia local, como por ejemplo algunos de los escritos por

sus amigos y discipulos de Tandil pertenecientes al “Dossier Gombrowicz” del no 5 de Eco

245

anecdotas imaginarias la esencia del personaje, Tirri analiza y quiere

transmitir al lector este vinculo entre vida y obra tan caracteristicos de

Gombrowicz. De este modo excusa en cierto modo la lectura eminentemente

biografista que se hace en Argentina de su arte y es en este sentido que el

juego intertextual se acontece en dos planos diferentes (el anecdotico y el

literario) y crea un todo coherente, aunque desgraciadamente la literatura de

Tirri en si adolezca de otros males, cosa que resta interes a esta vision

sencilla, pero acertada de la literatura del polaco. Por ultimo cabe remarcar

que si con la adaptacion ficcional de la figura del escritor Piglia retomaba y

analizaba basicamente su legado intelectual y filosofico, Tirri se interesa mas

por los aspectos esteticos o artisticos de su obra, nuevamente observada a la

luz de los acontecimientos biograficos y solo en alguna anecdota introduce las

ideas filosoficas del autor.

246

6. Gombrowicz como fantasma de Gombrowicz

Tambien de 1985 es la pelicula de Alberto Fischerman Gombrowicz o la

seduccion (representada miedo sus discipulos). En la primera parte de esta

tesis ya hemos hablado un poco de esta obra y del por que de su inclusion en

un trabajo en principio sobre literatura. Por las mismas razones lo tenemos que

incluir tambien en esta segunda parte: a pesar de que seria dificil percibir en

este film el legado reconocible de la poetica gombrowicziana, lo tenemos que

considerar sin duda una forma de recepcion productiva quizas no tanto de su

arte, pero si de la leyenda de este arte y sobre todo de su creador. Es mas, por

su originalidad y calidad cinematografica Gombrowicz o la seduccion es, en

nuestra humilde opinion, la forma artistica (a pesar de que quizas no

discursiva o analitica) mas considerable que ha dado Argentina a partir de

premisas gombrowiczianas.

No obstante, su lugar en esta segunda parte es todavia mas dudoso que en

la primera por la forma en que se ficcionaliza el personaje del escritor, puesto

que, basicamente, en el film esta presencia no existe. Lo que reproduce

Fischerman no es la figura, sino la ausencia de la figura: el vacio que deja su

partida en los discipulos y amigos. Por lo tanto, son estos, y no Gombrowicz,

los que ven ficcionalizadas sus imagenes. De este modo, a partir de este punto,

247

los amigos de Gombrowicz entran a formar parte, junto al maestro, de la

leyenda que ellos mismos habian creado anos antes.

Alberto Fischerman y Rodolfo Rabanal, su guionista, reunen alrededor de

una mesa de cafe a cuatro de sus antiguos amigos y hacen que estos se

interpreten a si mismos hasta lo grotesco. A partir de la narracion de la

relacion de cada uno de ellos con el escritor –y de las magistrales imitaciones

que Alejandro Russovich hace de Gombrowicz– 287 se va construyendo la

figura del verdadero protagonista del film que, no obstante, nunca aparece. Por

lo tanto, asistimos aqui a una ficcionalizacion de la leyenda de Gombrowicz

sin Gombrowicz, narrada precisamente por los creadores de esta leyenda.

Como en una cupula bien construida donde la clave de vuelta resulta

innecesaria, Fischerman recrea el entorno del escritor para retratarlo desde una

perspectiva netamente exterior. Es evidente que aparte de hablarnos de la

relacion entre los amigos, la perdida y el legado del maestro, lo que busca el

director es definir una especie de retrato del escritor como prueba de analisis

de su figura, de su poetica y de su legado en Argentina. Su obra se asemeja a

un vaciado en escultura, una descripcion material exterior alrededor de una

figura vacia. Lo que nos muestra es un retrato sin imagenes hecho de relatos

que reclama la participacion activa del espectador, que ira configurando una

imagen mental critica del protagonista a partir de los elementos de juicio que a

287 Resulta muy revelador el hecho de que una figuracion del personaje de Gombrowicz

solo aparece en los pocos minutos que dura la imitacion-escarnio que hace Russovich. Con

este recurso, Fischerman no tan solo mantiene al protagonista en una atmosfera de

misterio, sino que de alguna manera caracteriza metaforicamente su extravagante

personalidad, rayando el comportamiento grotesco en la vida real. Ademas, de esta forma

dota al espectador de una imagen parcial del escritor a partir de la cual pueda seguir

construyendo su retrato imaginario.

248

lo largo de la pelicula van aportando los diferentes personajes y que iran a

sumarse a la idea del escritor que el espectador posiblemente ya tiene a priori.

Gracias a este amplio recurso narrativo consigue rodear al personaje de

un aura de gran misterio, lo que se ve acentuado por la atmosfera tenebrosa en

que se desarrolla toda la pelicula y por un guion muy esmerado (en el que

Rabanal reformula de forma brillante las conversaciones de los cuatro amigos

sobre el maestro). A la vez, el hecho de que no se muestre en ningun momento

de la pelicula la imagen del escritor impide al espectador caer en un encanto

romantico demasiado facil hacia su figura, que evidentemente los discipulos se

esfuerzan en ensalzar, y le permite una reformulacion imaginaria mas critica.

Solo de este modo el film consigue no caer en el kitsch y el panegirico.

El retrato que definitivamente construye Fischerman a partir de estas

insinuaciones, acercamientos, referencias e intuiciones provocadas al

espectador es el de una figura extrana, misteriosa, algo grotesca, legendaria,

pero en el fondo realista si tenemos en cuenta el comportamiento real del autor

polaco o al menos el que tenia cuando estaba rodeado por el suyos amigos y

ponia en practica sus interminables poses. La pelicula apuesta por un Witoldo

con los atributos habituales de la leyenda: inteligente, sarcastico, malicioso,

divertido, irreverente, histrionico, agresivo, pero tambien humano, tierno,

buen companero. Sus discipulos no le ahorran elogios, como tampoco

reproches, dejando el retrato bastante equilibrado. La atmosfera deliberada de

falso documental, la enigmatica banda sonora de Adrian Russovich, la

anecdota de la compota, que hace de hilo conductor de la parte final de la obra

y en general el tono grotesco y misterioso, lleno de espacios oscuros y

claustrofobicos, refuerzan las aptitudes de Gombrowicz como personaje de

249

ficcion virtual y la idea de una equivalencia notable entre su vida y su obra. Y

en consecuencia tambien la premisa biografista segun la cual analizar su vida

es, en cierto modo, analizar su obra.

250

7. Gombrowicz como Witoldo

Esta estrecha identificacion entre vida y obra en el acercamiento critico a

la obra de Gombrowicz tan extendida en Argentina parecen compartir tambien

dos ensayos en forma de ficcion sobre el autor polaco aparecidos en la

coleccion “Punaladas, ensayos de punta” de la editorial Colihue. En el

primero, el relato-ensayo El cuarteto de Buenos Aires perteneciente al libro

del mismo nombre de Alvaro Abos, la figura de Gombrowicz solo aparece

esbozada. El relato no pasa de un divertimento narrativo en que el autor pone

en relacion a cuatro de los mejores escritores que han creado su obra en

Argentina (Arlt, Onetti, Borges y Gombrowicz) y recrea sus escasos

encuentros. Estos cuatro autores comparten el hecho de estar viviendo en

Buenos Aires en el verano de 1942, escribiendo todos ellos en una

marginalidad relativa, desconociendose, ignorandose, en algunos casos

esquivandose mutuamente… pero poco tienen en comun, incluso para Abos, a

no ser “el don de la perdurabilidad”.288 Aparte, mas alla de la relacion mas o

menos literaturizada que Abos nos presenta de estos cruces, el relato no

presenta ninguna trama, y los personajes aparecen caracterizados solo de

288 Abos, A., El cuarteto de Buenos Aires, Editorial Colihue, Buenos Aires, 1997, p.

251

forma muy leve, lo que no nos permite extraer una vision propia del personaje

que nos ocupa.

Sin duda mas interesante resulta la caracterizacion que encontramos en

Witoldo o la Mirada extrangera de Guillermo David, aparecido en 1998 en la

misma coleccion. Witoldo es una especie de ensayo en forma de novela o

episodio ficcional, en que David intenta analizar varios factores de la figura y

el pensamiento de Gombrowicz (y, en un grado muy inferior, tambien de su

literatura), pero tambien de Pepe Bianco y otros autores (principalmente Ezra

Pound y el imaginario Enoch Soames) que aparecen en las conversaciones que

estos dos tienen en una casa de veraneo de la costa uruguaya. En la primera

parte de este trabajo hemos hablado un poco de esta obra, de sus

procedimientos esteticos y ensayisticos y de la prueba de analisis que

contienen. Fijemonos ahora en la caracterizacion del personaje principal de

esta ficcion.

Podriamos empezar por definir el horizonte de expectativas del lector al

encarar esta obra tan curiosa. Como justifica David en la advertencia que

precede el texto, Witoldo nacio con vocacion de novela, a pesar de que por

exigencias editoriales tuvo que ser acotada y reformulada como ensayo. El

resultado es ciertamente un extrano hibrido de novela metaliteraria o de cruza

de generos con motivos literarios principalmente (un poco al estilo de Vila-

Matas o Piglia), donde la reflexion critica hace de contrapeso a la trama de tal

manera que raramente podemos ver en esta el verdadero motor textual de la

empresa. Por su parte, la construccion de los personajes sufre del mismo mal,

en una caracterizacion que parte del analisis psicologico, pero que casi no se

sustenta en el retrato exterior que proporciona la accion. Y, no obstante, hay

252

una trama que de alguna manera resta sentido a la reflexion critica al tratarse

de un hilo conductor que basicamente no conduce al lector a ninguna parte

(como si podriamos esperar en el caso de una novela). El propio autor

advierte: “este desastrado resto entropico, ni construye al Witoldo como el

perdido objeto de la critica que podria proponer-se, ni lo toma como mera

excusa de un tipo de mirada extranada que caracteriza al ser migrante, en una

incomoda pesquisa de la –analoga a la suya– patria desalmada como acaso

podria resultar de una lectura del texto primitivo integro.”289 Por otro lado, lo

que resulta tambien algo enganoso es el desequilibrio entre la caracterizacion

de Gombrowicz, mayoritaria y que disfruta del privilegio del titulo, pero no de

la exclusividad de la perspectiva narrativa, que es compartida, y la

caracterizacion de Pepe Bianco, tambien muy rica, pero en cierto modo

injustificada, sobreabundante en un estudio sobre el polaco y, en cambio,

seguramente insuficiente en una novela donde la unica trama la constituyen las

conversaciones de los dos personajes, por no hablar ya de un verdadero

estudio comparativo, al que vagamente esta obra podria acercarse.

Guillermo David retoma la figura de Gombrowicz de forma diametralmente

inversa a como lo hizo Ricardo Piglia en Respiracion artificial. Si a Piglia le

interesa rescatar algunos hechos vitales claves para dar sentido a una vision

sobre su pensamiento y esta vision le tiene que permitir construir una teoria de

sistema mas amplia –por lo que le interesa dar solo un peso relativo a esta

figura y dejarla por lo tanto en un semi-anonimato–; David lo que se propone

primeramente es intentar un analisis de conjunto del autor polaco, por lo que

289 David, G., Witoldo o la mirada extranjera, Ediciones Colihue, Buenos Aires,

1998, p. 5.

253

conserva su nombre, rasgos psicologicos mas o menos bien estudiados, resena

biografica, etc., pero en cambio considera mas interesante recrear una

anecdota ficticia hecha a medida que le permita especular criticamente de

forma mas comoda sobre una serie de premisas que al final no se alejan tanto

de las de Piglia. Tambien a David, mas que nada en este estudio novelado le

interesa la relacion de Gombrowicz con el grupo Sur y sustenta toda la trama

en una larga entrevista donde el polaco pasa cuentas con Pepe Bianco,

seguramente el unico representante de Sur con quien tres dias en compania del

polaco no parecerian una realidad demasiado inverosimil.290 La conversacion

en un principio algo fortuita da pie a Witoldo a ir sacando a la luz toda una

larga serie de temas, con el aliciente de que su interlocutor de alguna manera

encarna a su gran antagonista intelectual –o al menos esto es lo que

Gombrowicz intentaba hacernos creer respecto a Sur– en Argentina. La

eleccion de Pepe Bianco como companero de novela de Gombrowicz resulta

interesante: por un lado, como decimos, es facilmente asociable al entorno de

Borges y Victoria Ocampo, sobre todo a los ojos de Gombrowicz, pero por

otra, el mismo acabo distanciandose por motivos ideologicos de esta orbita y

siendo muy critico con ella, cosa que le permite una gama dialectica mucho

mas amplia (puesto que en principio este ensayo pretende estar fundado en el

juego dialectico, como hace Piglia, a pesar de que David se queda a medias y

debe recurrir a una reflexion explicativa constante del narrador omnisciente

que frena terriblemente la accion).

290 Desconocemos si llegaron a conocerse con Gombrowicz, pero lo que si parece

seguro es que Bianco debia conocer bastante bien la literatura de Gombrowicz, ya

que era amigo de Virgilio Pinera y en 1982 tradujo del frances la novela de

Gombrowicz Los hechizados.

254

La caracterizacion interior de Gombrowicz, es decir, la abundante

descripcion psicologica que acompana la trama, esta solidamente construida.

Evidentemente, Guillermo David realizo un trabajo de documentacion muy

intenso y parece haber asimilado muchos de los rasgos psicologicos del polaco

y, lo que es mas importante, como estos fueron configurando su vision del

mundo y el sistema filosofico que acabo mostrando en su obra. Las largas

paginas de descripcion psicologica estan llenas de matices y ejemplos de

situaciones donde David hace opinar a un Gombrowicz ficcional que se nos

antoja relativamente creible.

En cambio, el retrato exterior que encontramos en la trama no se

corresponde casi en nada al personaje psicologico de las reflexiones del

narrador que va comentando esta trama. Para empezar, la accion de la novela

es excesivamente lenta, practicamente no avanza en toda la obra, cosa que nos

hace desconfiar de la caracterizacion de un personaje que la leyenda pinta de

histrionico, extravagante, irreverente y el estilo narrativo del cual se

caracteriza por una gran aceleracion de los personajes (aunque a menudo sus

tramas sean tambien reducidas en el tiempo y el espacio). La serie de acciones

y comportamientos que David hace vivir a Gombrowicz no parecen responder

demasiado a sus teoricos equivalentes reales. El Gombrowicz de David es un

personaje que pasa horas y horas conversando sobre literatura, tratando temas

laterales y francamente poco atribuibles a la “facha” de Gombrowicz, con otro

intelectual, precisamente de la orbita Sur, con quien Gombrowicz pasa muchos

dias en una situacion que podriamos definir como de igualdad intelectual.

Toda la trama parece por lo tanto demasiado inverosimil, demasiado alejada

255

de una realidad previsible, como para construir una novela, y menos si esta

novela tiene que contener un ensayo critico.291

Donde se hace todavia mas evidente la incapacidad de David a la hora de

materializar la vision propia de su objeto de estudio en un personaje de ficcion

creible (a pesar de comprenderlo, conocerlo bien), es en la forma de los

dialogos, es decir, en las palabras que David pone en boca de Gombrowicz y

en el retrato exterior del personaje que se desprende de su forma de moverse

en la conversacion, de sus opiniones y de como estas son expresadas. En el

estilo directo el Witoldo de David es un ser sin personalidad definida, que no

se diferencia en nada a su interlocutor. Tanto el uno como el otro parecen

hablar como el propio narrador, con el estilo cargado y criptico tipico de cierta

literatura y critica procedente del mundo del psicoanalisis argentino.

Gombrowicz habla aqui como un psicoanalista o, en otras palabras, David

habla como David en boca de Gombrowicz. Aparte de estar construidos –a

nuestro entender– de forma equivocada e inconveniente, ni la trama, ni el

comportamiento, ni los dialogos comportan ningun elemento de juicio para la

reflexion critica, que se desarrolla exclusivamente y de forma aislada en los

largos parrafos donde David o bien comenta la accion, o bien se pone a

analizar in media res diferentes aspectos intelectuales o esteticos de la obra

291 Al leer el libro de David, inevitablemente viene a la cabeza el encuentro de Witold

Gombrowicz con Eduardo Gonzalez Lanuza en Piriapolis (costa uruguaya) descrito por

este ultimo en un articulo suyo, una especie de resena muy subjetiva del Diario argentino,

aparecido en la revista Sur (Gonzalez Lanuza, E., “Witold Gombrowicz y su diario”, Sur,

no 314, septiembre-octubre de 1968, pp. 81-85). No sabemos si este episodio guarda algun

tipo de relacion con la anecdota inventada por David (.le sirvio de alguna manera de

inspiracion?), pero por lo que se puede deducir leyendo este articulo, un encuentro de mas

de tres dias entre algun colaborador de Victoria Ocampo y Gombrowicz parece menos que

256

del polaco que no se corresponden con el momento contemporaneo de la

En este sentido resulta reveladora la comparacion del retrato exterior del

personaje de Witoldo de Guillermo David (y en este aspecto concreto lo

mismo se podria decir del Tardewski de Piglia que, no obstante, al no llevar el

nombre propio del autor y no tratarse mas que de un referente ficcional, da al

autor mucho mas margen en su caracterizacion) con el Witoldo de Nestor

Tirri. David escribe un libro entero sobre Gombrowicz donde este es el

personaje principal y a pesar de llevar a cabo una recreacion psicologica nada

despreciable, su representacion (caracterizacion) en la trama novelesca, en el

aspecto artistico, no tiene rostro. Por el contrario, Tirri no da nada de peso a la

caracterizacion interior o psicologica y practicamente no se plantea (al menos

en una forma analitica o critica explicita) las conclusiones intelectuales que se

pueden extraer de su vision, pero en cambio el retrato exterior y la

caracterizacion del estilo directo es brillante y no tan solo hace la figura

plenamente reconocible –y degustable– sino que, como deciamos, la evidente

correlacion entre la Forma personal de Gombrowicz y la Forma artistica de su

obra, recreada por Tirri en el capitulo 7 de La piedra madre, representan un

analisis a nivel estetico que pone en evidencia esta naturaleza unitaria entre

vida y arte en el polaco. En este sentido, el insipido Witoldo de Witoldo o la

mirada extranjera, no nos puede aportar demasiado y quizas por esta razon

Guillermo David se vio obligado a incluir estas partes discursivas mas o

menos excentricas, desatadas de la trama, para construir ulteriormente un

ensayo de su novela.

257

Para terminar, podriamos decir que David no se interesa demasiado

(como si hace Tirri, ni que sea timida, fragmentariamente, y en algun aspecto

muy concreto tambien Piglia) por la recreacion, apropiacion o reanudacion de

aspectos artisticos de la poetica del polaco. Por lo tanto, solo podemos

considerar Witoldo o la mirada extranjera, asi como por otro lado la mayoria

de obras analizadas en esta parte, como una forma menor de recepcion

productiva ligada solo a la apropiacion de ciertos referentes literarios como

motivos tematicos y ensayisticos, pero sobre todo de referentes biograficos de

la figura del autor. En cuanto a la concrecion del estilo y la artesania literaria

de Guillermo David en esta obra elitista, apolinea, cargada de construcciones

gramaticales complejas y de vocabulario rebuscado y de registro elevado, cabe

indicar que este estilo pedante en general no parece el mas indicado para

glosar la vida y comentar la poetica de un autor que buscaba en su vida y

literatura algo que no dudamos en definir de diametralmente opuesto.

258

8. Gombrowicz con pluma y otros Gombrowiczs

En 2001 encontramos una nueva muestra de recepcion productiva de la

leyenda de la figura de Gombrowicz en la compilacion de relatos La novia de

Odessa de Edgardo Cozarinsky.292 El cuento Navidad del 54 representa poco

mas que un homenaje o ejercicio de intertextualidad que podriamos denominar

“sentimental”. Cozarinsky, el mismo homosexual, repesca uno de los aspectos

mas controvertidos de la vida del escritor polaco: su homosexualidad, ni

negada ni afirmada por el autor, tan a menudo camuflada en un discurso

intelectual, sugerida en varios textos tanto publicos como privados.

En su cuento Cozarynski se propone recrear uno de los episodios del

Diario mas comentados y controvertidos: los paseos nocturnos de

Gombrowicz por la estacion de Retiro donde pretendidamente va en busca de

la inmadurez, la inferioridad, la juventud. En su interpretacion realista de estas

salidas, Cozarinsky narra un episodio homo-erotico en que un escritor

centroeuropeo, de rasgos que lo hacen facilmente asimilable al polaco, pasea

por la estacion en busca de “chaperos”, cuando tiene lugar una batida de la

policia. Cozarinsky no solo trata abiertamente el tema de la homosexualidad

de Gombrowicz, sino que parece haber escrito este cuento exclusivamente

para este fin. En Polonia, ya en los 60, Jerzy Andrzejewski reflejo en su

292 Cozarinsky, E., La novia de Odessa, Emece Editores, Barcelona, 2004.

259

novela Helo aqui que viene saltando por las montanas un episodio

homosexual de Gombrowicz cifrado en un criptonimo como el de Cozarinsky,

cosa que provoco la ira de Gombrowicz, quien a traves de una carta al autor de

Cenizas y Diamantes, rompio irreversiblemente su amistad con el. En

Argentina el tema de la sexualidad de Gombrowicz siempre ha quedado en un

relativo segundo plano, como rodeado de cierto misterio. Cozarinsky es el

primero que habla abiertamente de ello en una obra de ficcion, a pesar de que

su vision esta saturada de un romanticismo un tanto idealista, estetizante

incluso. Lo peor de esta reanudacion “sentimental” del legado del autor no es

tanto la idealizacion del episodio en si, sino la manera en que define la

identificacion entre erotismo efebico y fascinacion/voluntad de asimilacion

con aquello que el polaco denominaba “bajo, inmaduro, inferior”. A pesar de

que en principio Cozarinsky sigue en cierto modo las insinuaciones del propio

Gombrowicz en su Diario, esta vision romantica de las relaciones del autor

con la juventud, y mas todavia con sus esporadicos amantes, de las que se sabe

muy poco, carece de realismo y no contempla el caracter psicologico de estas

relaciones que –por lo que se puede deducir de un estudio detallado de su

vida–, precisamente nunca se fundaban en una relacion de igualdad a los ojos

de Gombrowicz, como parece querernos mostrar el escritor argentino. Esta

vision se materializa en el cuento de Cozarinsky en las idilicas relaciones

entre homosexuales de cierto nivel cultural o posicion academica y “chaperos”

como Carlitos, “cabecita negra” co-protagonista de Navidad del 54 que como

respuesta a su fascinacion hacia el que el narrador denomina “el profesor”

(criptonimo o heteronimo relativo a Gombrowicz) y aquello alto, superior, que

este encarna, recibe respeto, conmiseracion. En este sentido la descripcion

260

psicologica que soporta este analisis resulta todavia mas cuestionable. A modo

de ejemplo del estilo autocomplaciente y unilateralmente “complice” de

Cozarinsky y de su ligereza en la caracterizacion del personaje, valga la

siguiente cita:

“Alli, otros extranjeros, amigos del profesor, se acercaron a saludarlo y este les

presento a Carlitos, respetuosamente, sin sorna ni incomodidad. Todos esos

senores estrecharon su mano prodigandole sonrisas amistosas. Muy pronto,

ayudado por un vino blanco que el profesor llamaba Mosela, Carlitos se sintio

admitido en un mundo donde no necesitaba avergonzar-se de sus modales

aproximativos ni de su falta de conversacion.”293

Dificilmente podemos identificar en una relacion asi una recreacion de

Gombrowicz, quien esquivo sistematicamente la etiqueta publica de su

homosexualidad, y a quien, por otro lado, no gustaba nada mezclar amistades

de ambitos diferentes, especialmente cuando entendia que los individuos en

cuestion formaban parte de colectivos sociales diferentes en una escala

jerarquica normalmente definida subjetivamente a partir de la valoracion

artistica, pero tambien por el nivel academico, economico o de reconocimiento

  1. 294 El cuento tambien contiene ciertas consideraciones mas adecuadas

293 Cozarinsky, E., La novia de Odessa, Emece Editores, Barcelona, 2004, p. 90.

294 Valga aqui recordar a modo de ejemplo un esperpentico episodio protagonizado por

Alejandro Russovich durante la recepcion en honor a Jarosław Iwaszkiewicz en el Banco

Polaco de Buenos Aires, en 1948. Durante esta recepcion Gombrowicz pidio a su joven

amigo que memorizara unos versos del poeta polaco para pronunciarlos en su presencia.

En un momento de la velada Gombrowicz comento a Iwaszkiewicz que su obra despertaba

tanto interes entre los argentinos que algunos incluso eran capaces de declamarla en

original sin evidentemente saber polaco. Seguidamente Gombrowicz aviso con un ademan

a Russovich, que aparecio y se puso sin mas a recitar un poema de Iwaszkiewicz (que aun

hoy en dia recuerda) en polaco. Acto seguido, para Iwaszkiewicz no pudiera hacer ninguna

pregunta a Russovich y que este no rompiera el elevado vuelo de la conversacion entre los

261

sobre el caracter estrictamente apolitico de Gombrowicz en cuanto a la vida

politica argentina, en una epoca –el cuento se situa en la atmosfera de tension

politica y policiaca del primer peronismo– de grandes convulsiones politicas y

sociales en el pais del Plata.

Resulta interesante como la reanudacion ficcional de la figura de

Gombrowicz se opera muy a menudo a traves de la lectura de los textos

factuales o “no artisticos” de Gombrowicz, concretamente del Diario, cosa

que se ve muy claramente en la anecdota elegida por Cozarinsky para su

cuento, pero tambien en muchos detalles que podemos encontrar en una

lectura atenta de Respiracion Artificial u otras de las obras que hemos tratado

en esta segunda parte. Precisamente el hecho que Gombrowicz haya dejado un

volumen tan grande de literatura ensayistica y auto-referencial, especialmente

cuando esta glosa de alguna manera u otra Argentina, hace que podamos

hablar de recepcion productiva de su obra en Argentina, cuando esta, como

hemos visto, no se sustenta en la poetica de la creacion artistica del autor, sino

en su figura, en los textos autobiograficos o donde comenta su realidad

contemporanea, o en todo caso en una lectura biografista muy superficial de

algunas de sus novelas, cuentos y dramas.

A su vez, la lectura de estas ficcionalizaciones por parte del lector

argentino raramente puede haber alentado la posterior lectura de la obra

artistica de Gombrowicz –con la excepcion relativa de Respiracion artificial,

el enorme efecto del cual hemos comentado ya en la primera parte– y debe

remitir nuevamente a la figura del autor, a otros textos que hablen de el o a los

dos escritores, Gombrowicz despidio inesperadamente a su amigo. (Recuerdo personal de

Alejandro Russovich).

262

textos auto-referenciales propios. No obstante, nada hace pensar que los textos

comentados hayan tenido una gran difusion –nuevamente con la excepcion de

la novela de Piglia y en cierta medida por la pelicula de Fischerman–, por lo

que tenemos que entender su efecto sobre el lector argentino y sobre la

percepcion que este tiene de Gombrowicz como igualmente insustanciales. Sin

embargo, esto no nos puede hacer olvidar que cada una de las obras

comentadas en esta parte constituye una muestra de reproduccion productiva

que puesta en relacion con el resto, nos da la imagen de conjunto de un

movimiento bastante amplio.

Esta ha sido una muestra mas o menos exhaustiva de las reanudaciones

ficcionales de Gombrowicz por parte de escritores locales, dejando de lado

pequenos homenajes u otras muestras menores o poco importantes de

intertextualidad. Para terminar, solo nos queda recordar que este proceso

parece lejos de agotarse y, asi, siguen llegando noticias de ficcionalizaciones

del personaje de Gombrowicz en libros que acaban de aparecer o que lo haran

en un futuro no demasiado lejano. Un ejemplo seria el capitulo II, denominado

“Las cartas” de la ultima novela en gestacion de Arnold Kremer (conocido

tambien por su alias politico Luis Matini), 295 donde el autor adjunta

correspondencia apocrifa entre Gombrowicz y Roberto Santucho, protagonista

principal de la novela.

Cabe hacer mencion tambien, ni que sea de paso, del libro La straduzione

de Laura Pariani,296 del cual no hemos hablado por tratarse de una obra escrita

en italiano y editada en Italia. La autora, a pesar de ser italiana, esta muy

familiarizada con Argentina, donde paso parte de su juventud. La admiracion

295 Inedita.

296 Pariani, L., La straduzione, Rizzoli, Milano, 2004.

263

hacia Gombrowicz y la ciudad de Buenos Aires la llevaron a realizar una

estancia en la ciudad a finales de los anos 90 en busca de las huellas del

escritor polaco, fruto del cual surgio esta especie de biografia novelada y

licenciosa de los anos que el autor de Ferdydurke paso en el Plata. Mas que

repasar de forma sistematica la vida de Gombrowicz en Argentina, Pariani

rescata una serie de episodios representativos, en especial aquellos mas

conocidos de la leyenda Gombrowicz, argentina e internacional, y algunos de

no tan conocidos que precisamente le ayudan a la autora a reforzar la imagen

de los primeros. Desgraciadamente este Gombrowicz excesivamente

literaturizado –esta vez en el sentido mas clasico, artesanal, incluso vulgar de

la palabra– no parece tener mucho que ver con su correspondiente real y, del

mismo modo, la literatura de Pariani no podria ser mas diferente de la del

polaco (hasta el punto, diriamos, de una gran inadecuacion estetica a la

materia tratada). El sentimentalismo, la correccion politica al tratar la

conflictiva homosexualidad de Gombrowicz y el embellecimiento e

idealizacion de las situaciones extraidas de la vida del escritor se codean con

historias y episodios claramente inventados donde Pariani especula posibles

encuentros con personalidades locales como Roberto Arlt, por ejemplo (y aqui

nuevamente parece sentirse la sombra alargada de la lectura pigliana de

Gombrowicz). Como en el caso de muchos de los lectores argentinos de

Gombrowicz, tambien Pariani lee geograficamente las obras de Gombrowicz

para considerar la argentinidad de su obra, la argentinidad en si y la relacion

de uno mismo con la argentinidad. En el caso de la escritora italiana, esto

desemboca en una recreacion sentimental de sus estancias y viajes en Buenos

Aires. Los capitulos vienen intercalados por una especie de prologos o

264

intertextos escritos en primera persona llenos de reflexiones, recuerdos

personales y visitas a la topografia gombrowicziana de la capital argentina en

forma de cartas de la autora dirigidas a su hijo de pocos anos. Por el momento,

este libro tan curioso, como ciertamente desafortunado, dejando aparte la

edicion italiana, ya ha aparecido en traduccion en el mercado polaco (donde

obras de este tipo sobre el autor brillan por su ausencia). Esta premiada autora

ha escrito otros libros de tematica argentina, como la traducida Cuando Dios

bailaba el tango, sobre la emigracion italiana a la Argentina de finales del

siglo XIX. Por consiguiente, no seria de extranar una traduccion al castellano

de La straduzione para Argentina, dada la excepcional adecuacion de esta obra

al horizonte de expectativas de un potencial lector argentino interesado en

Gombrowicz (y, como sabemos, mas en la figura que en su obra). Pero esto

son solo hipotesis. El tiempo dictara sus sentencias y asimismo nos presentara

tambien, probablemente, a los nuevos Gombrowiczs (.argentinos?) todavia no

265

266

CONCLUSIONES

LECTURA Y PERCEPCION ARGENTINAS DE

WITOLD GOMBROWICZ

267

268

En la primera parte de esta tesis hemos observado la recepcion pasiva,

reproductiva y la productiva mas clara de Gombrowicz en Argentina desde su

llegada en agosto de 1939 hasta practicamente nuestros dias. Por un lado, nos

hemos fijado en los hechos historiograficos del paso del escritor por Argentina,

especialmente en la decada de los 40, para contrastarlos mas tarde con sus

equivalentes imaginarios que pervivieron en la memoria de sus amigos y discipulos

y que con el paso del tiempo acabarian configurando una especie de leyenda local

en el imaginario colectivo del lector argentino en torno a su figura.

A partir de los anos 60 hemos ido fijandonos en como todos aquellos

episodios argentinos de la vida de Gombrowicz se iban transformando y resignificando,

configurando poco a poco esta leyenda, al principio practicamente

personal, compartida por un grupo muy reducido de gente, pero que con el paso del

tiempo se iria ampliando a cada vez mas personas. A partir de aqui la prensa nos ha

ayudado a trazar la configuracion dinamica y consolidacion de este mito que, a su

vez, condicionaba tambien una forma de lectura muy especifica. Mas tarde hemos

dado un vistazo a las grandes puestas en escena de 1972 y 1981, puesto que

tambien estas (y la difusion que se hizo de ellas) tuvieron un peso importante en la

recepcion de la obra y especialmente en la consideracion de su autor. Junto con el

analisis constante de la prensa, a partir de los anos 80, cuando empiezan a aparecer

los grandes textos sobre el autor o relacionados de alguna manera con el, nos

hemos concentrado tambien en la critica de estos libros y ensayos que abordaban

de forma mas decidida la obra del polaco o meditaban sobre su figura.

269

En la segunda parte hemos comprobado como la configuracion del mito

Gombrowicz y la consiguiente lectura biografista de su obra, teniendo en cuenta

ademas la escasez de esta lectura y el hecho de que casi siempre era consecuencia

de una fascinacion del lector por la figura del escritor, imposibilitaba en cierto

modo –al menos en un estadio inicial de su presencia al pais– la aparicion de

formas de recepcion productiva de envergadura. En cambio la apropiacion de la

figura legendaria del escritor, junto con la naturaleza intrinseca de su obra,

abundante en diferentes formas de auto-ficcion, ha acabado propiciando la

aparicion del escritor en diferentes obras literarias de artistas locales en forma no

de legado artistico sino simplemente como personaje de ficcion. Y como hemos

visto, esta peculiar forma de “intertextualidad” disfruta de un buen numero de

representantes en un lapso de tiempo relativamente reducido, sobre todo si lo

ponemos en relacion con las escasas pruebas de apropiacion de diferentes aspectos

de su poetica por parte de otros artistas y mas aun la carencia de un aparato critico

que la comente. En esta segunda parte nos hemos fijado en como diferentes autores

locales interpretaban la figura del autor a partir de la construccion de personajes de

ficcion en menor o mayor grado derivados de la figura de Gombrowicz. A partir de

aqui hemos analizado tambien si estos personajes, estas (re)visiones de la figura del

escritor, comportaban a la vez comentarios, analisis, parodias u otras formas de

dialogo o intertextualidad con su literatura. A partir de estas obras donde aparece el

polaco hemos tenido que preguntarnos tambien de que forma influian o matizaban,

aunque fuera de forma retroactiva, la lectura potencial de la literatura de

Gombrowicz en Argentina.

270

Pero, .como es, en definitiva, esta representacion imaginaria de la figura y la

obra de Witold Gombrowicz en Argentina? O, en otras palabras, .como se ha leido

y se lee al autor polaco en su pais de adopcion? .Que forma tiene el retrato mental

de la entidad Gombrowicz en el imaginario del lector argentino o, incluso, se

podria aventurar, en el argentino de cultura mediana que no lo haya leido? Como

hemos indicado, esta percepcion ha ido variando a lo largo del tiempo,

primeramente con una presencia muy fuerte del mito de la figura, pero tambien con

una serie de propuestas de lectura que condicionaban el caracter de la misma. A

modo de conclusion, con el repaso cronologico de su recepcion pasiva y

reproductiva y el analisis de la reanudacion de su figura para la ficcion como forma

mas destacable de recepcion productiva en las manos, vamos a fijarnos ahora en la

evolucion de esta percepcion y en las diferentes formas que ha adoptado, ya sea en

la imagen de la figura del escritor, como en la lectura que se ha hecho de su obra.

No tiene demasiado sentido aqui hablar de las primeras decadas de contactos

entre Gombrowicz y la Argentina, a no ser por la gestacion de toda la serie de

episodios vitales que ulteriormente acabaran conformando, con la pertinente

aportacion de sus discipulos y otros conocidos, las diferentes anecdotas de la

leyenda del escritor que la gente ha ido recordando y que sin duda ha sido

primordial para la configuracion concreta de su imagen publica como personaje,

pero tambien como escritor, en el sentido que ha condicionado de forma extrema la

lectura de su obra. En todo caso la historia de su recepcion, exceptuando algunos

casos aislados y con la voluntad de contemplar esta recepcion como fenomeno de

una cierta dimension social, no podemos empezar a contemplarla hasta principios

de los anos 60. Es curioso como Gombrowicz empieza a ser leido en su pais de

adopcion solo en el momento en que lo deja, concretamente en 1963, con la

271

coincidencia de la aparicion del “Dossier Gombrowicz” en Eco Contemporaneo.

Esta falsa “casualidad” tiene tanto de curioso como de logico. Gombrowicz se

habia dedicado durante mucho tiempo a promocionarse en Europa, viendo alla mas

posibilidades de reconocimiento que en el pais donde vivia. Cuando en Europa

aquel reconocimiento acabo cuajando, Gombrowicz simplemente se fue “a hacer

las Americas” de su exito, mientras que como consecuencia logica de la eclosion

europea empezaba a ser mas conocido tambien en Argentina, siempre pendiente de

Paris, ahora que no estaba.

Cabe remarcar a la vez el hecho que cuando se hace famoso en Europa y

empiezan a llegar voces de su genialidad en Argentina, el pais dispone ya de 24

anos de anecdotas del autor y casi ningun articulo critico de importancia sobre su

obra. Esto es importante en el sentido que quien se ocupa de recuperar al autor en

estos anos de fama, cuando todavia esta vivo en Europa, no son en eneroal criticos

o escritores, sino amigos del autor. Los articulos que publicaran estos discipulos

vendran cargados de anecdotas y, en todo caso, aquellos que realmente hablen de

su obra, siempre de forma muy superficial y despues de una mas extensa nota

biografica, lo haran sobre todo desde un enfoque biografista. Este aspecto decisivo

se ve si cabe mejor si lo comparamos con los casos polaco o frances. En Polonia, la

recepcion de la obra de Gombrowicz y la creacion de un aparato critico sigue un

orden mucho mas normal, partiendo de la publicacion de los libros, criticas,

lecturas, polemicas, ensayos (incluso teniendo en cuenta las interrupciones

provocadas por la censura comunista). En Francia, el proceso es un poco diferente,

pero al fin y al cabo sigue los patrones normales de la recepcion de autores

desconocidos en las culturas centrales, pero consagrados en su pais de origen. Un

editor importante “descubre” una obra maestra olvidada o desconocida, aparece

272

una traduccion acompanada a menudo de un aparato promocional importante, con

las consiguientes criticas en la prensa (que pueden llegar a ser mas pomposas que

en el caso de descubrimiento de un joven talento), y a partir de aqui un desarrollo

parecido al anterior. Este proceso se vuelve todavia mas estridente si tenemos en

cuenta la situacion politica de Posguerra, con la literatura de denuncia, la censura

comunista, la Guerra Fria, etc.

El caso de Argentina es muy diferente: Gombrowicz era casi totalmente

desconocido por el lector mediano, pero algunos periodistas, escritores o gente

ligada al mundo de la cultura lo conocian relativamente. Se nota un cierto pudor en

los articulos de la epoca a la hora de presentarlo, una cierta incomodidad en la

forma, pues no se trata ni de un descubrimiento, ni de un redescubrimiento, ni de la

noticia de la entronizacion internacional de un autor local. En todo caso, esta

indefinicion de la forma se resuelve con la nota biografica, que ademas recibe con

alegria la gran cantidad de anecdotas extravagantes y jocosas que rodearon su vida,

provenientes de su entorno personal. En Argentina, el periodista literario no busca

un aparato critico sobre el autor para la elaboracion de sus articulos, porque sabe

que este no existe en el pais. En cambio, se dedica a rastrear las anecdotas

personales que suministran en abundancia los antiguos conocidos y amigos,

algunos de ellos participes del mundo literario argentino y muy activos en este

proceso de dinamizacion. A nuestro entender, todas estas notas de prensa, que

raramente hacen mencion critica a su literatura, tendran un peso importantisimo en

la configuracion imaginaria de la figura del autor por encima de la obra y

evidentemente condicionaran la lectura de esta, imprimiendo inevitablemente el

lastre de un requisito biografista. Ademas, la consecuencia logica de este

requerimiento sera el hecho de privilegiar las obras de caracter biografico, mas

273

sencillas y suculentas para el lector argentino, en detrimento de una lectura critica

de las obras “artisticas” del autor, mucho mas complejas y faltas aqui de un aparato

critico o, en otras palabras, de cierta popularizacion a priori de los conceptos que,

si no faciliten, al menos alienten su lectura.

Otro factor a tener en cuenta en este primer movimiento de la recepcion de

Gombrowicz en Argentina es la tipologia que adoptara la mitificacion de su vida

local. Esta vendra condicionada sobre todo por la divulgacion que hara Miguel

Grinberg en su revista Eco Contemporaneo. Recordemos aqui, que en el caso de

una revista como Eco resulta tan importante el horizonte de expectativas que

representa el contexto que supone publicar en una revista de este tipo como aquello

que los articulos dicen. En este sentido, aparte de percibirse Gombrowicz como

personaje marginal, outsider, provocador, etc., su literatura notara el peso del

contexto (pensamos en el tipo de escritores que Eco importaba, notablemente los

beatniks) y se entendera a menudo como una obra tambien marginal, provocativa,

extravagante, con voluntad de marginalidad… lo cual es cierto solo parcialmente.

Nuevamente resulta interesante comparar la percepcion que se tiene de

Gombrowicz en Francia o en Polonia, donde tambien se lo ve como un autor

vanguardista, que lanza su discurso desde el margen, pero donde en cambio se es

plenamente consciente de que la voluntad de este discurso es situarse en el centro

de la filosofia y el arte del siglo XX. Quizas para colapsarlo, pero hay en

Gombrowicz una voluntad y una vocacion inequivoca (a pesar de que elija el

camino de la provocacion para conseguir sus objetivos) de centralidad. En todo

caso, en Europa, a pesar de tratarse de un autor en cierto modo ligado a la juventud

(al menos en sus origenes en la Polonia de Entreguerras), no se lo percibe como un

artista contracultural de los muchos y de muy diferente tipo que aparecen en la

274

segunda mitad del s. XX. Seguramente resulten tan importantes los anos y

configuracion de su descubrimiento en relacion a la percepcion de su imagen en

Polonia, como lo son en la Argentina. Esto explicaria las diferencias en el

imaginario de los dos paises y el hecho que en Argentina pase por ser considerado

una especie de outsider como los artistas de vanguardia de los diferentes

movimientos contraculturales de los anos 60, mientras en Polonia la vision de su

literatura este mucho mas ligada a la percepcion de las vanguardias literarias del

periodo de Entreguerras, cuando empieza a gestarse su obra. A diferencia del

momento en que aparece en Varsovia Ferdydurke, una novela rompedora y en

cierto modo panfletaria lanzada por un joven noble de provincias en pleno proceso

de integracion en la vida literaria de la capital, en Argentina Gombrowicz pasara

media vida sumido en el anonimato mas absoluto y la traduccion de Ferdydurke de

1947 sera un intento desesperado, pero lleno de rebeldia, orgullo e imaginacion,

que se definira desde el principio en oposicion a la literatura oficial. Es

precisamente el episodio de la alocada traduccion colectiva del cafe Rex y el

enfrentamiento mas bien imaginario entre Gombrowicz y el circulo Sur, encarnado

en la realidad en la animadversion mutua entre Gombrowicz y Victoria Ocampo y

simbolicamente entre Gombrowicz y Borges, que se erigiran en los dos pilares

principales del mito que empieza a crearse en esta epoca en torno a la figura del

autor polaco. Pero este es un proceso que va conformandose con los anos. En un

principio, los que inauguran esta imagen se basan principalmente en las

extravagancias e irreverencias del autor, a quien conocen de primera mano, aunque

no en calidad de escritor, y tambien de la lectura privilegiada (guiada y enriquecida

por la amistad del autor) de su obra.

275

A lo largo de los anos 60 y especialmente los 70, Gombrowicz empezara a ser

leido por una serie de jovenes escritores con voluntad de renovacion de las letras

argentinas. En especial tendra una gran influencia en algunos de los creadores de la

revista Literal, como Luis Gusman, Osvaldo Lamborghini o German Garcia,

iniciadores de una linea de vanguardia minoritaria, pero influyente, que por su

parte tambien contribuiran a la creacion de esta vision restringida o parcial de la

figura del escritor exiliado.297 Pensamos tambien en el contenido subversivo y antiacademico

de la morelliana que le dedica Cortazar en Rayuela, libro de cabecera

para muchos jovenes de la epoca. En todo caso, tanto la creacion de una leyenda

contracultural a partir de una percepcion “radicalizada” y parcial de la vida del

autor, como la consiguiente supremacia del enfoque biografista en la lectura de su

obra son dos constantes que desde los inicios regiran la imagen del sello

Gombrowicz en la Argentina. La percepcion de su vida y obra ira variando

ligeramente en algunos aspectos, se ira matizando hasta la actualidad, pero el

caracter impreso por estas primeras lecturas no variara de forma sustancial. Es mas,

297 Las novelas Nanina de German L. Garcia y El frasquito de Luis Gusman lograron una

enorme popularidad entre la juventud alternativa y politicamente contestataria en el

momento de su publicacion en 1968 y 1973 respectivamente. A pesar de que Osvaldo

Lamborghini nunca fue conocido mas alla de un reducido circulo de lectores, su vida, corta

y llena de excesos, su excentrico y provocativo caracter, su escritura rompedora,

radicalmente original, y los materiales que dejo y que postumamente publico su amigo

Cesar Aira, han acabado envolviendo su figura con el halo del poeta maldito y el creador

de los Tadeys se ha convertido en una especie de mito literario porteno, minoritario y

selecto, pero persistente, muy similar al de Gombrowicz. Las posibles concomitancias

literarias entre los dos autores, que hemos comentado en la segunda parte de este trabajo,

nos inclinan a pensar que los mitos de estas dos figuras literarias y publicas que a veces se

ponen en relacion en los textos de sus admiradores, de alguna manera se retro-alimentan.

Como vemos, en este proceso organico, natural, de la produccion del mito, las

irreverencias y voluntades de estos dos escritores en el fondo tan diferentes no intervienen

a partir de las coordenadas reales, sino solo a traves de la ‘facha deformada’ de las

referencias que sus lectores y mitomanos les han acabado atribuyendo.

276

la lectura de ciertos textos del autor, especialmente aquellos autobiograficos, autoreferenciales

o que de alguna manera soporten de forma clara un horizonte de

expectativas condicionado por esta mirada, se vera reforzada por las aportaciones

criticas de los anos 80, momento en que parece empezar una relativa popularidad

para el autor polaco entre ciertas elites literarias locales y tambien entre algunos

Sin embargo, los anos 70 nos aportan tambien la consideracion de

Gombrowicz como dramaturgo. De hecho, antes de las grandes puestas en escena

de las que hemos hablado en el capitulo 4 de la primera parte, sus obras de teatro

eran practicamente desconocidas para el lector medio, mas alla de la enumeracion

bibliografica de las pocas notas que de vez en cuando iban saliendo en los

suplementos culturales de la prensa. En todo caso, la traduccion de El Casamiento

habia llegado a manos del joven director Jorge Lavelli, que obtuvo un gran exito en

Paris con esta obra. Cuando las instituciones apostaron por el regreso y

popularizacion de Lavelli –muy conocido en los circulos teatrales europeos– en

Argentina, este opto nuevamente por una obra de Gombrowicz. Con Yvonne,

princesa de Borgona, no solo Lavelli, sino tambien Gombrowicz serian

descubiertos ampliamente por el publico teatral porteno y argentino en eneroal.

Gracias al exito espectacular de esta puesta en escena y, nuevamente, al

desconocimiento de la obra del polaco, acompanada, eso si, del historial anecdotico

y biografista sobre el autor de la prensa argentina, cuajo en cierto modo una

percepcion de Gombrowicz sobre todo como dramaturgo. Por un lado, se convirtio

–y todavia lo es– en un autor de culto para el mundo teatral local. Por otro lado, la

copiosa prensa que acompano la representacion, muy probablemente hizo que el

autor, hasta entonces muy minoritario, llegara a amplias capas de la sociedad

277

argentina que antes no lo conocian. La puesta en escena de El Casamiento por

Laura Yusem en 1981 vendria a reforzar esta tendencia. A pesar de que la obra no

fue tan exitosa ni obtuvo tan buenas criticas, las notas en la prensa volvieron a ser

abundantes y el regreso de Gombrowicz a los escenarios, nuevamente de la mano

de una directora de moda del momento, se anuncio como la gran sensacion teatral

de la temporada, cosa que prueba, como minimo, el nivel de popularidad que los

periodistas teatrales y culturales atribuian al autor polaco entre los espectadores

locales. La idea de una percepcion del autor muy ligada a su dramaturgia,

acompanada de la ya clasica imagen del outsider y del provocador de las

inevitables notas biograficas que precedian todo articulo de prensa sobre el, se vio

reforzada por el contraste entre la increible cantidad de notas relacionadas con las

dos puestas en escena que hemos comentado y la escasez no menos sorprendente

de criticas, resenas y notas de cierta calidad que comentaran su obra no teatral en

una decada, recordemoslo, en que seguian llegando nuevas ediciones de sus textos

traducidos, procedentes sobretodo de Espana. Cabe suponer tambien que el caracter

espectacular, fantasmagorico y expresionista de los decorados, iluminacion,

vestuarios y puesta en escena en eneroal de estas dos representaciones –que

marcaron una nueva tendencia teatral en el prestigioso Teatro San Martin– debian

de tener un peso importante en la percepcion imaginaria (al menos para los

potenciales lectores que a priori desconocian sus libros) de la obra de

Gombrowicz, especialmente de su dramaturgia.

Pero aproximadamente al mismo tiempo que los numerosos articulos sobre la

puesta en escena de El Casamiento van apareciendo en la prensa, se publica y

empieza a leerse con fervor Respiracion artificial de Ricardo Piglia. Esta novela,

ademas de constituir el primer y mejor ejemplo de reescritura de la figura de

278

Gombrowicz en Argentina, introduce toda una nueva perspectiva del legado

intelectual del polaco en su pais de acogida, que contribuira a dar un nuevo sentido,

seguramente no imaginado hasta entonces, mas amplio, pero a la vez restringido, a

la mirada argentina preexistente sobre el autor. De todos modos las aportaciones

criticas de Piglia, apoyadas mas tarde por otras de similares de Juan Jose Saer y

otros, enriquecen las miradas precedentes, pero no estan enemistadas con ellas,

puesto que parten tambien de planteamientos muy a menudo biografistas,

relacionados en cierto modo con la concepcion contracultural del escritor que

incluye una revision de la confrontacion intelectual entre Gombrowicz y Borges, el

escritor gremial y canonico por excelencia. Por lo tanto, lo que haran sobre todo es

venir a matizar las visiones precedentes y en cierto modo reforzarlas, haciendo

todavia mas dificil la aparicion de una lectura de la obra desatada del peso de la

figura del autor y de su paso por la Argentina.

A traves de la figura imaginaria del filosofo polaco exiliado Vladimir

Tardewski, equivalente ficcional de Gombrowicz, Piglia introduce una nueva

mirada sobre el autor, su postura intelectual y el gesto semantico que se desprende

tanto de esta postura como de la forma particular de su peripecia vital. Con la

imagen metaforica de la vida y el pensamiento de Tardewski, Piglia reflexiona

sobre el inspirador real del personaje, pero esta meditacion novelesca no se

encamina tanto a un analisis de la obra artistica del polaco, como a la consideracion

de una serie de premisas intelectuales muy concretas. Estas premisas, asi como el

analisis que hace de la figura global de Gombrowicz, no se cierran en si mismas,

sino que le tendran que servir para reflexionar sobre la literatura nacional, por otro

lado uno de los temas centrales de la novela. Por lo tanto, los temas que interesan a

Piglia son aquellos en los cuales o bien Gombrowicz glosa directamente sobre

279

Argentina y sus tensiones culturales o bien aquellos relacionados en eneroal con el

concepto de Nacion y de Cultura in abstracto: la relacion entre estos dos

conceptos, entre Individuo y Nacion, entre Centro y Periferia, las consecuencias de

estas relaciones en el artista etc. En cuanto al primer grupo tematico Piglia parece

nutrirse basicamente del Diario argentino y otros textos en mayor o menor medida

autobiograficos o auto-referenciales; en cuanto al segundo, tanto del resto del

Diario y seguramente tambien de la lectura global de su obra –a pesar de que los

rastros de Trans-Atlantico, la gran novela “nacional” del universo gombrowicziano

de la Forma y la Inmadurez brillen por su casi total ausencia en los textos de

Piglia– como del analisis del significado de la peripecia vital del autor, a caballo de

dos paises perifericos respecto a las metropolis culturales. Y es que Piglia, y mas

tarde Saer, ven en la vida, obra y pensamiento de este artista y intelectual

extranjero –que vendria a cerrar la larga serie de miradas exteriores sobre la

Argentina iniciada por el italiano Pedro de Angelis– una revelacion muy util para la

dilucidacion de ciertos aspectos en torno al concepto de ser nacional, tanto en

abstracto como en el caso concreto de la Argentina. Estas consideraciones llevaran

a Piglia y tambien a Saer a una reformulacion de la tradicion literaria argentina y de

la formacion de su modernidad, especialmente, como deciamos, a partir del analisis

del enfrentamiento simbolico entre Gombrowicz y Borges.

El carisma de los autores que iniciaban esta perspectiva, la calidad de sus

respectivos ensayos sobre Gombrowicz y la extraordinaria difusion, repercusion y

dotacion critica que obtuvo en los anos 80 Respiracion Artificial, por un lado

hicieron crecer con toda seguridad la popularidad y el numero de lectores de

Gombrowicz en Argentina, pero por otro lado condicionaron nuevamente su lectura

a esta mirada que podriamos denominar “nacional”. Este movimiento cuantitativo y

280

cualitativo, no solo reforzo el biografismo precedente a la hora de leer al autor

polaco y en menor medida un renovado interes por la figura y su leyenda, sino que

privilegio la lectura de una serie reducida de textos relacionados con Argentina o

con los postulados teoricos provenientes de su popularizacion por parte de Piglia y

Saer. Evidentemente no hay datos definitivos al respecto, pero los indicios de los

que disponemos parecen indicar claramente que el libro de Gombrowicz mas leido

y que disfruta de mas popularidad en el pais es el Diario argentino, por encima de

otras obras suyas que por motivos linguisticos o tematicos podriamos considerar

tanto o mas argentinas: concretamente el Ferdydurke “argentino” del Cafe Rex y

Trans-Atlantico, que aparte de transcurrir en Argentina, desarrolla de forma

artistica todos los postulados teoricos sobre la relacion entre Individuo y Nacion

que tanto interesan a Piglia y Saer para reflexionar sobre Argentina.

Si bien es cierto que –no sin cierta ironia– Piglia declara a Gombrowicz “el

mejor escritor argentino del siglo XX” 298 y que Saer reclama una “lectura

argentina”299 de la obra de Gombrowicz, esta lectura que ellos proponen y a la vez

condicionan ira indisolublemente ligada a los aspectos nacionales que la literatura

de Gombrowicz puede ofrecer y se lo seguira considerando un agente externo que

si medita sobre el pais lo hace desde una mirada exterior. Este horizonte de

expectativas que se configura a lo largo de los anos 80 paradojicamente impedira la

lectura objetiva de la cual cualquier escritor argentino dispone, precisamente por el

hecho de no estar marcado nacionalmente (no olvidamos que la obra de

Gombrowicz fue escrita mayoritariamente en polaco), y no sera leido hasta mas

tarde mas que en relacion con la tradicion argentina y aquello que puede aportar al

298 http://www.gombrowiczenargentina.com

299 Saer, J. J., El concepto de ficcion, Seix-Barral, Buenos Aires, 2004.

281

respecto, sin acabar de formar nunca parte de ella. En este sentido seguimos

encontrandonos ante una lectura eminentemente biografista que no puede

prescindir de la condicion contextual de Gombrowicz en un lugar muy concreto –

excentrico, tangente, pero que no existe fuera de esta relacion– respecto al sistema

de las letras argentinas. El mito de su vida extravagante y llena de provocacion y su

relacion con Sur lo entronizan como al gran antiliterato argentino, pero la

condicion indispensable para ostentar este estatus sera precisamente –como tan a

menudo pasa con los poetas malditos– el olvido de su obra.

En esta linea, la pelicula de Alberto Fischerman Gombrowicz o la seduccion

(1985) re-formula la leyenda urbana y cultural de la figura del escritor, lo rodea de

todavia mas misterio y vendra a reforzar el interes del consumidor de cultura por

esta figura mitificada, a traves de la consideracion implicita de que es mas

interesante la vida y caracter del escritor que su obra.

Durante los anos 90 y los primeros 2000 aparecen los primeros ensayos y

estudios criticos que intentan reflexionar sobre la obra de Gombrowicz de forma

mas concreta. German Garcia reclama en Gombrowicz El estilo y la heraldica una

lectura deslocalizada del contexto nacional de la obra artistica del polaco, a pesar

de que ni el mismo consigue aislarse de la mirada biografista predominante a partir,

en su caso, de una lectura eminentemente psicoanalitica. Otros trabajos criticos

optaran por la recreacion ficcional del escritor iniciada en Respiracion artificial.

Witoldo o La mirada extranjera de Guillermo David se encuentra declaradamente

en la linea iniciada por Piglia. Por otro lado seguimos encontrando la recreacion de

las anecdotas del escritor en diferentes Gombrowiczs ficcionales, a pesar de que en

muchos casos los diferentes escritores que lo introducen en sus obras buscan mas

un aprovechamiento literario de su figura –conscientes de la admiracion que

282

despierta en el lector argentino y ellos mismos fascinados por las reveladoras

extravagancias del polaco– que abordar un analisis critico de su obra o la

formacion de cierta intertextualidad complice, epigonal o critica. En todo caso,

nada hace pensar que ninguno de los articulos, ensayos y libros que van

apareciendo en la ultima decada del s. XX, hagan variar de forma sustancial ni la

imagen que la figura del escritor polaco despierta en algunos argentinos, ni la

consiguiente lectura ligada a esta imagen.

Si acaso, dos acontecimientos extra-literarios parecen estar modificando

ligeramente el estado de la cuestion con los primeros anos del tercero milenio. Por

un lado los actos relacionados con la celebracion del centenario del nacimiento del

escritor en Buenos Aires, con proyecciones de peliculas y documentales sobre el

autor, una gran exposicion en el prestigioso Centro cultural Borges, la produccion

de varias obras de teatro de Gombrowicz o inspiradas en el y otros eventos que,

como podemos suponer, comportaran una popularizacion importante del escritor, al

menos en Buenos Aires, a nivel de reconocimiento publico. Por otro lado, la

flamante edicion de las obras completas por Seix Barral en el marco de la

“Biblioteca Gombrowicz” y todo el aparato promocional que esto conlleva. Por

primera vez las obras completas de Gombrowicz se encontraran –cuando se cumpla

toda la empresa– en las librerias y bibliotecas de Argentina, con el anadido de

venderse a precios mas asequibles con la creacion de la filial argentina de Seix

Barral, en contraposicion a los a menudo mas elevados precios espanoles de la

editorial que posee los derechos de la obra desde 1972. Ademas, el centenario y la

reedicion de las obras han comportado un interes editorial renovado por el autor

que ha desembocado en la aparicion de varios libros –de interes variable, sin que

destaque ninguno especialmente– relacionados con su figura y literatura: se trata de

283

libros de correspondencia, selecciones de antiguos articulos sobre el autor –cosa

que demuestra la falta de interes por su obra entre la critica local actual– y algun

ensayo critico. En conjunto puede afirmarse que las librerias argentinas nunca han

estado tan bien surtidas de libros de y sobre Gombrowicz, cosa que hace pensar

claramente en un aumento real, o al menos potencial, de sus lectores.

Por otro lado, las universidades argentinas empiezan a mostrar timidamente

su interes por el autor de Ferdydurke y las primeras tesis doctorales y trabajos

academicos sobre su literatura se van perfilando. De forma mucho mas palpable,

Internet se esta convirtiendo en los ultimos anos en el escaparate mas grande y

visible de todo tipo de textos relacionados con el autor y contribuira de forma

irremisible tanto a una mayor difusion de la obra del polaco como a la expansion y

consolidacion de su retrato imaginado en el imaginario cultural local. Y quien sabe

si, con el tiempo, la red virtual y su tarea de difusion y universalizacion de la

cultura no hara variar sustancialmente esta lectura y esta percepcion.

El caso es que de momento, Argentina sigue sin un aparato critico de peso

sobre la obra de un escritor de reputacion internacional que muchos no dudan en

adscribir a la tradicion nacional. De este modo continua una sensacion de

redescubrimiento constante, pero nunca definitivo, del escritor polaco en su pais de

adopcion. Timidamente, la desaparicion de esta sensacion y su normalizacion en el

sistema parece que poco a poco se van consolidando. Ahora bien, habra que esperar

para observar que forma adopta definitivamente esta situacion y si se modifica

substancialmente la forma de lectura que en el pais se hace de su figura y obra,

objetivandose, abriendose y deslocalizandose definitivamente para situarse en el

lugar que le corresponde en el sistema cultural argentino.

284

285

BIBLIOGRAFIA

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Bibliografia argentina de y sobre Gombrowicz

Se incluyen aqui las obras literarias y periodisticas de Gombrowicz (escritas

en castellano o traducidas) aparecidas en Argentina; articulos de prensa, criticas,

resenas y ensayos sobre su vida y obra; libros donde se hace referencia al autor

polaco, se lo cita o de alguna manera se habla de el. Esta bibliografia –ampliada

por mi en algunas posiciones– se apoya en la bibliografia preparada por

Klementyna Suchanow aparecida a la edicion del Diario argentino de Adriana

Hidalgo editora de 2003, ampliada en el libro Argentyńskie przygody Gombrowicza

de la misma autora. He optado por conservar el orden cronologico original (aunque

eliminando el orden tematico dentro del cronologico, como aparecia originalmente)

por una cuestion de pragmatismo y logica: la division cronologica por decadas se

corresponde aproximadamente con la division de los capitulos de la primera parte.

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Entrevistes y otras muestras orales

Rosa Maria Russovich, amiga personal de Gombrowicz.

Alejandro Russovich, amigo personal de Gombrowicz.

German Leopoldo Garcia, escritor y psicoanalista.

Juan Carlos Gomez, amigo personal de Gombrowicz.

Maria Świeczewska-Wanke, amiga personal de Gombrowicz.

Pablo Fernando Gasparini, investigador (Universidade Estadale de Sao Paulo).

Miguel Grinberg, amigo personal de Gombrowicz.

Tamara Kamenszain, escritora y periodista.

Klementyna Suchanow, investigadora.

Jerzy Jarzębski, profesor (Uniwersytet Jagielloński) y ensayista.

Silvana Mandolessi, investigadora (Universite de Leuven).

Nora Catelli, profesora (UB) y ensayista.

Roberto Ferro, profesor (Universidad de Buenos Aires) y ensayista.

Martin Prieto, profesor (Universidad Nacional de Rosario) y ensayista.

Adriana Astutti, profesora (Universidad Nacional de Rosario), ensayista y

Marta Bryszewska, Directora de la Biblioteca Polaca Ignacio Domeyko

(Buenos Aires)

Damian Rios, Editor

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