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Osvaldo Bayer

“Pasan ancianos silenciosos con perros gordos. Otra vez me sobresalta la necesidad de recuperar el tiempo perdido y preguntarles qué hicieron en 1933, en 1939, en 1945. Invitarlos a un vaso de vino y que me expliquen bien la expresión “Mitläufer” (*). Alguna mentalidad irónica y amarga, tal vez me respondería: “Mitläufer” es aquel que en Alemania Federal puede llegar a ser presidente de la República (**). Tal vez otro me contestaría: “es una palabra alemana intraducible”. A ése tendría que responderle: “no se equivoque, también es una palabra muy argentina, muy actual, un vocablo que cambia de nacionalidad según las épocas”.

Al pensar en mis amigos muertos, secuestrados, vejados; al recordar el rostro siempre sonriente de Paco Urondo, aparecen imperceptiblemente las sombras de los otros, los ex amigos que se han entregado totalmente al nuevo ordenamiento y que han levantado una especie de profunda barrera a la realidad de las libertades pisoteadas; son los que hacen viajes de placer a Europa, a Miami y a Sudáfrica, mientras en las cárceles de Sierra Chica, Corodnda, del Chaco y La Pampa se reencarna el oprovio de Auschwitz, de Bergen-Belsen, de Oranienburg y Dachau.

…¿Qué se hará de todos estos “Mitläufer” cuando llegue la primavera a la tierra argentina? Leo a Hermann Hesse en su “Carta a una joven alemana”, en la primavera de 1946: “Allí están, por ejemplo, todos aquellos viejos conocidos que antes me escribieron durante largos años, pero que lo terminaron de hacer en el momento en que notaron que escribirme a mí —el bien vigilado— podía traerles consecuencias desagradables. Ahora me comunican que viven todavía, que siempre pensaron en mí con calidez y que me envidiaban mi felicidad de vivir en Suiza y que —como yo debo haber pensado— ellos nunca simpatizaron con esos malditos nazis. Pero muchos de esos que ahora se confiesan así fueron, durante muchos años, miembros del partido. Ahora relatan detalladamente que en toda esa época estuvieron constantemente con un pie en el campo de concentración. Y yo siento la necesidad de contestarles que sólo puedo tomar en serio a aquellos enemigos de Hitler que estaban con los dos pies en el campo de concentración, y no con un pie en el partido y el otro en donde dicen ellos…”

 

(*)  “Mitläufer”: se designa a quienes, afiliados a un partido —en este caso el nazi—, no desempeñaron ningún papel principal pero le presaron su apoyo activo o pasivo.

(**) El actual presidente de Alemania Federal, profesor Cartens, fue afiliado al partido nazi y ocupó un cargo en la burocracia del gobierno de Hitler.

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